‘Engendro’ se siente como si la directora se estuviera acercando a una disruptiva obra maestra, pues Hanna Bergholm continúa mejorando una fórmula que comienza a destacar entre toda la oferta de cine nórdico que llega a nuestras pantallas.
‘Obsesión’ confirma que una gran idea puede superar a las superproducciones. Su éxito demuestra por qué el terror independiente sigue revolucionando Hollywood.
A grandes rasgos, ‘Supergirl’ cumple con el estándar de una franquicia que apenas arranca, demostrando una clara intención por abordar el heroísmo desde una visión adulta que trasgrede las reglas básicas del universo de Superman.
‘La casa de los espíritus’ supera las expectativas por enriquecer el feminismo de la novela, condenando simbólicamente a nuestros abuelos por sembrar las semillas de odios, violencias y resentimientos que seguimos cosechando en la actualidad.
‘O último azul’, una distopia donde el drama, la tensión política y la ciencia ficción convergen. La historia ocurre en un Brasil acrónico donde las personas mayores a 75 años están obligadas por el gobierno a irse de la ciudad.
‘Leviticus’ es emotiva y devastadora, pero en lo sobrenatural tiene sus tropiezos, puesto que la mitología en torno al ritual presenta algunas inconsistencias que restan impacto al suspenso.
‘Hombre a Medias convierte el trauma, la masculinidad tóxica y la homofobia interiorizada en una experiencia incómodamente cercana. Richard Gadd firma una miniserie inquietante que explora cómo la búsqueda de aceptación puede convertirse en una forma silenciosa de destrucción.
Antes de conquistar al público con ‘Retrato de una mujer en llamas’, Céline Sciamma exploró la adolescencia, la identidad y el despertar femenino en ‘Water Lilies’, ‘Tomboy’ y ‘Girlhood’.
‘Un poeta’ parece sugerir que la poesía no consiste en alcanzar una versión ideal de uno mismo, sino en encontrar palabras para permanecer cuando esa versión se derrumba.