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No es falta de amor, es falta de derechos: siguen las exigencias de trabajadores de la Cineteca Nacional

Paro trabajadores cineteca nacional

Los trabajadores que aman su lugar, los de la Cineteca que llevan muchísimos años ahí, estamos hablando directamente con ellos y trabajando para fortalecerlos, principalmente, con un criterio que tenga en un futuro que ver con los de mayor antigüedad. Así fue la respuesta de la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, a las exigencias de los trabajadores de la Cineteca Nacional que desde el viernes 6 de febrero se han pronunciado por mejores condiciones laborales: prestaciones básicas, aumento de sueldos, jornada semanal de 40 horas, contratos de mayor duración, ampliación del personal para las sedes de las Artes y de Chapultepec, entre otras. 

La declaración tuvo lugar el viernes 13 de febrero en la conferencia matutina encabezada por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Dichas palabras despertaron inconformidades en quienes han expuesto una situación de precariedad en el recinto cinematográfico. En entrevista con este medio, una trabajadora (que optó por mantener en anonimato su identidad) que labora en la Cineteca Nacional desde hace tres años compartió que la respuesta le pareció un tanto ofensiva, ya que dio a entender que las personas inconformes no amamos nuestro trabajo”. Asimismo, habló sobre la referencia que hizo la funcionaria a los trabajadores de mayor antigüedad: como si solo los que llevan muchos años tuvieran el derecho de tener mejores condiciones por su ‘antigüedad’. Así lleven un mes y sean del área que sean, merecen y merecemos tener las condiciones mínimas necesarias para trabajar, y con el derecho a tener un contrato formal que nos dé prestaciones, seguro y el mismo trato”. 

Para el personal, la funcionaria “desdeñó y minimizó la organización de nuestra colectiva y sus necesidades”, tal como lo manifestó el grupo de trabajadores (Colectiva Cineteca Nacional) en un comunicado y en el paro simbólico llevado a cabo el sábado 14 de febrero: “no importa la cantidad de gente que se está manifestando, no importa si es un grupo pequeño, merecemos las condiciones mínimas necesarias”, se escuchó en la explanada principal de la sede de Xoco. Curiel también afirmó haber hablado “con todos los trabajadores”; sin embargo, al menos del área de acervos, la secretaria no se había reunido con nadie, “a pesar de que hay compañeros que llevan más de una década laborando”, como nos reportaron a este medio. 

Si bien los afectados directos son los trabajadores por honorarios, contratados bajo el esquema de Servicios Profesionales y pertenecientes al Capítulo 3000 —por Objeto del Gasto (Servicios Generales)— personal de base también habló, el día del paro, sobre sus inconformidades. Yo tengo plaza y me duele ver a mis compañeros que están en este estado de precariedad […] También las personas que estamos de base ganamos muy poquito dinero. Ganamos poquito todos, y siempre nos han prometido un aumento salarial desde hace 13 años: nos han dicho que va a haber un ajuste de nuestra estructura, y no ha sucedido. Por eso yo me uno a mis compañeros, porque no es que ellos no amen la Cineteca, sino que hay un momento en que uno tiene que poner un limite, afirmó Diana Gutiérrez, del área de programación. “No se me ha acercado Curiel a preguntarme ‘¿oye cómo están las situaciones laborales aquí en Cineteca?’, yo creo que… no sé con quién habló, pero con los que conozco que son de base no lo hizo”, agregó. 

No es falta de amor, es falta de derechos: siguen las exigencias de trabajadores de la Cineteca Nacional

Días antes (el lunes 9 de febrero) Marina Stavenhagen, directora general de la Cineteca Nacional, así como Vicente Cázares Avilés, director de Administración y Finanzas, se reunieron con los afectados. De principio a fin, Stavenhagen mantuvo su posición en que la mejora de condiciones laborales es un problema que los rebasa como institución: dependemos de un sistema mucho más complejo, mucho más grande, de un montón de otras instituciones”. A esto se suman respuestas como parece que se dan largas y largas, y me da muchísima pena, pero es lo que tenemos ahorita”. Sin embargo, al ir más arriba en la jerarquía federal, las respuestas de Curiel y Claudia Sheinbaum tampoco ofrecen acciones precisas. Las declaraciones no han pasado de “más adelante”, “hemos trabajado”, “se están gestionando con Secretaria de Hacienda”, “estamos sensibilizados”, “estamos buscando la manera”. Los empleados consideran al conjunto de explicaciones “bastante burocráticas”, y que los funcionarios sólo han recurrido “al débil argumento de que todas estas necesidades ya están puestas sobre la mesa y serán prontamente atendidas”.

Lo que sí se resolvió fueron los adeudos, correspondiente al mes de enero, y la firma de contratos, con fecha de febrero y marzo, quedando pendiente la exigencia de contratos de al menos un año. Asimismo, Vicente Cázares se comprometió a que no habría más retrasos: para el periodo abril-diciembre ya los contratos se van a poder llevar a cabo con el tiempo necesario, para que no tengamos otra vez esta situación de retraso en la autorización”. El encargado de las finanzas argumentó, al igual que Stavenhagen, que el motivo de atraso fue que “el año pasado salieron nuevas disposiciones normativas en la Secretaría de Hacienda para tramitar todo lo que es prestadores de servicios profesionales”. Según la directora, esta situación se dio a conocer el 31 de diciembre a las 5:00 pm.  

En un intercambio de información con una trabajadora de la institución (quien prefirió mantener su identidad anónima), comenta que es incomprensible que haya temas que llevan años exigiéndose, y que a estas alturas no haya logro alguno. “Tengo compañerxs que escuchan esta misma respuesta desde 2010 y están super frustrados, y con toda la razón: cómo no si ves crecer una problemática y pasan y pasan directorxs por Cineteca y todo sigue exactamente igual. Al menos Marina abre el diálogo y se toma el tiempo y espacio para escucharnos, pero no es algo que se desconozca para que nos diga: gracias por decirlo, ahora ya sé que aqueja por área”.

ZoomF7 también conversó con personas que trabajaron en la Cineteca Nacional en años anteriores. Las declaraciones dejan ver cómo la precarización laboral no nació en la administración actual. En 2019, bajo la dirección de Alejandro Pelayo, una de las entrevistadas cuenta que trabajó poco más de tres meses sin contrato, de enero a abril. Cuando llegó el 17 de abril, la firma de contrato venía con algo inusual. “Lo raro de esta ocasión fue que nos comenzaron a llamar por grupo de personas, nos llevaron a una oficina en donde nos encerraron por grupo y nos dijeron ‘ya les vamos a dar su contrato, pero tienen que firmar este par de documentos que están al inicio de su paquete de documentos’”.

Uno de ellos era una renuncia fechada al 31 de diciembre de 2019, dirigida a Alejandro Pelayo. Dicha renuncia anticipada venía acompañada de una carta de no adeudos y deslindamiento de responsabilidad o reserva de ejecución en contra del fideicomiso o servidor público de la institución, con el fin de evitar acciones contra la Cineteca Nacional ante alguna inconformidad futura. “La mayoría de las personas que trabajábamos en un rol operativo rondábamos entre los 23 y 30 años, y teníamos mucha preocupación por no tener un contrato y, más que nada, un trabajo. Que yo me acuerde nadie se negó a firmar, pero estábamos molestos por esa práctica condicionada”.

Por su parte, un exintegrante del área de staff multifuncional (dulcerías, taquillas, ingreso de salas, cafeterías) compartió que desde el 2023 se tenía la intención de dar a conocer las inconformidades con respecto a las condiciones laborales; sin embargo, permeaba el miedo a represalias. “Estaba bajo el esquema de honorarios, por lo tanto no teníamos derechos laborales, pues éramos ‘prestadores de servicios’ en papel, pero en la práctica éramos empleados con horarios establecidos, además de tener que portar uniforme obligatorio. Contaba con un día de descanso y mi jornada era de ocho horas. Nuestro pago era al final de mes, y para que nos pagaran teníamos que entregar una factura y una lista de las actividades realizadas durante el mes. Era bastante tedioso”. 

“Me alegro mucho de que los trabajadores por fin se animen a protestar por sus derechos, pues desde que yo estaba laborando ahí siempre hubo una idea de llevar a cabo un movimiento así, pero por temor a represalias jamás se materializó dicho movimiento”, aplaude el antiguo empleado.

La seguridad social: una de las principales exigencias

Una vez saldados los pagos de enero y febrero de 2026, los temas que quedan pendientes para los trabajadores de la Cineteca Nacional son: prestaciones básicas, aumentos de sueldos, basificación (o en su defecto, contratos de un año), contratación de más personal y atención y resolución de peticiones materiales. Sobre las prestaciones básicas, la que más resulta apremiante es la seguridad social. Los trabajadores por honorarios solo cuentan con un servicio médico dentro de la sede principal, el cual Stavenhagen considera un privilegio, aunque acepta que “relativamente funciona y es suficiente para la primera atención”, como lo expresó en la reunión del 9 de febrero.

El servicio no está disponible en las otras dos sedes; ante cualquier emergencia médica los empleados deben trasladarse hasta Xoco. Y mientras llega una respuesta ante la petición de contar —mínimo— con la inscripción al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la directora informó que se está en contacto con la Universidad de la Salud y con el Hospital General de Cuajimalpa para “ver si nos pueden enviar médicos y para hacer un convenio con ellos”, ya que la explicación de Stavenhagen ante la falta de médico en la Cineteca Nacional Chapultepec es que “ no ha sido fácil encontrar quién quiera ir a Chapultepec a dar la atención medica que necesitamos”. Sobre la Cineteca de las Artes no dio detalle alguno, y sobre la situación en general del tema de salud remató que se está en el proceso: “lamentablemente yo no tengo la varita mágica para resolver”.

La preocupación ante el hecho de no contar con seguro médico se remarcó en mayor medida por el personal del área de acervos. “Compañeros realizan trabajo que implican riesgos para su salud; desde el mismo proceso de estar cargando las latas… y las escaleras no funcionan, están flojas. No sabemos si ellos se pueden caer, si pueden tener un accidente y, bueno, ¿quién les va a cubrir alguna situación que tengan los compañeros que revisan material contaminado con microorganismos y que no cuentan con equipos necesarios para la protección de su salud?”. Sobre el tema, Vicente Cázares expresó su desconocimiento, a pesar de contar ya con más de un sexenio en el cargo. “En cuanto a las condiciones laborales para la seguridad de los procesos que llevan a cabo en el laboratorio, con gusto lo platicamos… no tenía yo noticias de esa situación, pero en cuanto a la compra del equipo necesario para que hagan sus actividades, la administración siempre lo ha lo ha visto y se ha comprado”. Personal del área de alimentos también expuso los riesgos a los que se enfrentan día a día, e incluso lanzaron la pregunta ¿qué somos para ustedes como institución?

Es importante destacar nuevamente que la seguridad social constituye un derecho fundamental. De acuerdo con la legislación mexicana, toda persona trabajadora debe ser inscrita en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), independientemente de que su relación laboral esté formalizada mediante un contrato escrito o verbal.

No es falta de amor, es falta de derechos: siguen las exigencias de trabajadores de la Cineteca Nacional

Con respecto al aumento de sueldos, Cázares reconoció que aún hay personas que perciben menos de $9,000 pesos mensuales (hay personas que desde hace tres años no ganan más de dicha cantidad). La cifra es menor a la última actualización del salario mínimo: $9,582.47 pesos mensuales. Lo que estamos planteando a partir del segundo trimestre es que estén arriba del salario mínimo. Esto está sujeto obvio a la autorización de la Secretaria de Hacienda, pero esto ya está planteado en la propuesta de abril diciembre

Al hablar sobre ajustes salariales, principalmente ante el aumento de labores por la apertura de dos sedes más, Marina Stavenhagen dijo que se está trabajando en las renivelaciones, las cuales definió de urgentes, sin embargo, remarcó: eso no está en nuestras manos, depende que nos sean autorizadas en otras instancias”. También reconoció que con el personal actual no es suficiente atender las tres cinetecas: cómo va a ser posible atender todo eso solo con el personal que somos y los poquitos que se han podido contratar […] abrir una nueva sede no es nada más la gente que está ahí físicamente en la sede: es todo lo que implica de servicios de programación, de tráfico, etc”.

Y aunque Claudia Curiel de Icaza ha presumido en días recientes a la Cineteca Chapultepec como parte del Proyecto Integral de Apoyo al Cine Mexicano, Stavenhagen recordó a los trabajadores que hay partes del nuevo recinto que no están del todo operando, y que el trabajo en esta sede ha sido un proceso casi de ensayo y error”, por lo que hizo un llamado a comprender la situación.Ustedes lo saben: todavía hay muchos detalles de obra que faltan, hay muchas cosas inconclusas. Está todo un poco tratado de echarse a andar de la mejor manera posible”.

Cabe recordar que el presupuesto destinado a la Cineteca Nacional en 2026 no ha aumentó con respecto al año anterior: de 46.9 millones de pesos en 2025 pasó a 44.1 mdp para este año, lo cual responde a un marco más amplio: el Ramo 48 de Cultura permaneció igual que en 2025. “Para 2026 el presupuesto para Cultura será de 15,082 millones 889 mil 146 pesos, lo cual, en términos brutos, significa las mismas cifras presupuestarias entre lo dispuesto en este 2025 y el monto a ejercer en 2026, todo esto sin calcular el factor inflacionario previsto para el próximo año, que se estima de 4.6 puntos porcentuales, lo que términos reales dejaría el valor del presupuesto para cultura por debajo del ejercido en 2025”, como se explica en El Economista.

En diciembre, Stavenhagen compartió (vía El Universal) que para operar las tres cinetecas se necesitan 180 mdp. Es así que las autoridades de la institución deben confiar en que podría llegar mayor apoyo por parte de gobierno federal y, por otra parte, en sus autogenerados (taquilla, dulcería, renta de locales, estacionamiento, etc). “Creo hay la voluntad de seguir apoyando (del gobierno federal), pero este es el arranque; vamos a batallar más, pero a la vez tenemos oportunidades de generar actividades e ingresos, así lo vemos”, declaró la directora al mismo medio.

De acuerdo con Vicente Cázares, es precisamente de esos autogenerados de la institución de donde provienen los pagos de los servicios profesionales, por lo que, al menos en términos de ingresos, aseguró a los empleados que “ los recursos están garantizados”, y que estos les permiten hacer frente a las contrataciones de personal. 

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Exigencias sin atender podrían detonar paro laboral

El miércoles 18 de febrero, la Colectiva Cineteca Nacional informó que supervisores de Salas, Dulcería, Cafetería 8 ½ y Taquillas “atendieron a amedrentar a sus subordinados de manera directa o con comentarios pasivos-agresivos”. Según el comunicado, los supervisores amenazaron que la permanencia dentro de la institución, así como la renovación de contratos y posibles aumentos estarán condicionados a la renuncia de quejas y reclamos. Los trabajadores también sostienen que estas conductas sucedieron incluso antes del paro simbólico.

Aunado a esto, otro extrabajador habló con este medio sobre la falta de protocolos en, precisamente, seguridad ante represalias. Puntualizó la gravedad de que que no existan protocolos claros de protección en situaciones de hostigamiento laboral, lo cual, considera, deja a las personas en una situación de vulnerabilidad laboral y en estado de indefensión.Existe un abuso total e inminente, aprovechándose de la situación de cada prestador de servicio al grado de dañar tanto psicológica como moralmente”.

En respuesta al comunicado de la Colectiva, la Cineteca Nacional publicó en sus redes sociales un breve escrito donde afirman que las autoridades se mantiene abiertas al diálogo permanente y constructivo con todas las áreas de la institución. Asimismo, que rechaza y reprueba cualquier gesto de amedrentamiento y subraya que no promueve ni respalda ninguna acción que vulnere la integridad o los derechos de su comunidad”.

“De no ser los supervisores los autores intelectuales de estas prácticas, exigimos que se nombre a la persona que lo solicita. Sin embargo, dado que estos puestos de autoridad entregan cuentas directas a la Dirección de Administración y Finanzas, hacemos responsable de la orden de estas prácticas de hostigamiento, inmediatas y de las que se ha declarado que habrá a largo plazo, a Vicente Cázares. Cualquier efecto negativo en la salud mental, integridad física o despojo laboral que pudieran padecer los trabajadores será objeto de denuncia personal y/o colectiva en contra del Fideicomiso para la Cineteca Nacional”, afirmaron en el escrito, donde remarcaron la urgencia de que sus demandas sean atendidas. En esta ocasión, la Colectiva Cineteca Nacional ha puesto como fecha límite el viernes 27 de marzo; de lo contrario, procederán con un paro generalizado en todas las actividades y en las tres sedes y/o con la demanda colectiva que corresponda.

¿Qué opinas de lo que sucede en la Cineteca Nacional? 

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Lety Arredondo Ver todo

Cofundadora de Zoom F7.

Twitter: @LeetyAV

2 comentarios sobre “No es falta de amor, es falta de derechos: siguen las exigencias de trabajadores de la Cineteca Nacional Deja un comentario

  1. Excelente trabajo. Qué impactante la situación que ha provocado el sistema laboral en la cultura y a quienes lo siguen replicando.

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