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‘Obsesión’ y el terror independiente como puerta de entrada a Hollywood

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Obsesión confirma que una gran idea puede superar a las superproducciones. Su éxito demuestra por qué el terror independiente sigue revolucionando Hollywood.

Por: Gabriel Lira

En 2023, el crítico de cine Chris Stuckmann invitó a su podcast a Danny Philippou, uno de los dos directores de Talk To Me. Ambos compartían YouTube como plataforma creativa, pues cabe recordar que los hermanos Philippou tienen una longeva carrera con el canal Rackaracka, donde publicaban videos de parodia altamente caóticos y violentos. Durante la charla hablaron sobre el estigma que se llegaba a tener con respecto a los directores que dieron el salto a la industria después de tener sus inicios en la plataforma de videos.

Al discutir el tema mencionaron el error que era ver a dichos cineastas como “youtubers que se hicieron directores”. No son influencers recibiendo oportunidades de doblaje o protagónicos en películas sólo por sus seguidores: son aspirantes a cineastas de toda la vida que realizaron un proyecto en internet para darse a conocer o incluso para practicar técnicas cinematográficas que posteriormente formarían su estilo al pasar a la pantalla grande, como los movimientos de cámara inmersivos que usaban los Philippou en su canal y que se trasladaron a Talk To Me, o el estilo estilo found footage silencioso e inquietante de la serie web Backrooms, que pasó a convertirse en la mejor parte del largometraje. 

Michael Philippou y Danny Philippou
Michael Philippou y Danny Philippou

En dichos espacios de práctica hay un género que resalta por encima: el terror, el único que para venderse solo necesita una buena idea y una mejor ejecución. ¿Y si una chica fuera perseguida por una entidad implacable que toma la forma de cualquier persona y así de paso nos ahorramos efectos especiales? Con una dirección precisa y solo dos millones de dólares tuvimos It Follows. ¿Dos hombres atrapados en un baño obligados a participar en juegos mortales? James Wan nos trajo Saw.

Si bien es cierto que para entrar a la industria hay muchos caminos y ninguno es seguro, la evidencia reciente pareciera indicar que la forma más efectiva es dirigir un cortometraje de terror viral y esperar a que se abran las puertas del reino. Así sucedió con David F. Sandberg (su corto de apenas tres minutos Lights Out se convirtió en un éxito de Warner), Dylan Clark (Portrait of God, que es un favorito personal, será un largometraje producido por Jordan Peele y Sam Raimi) y, recientemente, Curry Barker. 

Lights Out David F. Sandberg
‘Lights Out’ (David F. Sandberg, 2013)

Barker se interesó en el cine de terror desde los 11 años después de tener una experiencia que muchos compartimos: ver una película demasiado inapropiada para su edad. En este caso fue La Masacre en Texas (Tobe Hooper, 1974), misma que próximamente adaptará para A24. El chico de Alabama inició su carrera con una serie de sketches y cortometrajes de terror en su canal de YouTube (a su vez, Barker trabajaba en una cafetería). Uno de estos cortos, The Chair, se viralizó y alcanzó a la persona correcta: James Harris, un productor interesado en convertir la historia a un largometraje, con lo cual Curry estuvo en desacuerdo; en su lugar lo convenció de contar la historia que domina la taquilla estadounidense: Obsesión.

La película ha multiplicado por más de un centenar su presupuesto de menos de un millón de dólares, destronando incluso a otro gran estreno de la temporada: la mega producción de Star Wars El Mandaloriano y Grogu, y siendo únicamente superada por otra cinta de terror independiente dirigida también por un joven cuyos inicios estuvieron en internet. Sí, Backrooms (Kane Parsons), que ya es la película de mayor recaudación de la productora y distribuidora A24. Aún cuando el director de Backrooms es mucho más joven y su éxito en internet podría argumentarse que supera al de Barker, encuentro más interesante el caso de Obsesión al ser una historia original a diferencia de Backrooms, la cual prácticamente es una IP de internet con millones de interesados que han generado miles de videos al respecto, volviéndolo una suerte de proyecto comunitario.

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‘Backrooms’ (Kane Parsons, 2026)

Obsesión es una película chica que se sostiene y se mantiene gracias a su construcción: una idea original, una fuerte interpretación estelar de Inde Navarrete y una puesta en escena magistral de parte de Barker, incluso en las decisiones más pequeñas, como resignificar el look con poca profundidad de campo que tanto abunda en el cine actual para representar la soledad de su protagonista y reflejar el aislamiento de las generaciones actuales. El trabajo de iluminación es donde el terror brilla más, jugando con el miedo evolutivo a la oscuridad y lo desconocido para que el espectador se inquiete con imágenes tan simples como una persona a contraluz o una mujer cuya cara es oculta por un jarrón de flores. Encima está que la mujer en cuestión (Navarrete) da una de las mejores interpretaciones que se han visto en el género, apoyándose con maquillaje y edición para contorsionar su cara y mover su cuerpo de formas antinaturales que hacen imposible quitar los ojos de la pantalla… pero con miedo a lo que se pueda ver en esta.

Cuando Obsesión recaudó 27 millones, no me lo podía creer. No sabía que eso fuera posible. No creía que fuera matemáticamente posible. Se convirtió en una película que se hizo famosa gracias al boca a boca. Empecé a ir al cine a escondidas para ver la película también porque quería formar parte de esto.

Barker en entrevista con THR

Cuando escuché por primera vez que Obsesión costó únicamente 750, 000 dólares, me sorprendí. Pero no por el hecho de que la película tuviera tan poco presupuesto, sino  por la posibilidad de estar frente a algo nuevo que impactará a la industria y llevará a un cambio de paradigma. Un nuevo caso de El Proyecto de la Bruja de Blair (Eduardo Sánchez, Daniel Myrick, 1999), que revolucionó el género found footage mostrando lo grande que podía ser, o Actividad Paranormal (Oren Peli, 2007), que llevó aun más lejos lo presentado por La Bruja de Blair con el uso de distintos formatos de grabación, y, por supuesto, Evil Dead, la cual Sam Raimi dirigió con 21 años y 375,000 dólares. El tener a un joven demostrando tal habilidad detrás de la cámara me llenaba de esperanza como joven director (tal vez los estudios tendrán una revelación divina y aprenderán que pueden confiar en jóvenes cineastas, quienes con presupuestos modestos darán resultados apabullantes). 

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‘Obsesión’ (2026)

Lamentablemente, los estudios siempre aprenden las lecciones incorrectas ante grandes éxitos, y no tenemos que irnos tan lejos para recordar esto. En 2023 se estrenó Barbie, de Greta Gerwig, la cual terminó siendo la película más taquillera del año, ganando muchas nominaciones a los premios Oscar. En un mundo ideal, las repercusiones de Barbie se vería en más blockbusters dirigidos por mujeres, con grandes presupuestos respaldando estas visiones. Pero el resultado fue la aprobación de muchísimas películas sobre juguetes de Mattel (¿quién no quiere ver una película sobre las cartas de Uno?).

Sin embargo, puede que haya un poco de esperanza si vemos las compañías productoras detrás del éxito de Backrooms y Obsesión: A24 y Blumhouse. La primera es una compañía principalmente de distribución cuya fama la ha posicionado como la reina del cine independiente, apoyando constantemente proyectos aun si no son tan redituables y constantemente apostando por óperas primas, entre ellas Past Lives (Celine Song, 2023), Hereditary (Ari Aster, 2018) e incluso un par cuyas mentes salieron de internet: Sorry, Baby (Eva Victor, 2025) o la antes mencionada Talk To Me. Por su parte, Blumhouse ha sido una punta de lanza en el terror moderno con películas que han marcado tendencias, tales como La noche del demonio (James Wan, 2010), Siniestro (Scott Derrickson, 2012) y ¡Huye! (Jordan Peele, 2017).

Lights Out es del mismo estudio y los hemos visto explorando nuevo territorio produciendo su primera cinta mexicana: No me sigas (Eduardo Lecuona, Ximena García Lecuona, 2025). De esta forma, Backrooms y Obsesión no parece ser una excepción a sus modus operandi, sino una evolución lógica en sus esfuerzos por la innovación que bien podrían continuar con voces cada vez más frescas.

Obsesión: la pesadilla de ser amada por “el chico de al lado” 

En este caso, ya estamos empezando a ver los posibles aprendizajes con los fuertes rumores una secuela de Backrooms y Obsesión, así como con la compra de derechos de Warner Bros. Pictures para producir una película de Siren Head. En internet se teoriza que veríamos un surgimiento de adaptaciones de diversas creepypastas, mientras que otros creen que el efecto de estos éxitos serán contraproducentes con los estudios buscando darle oportunidades exclusivamente a aquellos que ya se hayan probado en redes sociales. Pero el verdadero aprendizaje es el recordatorio a Hollywood de que los cineastas se pueden encontrar en todos lados y de todas edades. Que el terror es un género por el que vale la pena apostar y que un presupuesto bien organizado puede rendir más frutos que cientos de millones en una franquicia.

Más que esperar que el mundo del cine abra los ojos para buscar en internet nuevos talentos, ver películas como Obsesión me pone a pensar en las nuevas generaciones que pueden ser inspiradas a hacer terror como este funciona mejor: con limitantes. Terror nuevo e imaginativo que hable sobre sus propios temores. Espero que esto inspire a tomar acción y hacer cine como se pueda, porque ese es el único camino que verdaderamente lleva a la creación.

 

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