En ‘Cuatro noches de un soñador’, Robert Bresson se permite algo inusual: la contemplación del deseo, del enamoramiento y de la ilusión amorosa, no como drama, sino como un adormecido estado mental.
A través de un stop motion experimental ‘La Casa Lobo’ construye una atmósfera inquietante que se nutre del contexto sociopolítico de la dictadura chilena.