Ya puedes mandar tus películas al Festival Internacional de Cine de Morelia

Hasta el 17 de junio el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) estará recibiendo largometrajes y cortometrajes para formar su Selección Oficial 2020.

La convocatoria invita a realizadores a mandar trabajos para las siguientes categorías competitivas: Cortometraje (animación, documental, ficción y Selección en Línea), Documental y Largometraje mexicanos; la Sección Michoacana y el Concurso Michoacano de Guion de Cortometraje.

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El FICM celebrará su 18ª edición del 28 de octubre al 1 de noviembre; los resultados de la convocatoria (que acepta trabajos producidos en 2019-2020) se anunciarán en el sitio oficial del festival el viernes 4 de septiembre de 2020.

Desde sus inicios, el FICM ha sido un espacio de promoción para jóvenes talentos del cine mexicano, asimismo, es indispensable en el fomento de las actividades culturales y turísticas del estado de Michoacán.

CONSULTA AQUÍ LA CONVOCATORIA COMPLETA

Libera el FICM nuevo ciclo gratuito de películas mexicanas en línea

Como parte de la iniciativa ‘Presenta en línea’, el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) ha agregado una nueva lista de títulos para disfrutar gratuitamente desde casa.

En esta ocasión se trata de 37 cortometrajes divididos en siete programas: Desencuentros, Márgenes, Límites, Disfunciones, Ausencias, Abandonos y Animación. Estos títulos formaron parte de la Selección Oficial del festival y estarán disponibles hasta el 14 de junio.

A continuación la lista completa de títulos:

  1. Crescendo (Percival Argüero Mendoza, 2019)
  2. Propiedad privada (Nadia Ayala Tabachnik, 2019)
  3. El perfecto ausente (Emilio Santoyo, 2019)
  4. Lazareto (Gustavo Hernández de Anda, 2019)
  5. Sol del llano (Manuela Irene Espitia, 2019)
  6. La frontera (Erika Oregel Espinoza, 2019)
  7. El puente de los niños traviesos (Fabián León López, 2019)
  8. Emperador (Roberto Ramírez, 2018)
  9. La vida silenciosa (Genaro Limón, 2019)
  10. Nopaltepec (Hiram Islas, 2018)
  11. Paris Was Not You (París no eras tú)(Mauricio Guillé, 2019)
  12. La source (La fuente) (Yatoni Roy Cantu, 2018)
  13. Lmento & carne (Ricardo Bross, 2019)
  14. Hrdinka (Una heroína) (Diego Llaca Ojinaga, 2019)
  15. El final del principio (Tania Castillo, 2019)
  16. Neither (Ninguno) (Daniel Mandoki y Justin Giegerich, 2019)
  17. Un inocente relato (Juan Manuel Romo, 2019)
  18. La hora cero (Santiago Arriaga, Mariana Arriaga, 2019)
  19. Solo por el fin (Mauricio Calderón Rico, 2019)
  20. Cascajo (Santiago Bonilla, 2019)
  21. Hierba mala (Carlos Trujano, 2019)
  22. Escondidas (Carlos Matienzo Serment, 2019)
  23. Jaanpäätt (Hasta pronto) (Luz María Cardenal, 2019)
  24. Del silencio (Horacio Romo Mercado, 2019)
  25. Marasmo (Arturo Campos Nieto, 2019)
  26. Playa gaviotas (Eduardo Esquivel, 2019)
  27. Unas ruinas (Jorge Granados Ross, 2019)
  28. Dulce venganza (Francisco Atristain, 2018)
  29. Adelina (Ana Portilla, 2019)
  30. Bailando con el corazón (Marcos Almada Rivero, 2019)
  31. Maraña (Brisa P. Sánchez, 2018)
  32. El tigre sin raya (Raúl “Robin” Morales, 2018)
  33. Langosta blanca (Paul Gómez López, 2019)
  34. Anhelo (Julia Granillo Tostado, 2019)
  35. IV. Impermanencia (Andrea Robles Jiménez, 2018)
  36. Hideouser and Hideouser (Aria Covamonas, 2018)
  37. Dalia sigue aquí (Nuria Menchaca, 2019)

Aquí puedes ver todos los cortometrajes.

Defending Jacob: la ilusión ambigua del victimario

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

El asistente del fiscal Andy Barber (Chris Evans) investiga la muerte de un adolescente; no obstante, las primeras evidencias apuntan a su hijo Jacob (Jaeden Martell) como el principal sospechoso del homicidio. Después de ser apartado del caso, Andy comienza a indagar las pruebas que involucran a otro presunto asesino descartado. En tanto, su esposa Laurie (Michelle Dockery) sufre una crisis emocional ocasionada por las dudas sobre la culpabilidad del joven.

Todos los dramas legales parten del mismo punto y es durante el desarrollo cuando demuestran su verdadero alcance. La nueva serie de Apple TV+ arranca con una premisa convencional, mas resultan atractivos su formato y atmósfera, resultado de la colaboración entre el showrunner Mark Bomback y el director Morten Tyldum. Desde el piloto la serie comenzó a tener una respuesta positiva de la audiencia, en parte, gracias a la aproximación de Tyldum y Jonathan Freeman (director de fotografía del último episodio de Juego de Tronos) a la estética fría y pesimista (sin solemnidad) de las series europeas más representativas del género, como las belgas Beau Séjour y Enemigo Público.

El ritmo no es la mayor virtud del programa, ya que el suspenso no es prioridad; sin embargo, tales agujeros emotivos son rellenados con otros temas sugerentes, como el acoso mediático contra el victimario y el “gen del guerrero” (MAOA) en el ADN de los Barber. En las narrativas contemporáneas se ha normalizado el uso de términos médicos para racionalizar la violencia juvenil, una conversación iniciada en el mainstream por Tenemos que hablar de Kevin (Lynne Ramsay, 2011). Similar al filme de Ramsay, la relación madre/hijo es el gancho para profundizar en los antecedentes de la posible mente criminal del protagonista. Lo intenso del drama no se encuentra en el doble proceso legal que hila la trama, sino en la reconstrucción de los hechos a partir del paranoico personaje de Michelle Dockery, pues solo ella es consciente del verdadero rostro de Jacob.

Las dudas de Laurie conforman un retorcido drama acerca de las nuevas maternidades, sin los clichés de amor ciego e incondicional. Como sucedía en la temprana El ángel malvado (Joseph Ruben, 1993) —aunque más ambigua en su desarrollo—, la madre se enfrenta al dilema de convertirse en verdugo del “monstruo” que podría ser su hijo. Para aligerar el tono trágico de la novela (con un desenlace concreto a la segunda acusación contra el chico), Bomback desplaza el juicio en la corte a un segundo plano y centra su atención en la batalla interna de Laurie, con el objetivo de entregar al espectador un magnífico final abierto a las interpretaciones. Tal ejercicio de suspenso anticlimático es muy parecido al de John Patrick Shanley en su obra La duda, donde la incertidumbre de los personajes sobre cierto evento constituye un incómodo vacío narrativo para el espectador.

La serie también toca terreno fangoso al elegir una mirada empática hacia el presunto culpable. El año pasado, La víctima (producción de la BBC) contenía una crítica similar sobre el acoso social contra el victimario, un fenómeno magnificado por el ruido del social media. Al final de Defending Jacob nos preguntamos: incluso siendo el asesino ¿es justificado el asedio del criminal por parte de la opinión pública? ¿Cuál es nuestra facultad moral para juzgar y sentenciarlo? Leonard Patz (Daniel Henshall), un ofensor sexual sospechoso del homicidio, es importante para entender la gravedad del problema. Mientras la familia Barber es hostigada por la fiscalía y los vecinos, el propio Andy acosa a Leonard para librar a Jacob del juicio, motivado por el prejuicio de los antecedentes penales de Patz.

Dicho lo anterior, Defending Jacob tiene una perspectiva pesimista sobre la hipócrita sociedad “americana”: nadie es amigo de nadie. El asesinato del chico, el pasado familiar de Andy y los gustos extremos de Jacob son pretextos para mostrar cómo una familia privilegiada es vulnerada por la exhibición (sin clemencia) de todos sus secretos. No obstante, en ese punto la serie se queda corta, pues (en pro de aminorar la antipatía de los protagonistas) Bomback se muestra tibio con la representación de Andy como una ciudadano con principios éticos (estereotipo reafirmado por el innecesario prólogo del episodio 9). El desequilibrio de complejidad argumental entre el personaje de Evans y el de Dockery resta oscuridad al drama, cayendo en el clásico thriller sin cuestionamientos al sistema judicial estadounidense (donde no existen corruptos, solo burócratas frente a dilemas complicados).

Dentro del género, la serie cierra creativamente al conflicto legal. Los dos últimos episodios tienen un perfecto desarrollo de la trama jurídica, que ayuda a engrandecer el conflicto de Laurie (repito, el punto medular del programa). De acuerdo con el showrunner, el centro de la serie está en la pregunta: “¿soy tan buena persona como pensé que era?” Como respuesta, Defending Jacob es una historia inquietante sobre la inexistencia de justicia y otra victoria para Apple TV+ en la guerra del streaming.

Cuando la crítica despreció a ‘El resplandor’ de Stanley Kubrick

Por: Miguel Sandoval

Casi medio siglo, reapreciaciones y una secuela han seguido al paso de El resplandor por la pantalla grande. 1980 fue el año de estreno y mientras que el público hoy celebra la figura del legendario Stanley Kubrick, en aquél momento la crítica destruía su único aporte al cine de horror. Nominada a dos Razzies (los premios a lo peor del cine), la cinta se ganó el desprecio de Stephen King —autor del libro homónimo en que está basada—, quien la consideró demasiado fría y con personajes que rayan en lo exagerado.

La historia nos conduce a través de los pasillos y habitaciones del Hotel Overlook, donde el vigilante Jack Torrance y su familia deberán pasar el invierno. Atormentados por una fuerza sobrenatural, serán llevados al límite en esta construcción enigmática, ubicada sobre un antiguo cementerio indio. Sin más preámbulo, aquí lo que los críticos opinaron:

Gary Arnold, de The Washington Post, afirmó que el filme era demasiado elaborado, pero poco efectivo; asimismo, acusó al cineasta de invertir cinco años, más entre 12 y 15 millones de dólares, en un producto decepcionante. Por su parte, Derek Malcolm de The Guardian, señaló que la actuación de Jack Nicholson, a pesar de encontrarse en la locura, provocaba más risa que miedo; también, resaltó los incongruentes giros de tuerca al final del metraje. Por otro lado, Variety llamó idiota al intérprete, mientras que a Shelley Duvall “histérica semiretardada” en su papel.

Otros detractores, si bien alabaron las proezas técnicas del director (como el uso de la innovadora steadicam), renegaron de un distanciamiento causado por la tecnología. Tal fue el caso de Pauline Kael de The New Yorker y Dave Kher del Chicago Reader, este último señaló la “simetría y brillos compulsivos” como culpables de sustraer del espectador todo interés en la ya de por sí “floja narrativa”.

Tuvieron que llegar los años 2000 para que, por ejemplo, Roger Ebert, elogiara las diferencias temáticas del largometraje con la obra de Stephen King; según el respetado crítico de cine, la historia de Kubrick no es una de fantasmas, sino una serie de acontecimientos alucinatorios que derivan en la locura de sus personajes. Otro aspecto que Ebert rescató, fue la manera mediante la cual el director impuso ciertas condiciones para llevar a su equipo hacia un estado de tensión más agudo.

A pesar de la ola de rechazo que originó la cinta en la crítica, es innegable su impacto en la cultura popular, además de su influencia en realizadores como Tim Burton y el tardío Steven Spielberg. De igual forma, El resplandor ha inspirado capítulos de series televisivas como Los Simpsons, videos musicales y el documental Habitación 237 del año 2012, el cual explora diversas interpretaciones y teorías que rodean la polémica imagen de Stanley Kubrick.

La verdad: puro amor al cine francés

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

Lumir (Juliette Binoche) viaja con su pequeña hija y esposo (Ethan Hawke) hasta París, con el objetivo de felicitar a su madre Fabienne Dangeville (Catherine Deneuve), gran diva de la actuación, por la publicación de sus memorias. Tras leer el libro, la hija se percata de varias mentiras y omisiones acerca de Sarah Mondavan, una fallecida colega de profesión. Paralelo a esa confrontación familiar, Fabienne comienza a sentir celos de su coprotagonista de filmación, una joven actriz nombrada por la prensa como “la nueva Sarah”.

Mientras en Hollywood el edadismo es un vicio asimilado en el gremio (con un reducido círculo de actrices mayores de 50 protagonizando grandes producciones), las industrias europeas tienen una ventana (más o menos amplia) en la cual podemos ver a Isabelle Huppert, Charlotte Rampling, Helen Mirren o Judi Dench liderando repartos. Por tal motivo, el director Hirokazu Kore-eda decidió situar en París su siguiente película; un lugar donde sería posible que una actriz lleve en su espalda el peso de referente generacional (el “ADN” de la actuación). En La verdad, Catherine Deneuve representa una visión idealizada de las grandes damas de la actuación –como Isabelle Adjani o Victoria Abril–, cuya altivez y narcisismo son respaldados (y tolerados) por su legado fílmico.

Kore-eda humoriza el estereotipo de diva, mas no se burla de él, todo lo contrario, dulcifica y enternece las imprudencias egocentristas de Fabienne Dangeville. En ese sentido, La verdad nos ofrece la mejor actualización posible de la Margo Channing de Eva al desnudo (Joseph L. Mankiewicz, 1950): una diva desubicada sobre el estado real de las cosas y rodeada por seres queridos que contribuyen a mantener la ilusión de éxito tardío. A diferencia de Las nubes de María (Olivier Assayas, 2014) –y otros filmes que van por el mismo camino–, el realizador omite la clásica y pesimista crítica a la obsesión de carne fresca en la industria del cine, sustituyéndola por un mensaje de positiva sororidad entre colegas. Dentro de la trama, Manon Lenoir (la joven símil de Eve Harrington) no representa una amenaza para Fabianne, sino la personificación de la culpa por su traición del pasado a Sarah Mondavan. El desenlace de esa trama nos muestra una alianza entre generaciones, donde las estrellas consagradas apoyan a las celebridades nacientes y el joven talento promete preservar el legado de sus precursoras.

Si bien la película es mera ficción, Deneuve recibe un homenaje cinematográfico como pocas actrices lo han obtenido: se bromea sobre su participación en Bailando en la oscuridad (Lars von Trier, 2000), reacciona despectivamente a la mención de Brigitte Bardot y el icónico Saint Laurent negro de Bella de día (Luis Buñuel, 1967) tiene una relevancia importante en la historia. Aunque ella no se sienta identificada con el personaje (según Kore-eda, lo consideró “cruel”), el filme captura la imagen conservadora que las nuevas generaciones podrían tener de la actriz, posterior a la defensa de Polanski y al polémico “derecho a importunar”. La película es comprensiva con la personalidad quisquillosa de la intérprete e intenta ser empática con su desconexión del progresismo contemporáneo; para ello tenemos al personaje de  Juliette Binoche, la otra golosina del festín y el puente “cool” con la audiencia “joven” (sí, quienes solo la han visto de secundaria en algunas “películas de Robert Pattinson”).  

La parte más autoral del filme, aquella relacionada con los vínculos familiares, se encarga de reflexionar sobre la complicada interacción entre los padres boomers (aislados de la actualidad) y sus hijos de la generación X (ahora convertidos en la nueva imagen de autoridad). Kore-eda menciona que en la cultura japonesa es muy común evadir las confrontaciones, sustituidas por treguas silenciosas. En La verdad, el director muestra su faceta más desinhibida en la construcción de diálogos; aunque los personajes sueltan terribles verdades e hirientes declaraciones, las reconciliaciones son resueltas con un nutrido contenido emotivo. De hecho, el título del filme va encaminado a entender las “mentiras piadosas” como un hermoso juego para demostrar amor y aprecio. Según la filmografía del realizador, todas las familias (felices y en conflicto) están llenas de heridas abiertas, las cuales no representan un aspecto negativo o un motivo de trauma sino un camino espinoso necesario que fortalece los lazos afectivosA pesar de no ser su mejor obra, La verdad es un aceptable “lost in translation”; Francia le viene de maravilla a Kore-eda y muy pocas propiedades de su cine se pierden en el cambio de producción. Para el realizador, su mayor temor es convertirse en el viejo director aislado en sus propios pensamientos y limitaciones culturales. La exploración de nuevos tópicos nos dio la oportunidad de conocer la cara más desenfadada del japonés, con un humor jocoso bastante fresco. Ver a Deneuve preguntar por actrices para saber si “ya murieron” o Binoche poniendo post-its al libro de su madre son el tipo de detalles que hacen verosímil la metaficción. Al final, otro extranjero volvió a darle lecciones a los franceses de cómo sacar el lado más atractivo a sus estrellas nacionales, sin relegarlas a secundarios mediocres y encumbrando sus extraordinarias trayectorias.

Acusan a Harvey Weinstein de nuevos delitos sexuales

Harvey Weinstein, el famoso exproductor de Hollywood, ha recibido nuevas acusaciones por delitos sexuales contra cuatro mujeres, quienes se han identificado como Jane Doe I, II, III y IV e indican que los supuestos delitos se cometieron entre 1984 y 2013.

En esta ocasión también se acusa a su hermano Robert Weinstein y a las productoras Disney, Miramax y Doe Corp. 1-10 por “conocer que Harvey Weinstein era propenso a establecer malas conductas sexuales y abusar de su poder”.

Una de las demandantes acusa que en 1994, a sus 17 años y cuando era aspirante a actriz, Weinstein la agredió sexualmente y la violó. El supuesto agresor, sostiene el relato, le dijo entonces “que si alguna vez le contaba a alguien lo que había sucedido, no sólo se encargaría de que nunca trabajase en alguna película, sino de que sus empleados la perseguirían y lastimarían físicamente y ella y a su familia”.

Otra de las mujeres sostiene que a sus 34 años, Weinstein la inmovilizó contra la puerta y la acarició en su habitación de hotel durante el festival de Cannes en 1984, momento en el que ella planeaba comenzar su carrera en el cine como documentalista.

A estos dos relatos se suma el de una mujer de 38 años, quien ha dicho que en 2008 Weinstein prometió “ayudarla a llevar su carrera al siguiente nivel” y supuestamente la violó unos días más tarde en su departamento de SoHo, Nueva York. 

El caso que se presenta como el más reciente, es de 2013, cuando una mujer de 35 años conoció a Weinstein en el Festival de Venecia y tras una audición, acusa, fue forzada a practicarle sexo oral.

La demanda se ha presentado en el tribunal de Nueva York mientras Weinstein espera para ser extraditado a Los Ángeles por un juicio pendiente por otros cinco supuestos delitos, ante los cuales, si resulta culpable, se sumarían 29 años a su condena actual (la cual es de 23 años).

Con información de Variety y Agencia EFE 

Secuela de ‘Sonic’ se encuentra en desarrollo

Basada en el popular videojuego de Sega, la película Sonic (Jeff Fowler, 2020) fue uno de los pocos títulos que tuvieron su estreno normal en salas previamente a la pandemia; su éxito fue considerable, ya que recaudó poco más de 300 millones de dólares (tuvo un presupuesto de 85–95 millones de dólares).

Variety ha informado que Paramount Pictures y Sega Sammy ya trabajan en su secuela, para la cual se contempla al mismo director y a la misma dupla de guionistas: Pat Casey y Josh Miller. 

Esta entrega, que nos presentará la continuación las aventuras del pequeño erizo humanoide azul, todavía se encuentra en desarrollo.

El portal estadounidense comparte que aún no se han tomado decisiones sobre el casting y la fecha en la que iniciará la realización, de la que serán productores Neal H. Moritz, Toby Ascher y Toru Nakahara. En la producción ejecutiva se cuenta con Hajime Satomi, Haruki Satomi y Tim Miller.

¿Qué te pareció Sonic?, ¿la alcanzaste a ver en salas?