A24: salvavidas del cine independiente

Por: Eduardo Venado Chávez (@venadoscopio

En una época cuando la cartelera cinematográfica se encuentra poblada de precuelas, secuelas, remakes y reboots, existen por fortuna compañías de cine independiente que le dan salida a contenidos novedosos y arriesgados. A24 es una de ellas, que en tan sólo ocho años se ha posicionado como una de las distribuidoras estadounidenses más novedosas y admiradas en el mundo. Su catálogo ha recibido 25 nominaciones a los premios de la Academia, sus películas aparecen en los primeros lugares de listas de fin de año. En 2017 una de sus producciones obtuvo el Oscar a Mejor Película: Moonlight (Barry Jenkins, 2016). Todo esto, insisto, en menos de una década.

El logo de A24 se ha convertido en un motivo de entusiasmo ante buena parte de la comunidad cinéfila; es tal su influencia que para muchos ya es un sello de garantía. Pero ¿cómo ha logrado construir una identidad de marca y lealtad?, ¿qué ha hecho A24 para que algunos la consideren como la nueva Miramax de la era independiente? A continuación enlisto una serie de factores clave en el ascenso de A24 como distribuidora y productora:

Equipo Creativo

David Fenkel, John Hodges y Daniel Katz renunciaron a sus trabajos para fundar A24 en el año 2012 con sede en Nueva York. Cada uno poseía experiencia valiosa en su campo: Fenkel era presidente de Oscilloscope (distribuidora independiente); Hodges se desempeñaba como jefe de producción en Big Beach (casa productora de corte independiente); mientras que Katz dirigía un grupo de financiamiento de películas en Guggenheim Partners (una firma global de servicios de inversión).

Esta colaboración logró que A24 distribuyera en su primer año cinco películas, entre las que destacaron: Ginger & Rosa (Sally Potter, 2012), Spring Breakers (Harmony Korine, 2012) y The Bling Ring (Sofía Coppola, 2013). Dos años más tarde surgieron éxitos de taquilla como Ex Machina (Alex Garland, 2014), The End of the Tour (James Ponsoldt, 2015) y Amy (Asif Kapadia, 2015), así como la nominada al Oscar Room (Lenny Abrahamson, 2015).

El buen recibimiento de la crítica y taquilla lograron que A24 se expandiera, por lo que se añadió al equipo nueva gente con experiencia e ingenio, tal es el caso de Sasha Lloyd, quien anteriormente trabajaba para Goldman Sachs, donde desarrolló importantes modelos de financiamiento para cine y TV, cuya lista de clientes incluía a Lionsgate, Summit Entertainment, entre otros. Lloyd actualmente construye el negocio internacional para A24, desarrollando importantes estrategias de lanzamiento en el extranjero.

Selección de proyectos

Las personas que han colaborado con A24 resaltan el gusto e instinto desarrollado por los ejecutivos al momento de elegir un proyecto. Con más de 85 películas en su haber, A24 se caracteriza por tener una selección de proyectos ricos en detalles artísticos y que evitan una narrativa convencional. Los ejecutivos ponen más atención al tono de un guion, que a la trama o la historia misma. “No necesitan saber de qué se trata”, “sólo necesitan saber cómo se siente”, son palabras del realizador Barry Jenkins, director de Moonlight, la primera producción original de A24.

Debido a esta manera de pensar han logrado que películas como The Witch (Eggers, 2016), The lobster (Yorgos Lanthimos, 2016), American Honey (Andrea Arnold, 2016),  Swiss Army Man (Kwan & Scheinert, 2016), A Ghost Story (David Lowery, 2017), The Florida Project (Sean Baker, 2017), Lady Bird (Greta Ari Aster, 2018), Uncut Gems (Safdie, 2019), The Lighthouse (Robert Eggers, 2019) entre otras, formen parte de su catálogo, demostrando que no hay un género exclusivo que asocie a la compañía, pero sí una tendencia por mostrar contenidos innovadores.

Marketing

La estrategia de marketing es posiblemente una de las fortalezas más desarrolladas por A24. Lo que hace que esta compañía sea tan efectiva es la forma de conectar con su audiencia, al utilizar uno de sus recursos más importantes a la fecha: las redes sociales.

Tal es el caso del estreno de Ex Machina durante el festival South by Southwest (SXSW). En lugar de utilizar modelos costosos para promocionar la película, se optó por Tinder. El perfil de una chica de 25 años de nombre Ava apareció en el Tinder de los asistentes del festival. Los usuarios se llevaron una gran sorpresa cuando, después de hacer match e intercambiar unas cuantas líneas con la mujer, Ava los redirigió a una cuenta de Instagram en donde se daba promoción exclusiva de la película.

Otro ejemplo a resaltar fue la estrategia para promocionar The Disaster Artist (James Franco, 2017) en la que utilizaron un anuncio espectacular parecido al que Wiseau (el personaje que interpreta James Franco) originalmente levanta para promocionar su película. El anuncio incluía un número telefónico al que marcaron varios curiosos. Para ampliar la audiencia y despertar la conversación, crearon un programa de relaciones públicas y subieron videos a Facebook de las llamadas grabadas entre los fanáticos y James Franco.

Por supuesto A24 no está solo en estas estrategias. Con la ayuda de la empresa Operam, líder mundial en marketing, han diseñado tácticas creativas basadas en algoritmos para identificar compradores potenciales en distintas plataformas digitales. Esta manera de promocionar sus películas hace que la distribuidora sobresalga del resto.

Canales

A24 identificó una segmentación clave de su público: los millennials, generación con alta tendencia a contar con alguna plataforma de VOD (Video On Demand). Debido a esto, gran parte de sus películas se alojan en distintas plataformas, razón por la cual empresas como DirectTV, Amazon Prime y Apple han anunciado acuerdos, no sólo de distribución, sino que también han tenido interés por producir contenidos originales, como el caso de Apple.

El cine independiente podría estar viviendo un gran momento expresivo con la presencia de A24. Hay que seguir a esta gran compañía, que sin duda está rompiendo las reglas de un Hollywood cada vez más estancado.

Mantarraya: el prometedor inicio de un cineasta tailandés

 

La surreal jornada de un tailandés con cabellera teñida consiste en escuchar la tierra del bosque para buscar gemas, mismas que agita en el mar mientras silba para supuestamente atraer a las mantarrayas gigantes de alas negras. Vive en una humilde cabaña en la costa y se gana la vida en un pequeño barco de pesca, cuyo capitán también le reserva ocasionales trabajos nocturnos que involucran enterrar cuerpos. A la rutina de este pescador se suma un hombre moribundo, a quien halla entre el fango y una red de raíces en el bosque; le brinda un lugar en su hogar, lo llama como al cantante Thongchai -aunque irónicamente el hombre no emite palabra alguna- y le apoya para curarse de una herida en el pecho, a la altura del corazón.

Con intercambios de miradas profundas y cariñosas, el pescador y Thongchai forjan una amistad que se muestra tan sincera e íntima que parece coquetear con el enamoramiento. Sin embargo, su relación también recuerda a la de un par de niños pequeños que así sin más, disfrutan explorar los detalles de su mundo. El pescador le enseña todos sus conocimientos y le revela en un onírico soliloquio el duelo sufrido desde que su mujer lo abandonó por un soldado. Thongchai aprende activamente de su nuevo anfitrión y por su parte el dolor, aunque no dialogado es evidente, pues su herida de cicatriz permanente es poco comparada a las desgarradoras exhalaciones que consigue emitir.

Es imposible de ignorar los particulares rasgos físicos de Thongchai que lo distinguen del resto de personajes, así como su personalidad inadaptada que nos deja con dudas respecto a su origen. Únicamente podemos intuir que él y los otros cadáveres del bosque son parte de los Rohinyá, pues el director Phunttinphong Aroonpheng dedica este, su primer largometraje, al pueblo musulmán que huye del genocida ejército birmano y busca refugio en otros países, entre ellos, Tailandia. Mantarraya los espíritus ausentes (2018) consiste en una exploración sensorial de la relación entre los perseguidos y los habitantes de los países a los que emigran, habitantes que pueden verlos como nuevos amigos o como usurpadores a los que hay que cazar.   

La sensibilidad fotográfica de Aroonpheng, vista en El funeral de la isla (Pimpaka Towira, 2015), es legada a Nawarophaat Rungphiboonsophit. Hace de las sombras difusas el terreno donde se indaga en las curiosidades de los personajes en frecuentes planos cerrados. Pero indudablemente serán más recordadas las escenas en las cuales la iluminación artificial azul y pequeñas luces multicolores resplandecen en planos frontales y subjetivos que inevitablemente nos hacen participes cuando el reconocimiento y cierto cariño se entrelazan. Luces multicolores que carecen de un significado homogéneo, pues también envuelven y acompañan las escenas de amenazante incertidumbre.

El diseño sonoro es el apartado que mejor amalgama la historia y la fotografía, pues lleva los sonidos ambientales del mar o el bosque a la interiorización emocional de lo que viven sus personajes. El canto de las aves e insectos, así como los diálogos o lamentos, se diluyen en la atmósfera musical de  Mathieu Gabry y Christine Ott, dueto acreditado como Snowdrops. Sus composiciones oscilan entre el misterio y la melancolía, transforman los cantos intradiegéticos en conciertos dignos de apreciarse fuera de la pantalla grande.

Sin duda alguna, Manta Ray es un más que prometedor punto de partida para Aroonpheng en su carrera como director de largometrajes. Pese a tratarse de una obra política, resulta arriesgado aventurarse a darle significados racionales y tajantes, como buena obra surrealista saca a flote diversas sensaciones que toma por sorpresa tanto a artistas como a espectadores.

Memorial de Auschwitz reprueba escena de ‘Hunters’

El Memorial de Auschwitz (museo alemán dedicado al recuerdo de los crímenes del Holocausto) reprobó una escena de la serie Hunters, producción original de Amazon Prime estrenada el pasado 21 de febrero. En su cuenta de Twitter, la institución calificó de “irrespetuosa y peligrosa” la representación del ajedrez humano en el campo de concentración.

La escena del primer episodio muestra un tablero integrado por prisioneros como piezas; durante el “juego”, los reos son asesinados por oficiales nazis. Sobre ese momento de la serie, la organización publicó el siguiente mensaje:

“Auschwitz estaba lleno de dolor y sufrimiento documentado en los relatos de los sobrevivientes. Inventar un juego falso de ajedrez humano para ‘Hunters’ no sólo es una peligrosa y estúpida caricatura. También da la bienvenida a futuros negadores. Honramos a las víctimas preservando la exactitud de los hechos”.

El Memorial de Auschwitz condenó la representación ficticia en un contexto histórico real y lo considera una falta de respeto a las víctimas. El motivo de la censura se debe a la existencia de grupos detractores del Holocausto, los cuales niegan el exterminio (disminuyendo las cifras oficiales de homicidios).

El museo alemán siempre se ha caracterizado por su comunicación solemne en defensa del respeto a los hechos y las víctimas. En marzo del año pasado, también condenó (vía Twitter) las fotos de instagramers en el Memorial, pidiendo a los visitantes no olvidar que en aquel lugar fueron asesinadas cerca de un millón de personas.

David Weil, creador de la serie, respondió a la crítica afirmando que Hunters “es una serie narrativa dramática, con personajes en gran parte ficticios, inspirada en hechos reales. Pero no es documental. Y nunca se pretendió serlo”.

Weil (nieto de una sobreviviente del Holocausto) considera que la escena busca “contrarrestar la narrativa revisionista que blanquea la perpetración nazi”. Por respeto, la producción decidió grabar momentos ficticios en lugar de hechos “específicos y reales de trauma”.

La serie ha tenido una recepción regular, incluyendo críticas a su frívola perspectiva revisionista, aunque parece tener la audiencia suficiente para una segunda temporada. Si llegara a recibir luz verde de los ejecutivos de Amazon Prime Video, Nikki Toscano (showrunner) tiene planeadas hasta cinco temporadas más. Según Newsweek, se podría lanzar el anuncio de renovación a finales de marzo (sin Al Pacino, claro). De resultar cierta la suposición, el programa regresaría en febrero de 2021. 

Ve gratis en línea las primeras películas de Alfred Hitchcock

Por: Eduardo Carrasco Díaz (@drfarabeuf)

Ante la diversificación de formas de consumir cine, el cinéfilo contemporáneo ya puede elegir entre múltiples plataformas y formatos para ver sus filmes favoritos. El internet se ha convertido en un gran depositario de material cinematográfico al cual se puede acceder de manera legal.

Según la UNESCO, la gratuidad de un contenido en la red se debe principalmente a que sus derechos han perdido la vigencia que tenían o porque los propietarios han decidido ceder de forma irrevocable los derechos de reproducción a cualquier usuario potencial. 

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El primer Hitchcock, un cineasta en búsqueda de un estilo

Los filmes seleccionados tienen una característica principal: abarcan los años de 1928 a 1945, un periodo inicial en la carrera cinematográfica de Hitchcock, en donde se puede apreciar la creación de un estilo visual que le daría frutos más adelante en largometrajes como Piscosis (1960), Vertigo (1958) o Rear Window (1954). Algunos críticos especializados han denominado este periodo como la época británica del autor de Frenzy (1972).  

The Lodger: A story of the London fog (1927)

Película silente que explora la vida de un criminal, quien asesina a mujeres rubias. Ubicado en las calles de Londres, este largometraje muestra el suspenso y los giros de tuerca que puede alcanzar una trama a partir de los elementos visuales. 

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The Skin Game (1931)

Historia de dos familias que se enfrentan por la posesión de tierras. Los problemas de los protagonistas escalan a niveles insospechados cuando la mentira y el chantaje se ven involucrados. Basada en la obra del novelista inglés John Galsworthy, The Skin Game es una cinta que exhibe las costumbres de la época. 

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Waltzes from Vienna (1934)

Muestra las desventuras de un joven que no puede ser músico por órdenes de su padre. Este drama familiar tiene su punto climático cuando el nobel protagonista persigue sus sueños a pesar de todas las limitantes que le imponen.  Waltz from Vienna significó para Hitchcock la conclusión de su contrato con British International Pictures.  

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Sabotage (1936)

Una obra de suspenso que se inserta en los años previos a la guerra. Aquí se narran las sospechas de una mujer hacia su marido. La culpa, el misterio y la duda sirven de ejes temáticos para mostrarnos un drama que brilla por su estilo visual. 

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Secret Agent (1936)

Una entrega de espionaje que presenta la misión de un agente secreto durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). La encomienda es acabar con un agente alemán sin levantar ninguna sospecha. Esta obra se basa en la novela Somerset Maugham de Charles Bennett. 

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Jamaica Inn (1939)

Thriller que se centra en una joven y una banda de despiadados ladrones que se dedican al robo de barcos. Jamaica Inn está basada en el libro de Daphne Du Maurier, una autora recurrente en varias adaptaciones cinematográficas de Hitchcock.

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Bon Voyage (1944)

Película que se inserta en los años de la Segunda Guerra Mundial y que habla de la resistencia francesa durante el conflicto armado. Con ciertos tintes propagandísticos, en este cortometraje se narra el escape de prisión de un piloto de la Real Fuerza Aérea. 

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Memory of the Camps (1985) 

Una faceta poco conocida de Hitchcock es cuando intentó realizar documentales propagandísticos durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En esta cinta se muestra la liberación de los campos de exterminio por parte de las tropas Aliadas.

La pieza audiovisual da a conocer de forma tajante los horrores que trajo uno de los conflictos armados más violentos de toda la historia. 

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Cada uno de los títulos están disponibles en la página web Open Culture, un espacio de contenido libre de derechos en donde también se pueden encontrar libros, audiolibros y cursos educativos. En este sitio también se pueden observar los primeros cortometrajes de directores como Michael Gondry, Christopher Nolan y Guillermo del Toro.  VISÍTALO AQUÍ 

 

 

Declaran culpable a Harvey Weinstein por delitos sexuales

Por: Diego Reyes

En octubre del 2017 el exproductor y exmagnate de Hollywood, Harvey Weinstein, fue acusado por agresión y acoso sexual, así como por violación a varias mujeres de la industria cinematográfica. Los primeros señalamientos públicos se realizaron en los periódicos The New York Times y The New Yorker para abrir paso al movimiento #MeToo. Después de casi tres años, Weinstein ha sido declarado culpable por dos delitos: acto sexual criminal en primer grado hacia Mimi Haley y violación en tercer grado a Jessica Mann.

Ha quedado pendiente la sentencia, que podría ser de un máximo de 25 años por el delito de acto sexual criminal y cuatro años por el de violación en tercer grado.

El pasado 6 de enero del año en curso, Weinstein se presentó en la Suprema Corte de Justicia de Nueva York para ser juzgado. Al llegar al lugar, se le vio con un traje negro y una andadera, esta última resultado de una cirugía en la espalda, después de un accidente automovilístico. Afuera de la corte se presentó un grupo de mujeres que gritaban al unísono “¡el violador eres tú!”. Testigos mencionaron que se lograban escuchar en la sala del juzgado donde se encontraba Weinstein.

A pesar de que más de 80 mujeres alzaron la voz y denunciaron al exproductor, no se les pudo dar seguimiento legal, debido a que los delitos ya habían sido prescritos, por lo que el juicio que comenzó en enero, se limitó a dos denuncias. La primera acusadora, Mimi Haley, exasistente de producción de Weinstein, lo denunció por haberle practicado sexo oral en contra de su voluntad, esto sucedido en Nueva York durante 2006. La segunda acusadora, Jessica Mann, lo denunció por violación, en una cuarto de hotel en Nueva York durante 2013, cuando era aspirante a actriz.

Aunque no presentó ningún cargo, Anabelle Sciorra, actriz conocida por su papel en Los Soprano, también testificó, en enero, en contra del excapataz de Hollywood. Hay que resaltar que, en octubre del 2017, ella lo acusó públicamente en el periódico The New Yorker por haberla violado en 1993. Otras mujeres que pensaban testificar en el juicio son: Dawn Dunning, diseñadora de vestuario, Tarale Wulf, actriz y Lauren Young, también actriz. Se sabe que las tres agresiones a cada una por parte de Weinstein comenzaron como una reunión profesional. Él las atraía para platicar sobre su futuro actoral y después, cuando estaban a solas, las agredía sexualmente.

Dunning conoció a Weinstein en 2004, Wulf en 2005 y Young en 2012. Después de cuatro días de deliberaciones, las 12 personas encargadas del futuro de Weinstein en el juicio, lograron llegar a un acuerdo unánime en tres cargos, pero no en dos importantes que incluía la pena máxima de cadena perpetua. Sin embargo, el juez encargado del caso, James Burke, pidió a los fiscales llegar a un acuerdo unánime en todos los cargos. Weinstein afirmó que todas sus relaciones fueron consensuadas, asimismo, la jefa de su grupo de abogados, Donna Rotunno, mencionó que su cliente sería absuelto. También mencionó la existencia de correos románticos entre las acusadoras y el exproductor, los cuales funcionan como pruebas a su favor.

Esta mañana, en el quinto día de deliberación, el jurado llegó a un veredicto sobre el caso del “extitán” de Hollywood, encontrándolo culpable por dos delitos de que se le acusan. Se descartaron los cargos de depredación sexual y de violación en primer grado. Además de estos, Weinstein, enfrentará otros cargos en Los Ángeles, por violación y abuso sexual.

Dos veces tú: surrealista mundo whitexican

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

Las primas Daniela (Melissa Barrera) y Tania (Anahi Davila) asisten a una boda. Aburridas por la monotonía, planean intercambiar esposos para darle diversión a la noche. Cuando los “swingers” regresan a casa, las chicas deciden jugar “carreritas” y ocurre un accidente. A partir de entonces, la película se divide en dos historias paralelas, donde una sobrevivió y la otra falleció. En realidades separadas, Tania comienza a flirtear con el viudo de su prima y Daniela lidia con el fantasma de la amiga muerta.

Hay dos cosas que dañan al cine mexicano: el EFICINE y el amiguismo entre críticos y realizadores (para no perder el trato con las distribuidoras).

Similar a las exageradas valoraciones de Cindy La Regia (Catalina Aguilar Mastretta y Santiago Limón, 2020), Erick Estrada (en el podcast de Cinegarage) calificó a Dos veces tú como “inteligente” y “atrevida”; de hecho, es difícil encontrar reseñas negativas sobre la película. Aunque el trailer anticipa el disparate final, tanto elogio sobre la prodigiosa edición (10 meses en la sala de montaje, según el director) puede despertar la curiosidad del espectador. ¿Será la Mulholland Drive mexicana? ¿Es un título imprescindible? ¿Salomón Askenazi es la joven promesa del cine “fantástico” nacional?  Pues no, nada de eso, sólo es otra obra mediocre apoyada por estímulos gubernamentales.

Desde el inicio hay problemas: tras el accidente, los sobrevivientes no sienten culpa por participar en arrancones –y poner en riesgo a otras personas–, el remordimiento se debe al intercambio de parejas. Al parecer, el mundo swinger (sin sexo, todo muy ñoño) es más escandaloso en el México blanco y privilegiado de Askenazi que conducir a más de 100 km/h. Después de esa introducción, arranca una versión morbosa de Last Night (Massy Tadjedin, 2010), en la cual las mujeres tienen extraños juegos de rol con los viudos.

La película (filmada en 2016) es sexista por centrar las crisis de “Tania” y ”Daniela” alrededor de los hombres y no de la relación entre primas. Algunos títulos indies contemporáneos –como Queen of Earth (Alex Ross Perry, 2015), The Sleepwalker (Mona Fastvold, 2014) y Always Shine (Sophia Takal, 2016) – tienen temática similar sobre amigas/espejo y cambios de personalidad, sólo que ninguna de ellas echa mano del mal gusto masculino para montar postales eróticas dignas de videoclip duranguense (incluyendo una gratuita escena lésbica y “picantes” momentos de Davila y Barrera en lencería). La falta de sensibilidad y delicadeza en la psique femenina de las protagonistas es lo más grave del largometraje.

A todo esto, el realizador agregó una improvisada estructura sobrenatural (Askenazi la llama “corte cuántico”, como si se tratara de Coherence o Upstream Color). Hubiera bastado con un paralelismo místico a lo Kieślowski (La doble vida de Verónica, 1991), pero no, el artista se “arriesga” e incluye un terror barato al nivel de Lo que la gente cuenta. Para eso traslada su historia de Polanco a Tlalnepantla, donde parece que existe un mundo clandestino de magia negra y clarividencia. Las escenas de la médium y el Mago Figot ofenden en todos los sentidos: por lo ridículo del momento y el prejuicio clasista de la periferia citadina.

Jugar con la fantasía no es difícil, pero requiere de ingenio y cautela. Como punto de comparación, Tiempo compartido (Sebastián Hoffman, 2018) logró incomodar al espectador a partir de un suspenso razonado, basado en la sobrexplotación laboral y el consumo (trabajado en el argumento/guion). En Dos veces tú, esa provocación a la audiencia sólo se sostiene por formas sin contenido. Apela al surrealismo libre, pero no existe un conector temático entre los episodios disruptivos. La escena de baile en blanco y negro, el camuflaje “Gotye” o “el truco de la foto” son clips aislados en un drama bastante convencional; antes o después de esos eventos, no existe un trabajo de atmósfera y tono. Se podría justificar por el bajo presupuesto, pero directores como Rodrigo Sorogoyen o Carlos Vermut te arman Stockholm (2013) y Diamond Flash (2011) con pocas locaciones y narrativa lineal.

Según el autor, será críptica para ciertas audiencias; no obstante, es más absurda que compleja. El cuarteto de actores protagonistas ahoga cualquier oportunidad de verosimilitud, ya que sus registros se basan en la exagerada interpretación de telenovela. Dos veces tú es un licuado de cine indie estadounidense adaptado a la cultura whitexican de la CDMX, un paso en falso sin aportes (por más flores que los críticos le arrojen). 

Confirma HBO reencuentro de ‘Friends’

La popular sitcom creada por Marta Kauffman y David Crane en 1994, regresará en mayo del 2020 en forma de especial sin título ni guion de por medio. Esto será en HBO Max,  la plataforma premium de WarnerMedia que se lanzará el primero de mayo en Estados Unidos.

Así lo informó HBO mediante un comunicado, en el que confirmó la participación de Jennifer Aniston, Courteney Cox, Lisa Kudrow, Matt LeBlanc, Matthew Perry y David Schwimmer para este reencuentro.

El episodio será dirigido por Ben Winston, quien también forma parte de la producción ejecutiva junto a Kevin Bright, Marta Kauffman y David Crane, productores ejecutivos de Friends.

 

El grupo de amigos de Nueva York (Ross, Monica, Chandler, Phoebe, Joey y Rachel) se vuelve a reunir en Warner Bros. Studio después de 16 años de la emisión de su último capítulo. En sus cuentas de instagram, los interpretes celebraron el próximo encuentro.

Además de la entrega especial, a HBO Max también llegarán los 236 capítulos que integran la serie. Durante sus 10 años de emisión, Friends fue reconocida con los más importantes premios, entre ellos los Emmy y Golden Globes.