¡Gratuita y en línea! Así será la segunda Muestra de Cine Hecho por Mujeres

Por: Angélica Mejía (@lilithchance)

Desde Guatemala se organiza la segunda Muestra de Cine Hecho por Mujeres; gracias a la Asociación Guatemalteca del Audiovisual y la Cinematografía (AGACINE) se difundirán siete producciones a través de la plataforma Vimeo On Demand. 

Para este proyecto trabajaron, también, el Fondo de Población de Naciones Unidas, la publicación feminista la Cuerda y Agencia Ocote. Así, del 9 al 23 de julio estarán disponibles para toda Centroamérica (de manera gratuita) cortometrajes y largometrajes de Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, México y Chile.

Te puede interesar: Mujeres cineastas que debes conocer

Los formularios de acceso, a excepción de la película inaugural cuyo registro ya está abierto, se publicarán en las redes sociales de la Muestra, o bien, podrás solicitarlos al correo cinehechopormujeres@gmail.com

A continuación los detalles de las siete películas que conforman la programación: 

Despertar de las hormigas (Antonella Sudasassi, 2019)

Disponible el 11 de julio

Entrega costarricense que cuenta la historia de Isa, una modista con dos hijas dispuesta a enfocarse en su trabajo, sin embargo, su esposo quiere intentar tener un hijo varón. Isa, sin intensión de pasar por otro embarazo o criar a más hijos, se cuestiona su papel dentro de la familia. Despertar de las hormigas obtuvo varias nominaciones, incluida el Goya a Mejor Película Iberoamericana, y ganó Mejor Película en el Festival Internacional de Cine de Costa Rica. 

Cortometrajes disponibles a partir del 18 de julio

Camila (Urzula Barba, México, 2018)

La protagonista de esta historia es una adolescente de 12 años. Ella es retraída y está triste; mientras se refugia en sus dibujos, su tristeza hace eco en los adultos que la rodean. Camila fue un proyecto participante en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). 

La tiricia o cómo curar la tristeza (Ángeles Cruz, México, 2012)

“La tiricia es la enfermedad del alma cuando el corazón entristece”. Esta entrega muestra las historias de tres mujeres de diferentes generaciones: Ita, Justa y Alicia (abuela, madre e hija), quienes han sufrido y tolerado abusos, hasta que una decide romper el ciclo. Con este proyecto, Ángeles Cruz obtuvo el premio Ariel a Mejor Guion. 

Isabel Im Winter (Laura Baumeister, Nicaragua/Alemania, 2014)

En este cortometraje vemos a Isabel, una mujer insatisfecha con su vida, lo cual la llena de culpa pero también de deseos de abandonar todo y comenzar de nuevo. En 2015, Isabel Im Winter participó en el FICM. 

Malva (Lucero Sánchez Novaro, México, 2015)

Cortometraje nominado al Ariel por Mejor Guion. Estela, una niña de ocho años, se enfrenta a su primer acercamiento a la muerte: el fallecimiento de su mejor amiga en un accidente automovilístico. 

La directora es egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC).

Se busca mecánica (Carla Molina, Guatemala, 2016)

Producción de la Asociación La Cuerda, la cual propone alternativas culturales emancipadoras que permiten compartir otros parámetros políticos y poner en práctica relaciones sociales armónicas. 

Este título cuestiona esos estereotipos de género y evidencia cómo éstos resultan un obstáculo para las posibilidad de las mujeres.

EL REGISTRO PARA LOS CORTOMETRAJES ESTARÁ DISPONIBLE DEL 15 AL 17 DE JULIO

Tarde para morir joven (Dominga Sotomayor, Chile, 2018)

En 1990, tras el final de la dictadura en Chile, las personas empiezan a disfrutar su libertad, entre ellas, Sofía y Lucas, de 16 años, y Clara, de 10. Son vecinos habitantes de una comunidad aislada justo debajo de los Andes, quienes deben enfrentarse a su padres, miedo y amores. Con este largometraje, Dominga Sotomayor ganó el premio a Mejor Dirección del Festival de Locarno. 

Además de las exhibiciones, tras cada proyección se contará con conversatorios virtuales con las directoras y especialistas en los temas abordados.

Twitter Muestra

Facebook Muestra 

Durante 24 horas exhibirán gratis versión restaurada de ‘Los olvidados’

Con motivo de su 60 aniversario, la Filmoteca de la UNAM contará con diversas actividades que reflejan su labor como institución dedicada a la preservación, rescate, restauración y difusión del cine mexicano.

Entre ellas se encuentra la exhibición de Los olvidados (Luis Buñuel, 1950), cinta considerada un clásico del cine nacional y la cual ha sido reconocida a nivel mundial. Con ella, Buñuel ganó el premio a Mejor Director en el Festival de Cannes; asimismo, fue nombrada Memoria del Mundo por la Unesco.

La película estará disponible gratuitamente el 9 de julio en la página web de la Filmoteca. Será la versión digital restaurada, presentada en el pasado Festival de Cannes, la que se podrá ver durante 24 horas.

Te puede interesar: Análisis de Los olvidados

Los olvidados muestra la historia de un grupo de adolescentes y niños liderados por Jaibo (Roberto Cobo), quien ha escapado de una correccional. Se trata de un amplio retrato de la Ciudad de México y sus claroscuros sociales.

La copia, que estará disponible sólo en México, fue restaurada digitalmente por The Film Foundation’s World Cinema Project at L’Immagine Ritrovata, en colaboración con Fundación Televisa, la Cineteca Nacional y la Filmoteca.

Te puede interesar: Filmoteca ofrece gratis clásicos del cine mexicano

El 8 de julio se exhibirá, igualmente por 24 horas, Torero (Carlos Velo, 1956) un retrato del torero mexicano Luis Procuna. El 10 de julio será el turno de El suavecito (Fernando Méndez, 1950).

Cinco directoras de cine de terror actual

Por: Rubí Sánchez (@rubynyu)

El cine de terror es uno de los géneros más consumidos en todo el mundo. Las sensaciones que provoca son buscadas por los espectadores ávidos de vivir, desde la seguridad de la butaca, situaciones escalofriantes que los lleven al límite. 

Te puede interesar: Breve historia de las mujeres en el cine de terror

En la última década hemos observado un aumento en las producciones de este corte dirigidas por mujeres, quienes están aportando nuevas directrices al género.

A continuación cinco directoras de diferentes países, quienes en los últimos años han trabajo el terror aportando nuevas historias desde diferentes lugares del mundo.

Mari Asato

Directora y escritora japonesa que comenzó su carrera como fotógrafa. Otorga a sus películas el misterio característico del cine actual japones.  Se ha valido de elementos clásico del terror como el doppelgänger o el regreso de un familiar fallecido. En sus primeros trabajos empleaba características del body horror, que en sus entregas recientes se han vuelto más delicados, apostando más por la tensión que por lo gráfico.  

Fatal Frame (2014), una de sus cintas más conocidas, está basada en una saga de videojuegos y narra las distintas maldiciones que rondan una escuela femenina, desencadenas por una fotografía maldita. La trama se vale del referente de Ofelia, personaje de Hamlet (William Shakespeare), para hablar de los secretos de las alumnas. 

El terror está presente con las apariciones etéreas que, sin necesidad de grandes efectos sonoros o visuales, causan escalofríos. Otros buenos ejemplos para adentrarte a su obra son: Ju-on: Black Ghost (2009) Bilocation (2013) y Under Your Bed (2019).

Karyn Kusama

Directora estadounidense que ha experimentado con otros géneros como la ciencia ficción en Æon Flux (2005), y el thriller con Destroyer (2018).  Su trabajo en el terror se caracteriza por transfigurar elementos clásicos, como la femme fatale o el home invasion.  Participó en la antología XX (2017) junto a Jovanka Vuckovic, Roxanne Benjamin y ST Vincent. Su segmento Her only living son apela a una maternidad proteccionista extrema.  

Su película Jennifer’s Body (2009) aborda la amistad femenina y las tensiones clásicas de la adolescencia desde una mirada cómica y terrorífica. Juega con el tropo clásico de la chica sensual contra la chica nerd, pero logra darles una profundidad característica.  

Jennifer’s Body

Otro de sus trabajos cercanos al género es The Invitation (2015), en donde maneja la sensación de encierro y  la paranoia en una cena entre amigos que se cruza con cultos suicidas. 

Actualmente trabaja en una nueva versión de Drácula para Blumhouse y Universal.

Hélène Cattet

Directora y escritora francesa quien de la mano de su esposo Bruno Forzani ha conseguido afianzar una carrera por lo estilizado de sus películas, cercanas al terror gótico y, en ocasiones, con elementos demasiado gráficos. Ambos participaron en la antología The ABCs of Death (2012) -que reúne a 26 directores de todo el mundo- con el cortometraje O is for Orgasm

Su propuesta cinematográfica parte del uso de referencias estilísticas del giallo y el western. En su cine es importante la sensación que dejan las texturas y el uso de close ups. Amer (2009), su título más elogiado, sigue a Ana durante varias etapas de su vida, retratando desde experiencias sobrenaturales hasta el temor ante el acoso, terror que se siente por la cercanía del asesino más que por sus actos. 

Te puede interesar: El horror del cine mexicano

Amer

Otros de sus filmes son: L’étrange couleur des larmes de ton corps (2013), el cual combina la violencia con colores neón, y Laissez bronzer les cadavres (2017), más cercano al homenaje al western con las apariciones ocasionales de un fantasma dorado.  

Jennifer Kent

Directora y escritora australiana. Comenzó su carrera en el cine como ayudante de director de Lars von Trier en su cinta Dogville (2003). Su primer largometraje fue la adaptación de su corto Monster (2005), que se convirtió en The Babadook (2014).

The Babadook sorprendió por su manejo de la maternidad a través de los miedos que nadie quiere tocar. Su tratamiento del terror parte de la psicología de sus personajes, quienes extrapolan sus traumas a lo sobrenatural. Importante es el uso de visuales que materializan los miedos. 

The Nightingale

Su segundo largometraje, The Nightingale (2018), se acerca al subgénero de la venganza por violación, en este caso ubicada en una Tasmania colonizada, permitiendo que dos venganzas se consigan. Alice + Freda Forever, película esperada para 2021,  se encamina más hacia el suspenso a partir de la historia de un asesinato entre dos adolescentes. 

Veronika Franz

Directora y escritora austriaca. Inició su carrera escribiendo crítica de cine, después como guionista para su esposo, el director Ulrich Seidl, conocido por Safari (2016). Su acercamiento a la dirección empezó con Severin Fiala (sobrino de la pareja), con quien dirigió el documental Kern (2012) sobre el actor Peter Kern, favorito de Rainer Werner Fassbinder.

Su siguiente colaboración, que los puso en el mapa del terror, fue Goodnight Mommy (2014), destacada por su perspectiva de la maternidad y de la perdida. En esta película el manejo de la hiperviolencia permite elevar el terror, contrastando con la pulcritud de las tomas y espacios.

Goodnight Mommy

Posteriormente trabajaron en Die Trud, segmento para la antología The Field Guide to Evil (2018) en la que la temática unificadora son los mitos. Su segundo largometraje, The Lodge (2019), se enfocó más en crear una atmósfera asfixiante.

Gigi Saúl Guerrero

Como bonus, tenemos a una directora mexicano-canadiense que ha llamado la atención por sus cortometrajes de terror. Su cine no le teme al gore y a lo explicito; elementos como las quinceañeras, la religión y  los luchadores han sido parte esencial de su cine. Ha participado en las entregas antológicas: México bárbaro (2014), ABCs of Death 2 1/2 (2016) y The Source of Shadows (2020).

Su primer largometraje, Culture Shock, forma parte de la serie Into the Dark para la plataforma Hulu. Protagonizada por Marta Higareda, es una fantasía distópica sobre la migración, en la cual contrasta lo árido del desierto con una ciudad color pastel. Se encuentra realizando su película 10-31, producida por Eli Roth.

Culture Shock

 

El cine de Issa López: desde la comedia hasta el terror

Por: Angélica Mejía (@lilithchance)

En 2017, una película nacional conmovió como pocas veces: Vuelven. Con el tiempo, internacionalmente se ha ido reconociendo su valor; figuras como Stephen King y Guillermo del Toro hicieron comentarios positivos sobre ella. “Es una película excelente, dura y conmovedora. En dos minutos ya estaba bajo su hechizo”, expresó en Twitter el maestro del terror. Su directora, Issa López, no era novata en el cine, aunque sí se trataba de su primera producción de terror después de dedicarse a las comedias.

Issa Laura López tuvo un breve pasado como estudiante de arqueología antes de dedicarse al guionismo, cuyo primer destacado crédito lo tuvo en la telenovela Laberintos de pasión (1999). Su debut como guionista en largometrajes fue con Ladies night (2003), y a partir de ahí trabajó escribiendo otras 10 películas, entre las que se encuentran: Niñas mal (2007), Amor a primera visa (2013) y 600 millas (2015), la cual obtuvo una nominación al premio Ariel por Mejor Guion.

Te puede interesar: El cine de Maryse Sistach: desenlaces de una sociedad violenta

Nació y creció en la Ciudad de México, perdió a su mamá cuando era muy joven, lo cual contribuyó a que tuviera, como ella los llama, demonios internos que han ido apareciendo a lo largo de sus películas, en especial en las que dirige. 

Su ópera prima como directora es Efectos secundarios (2006), en la que se narra la historia de cuatro ex compañeros de preparatoria (Marina, Mimí, Adán e Ignacio) quienes se reencuentran en una reunión. Marina, la protagonista (interpretada por Marina de Tavira), se halla estancada desde la fiesta de graduación porque piensa que Ignacio (Pedro Izquierdo) está enamorado de ella, pues evitó que se ahogara en una piscina. Adán es alcohólico, y Mimí tiene resentimiento porque durante la misma fiesta se rompió una pierna por culpa de Adán y arruinó su carrera de actriz. Poco a poco se presentan los aconteceres de la fiesta de graduación y cómo sus protagonistas han construido su vida alrededor de ellos, creando una crisis de “mediana edad”.

Efectos secundarios se apoya en un humor negro sin caer en lo ofensivo; además, ofrece una propuesta interesante del amor, casi absurda pero que combina perfecto con las circunstancias irreverentes que viven los protagonistas, quienes, aunque ya tienen más de 30 años, siguen comportándose como adolescentes. En comparación con sus siguientes producciones, esta sí se ve como un primer trabajo comercial, aunque no deja de valer la pena repasarla. 

En el 2008 dirigió Casi divas, producción en la cual se evidencia la preocupación de Issa por mostrar la violencia y discriminación en México. Cuatro mujeres entran a una competencia para interpretar a la próxima María Enamorada, famoso personaje de telenovelas. Conocemos a Francisca (Maya Zapata), una joven oaxaqueña que vive en una zona rural; Ximena (Ana Layevzka), originaria de Guadalajara e hija de un banquero; Yesenia (Daniela Schmidt), hija mayor de una familia de seis; y Catalina (Diana García), de Ciudad Juárez y quien ha sido testigo de la violencia de género y feminicidios de la zona. 

No sólo se ve una burla a las producciones televisivas de las que Issa ya había sido parte, también una severa crítica a las exigencias de éstas a partir de Ximena, quien lleva cuatro cirugías plásticas y ha sido internada dos veces a raíz de un evidente trastorno alimenticio, o Eva (Patricia Llaca), la María Enamorada original que está obsesionada con su edad. También, tal señalamiento se manifiesta en el hecho de que los productores le piden “favores” a las actrices emergentes. 

El racismo que sufre Francisca por su color de piel y su estado de origen es otra vertiente de la película, así como la transexualidad de Yesenia y, por supuesto, la situación tan compleja de Ciudad Juárez, que es la principal razón por la cual Catalina se va de ahí. Casi divas es una representación de sororidad y sensibilidad ante la opresión y discriminación; prueba de cómo Issa López puede aprovechar cualquier género para abordar temas serios.

Años más tarde, Issa siguió su propio corazón geek y se alejó temporalmente de la comedia para incursionar en el terror con Vuelven (2017), cuyo título en inglés es Tigers are not afraid. Se trata de un cuento de hadas terrorífico y conmovedor que sigue la historia de Estrella, una niña de 10 años que vive al norte del país en una zona altamente afectada por la delincuencia. Su mamá desaparece, lo cual la obliga a integrarse a un grupo de otros niños, quienes, al igual que ella, han quedado solos: Shine, Tucsi, Pop y Caco. Por otro lado, un grupo de narcotraficantes (el mismo que se llevó a la mamá de Estrella) está detrás de Shine, pues él les robó un celular. 

Esta versión de niños perdidos de Peter Pan tiene su propio villano: el crimen organizado y la corrupción de las autoridades. Los fantasmas y entes que aterrorizan a Estrella son sólo un agregado a un horror más grande: la violencia del país está dejando niños solos, a su suerte. Los tres deseos que le son otorgados al inicio de la película son, probablemente, su esperanza de vivir en un sitio mejor para ella y su mamá. 

Cada detalle de Vuelven revela un aspecto de la descomposición social de México; apenas han pasado unos minutos de la película cuando hay un tiroteo en la escuela de Estrella. La película es también una representación de la infancia que debe oscilar entre la cruda realidad y la inocencia imaginativa que no evita que los niños jueguen en una casa abandonada, aunque un cártel los esté persiguiendo. 

Un aspecto relevante es el elenco, conformado casi en su totalidad por niños. Issa contó con la asesoría de Fátima Toledo, coach actoral que había participado en Ciudad de Dios (Fernando Meirelles, Kátia Lund, 2002). Juan Ramón López, quien interpretó a Shine, hizo un excelente trabajo y fue ganador del premio Ariel a revelación masculina. También cuenta con la participación de Tenoch Huerta, quien ya había trabajado con la directora en Casi divas

Para su último trabajo, Issa López regresó a la comedia, esta vez con ciertos tintes de acción: Todo mal (2018), donde seguimos la historia de tres primos con personalidades distintas. Uno de ellos, Fernando, se va a casar el mismo día que recibirá el penacho de Moctezuma (como un préstamo de Austria). La novia (Viviana) lo deja plantado, por lo que él, despechado, roba el penacho. El resto es la aventura de los dos primos, Matías y Dante, quienes tratarán de regresarlo. 

Todo mal es casi surreal. Los hechos son tan irreales que resultan cómicos. No es una comedia romántica en su totalidad, pero sí logra retratar las consecuencias de un amor poco sincero, así como de una infancia descuidada que deviene en problemas que sólo podrían resolverse en terapia. 

La carrera de Issa López demuestra que tiene la capacidad de hacer reír a la audiencia, pero también la distingue la versatilidad y el talento para, entre líneas, tocar temas serios y realistas, sea con comedia o terror. Todo apunta a que su próximo proyecto será con el terror, de la mano de la casa productora Blumhouse, basado en el reportaje ‘The Haunting of Girlstown’ de Daniel Hernández. 

Temblores: un magistral señalamiento a la represión de la homosexualidad

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

Tras salir del clóset y ser expulsado de casa, Pablo (Juan Pablo Olyslager) se refugia con Francisco (Mauricio Armas Zebadúa); como respuesta, su ultraconservadora familia amenaza con denunciarlo por abuso infantil si no abandona la “vida homosexual”.  Pablo resiste, pero el amor hacia sus hijos y la imposibilidad para encontrar trabajo (debido a las malas recomendaciones divulgadas por su madre) lo harán reconsiderar el ingresar a una religiosa terapia de conversión.

Ya lo decía Nerea Pérez en un video de Los Prieto Flores: “si ya es difícil salir del armario, imagínate saliendo entre el sillón Chester, la cómoda de Luis XIV, la lámpara araña de cristal, el padre con las botas de montería y tu madre con el camafeo heredado”. La nueva producción de Jayro Bustamante explora ese entorno rancio, donde la alta sociedad reprime toda “desviación” de la norma, bajo defensa de las apariencias y los prejuicios religiosos. Pero Temblores no se parece a otras obras en similares contextos; tiene una desconcertante atmósfera viciada y decadente, simulando un viaje al purgatorio lo más jodido y asfixiante posible.

Sin embargo, la homosexualidad no es el único tópico, el filme está compuesto por múltiples capas temáticas de clasismo, racismo y opresión evangélica. Según el director, la homofobia en Guatemala es parte de un “proceso antiprogresista”, el cual busca frenar los avances en derechos humanos, con el fin de preservar el Estado federalista. La salida del clóset del protagonista es un pretexto para reflexionar sobre los terribles problemas de la nación, resultado de la falta de instituciones gubernamentales que garanticen la dignidad del individuo; de hecho, las películas de Bustamante conforman la trilogía de los “Insultos guatemaltecos”: “indio” (Ixcanul), “hueco” (Temblores) y “comunista” (La Llorona, también premiada el año pasado).

El largometraje nos muestra al oscurantismo en su versión contemporánea, cuando los discursos de odio (por ejemplo, el vínculo entre homosexualidad y pederastia) son convertidos en verdades y constituyen normas sociales incuestionables. Bustamante no se queda en la superficie dual de víctima/victimario, pues hace a todos los personajes partícipes de la violencia ideológica (una especie de “autosometimiento”), debido al pasado dictatorial de la nación y la asimilación del dolor cristiano como forma de vida. El mismo protagonista desprecia a otras identidades no heteronormadas –resultado de la homofobia interiorizada que lo aqueja– y las mujeres normalizan el machismo en sus conductas, vicios morales acentuados por la cultura patriarcal presente en toda Latinoamérica.

Las organizaciones religiosas aprovechan esa vulnerabilidad para recuperar terreno en el adoctrinamiento masivo. En Temblores, las terapias de conversión aparecen de forma silenciosa en la trama: imperceptible al inicio (apenas se sugiere una religiosidad exagerada), para rematar con su cara más enferma y aterradora en el desenlace. Pese a parecer distante el adinerado círculo familiar de Pablo, el director hace reconocibles en la ficción a nuestros propios intolerantes cercanos, ya que toda persona LGBTI+ ha escuchado alguno de los absurdos argumentos que pretenden convertir a la homosexualidad en amenaza para la familia nuclear. Madre (Magnolia Morales), esposa (Diane Bathen) y pastora (Sabrina De La Hoz) son las principales enunciadoras de dichos argumentos intolerantes.

El guion contiene una trampa para los espectadores fachas, al incluir un grado de toxicidad y codependencia en la relación con Francisco (quien tiene negocios un tanto clandestinos). Sin embargo, Bustamante vira la primera impresión negativa hacia una redención del personaje, convirtiéndolo en la única puerta de escape del opresivo puritanismo. En tal mensaje anticlasista se plantea al conservadurismo como una exigencia para ingresar al pequeñísimo grupo de personas que retienen la riqueza; al tratarse de un país con alto porcentaje de pobreza extrema, es consecuente la presión familiar por la “reconversión” del protagonista, necesaria para mantener el nexo con la poderosa familia de Isa (Bathen). Francisco y Rosa (interpretada por María Telón de Ixcanul), pertenecientes a sectores pobres, son los únicos fuera de dicha mecánica (y a quienes defiende el cine de Bustamante).

Como en México lo fue Las niñas bien (Alejandra Márquez Abella, 2018), Temblores busca evidenciar las vulnerabilidades en un patético gueto clasista y el miedo a la expulsión de la burbuja de privilegios. La deslucida fotografía de Luis Armando Arteaga remarca la decadencia en esa microsociedad, donde las sectas religiosas han encontrado una fisura para recuperar el control moral en las dinámicas sociales. Bustamante hace un magistral trabajo autoral, abriéndonos ventanas hacia escenarios aterradores de la naturaleza latinoamericana, caracterizada por el repudio a la sangre mestiza y su dependencia al fanatismo.  

Temblores está disponible en la plataforma Mowies (sólo para el público de Guatemala)

¿Estaremos listos para la “nueva normalidad” del séptimo arte?

*Imagen destacada: campaña de diseñadores chinos, titulada De vuelta al cine.

Por: Erik León (@erictronikRKO) 

Es una realidad que después de la pandemia por COVID-19 la manera de ver películas en la pantalla grande no volverá a ser la misma, en primer lugar, por las numerosas medidas sanitarias que se deberán tomar. En la Ciudad de México ya se dieron a conocer cuáles son las precauciones necesarias; por ejemplo, desinfección de salas entre funciones o el uso obligatorio de cubrebocas y gel antibacterial en todo momento. 

Todo esto abre una enorme lista de interrogantes que se irán aclarando conforme se regrese a las salas de cine. ¿Realmente habrá alguien que saque de la sala a quien no acate las reglas sanitarias?, ¿se considerará la compra de boletos en línea como la única manera de evitar enormes filas en las taquillas?, ¿comeremos a gusto un combo de palomitas quitándonos el cubrebocas y con gente alrededor en un espacio literalmente cerrado?

Las nuevas reglas indican que las funciones serán escalonadas y con distancia entre asistentes, también se mantendrán las salas con las puertas abiertas durante la función y sólo se ocupará la mitad del aforo. Esto ya se empezó a implementar en países europeos, como es el caso de Alemania, en donde varias salas tuvieron que cerrar de nuevo al argumentar que operar bajo tales medidas no es nada rentable, y mucho menos para otros tipos de industrias como lo es el teatro.

“Se pone en marcha un ciclo que afecta a distribuidores y productores”.

Christian Bräuer, presidente de la Asociación AG Kino-Gilde en Alemania 

En varios estados de México, como Quintana Roo, Michoacán y Aguascalientes (los tres están en semáforo naranja), ya cuentan con varios cines abiertos de Cinemex, por supuesto, bajo las medidas sanitarias antes mencionadas. Se dice que también ya se está trabajando en la reapertura de varias sucursales en Veracruz. Aunque en su cartelera se contemplan las películas: Retrato de una mujer en llamas, Veinteañera, divorciada y fantástica, En el juego del asesino, Ajuste de cuentas y Grandes espías, en casos como el de Aguascalientes se ha llegado a reportar casi nula asistencia. En entrevista con El Universal, Octavio Jiménez Macías, director de regulación sanitaria del estado, comentó: “Independientemente del semáforo yo creo que van a cerrar de manera voluntaria, no se ve ningún horizonte en donde se diga que va a mejorar la situación económica, no hay actividad, no hay gente que acuda, alguna por miedo, por precaución o por no tener dinero”.

En China, donde la situación ya está un poco más controlada, se tuvo una primera apertura de cines sin recibir una respuesta del todo positiva. En marzo había poco más de 500 salas de cines abiertas en el país asiático, pero en un fin de semana la taquilla recaudó menos de 2 mil dólares a nivel nacional. Aunque una semana después se ordenó de nuevo el cierre, la prácticamente nula asistencia demostró cómo las personas tardarán en tener la confianza suficiente para acudir a los cines.

Te puede interesar: Así documentaron la pandemia en China

Los rodajes: otra nueva normalidad

Aún no se tiene muy claro cómo será el futuro del cine no sólo en su exhibición, sino en la producción. Muchos estrenos de películas han sido pospuestos hasta el 2021, producciones se han detenido y festivales importantes se han mudado al formato virtual. Según la CANACINE (Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica), las pérdidas económicas por el cierre de los cines a causa de la pandemia son incalculables. 

Por más precauciones que se tomen a partir de diversos protocolos que se están realizando en cada país para el regreso a las filmaciones, será difícil adoptar la nueva normalidad en cada uno de los departamentos. Belén Atienza, la productora de Lo Imposible y Jurassic World 2, opinó al respecto: 

“El resto del equipo técnico puede ir con mascarilla y guardando el metro y medio de distancia, pero, ¿cómo lo haces con los actores?, es posible rodar con mascarilla, con guantes y con monos de protección, incluso. La gran pregunta es la de los actores delante de la cámara. Porque detrás o en maquillaje y peluquería eso está solucionado. Cuando les pones delante de la cámara, el problema es el contacto entre los propios actores”. 

Streaming y autocinema, ¿el futuro del cine?

Entre los mayores impactos económicos del cierre de cines se encuentran aquellos de las películas que ya estaban en las salas durante el inicio de la cuarentena. Bloodshot, protagonizada por Vin Diesel, apenas ha podido recaudar 25 millones de dólares ante un presupuesto de 45. El remake de El hombre invisible, que le estaba yendo bien en taquilla, también fue afectado.

La solución inmediata de varios estudios fue sacar directamente sus películas en DVD, Blu-Ray o negociar su estreno con alguna plataforma de streaming. Tal fue el caso de Trolls 2, !Scooby!, Bob Esponja Al Rescate; sólo por mencionar algunas. Ante esto se tuvo en cuenta que su recaudación no sería la misma. Sin embargo, el hecho refleja que ante la batalla de salas y plataformas digitales, éstas se empiezan a posicionar como las ganadoras (al menos este año). Y es un asunto que preocupa a la industria del cine por una posible quiebra a futuro, pues actualmente son cada vez más las distribuidoras y productoras que cuentan con sus propias plataformas virtuales, donde pueden estrenar películas sin tener que dividir las ganancias, como es el caso de Disney+. Películas que hasta antes de la pandemia dependían enteramente de las salas de cine para recaudar ingresos en forma de taquilla. 

También se está desarrollando la idea del autocinema en varios países como Irán, Estados Unidos o Uruguay, en los cuales se retomará el tradicional autocinema como una forma segura de entretenimiento por la distancia que implica. Incluso en la Ciudad de México, el famoso Autocinema Coyote volvió a abrir sus puertas el 3 de junio con una capacidad de hasta 100 automóviles, con reglas obligatorias como comprar dulces o palomitas desde el coche, en donde las ventanillas deberán permanecer cerradas todo el tiempo para evitar riesgos de contagio.

¿Estaremos listos para “nueva normalidad” del séptimo arte?, ¿cuánto tardaremos en acostumbrarnos a ella? Son algunas de las preguntas que surgen día a día e involucran no sólo a espectadores, sino a quienes han construido una industria desde la producción, la distribución y la exhibición.

Las creaciones más memorables de Ennio Morricone | Playlist

Por: Sebastian Ortiz Casasola

El lamentable fallecimiento de Ennio Morricone nos viene a recordar todas las partituras que compuso para innumerables películas. Conocido por sonorizar el salvaje oeste bajo la mirada de realizadores italianos, (principalmente de Sergio Leone), el italiano también musicalizó épicas batallas entre conquistadores del amazonas brasileño (La Mission, 1986), el suspenso que una extraña cosa provoca en un grupo de científicos en la Antártida (The Thing, 1982) y el retrato de Italia de la posguerra que conquistó a los cinéfilos (Cinema Paradiso, 1988).

Te puede interesar: “No quiero molestar”, la carta de despedida de Ennio Morricone

En esta playlist comparto las 15 piezas que considero las más memorables, increíbles y las cuales, de alguna manera, nos hacen amar más toda la música que Ennio Morricone hizo para el cine.

“No quiero molestar”, la carta de despedida de Ennio Morricone

Ennio Morricone, quien desde los años 60 fue el encargado de crear la música para un sinfín de películas, ha muerto esta madrugada a los 91 años a causa de complicaciones surgidas tras una caída, de acuerdo a la agencia EFE.

Te puede interesar: Ennio Morricone y la música de Quentin Tarantino 

Asimismo, esta mañana el abogado y amigo de Morricone, Giorgio Assumma, dio a conocer la carta de despedida del compositor italiano, encargado de la música del cine de directores como Quentin Tarantino, Pier Paolo Pasolini, Sergio Leone, Terrence Malick y muchos más. 

“Yo, Ennio Morricone, he muerto. Lo anuncio a todos los amigos que siempre han estado cerca de mí y también a aquellos que están un poco lejos, a los que saludo con gran afecto. Es imposible nombrarlos a todos. Pero un recuerdo especial es para Peppuccio y Roberta, amigos fraternales muy presentes en los últimos años de nuestra vida. Solo hay una razón que me impulsa a saludar así a todos y a celebrar un funeral de forma privada: no quiero molestar. Saludo con mucho afecto a Inés, Laura, Sara, Enzo y Norbert, por haber compartido conmigo y mi familia gran parte de mi vida. Quiero recordar con amor a mis hermanas Adriana, María, Franca y a sus seres queridos y hacerles saber cuánto los he amado. Un saludo pleno, intenso y profundo a mis hijos Marco, Alessandra, Andrea, Giovanni, mi nuera Mónica y a mis nietos Francesca, Valentina, Francesco y Luca. Espero que comprendan cuánto los he amado. Por último, María pero no última. A ella le renuevo el extraordinario amor que nos mantuvo unidos y que lamento abandonar. A ella la despedida más dolorosa”.

Ennio Morricone fue ganador del Oscar en 2016 a Mejor Banda Sonora por su trabajo en Los ocho más odiados (Quentin Tarantino). En 2020 ganó el Premio Princesa de Asturias de las Artes, compartido con el también compositor John Williams.

Realizan ciclo gratuito online de la nueva ola francesa

Cada martes y miércoles del mes de julio, la Alianza Francesa de la Ciudad de México realiza el cine debate Érase una vez…la nouvelle vague de forma gratuita en la plataforma de videoconferencias Zoom.

La programación contempla películas de François Truffaut, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol, Éric Rohmer y Michel Piccoli, cineastas que empezaron su carrera a finales de los años 50, desarrollando un cine y un lenguaje cinematográfico que partió de intenciones autorales más que de aquellas encaminadas a crear un cine para las masas. De esta forma, sus películas se enfocaron en la condición humana y en el autodescubrimiento.

La dinámica del cine club en línea, que se realiza a las 19:00 horas, consiste en la proyección de la película y posteriormente un debate entre los asistentes, de la misma forma en la que se realizaba presencialmente en las instalaciones de la Alianza Francesa en la Ciudad de México.

Para acceder sólo necesitas llenar un formulario y recibirás el link para entrar, así como las instrucciones específicas para participar en el debate.

CONSULTA AQUÍ MÁS INFORMACIÓN

Seis películas para entender el cine chileno de la última década

Por: Cuauhtémoc Juárez Pillado (@cuaupillado) 

El cine latinoamericano se ha posicionado en los últimos años como un semillero importante de propuestas fílmicas y un espacio para las voces creativas. Desde comedias románticas hasta películas más experimentales, la aportación de Latinoamérica a la historia del cine se nota por el interés del cinéfilo mundial, quien voltea a ver con más frecuencia lo que se produce en la región.

Te puede interesar: Seis películas para acercarte al cine sudamericano

En años recientes, las producciones de países como México, Brasil y Argentina han pisado fuerte en los festivales más prestigiosos del mundo. Ante ello, otros países latinoamericanos han aprovechado este interés por las narrativas locales para fomentar e impulsar la creación de un cine propositivo y autoral que comparte espacios de exhibición con el cada vez más aplastante cine hollywoodense.

Chile es, junto a Colombia, uno de los países hispanohablantes con más proyección internacional en los últimos años. Sus premios y nominaciones en festivales importantes delatan un cine de la más alta calidad, bien escrito y producido, con una capacidad para abordar distintos temas sin ningún tipo de restricciones, aunque ahondando en el tema político debido al contexto histórico y social del país.

La primera película que podríamos clasificar dentro de este “boom chileno” es La nana (Sebastián Silva, 2009). En ésta se presenta la vida monótona de la introvertida Raquel, quien lleva trabajando 23 años en la casa de la familia Valdés como nana. Debido a algunos conflictos internos, la familia contrata a una nueva empleada para ayudarle a Raquel con repartirse las tareas del hogar, pero ella, que ve peligrar su papel en la casa, se dedica a hacerle la vida imposible a las nuevas ayudantes. 

Producida con muy bajo presupuesto (430 000 dólares) y rodada casi enteramente en una misma locación, esta película fue bien recibida por su historia sin intenciones de hacer crítica social (aunque aparentemente la hay) y también por su planteamiento visual. Grabada con cámaras de video, las imágenes  sobreexpuestas, el grano y los movimientos cámara en mano son fundamentales para involucrarnos de una manera más íntima en la vida de Raquel.

La nana debutó en Sundance, donde recibió el Gran Premio del Jurado y un premio especial para la actriz Catalina Saavedra. Consiguió más de 20 premios internacionales, entre los que destaca el Colón de Oro a Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva y los premios de la Crítica y Mejor Actriz en el Festival de Cartagena de Indias. También resaltan sus nominaciones a los Premios Ariel como Mejor Película Iberoamericana y su nominación a los Globos de Oro en la categoría de Mejor Película en Lengua No Inglesa, siendo la primera cinta chilena en lograrlo.

Dos años después se estrenó Violeta se fue a los cielos (Andrés Wood, 2011), una producción entre Chile, Francia y Argentina que narra en una estructura no lineal la vida de la cantautora Violeta Parra y se enfoca en los puntos más importantes que definieron su vida y su carrera musical.

Abordar las vidas de los cantantes suele ser una tarea complicada debido al halo místico que sus fans les adjudican, por lo que una adaptación cinematográfica siempre generará comentarios y opiniones encontradas. En el caso de Violeta se fue a los cielos, se retrató a una de las cantantes latinoamericanas más importantes de forma bastante cercana a los sucesos reales y esto es gracias a la dirección de Andrés Wood, que no sólo no teme contarnos la vida de Violeta Parra en una estructura no lineal, también aprovecha otros recursos como la música y el sonido para hacer la experiencia más poética y no tanto cinematográfica.

La biopic de Violeta Parra obtuvo múltiples premios internacionales: el Gran Premio del Jurado en el Festival de Sundance, los de Mejor Dirección y Mejor Actriz en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, así como sus nominaciones a los Premios Ariel y a los Premios Goya como Mejor Película Iberoamericana.

Casi al mismo tiempo llegó No (Pablo Larraín, 2012). Protagonizada por el mexicano Gael García Bernal y dirigida por uno de los cineastas chilenos más activos de la actualidad, la película cuenta cómo se desarrolló el plebiscito chileno de 1988 que puso fin a la dictadura del general Augusto Pinochet, en donde sólo habían dos opciones: votar SÍ para extender por ocho años el gobierno del general o votar NO para convocar a elecciones. La cinta enfatiza en cómo se desarrolló la campaña por la opción NO con estrategias propias de la publicidad, y de esa forma se le mostró a los chilenos que existía una posibilidad de cambiar los años de gobierno autoritario por un futuro más alegre. Grabada con cámaras de video de la época, la película se distingue por una atmósfera casi documental; hay momentos en donde se vuelve muy difusa la línea entre lo que es imagen de archivo y lo que es puesta en escena.

No ganó varios premios internacionales como los Premios Fénix y los Premios Platino en la categoría de Mejor Guion. También resalta su nominación a los Premios Ariel como Mejor Película Iberoamericana y además se convirtió en la primera producción chilena candidata al Oscar como Mejor Película en Lengua Extranjera.

Los perros (Marcela Said, 2017) también aborda el régimen autoritario de Pinochet, pero desde la perspectiva femenina y muchos años después: Mariana es una mujer que vive cómodamente y experimenta los hobbies y los placeres de la adinerada clase alta chilena. Acostumbrada y a la vez aburrida del ambiente machista en el que se encuentra, advierte un particular interés por su maestro de equitación, lo que desata una ola de sucesos que revelan el rol que jugó su entorno social en la dictadura chilena y la ambigüedad moral de los que se beneficiaron del antiguo régimen.

Se trata de una película que juega mucho con la moral y los roles de poder. Por un lado tenemos personajes bastante ambiguos: ellos se saben beneficiados por la dictadura que hace décadas acabó, pero no lo quieren reconocer abiertamente en su presente acomodado. Por el otro lado hay una denuncia a ese machismo que somete a las mujeres dentro de sus círculos sociales y que en cierto modo esa presión las obliga a querer tomar el control de su vida y buscar rebelarse… o seguir disfrutando de los beneficios de ese sistema que las oprime.

El paso de Los perros por festivales internacionales fue bastante exitoso: a partir de su estreno en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, la película tuvo presencia en festivales de cine como el de San Sebastián, de Munich, de Chicago, de Calcuta o de El Cairo.

Ese mismo año llegó a las pantallas Una mujer fantástica (Sebastián Lelio, 2017), que narra la historia de Marina, una joven transgénero que trabaja como cantante y mesera en un bar de Santiago de Chile. Su novio Orlando, con quien tiene planes de una vida juntos, sufre un aneurisma durante la noche y muere. Su fallecimiento desencadenará un cúmulo de situaciones de discriminación por parte de la familia de Orlando, quienes tienen serios conflictos con su transexualidad y la relación que sostenían ambos.

En la película protagonizada por la actriz Daniela Vega vemos a una mujer que defiende su identidad sin caer en lo panfletario. A pesar de su carácter pacífico, Marina no es una persona débil porque en todo momento se cuida del conflicto. Ella es un ser transgresor que con su presencia incomoda a la conservadora familia de Orlando, pero también reclama su derecho como ser humano de despedirse de su ser amado. Marina es tan estoica como para aguantar el rechazo de la sociedad, pero también es tan fantástica como para permitirse soñar despierta.

La entrega de Sebastián Lelio es probablemente la película chilena más exitosa de la historia tanto en premios como en nominaciones: debutó en el Festival Internacional de Cine de Berlín, donde ganó el Oso de Plata al Mejor Guion y el Teddy Award por Mejor Largometraje; recibió el Independent Spirit por Mejor Película Extranjera los Premios Goya y Ariel en la categoría de Mejor película Iberoamericana; así como Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Actriz y Mejor Guion en los Premios Platino. Para culminar, Una mujer fantástica fue nominada a los Premios Óscar por Mejor Película Extranjera y se convertiría en el primer filme chileno en ganarlo.

Una de las últimas sorpresas del cine chileno es Tarde para morir joven (Dominga Sotomayor, 2019). Ubicada en el año de 1990, los protagonistas Sofía y Lucas (de 16 años) y Clara, de 10, son integrantes de una comunidad aislada que vive por la cordillera de los Andes, en aparente libertad después del final de la dictadura. Los tres niños deben sobrellevar esta vida idílica al mismo tiempo que aprender a lidiar con sus emociones, con sus miedos y con el primer amor. Todo esto mientras la comuna se prepara para una gran fiesta de Año Nuevo.

La dirección de Dominga Sotomayor es clave para representar ese choque entre las preocupaciones de los niños con las que tienen los adultos y cómo éstas influyen en el desarrollo de su comunidad. Al ser una película que evoca un momento preciso en el tiempo, la directora aprovecha varios recursos narrativos para representar lo real y lo onírico: la cámara lenta, las exposiciones múltiples y los fuera de foco, elementos que en complicidad con el trabajo fotográfico de Inti Briones refuerzan un sentimiento de nostalgia en las imágenes.


Esta película también fue un hito en la historia del cine chileno ya que le mereció a Dominga Sotomayor el Leopardo de Oro a Mejor Dirección en el Festival de Cine de Locarno, siendo la primera vez que se le otorgaba a una mujer. Tarde para morir joven también pasó por festivales como los de Toronto, Róterdam, Londres, Viena o el FICUNAM en la Ciudad de México.