Aves de presa: la ¿emancipación? de Harley Quinn

Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de una Harley Quinn), el spin-off de Escuadrón Suicida (David Ayer, 2015)se ubica después de la separación de Harley Quinn, interpretada por Margot Robbie, con el Joker. 

En la octava película del Universo extendido de DC (DCEU) Harley Quinn reúne a Black Canary, Huntress y Renée Montoya para proteger a Cassandra Cain, quien encuentra un diamante del al amo del crimen, Black Mask.

Aunque la película se ha convertido en el debut con el fracaso más grande de DC al recopilar $81.3 millones de dólares a nivel mundial, en México tuvo su mayor recaudación con una suma de $4.6 millones de dólares.

Aquí te dejamos la crítica de Mauricio Hernández.

 

 

 

Club de Cuervos podría pasar de la ficción a la realidad

De acuerdo con información obtenida por el periodista John Sutcliffe (ESPN), el equipo Cuervos Negros de la popular serie mexicana podría pasar de la ficción a la realidad, ya que un grupo de empresarios está trabajando en ello para posicionarlo en cuanto la Liga MX pase a ser de 20 equipos.

“Hay empresarios de peso que están viendo la oportunidad de crear un equipo que se llame Cuervos Negros. La opción A es Mazatlán, la opción B es Puebla y eso es lo que se viene trabajando y es real”.

John Sutcliffe

ESPN se puso en contacto con fuentes de la LIGA MX, quienes informaron que desconocen el interés por agregar un nuevo club a la competencia.

Club de Cuervos es una serie producida por Netflix y protagonizada por los hermanos Iglesias, quienes tras la muerte de su padre, compiten para hacerse del control del equipo de futbol. Estrenada en 2015, la serie logró el éxito suficiente para extenderse hasta cuatro temporadas, con un total de 45 episodios.

Previamente a las declaraciones de John Sutcliffe, la posibilidad de crear el equipo Cuervos Negros ya había sido contemplada. A mediados del 2019 se dieron a conocer las intenciones de cambiar el nombre de los Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (Lobos BUAP) a Cuervos Negros Salvajes de Nuevo Toledo, sin embargo, la propuesta fue rechazada por la Federación Mexicana de Futbol.

 

 

 

Cinco películas para entrarle al anime

Por: Fernanda Ramos (@MFer_Diosdado)

Debido a que su servidora es una amante ferviente del anime, siempre aprovecho los espacios para recomendar alguna serie o película; y es que la animación tiene un toque único lleno de originalidad, con historias que combinan situaciones cómicas, dramáticas, reflexivas e incluso sobrenaturales. 

Si aún no le entras a la tradicional forma japonesa de contar historias, aquí te dejo cinco títulos: 

La tumba de las luciérnagas (Isao Takahata, 1988)

Basada en hechos reales descritos en el libro homónimo escrito por Akiyuki Nosaka, la película se centra en la lucha de sobrevivencia de dos hermanos que quedaron huérfanos tras el bombardeo a Kobe durante la Segunda Guerra.

Es un título esencial para todo mundo, pues muestra los horrores de la guerra desde la perspectiva de los más vulnerables en este tipo de conflictos: los niños. Recientemente Jojo Rabbit nos dio una interesante y cómica perspectiva de este suceso histórico, pero La tumba de las luciérnagas es un clásico porque nos da un golpe desgarrador de los porqués no deberíamos permitir más guerras.

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Your name (Makoto Shinkai, 2016)

En esta película los protagonistas cambian de cuerpo cuando duermen, Taki es un chico normal de la ciudad y Mitsuha una alegre chica de un pueblo pequeño. Al inicio no entienden lo que les pasa, pero poco a poco se adaptan; durante este proceso presenciamos un sinnúmero de situaciones que ayudan a los personajes a crecer y conocerse mejor. Pero de pronto ocurre el mega plot twist que te pone al filo del asiento hasta el término de la trama.

Es el anime más taquillero de todos los tiempos, que en 2016 se colocó por encima de El viaje de Chihiro (Hayao Miyazaki, 2001). Una historia que engancha como pocas.

Tokyo Godfathers (Satoshi Kon, 2003)

Durante la víspera de Navidad, tres vagabundos (un alcohólico de mediana edad, una chica trans y una joven fugitiva) encuentran a una bebé abandonada en la basura. Te advierto que es imposible no amar a estos tres personajes, pues conforme avanza la película conoces su pasado, las circunstancias por las que viven en la calle y, sobre todo, su calidad humana. 

La joven decide encontrar a la madre de la bebé, por lo que emprende una búsqueda en compañía de sus amigos. La historia se basa en las coincidencias y muestra la forma de vida que tienen estos vagabundos, además de la violencia y la discriminación que sufren. Recibió el Premio a la excelencia en el Japan Media Arts Festival. El segundo largometraje de Satoshi Kon es un conmovedor relato de amor y perdón.

Perfect Blue (Satoshi Kon, 1998)

Un thriller psicológico en el que conocemos a una cantante japonesa perteneciente a un trío musical, quien decide retirarse de este medio para incursionar en la actuación. Sin embargo, no logra destacar y además lidia con un acosador que no sólo la vigila desde la sombras, sino también atenta contra ella.

La película te vuela la cabeza con su historia y giros argumentales. Si te gustó El Cisne Negro de Darren Aronofsky, Perfect Blue resulta imperdible, pues el cineasta estadounidense adquirió los derechos de la ópera prima de Satoshi Kon para el remake ambientado en el mundo del ballet.

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Quiero comerme tu páncreas (Shinichiro Ushijima, 2018)

 

Seguimos la historia de dos jóvenes que son polos opuestos, sin embargo están unidos por un secreto. Haruki es un chico introvertido que no habla con nadie mientras que Sakura Yamauchi es una de las chicas más populares debido a su alegría. Ella decide esconder que sufre de una enfermedad terminal. 

Los protagonistas pasan juntos los últimos días de ella y terminan enamorándose. La película te hará reír, llorar y reflexionar sobre la importancia de los pequeños detalles de la vida y las relaciones que construyes con los demás. 

Primer trailer de ‘The French Dispatch’ lo nuevo de Wes Anderson

Después de darse a conocer el póster y las primeras imágenes de The French Dispatch, la próxima película dirigida por el estadounidense Wes Anderson, Searchlight Pictures ha liberado el primer trailer.

Con el estilo característico que el cineasta ha cimentado desde mediados de los años 90, veremos diversos sucesos de una revista norteamericana ubicada en una ciudad ficticia francesa durante el siglo XX. La historia, que es un homenaje al diario The New Yorker, está formada a partir de tres relatos conectados.

 

The French Dispatch es fotografiada por Anderson Robert Yeomann y editada por Andrew Weisblum, colaboradores recurrentes de Wes Anderson. En esta ocasión se recurre a diversas relaciones de aspecto e imágenes cercanas a sus tradicionales paletas de colores en combinación con el blanco y negro.

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El elenco está formado por Timothée Chalamet, Saoirse Ronan, Benicio del Toro, Willem Dafoe, Kate Winslet, Tilda Swinton, Bill Murray, Léa Seydoux, Adrien Brody, Frances McDormand, Owen Wilson, Alex Lawther, Jeffrey Wright, Cécile De France, Mathieu Amalric, Henry Winkler, Elisabeth Moss, Christoph Waltz, Rupert Friend, Jason Schwartzman y Fisher Stevens.

El estreno de The French Dispatch se planea para el próximo 24 de julio.

Bechdel: el test que evalua la presencia de mujeres en el cine

Por: Angélica Mejía (@lilithchance)  

La brecha de género es un tema que ha inquietado a las mujeres desde hace siglos, fue Virginia Woolf quien, en 1929, escribió un ensayo donde apuntaba que la presencia y la relevancia de personajes femeninos en la literatura de ficción se debía únicamente a los vínculos que estos tenían con los personajes masculinos. Inspirada en este ensayo, titulado Una habitación propia, la historietista Alison Bechdel y su amiga Liz Wallace crearon el “test de Bechdel”. 

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Su origen se remonta al cómic Unas lesbianas de cuidado, específicamente en la tira de 1985 titulada The Rule, en la que una de las protagonistas dice que ella no ve películas que no incluyan al menos a dos personajes femeninos, que hablen entre sí y cuya conversación trate de algo distinto a un hombre. De esa pequeña broma surgiría una discusión sobre equidad de género en el cine que sigue vigente. 

Se dice que una película pasa el test de Bechdel si: 

  • Tiene mínimo a dos personajes femeninos con nombre.
  • Estas mujeres comparten escena y tienen una conversación.
  • No hablan solamente de uno o varios hombres (no se limita únicamente a conversaciones de amor, es decir, si hablan del padre o un amigo, tampoco pasa el test). 

La prueba ha sido una herramienta para manifestar una crítica feminista a la industria cinematográfica, pues ha servido para hacer un análisis de las relaciones que tienen las mujeres en una película. En varios resultados se puede ver que la mayoría de los personajes femeninos existen gracias a su vínculo con uno o varios hombres, asimismo, sus argumentos giran en torno a ellos.

Aunque se puede considerar que este test es meramente cuantitativo y hay otros elementos que deben tomarse en cuenta para determinar si una película tiene sesgo de género, conocer cuántas mujeres hay mirar sus roles revela la profundidad de sus dramas. 

Ver productos audiovisuales desde un ojo crítico demuestra que hay muy pocos personajes femeninos profundos que se relacionen con otros personajes femeninos profundos, algo que no sucede cuando de personajes masculinos se habla. 

Por otro lado, el test ayuda a reconocer la forma en la que las audiencias y los creadores perciben la figura femenina en la cultura pop, por ejemplo, un estudio que revisó 120 películas comerciales, reveló que sólo el 31% de los personajes con nombre son mujeres y el 23% de los títulos tenían a una mujer protagonista o coprotagonista.

Basta con revisar las nominaciones a Mejor Película de los más recientes premios Oscar: cuatro de siete pasan el test (Mujercitas, Parásitos, Historia de un matrimonio, y JoJo Rabbit). Y de las ganadoras de la última década, seis de 10 cumplen “las reglas” (La forma del agua, Birdman, 12 años de esclavitud, Argo, El Discurso del Rey y Parasite). 

Del top 250 de IMDb, 80 pasan la prueba. Las 10 películas mejor puntuadas y que, objetivamente, cumplen con los tres puntos, son: El caballero de la noche, La lista de Shindler, Tiempos violentos, El origen, Las dos Torres, Matrix, Goodfellas, Parasite, El silencio de los inocentes y Qué bello es vivir. Se dice que cumplen objetivamente, pues algunas personas cuestionan los contextos en los que las conversaciones entre los personajes femeninos se dieron (como en el caso de El caballero de la noche). 

Es necesario destacar que el test no es indicativo para considerar a una película “feminista”, y que no pasarlo no significa que sea sexista. El resultado tampoco determina la calidad o relevancia de un película. Sin embargo, resulta importante que la industria cree historias que representen la profundidad de las mujeres, sus problemas y preocupaciones; dejar de considerar que una o dos mujeres por película es “justo”. Exigir más no es exagerado. 

The French Dispatch, la próxima película de Wes Anderson, ya tiene póster

Después del filme animado Isla de perros (2018), el cineasta Wes Anderson dirige The French Dispatch, su décima película, una entrega ambientada en la redacción de un periódico estadounidense en una ciudad francesa ficticia del siglo XX, con tres historias conectadas entre sí.

The French Dispatch, con duración de 108 minutos, cuenta con nombres conocidos en la filmografía de Anderson, como Alexandre Desplat en la banda sonora, así como el cinefotógrafo Robert D. Yeoman.

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Searchlight Pictures ha dado a conocer el póster de la película, cuyo prometedor elenco está integrado por Timothée Chalamet, Saoirse Ronan, Benicio del Toro, Willem Dafoe, Kate Winslet, Tilda Swinton, Bill Murray, Léa Seydoux, Adrien Brody, Frances McDormand, Owen Wilson, Alex Lawther, Jeffrey Wright, Cécile De France, Mathieu Amalric, Henry Winkler, Elisabeth Moss, Christoph Waltz, Rupert Friend, Jason Schwartzman y Fisher Stevens.

El último live action que dirigió el cineasta estadounidense fue El gran Hotel Budapest (2014), película ganadora de cuatro de los nueve premios Oscar a los que fue nominada.

El trailer de The French Dispatch llegará el 12 de febrero y la fecha de estreno en Estados Unidos es el próximo 24 de julio. 

Los Caballeros: la RocknRolla que Guy Ritchie nos debía

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

Mickey Pearson (Matthew McConaughey) ha construido un gran emporio de “granjas” de marihuana, usando como tapadera a las residencias de la empobrecida nobleza británica. Tras una exitosa carrera en el mercado, el capo desea vender su negocio al millonario Matthew (Jeremy Strong) para tener una vida más tranquila con su esposa (Michelle Dockery). Después de la misteriosa muerte del narcotraficante, Fletcher (Hugh Grant), el investigador privado de un diario sensacionalista, intenta extorsionar a Raymond (Charlie Hunnam), mano derecha de Pearson, con  varios millones de libras a cambio de no publicar información de su jefe.  

El prestigio de Guy Ritchie se debe al culto a sus dos primeras películas (ambas, con un histérico estilo gangsteril muy imitado). Desde entonces, su filmografía ha tenido un irregular recorrido, que va desde la basura indiscutible (Swept Away, 2002) hasta el cine comercial por encargo (Aladdín, 2019). En 2008 tuvo un intento fallido por regresar a sus raíces estilísticas (la atascada RocknRolla), pero es hasta 2020 el verdadero retorno (con honores) al thriller-cómico-criminal de sus primeros años en la industria.

En Los Caballeros se fusiona la entrecruzada narrativa de Snatch (2001) con la sofisticada y colorida atmósfera de El agente de C.I.P.O.L. (2015). El diseño de producción vintage sirve de bonito envoltorio a una comedia que se burla de la vieja tradición monárquica en Inglaterra. Similar a Entre Navajas y Secretos (Rian Johnson, 2019), los personajes  forman parte de una sociedad burguesa imitando el estatus de la antigua nobleza. En ese sentido, los criminales del filme se comportan como reyes y lords shakesperianos hablando slang de barrio bajo: traman conspiraciones y crean alianzas para proteger el trono de cannabis.  

Si la comparamos con las dantescas tramas en películas y series sobre cárteles y mafias (plagadas de traiciones y masacres), Los Caballeros se siente desfasada y utópicamente cordial. El primer cine de Ritchie se desarrollaba bajo la pregunta: ¿se puede ser criminal y buena persona al mismo tiempo? El bien y el mal eran conceptos muy presentes en sus guiones. En Lock, Stock and Two Smoking Barrels (1998), después de la matazón final, Eddie (Nick Moran) termina su balance de daños diciendo: “no hemos hecho nada malo, estamos limpios”. De igual forma, Pearson (McConaughey) advierte: “mi producto no mata a nadie”, marcando una distancia entre los inescrupulosos cocineros de drogas sintéticas y su “legítimo” negocio de granjas (en víspera de la legalización).

La conexión entre Los Caballeros y el Ritchie experimental de los 2000 es ese tipo de juegos sobre la ética en los bajos mundos y la necesidad de reglas mínimas para evitar la deshumanización. El amor de los Pearsons, la lealtad de Raymond y la rectitud de El Entrenador (Colin Farrell) son ecos de la responsabilidad paternal de Big Chris (Vinnie Jones), la venganza de Mickey (Brad Pitt) o la amistad entre El Turco y Tommy (Jason Statham y Stephen Graham); personajes salidos de un thriller moralista con James Cagney y trasladados a la actualidad. Lo anterior convierte a las películas en edificantes moralejas del tipo: “si te portas bien, nada puede salir mal”, he ahí el sentido del remate sobre los reyes y las dudas generando destrucción.

Ritchie pudo integrar más acción a su nueva creación, pero decide llevársela tranquila con el ritmo, recordándonos que hace años él fue la promesa del Thomas Pynchon del cine. Apenas inicia la película, se nos hostiga con un torrente de vínculos y subtramas (sin importarle que el espectador las entienda o no). Durante la primera hora no sucede nada, sólo escuchamos a Fletcher explicando el contexto. ¿Tiene relevancia esa larga narración? No mucha, es pura paja, pero el recurso narrativo tiene tan buen ritmo (lleno de giros y humor) que lo superficial del diálogo pierde importancia.

A partir del suceso de “Aslan” la acción comienza a tomar forma, aunque en una intensidad muy plana (y muy británica), en la línea de Blitz (Elliott Lester, 2011) y otras producciones locales del mismo tono. Los Caballeros tiene la apariencia de película menor (con fotografía y elenco sobresalientes), pero (al terminar la proyección) el conjunto de elementos deja un sabor a obra memorable (de esas que puedes ver muchas veces y jamás cansan).

Lo aplaudible de esta película es su falta de complacencia; el director intenta volver a experimentar con las fórmulas del género y el resultado es (poniéndonos exquisitos) bastante aceptable. Se aproxima la adaptación anglosajona de Le Convoyeur (Nicolas Boukhrief, 2004), aunque tendrá que pasar bastante tiempo para ver a Guy Ritchie en tan buena forma.