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Cineastas contra el streaming: cinco relaciones de amor-odio

Cineastas contra el streaming: seis relaciones de amor-odio

Al hablar de cineastas contra el streaming, no pueden faltar cinco directores que han sido críticos frente a los servicios de streaming, sin que ello impida su colaboración con plataformas como Netflix, HBO Max y Apple TV.

Por: Saúl Morón

El cine como medio siempre ha reflejado una dualidad única: una intersección entre la neofilia tecnológica y la neofobia del pensamiento conservador, dos fuerzas opuestas que, no obstante, lo han influenciado y continúan dándole forma. En la actualidad, el panorama de la distribución y consumo cinematográfico (y con él las posturas de los creadores) reinician el oscilar de historia. En este breve recuento de las relaciones de amor y odio entre directores y las nuevas plataformas de distribución, los protagonistas son Steven Spielberg, Quentin Tarantino, Martin Scorsese, Denis Villeneuve y James Cameron

Cineastas contra el streaming; una relación de amor-odio 

Mientras que en 1993 Spielberg hacía historia con el estreno de La Lista de Schindler, coronando a la niña y su pequeño abrigo rojo como un emblema de la fuerza artística y contestataria del cine, el fundador de la compañía RealNetworks, Rob Glaser, bromeaba con sus colegas de Microsoft sobre añadir audio y video a los buscadores de internet, sin imaginar que se convertiría en el padre del streaming comercial. Meses después, la Banda de Rock Severe Tire Damage transmitía el primer concierto en internet.

Tres décadas más tarde, el streaming representa el 65 % de todo el tráfico de la red, y ya con una carrera ilustre, Spielberg se declaró defensor de la experiencia colectiva en las salas de cine, amenazada —según él— por el auge de los servicios de transmisión de películas en línea. Aunque el director estadounidense es venerado por abrazar los avances tecnológicos y llevarlos a la producción y narrativa cinematográficas, sorprendió al acusar a la productora y distribuidora Warner Bros. de «apuñalar por la espalda a sus mejores amigos» al optar por estrenos simultáneos en cines y HBO Max durante la pandemia; sin embargo, la amenaza de reducir la exclusividad en el tiempo de exhibición en los cines, es lo que más le preocupa. 

Esta dualidad se dio por primera vez entre 1905 y 1915, cuando los empresarios estadounidenses inicialmente rechazaron los novedosos teatros Nickelodeon y sus «máquinas Peep Shows», que innovaron con exhibiciones individuales y distribución mediante intercambio, permitiendo a sectores marginados acceder a películas que sólo se estrenaban en las grandes ciudades. No obstante, estos empresarios adoptaron eventualmente el mismo sistema, consolidando el modelo actual de las grandes salas de cine.

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Spielberg también ha encontrado un equilibrio en el streaming. En 2020 produjo Amazing Stories para Apple TV+, un remake de la serie antológica original de Amblin Television (1985) y Los Fabelman (2022), película semiautobiográfica sobre su infancia en Arizona, disponible en la misma plataforma. Además, en HBO se puede ver Spielberg (2017), un documental sobre su carrera dirigido por Susan Lacy. Pero como un verdadero amante del cine, que incluso intervino ante la amenaza de la desaparición de Turner Classic Movies (junto a Martin Scorsese y Paul Thomas Anderson), aún insta a mantener viva la mágica experiencia que los cines pueden ofrecer.

Cineastas contra el streaming: seis relaciones de amor-odio
Los Fabelman (2022)

En 1995, el encargado del Centro de Investigación de Psicoacústica Fraunhofer (Alemania), el informático Karlheinz Brandenburg, bautiza y registra ante la Organización Internacional para la Estandarización (ISO, por sus siglas en inglés) su método de compresión de audio con la extensión ‘.MP3; liviano y veloz, se convierte  en el ícono de  las cargas y descargas comerciales “gratuitas” en la red. Ese mismo año, Pulp Fiction, otro ícono de la cultura popular, recibe el premio de la Academia de Hollywood en la categoría Mejor Guion Original. La película significó también el primer Oscar para Quentin Tarantino, entonces un joven y prometedor director que apenas una década antes buscaba inspiración en una modesta tienda de alquiler de VHS donde trabajaba.

En 1997, gracias al  formato de compresión MPG., también perteneciente al creador del .MP3, RealPlayer pone en línea el primer fenómeno cinematográfico en streaming: un cortometraje dirigido por Spike Lee en el que Savion Glover, un bailarín de tap, da testimonio sobre su arte. En paralelo, el futuro cofundador y CEO de Netflix, Reed Hastings, paga una multa por devolver tarde un VHS en una tienda de renta perteneciente a la difunta cadena Blockbuster, que generaba anualmente 800 millones de dólares sólo en multas por devoluciones tardías. Esto lo inspiraría a crear la primera tienda por suscripción de películas en línea. Para los cineastas protagonistas de este artículo, Netflix en la era moderna del cine tiene un papel similar al que el VHS y el DVD tuvieron durante los años 90 y principios del 2000: es un intruso amenazante pero prometedor. 

Aunque recientemente Tarantino se asoció con dicha plataforma para lanzar una versión extendida de su película Los ocho más odiados (2015), que se saldrá en formato miniserie, y para reestrenar una versión de tres horas de Django Unchained (2013), no ha dejado de arremeter contra el streaming, pronosticando que los próximos cuatro años serán cruciales para la continuidad de los cines. Al igual que a Spielberg, a Tarantino, quien además es dueño del  cine histórico New Beverly Cinema, le preocupa la reducción de exclusividad en salas, ¿las razones? Perdida de ganancias y, fundamentalmente, porque considera que las películas producidas o distribuidas por plataformas en realidad son programas de televisión de algún tipo, principalmente por su intangibilidad

«¿Una película de Netflix cuenta como una ‘película’?«, preguntó Tarantino a Elvis Mitchell en un encuentro en el The Town Hall, Nueva York, a finales del 2022. En el Festival de Cannes de este año, el director de Perros de reserva (2002) sostuvo su postura; declaró que le gusta la idea de retirarse pronto: «ahora es buen momento porque, ¿qué es ya una película? ¿Algo que ponen en Apple? Eso deja un rendimiento decreciente”.

Cineastas contra el streaming: seis relaciones de amor-odio
Quentin Tarantino

Con Roma en 2019, Netflix demostraba que podría ir más allá de la pantalla chica. El largometraje dirigido por Alfonso Cuarón, que se exhibió tres semanas en salas alternativas para poder aplicar a la edición 91 de los Premios Oscar, ganó el premio a Mejor Película Extranjera, pero no sólo eso: la compañía de Reed Hastings obtenía su primera nominación a Mejor Película. En el momento del anuncio de las nominaciones, Spielberg sostenía que Netflix sólo debería competir por premios en el campo de los Emmy, y proponía que las películas debían cumplir con cuatro semanas de exhibición en los cines, en lugar del mínimo de una semana. 

En noviembre de ese mismo año, otra de las leyendas vivas del cine, Martin Scorsese, encontró en las plataformas de streaming la libertad necesaria con relación a los presupuestos y la duración de sus nuevos proyectos. Cuando Paramount declina financiar El irlandés, Netflix toma la iniciativa de producirla. Este hito no evitó que en 2021 el también creador de The Film Foundation, organización dedicada a la curaduría y preservación de películas clásicas, emitiera críticas hacia las plataformas de transmisión de películas en línea, contrastando la “generosidad” de la curaduría a mano y la dictadura del algoritmo, cuyo origen se remite a 2009 con EdgeRank, el primer algoritmo de instrucciones sociales que serviría como modelo para los algoritmos que posicionan y ocultan la oferta según el interés, la afinidad y el tiempo de consumo de los usuarios. 

El director de Toro Salvaje (1980) considera que dicho avance trata al público meramente como un consumidor, ya que se fundamentan en cálculos. En un ensayo para Harper´s Magazine, el director del Nuevo Hollywood expresó que el streaming ha llegado a superar la experiencia de ir al cine, «del mismo modo que Amazon superó a las tiendas físicas». Si bien para Scorsese el cambio significa algo positivo para los cineastas «incluido yo mismo», asevera, encuentra una falla que considera mayor: si los algoritmos “sugieren” ver más películas, únicamente basadas en el tema o el género de las visualizaciones, entonces, se pregunta, «¿qué efecto tiene eso en el arte del cine?«.

Dicha postura crítica no ha impedido que Martin Scorsese mantenga una buena relación con las plataformas de streaming, y que reconozca, especialmente, el valor de espacios como Criterion Channel y MUBI porque se basan en una cuidadosa selección. Además, su más reciente largometraje, Los asesinos de la luna (2023), fue posible gracias a Apple, el mayor financiador del proyecto de 200 millones de dólares. 

Los asesinos de la luna: el despojo como mito fundacional
Los asesinos de la luna (2023)

De Scorsese pasamos a James Cameron, quien en 2009 estrenó la que se convirtió en la película más taquillera de la historia, Avatar, apenas desbancada en 2019 por Avengers: Endgame, de los hermanos Russo. El peso pesado Cameron, quien recientemente estrenó la secuela Avatar: el camino del agua (2022), compara a las plataformas de streaming con “estafas piramidales” porque “el espectador promedio debe tener ocho o 10 suscripciones diferentes para ver todo”, pero también afirma que esta proliferación insostenible de suscripciones deberá llevar a una reestructuración. Al mismo tiempo, advierte que aun con los intentos de curaduría especializada, la oferta no deja de ser abrumadora

Por otra parte, Cameron parece estar dispuesto a explorar el potencial del streaming para mejorar la experiencia cinematográfica; más allá de llevar Avatar: el camino del agua a Disney+, el canadiense ve una oportunidad para estrenar una película sin sufrir recortes (algo así como Ridley Scott con Napoleón, cuya versión de cuatro horas llegará exclusivamente a Apple TV). «Siempre he escrito más de lo que es concebible incluir en una película convencional, y no me gusta todo ese desarrollo interesante de personajes y escenas interesantes que se eliminan, ya sea en la etapa de guion o en la etapa posterior», confesó Cameron a KCRW en enero de este año. Durante una charla por Zoom para Variety, el director reafirma dicha intención; le dice a Denis Villeneuve que piensa seguir el ejemplo de Tarantino: crear dos versiones de una película, una experiencia de seis horas para streaming y una versión condensada para los cines. 

Cineastas contra el streaming: seis relaciones de amor-odio
James Cameron en el set de ‘Avatar: el camino del agua’

Villeneuve también ha demostrado ser una figura clave en el péndulo de la exhibición tradicional y el cine en casa. El director de Dune (2021) ha expresado su crítica hacia los movimientos de los grandes estudios que, en su opinión, han descuidado el amor por el cine; un ejemplo al que recurre es cuando Warner Bros anunció el estreno simultáneo de todas sus películas de 2021 en salas y en HBO Max. El connacional de Spielberg denunció que este movimiento perjudicaba tanto a la audiencia como a la industria cinematográfica.

Recordemos que incluso el director publicó un artículo en Variety, donde afirmó que si bien los servicios de streaming son una adición positiva y poderosa a los ecosistemas de cine y televisión «por sí sólo no puede sostener la industria cinematográfica tal como era antes del COVID». Especialmente, el director de Blade Runner 2049 (2017) señaló que el estreno simultaneo hace que las películas no funcionen financieramente para ser viables y, que en última instancia, «la piratería triunfará». A pesar de ello, Villeneuve ha colaborado con las plataformas de streaming, donde encontramos parte de su filmografía, además, trabaja con HBO Max en Dune: Prophecy, serie ambientada en la épica obra Dune de Frank Herbert que se ubicará 10 mil años antes de los eventos de la película. 

Cineastas contra el streaming: seis relaciones de amor-odio
Denis Villeneuve en el rodaje de ‘Dune’

En última instancia podemos decir que el amor por el cine de nuestros protagonistas trasciende las barreras entre el cine y el streaming, y busca encontrar un hogar en ambos mundos. La evolución del cine, tanto como arte y como medio, seguirá siendo guiada por la dualidad. En última instancia, es la convergencia de estas dos fuerzas opuestas la que garantiza que el cine continúe siendo un medio relevante, vibrante y en constante evolución. Como espectadores, también oscilamos en este péndulo. 

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