Todo lo que debes saber de la 66 Muestra Internacional de Cine

El tradicional encuentro de la Cineteca Nacional llega a su edición 66 con títulos provenientes de 20 países, los cuales representan las más actuales y destacadas propuestas del cine contemporáneo. 

Como en cada ocasión, la Muestra Internacional de Cine se compone de 14 títulos, entre los que encontramos tanto óperas primas como obras de cineastas consolidados, así como una diversidad de formatos. Varias de estas películas han formado parte de los más destacados festivales de cine internacional, como Cannes, Berlín, Venecia, Toronto, entre otros.

Aquí te compartimos los detalles de cada una de las películas que se proyectarán del 12 al 29 de abril en la Cineteca Nacional y posteriormente recorrerán el circuito CDMX y del interior de la República.

La camarista (Lila Avilés, México, 2018)

El primer largometraje de Avilés ha logrado consagrarse como una oda a la clase trabajadora, mostrando los obstáculos que enfrentan las madres solteras desde una perspectiva que se deshace de melodramas falsos. Estrenada oficialmente en la 43 edición del Festival Internacional de Cine de Toronto, La camarista ha logrado varios premios, entre los que destacan el máximo galardón del Festival Internacional de Cine de Morelia.  

Lee aquí nuestra crítica

La joven Eve, una solitaria camarista de un lujoso hotel de la Ciudad de México, se enfrenta con tranquilidad a la monotonía de sus largos días de trabajo. Su deseo por ser alguien más la hará descubrir diferentes universos y sueños detrás de las pertenencias de los huéspedes que alberga el lugar.

Jamás llegarán a viejos (Peter Jackson, Reino Unido-Nueva Zelanda, 2018)

Tomando material de archivo perteneciente al Museo Imperial de la Guerra, Peter Jackson dirigió su primer documental, rinde homenaje a los soldados británicos que participaron en la Primera Guerra Mundial.

Con metraje original remasterizado, coloreado digitalmente y convertido en 3D, así como grabaciones de entrevistas a los veteranos y un nuevo diseño sonoro, el documental muestra tanto la camaradería en los campos de entrenamiento como el horror de las trincheras infestadas de ratas, lodo y muerte.

La casa junto al mar (Robert Guédiguian, Francia, 2017)

Con el sello de su propia experiencia e influencia familiar, Guédiguian explora la vejez, el paso del tiempo, los ciclos de la vida, la muerte, el duelo y, sobre todo, hace una reflexión junto a un reparto que ha crecido y envejecido junto a él.

La globalización y la migración funcionan como telón de fondo de la historia de un trío de hermanos que deben regresar al hogar donde crecieron para atender a su padre enfermo mientras se ponen al día del desenlace de sus vidas.

María por Callas (Tom Volf, Francia 2018)

María Callas fue una soprano de origen griego considerada una de las cantantes más importantes del siglo XX. Este documental plantea aspectos más íntimos y personales de la cantante haciendo énfasis en la influencia que ésta sigue teniendo en el mundo actual.

Nominado a mejor documental en el Festival Internacional de Cine de Chicago, se trata de una exhaustiva búsqueda de material de archivo, cartas y videos recuperados que resignifican quién fue esta cantante, quien no sólo resaltó por su revolucionaria forma de interpretar las arias de Verdi, Bizet o Puccini y llevar a la ópera a su nivel más popular, sino también por su vida al mismo tiempo tempestuosa y enigmática, a menudo explotada por la prensa de los años 50 y 60.

Ven y mira (Elem Klímov, Unión Soviética, 1985)

Desde su estreno en 1985, Ven y mira ganó la reputación de ser una de las películas de guerra más brutales y terroríficas del cine soviético. Su representación de la Ocupación nazi en Bielorrusia a través de Floria, un joven novato que se enlista en el ejército sin esperar la crueldad material y psicológica que esto implica, estaba cargada estilísticamente para acentuar el impacto de la violencia en los personajes (a diferencia de las producciones nacionalistas de la época, enfocadas a presentar el ejército como un aparato de solemnidad y honor).

Este clásico del cine bélico ha cobrado nueva vida desde que la restauración de Mosfilm (supervisada por Karen Shakhnazarov) fue premiada en Venice Classics en 2017. Combinando un realismo minucioso con momentos de lirismo, el realizador Elem Klímov hizo un alegato antibélico donde una cámara siempre móvil y la agobiante atmósfera expresionista dejan al espectador en estado de shock.

Un día más con vida (Raúl de la Fuente y Damian Nenow, Polonia-España-Bélgica-Hungría-Alemania, 2018)

Basada en el libro homónimo de Ryszard Kapuściński publicado en 1976, Un día más con vida mezcla secuencias de animación que recrean el viaje del reportero polaco por el país africano con imágenes de archivo y entrevistas a sobrevivientes. Esta fusión de recursos construye mundos que parecen demasiado crudos o complejos para no ser ficciones, brindando así una serie de capas al periodismo tradicional.  

El filme, que formó parte del 34° Festival Internacional de Cine en Guadalajara, resulta un poético ensayo documental sobre la fuerza de la memoria y el trabajo periodístico.

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En guerra (Stéphane Brizé, Francia, 2018)

Durante el Festival de Cannes de 2018, el director, productor, escritor y actor francés Stéphane Brizé presentó su más reciente película, en la que confronta a las protestas y revueltas sociales que han sacudido a Francia durante esta década.

Pese a las fructíferas ganancias del año y los sacrificios económicos que han hecho los empleados, la administración de Perrin Industrie decide cerrar la fábrica. Liderados por su portavoz Laurent Amédéo, 1100 trabajadores deciden luchar contra esta brutal decisión, haciendo todo lo posible para salvar sus empleos. La tensión entre las negociaciones, las protestas y las consignas llevan a Vincent Lindon, quien actúa por cuarta vez con el director, a una historia con toques de thriller.

Plaza Paris (Lúcia Murat, Brasil-Portugal-Argentina- 2017)  

Un retrato social que confronta dos realidades diametralmente opuestas, vistas desde la mirada de dos mujeres que sufren, a su manera, las imposiciones socioeconómicas de su país.

Gloria, habitante de una favela, es elevadorista en la universidad de Río de Janeiro donde Camila, estudiante y portuguesa de psicología, cursa una maestría. La primera se convertirá en paciente de la segunda. Mientras el vínculo se estrecha, la trabajadora revelará a Camila un mundo de violencia y marginación.

Leto (Kirill Serebrennikov, Rusia-Francia, 2018)

Leningrado, principios de los años 80. Los discos de Lou Reed y David Bowie se trafican de contrabando mientras una escena subterránea de rock brota. En medio de ese entorno, el joven y enigmático Viktor Tsoï conoce a Mike y a su esposa Natasha. Rodeados por una nueva generación de músicos, juntos cambiarán el curso del rock en la Unión Soviética.

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El director se remonta a la Rusia de finales de los ochenta, con convulsiones sociopolíticas y nuevas corrientes musicales, para mostrar a una banda de punk que llega a un escenario de completa ingenuidad, donde lo disruptivo es superficial. Estrenada en el pasado Festival de Cannes, Leto proyecta una imagen-espejo donde la eterna burocracia de someter las letras de las canciones a oficiales que revisaban si no subyacían en ellas comentarios políticos.

Ocho de cada diez (Sergio Umansky Brener, México, 2018)

Ocho de cada diez asesinatos en México no son competentemente investigados, lo cual recuerda no sólo las altas tasas de violencia, sino las de corrupción, que permean la justicia nacional. Bajo esa estadística, la cinta Ocho de cada diez cuenta la historia de una pareja unida por la tragedia.

Aurelio y Citlali se conocen en un pequeño hotel de la Ciudad de México en el momento más oscuro de sus vidas. Él acaba de sufrir la pérdida de su hijo asesinado a plena luz del día; ella es una inmigrante que tuvo que abandonar a su hija con su violento padre.

En la 33 edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara la película ganó os premios Mezcal por Mejor Actor (Noé Hernández) y Mejor Actriz (Daniela Schmidt).

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Atardecer (László Nemes, Hungría-Francia, 2019)

Después de conseguir el Grand Prix en el Festival de Cannes con su ópera prima El hijo de Saúl (Saul fia, 2015), el cineasta húngaro László Nemes retrocede en el tiempo, dejando los horrores del Holocausto para llegar a la Europa de inicios del siglo XX, en donde Irisz Leiter, una esperanzada joven que llega a Budapest para forjar un futuro con un nuevo trabajo, se enfrenta a la terminante decadencia del viejo régimen.

Galardonada en el Festival Internacional de Cine de Venecia con el premio FIPRESCI, Atardecer significa una mirada hacia el futuro que llega desde la aterrada visión del mundo nuevo, frustrado por el desierto que se prevé en términos de estabilidad económica y sin ningún poder para solucionar el creciente caos.

La boda (Stephan Streker, Bélgica-Pakistán-Luxemburgo-Francia, 2016)

Stephan Streker vuelve a poner los puntos sobre las íes entre las tradiciones y costumbres entre oriente y occidente a partir de la historia de Zahira, una joven belga-paquistaní, quien lleva una buena relación con su familia hasta que sus padres le piden que siga la tradición y elija un marido para casarse.

Nominada al premio César a la Mejor Película Extranjera y al premio Lumière a la Mejor Película Francófona, esta película cuenta un drama familiar que de a poco revela los vestigios de un mundo arcaico frente a los ojos de la vorágine contemporánea de la juventud políticamente posicionada.

Angelo (Markus Schleinzer, Austria-Luxemburgo, 2018)

La vida de Angelo, un africano nacido en el siglo XVIII y trasladado a Europa donde se convierte, primero en sirviente y luego en una atracción para la alta sociedad vienesa, es la médula de esta película basada en hechos reales.

Siete años después del estreno de su ópera prima Michael (2011), película distinguida por su fría observación de un personaje controversial, el realizador austriaco Markus Schleinzer presentó Angelo en el Festival Internacional de Cine de Toronto. La película ofrece una perspectiva álgida al racismo de la Europa del siglo XVII y continúa la estirpe de héroes marginados por la colonización ideológica como el Kaspar Hauser de Werner Herzog o Heathcliff, de Emily Brönte.  

Asako I & II: Soñar o despertar (Ryūsuke Hamaguchi,Japón-Francia, 2018)

Una trama de amor juvenil que recrea los procesos de duelo provocados por las relaciones afectivas y que aspira mostrar de forma catártica un desenlace discursivo sobre la madurez emocional. 

Alejándose del formato que había manejado en proyectos anteriores, Ryûsuke Hamaguchi lleva a la pantalla grande una dulce historia de amor sin grandes pretensiones que logró conquistar a la crítica y posicionarse en el pasado Festival de Cannes. Asako, una estudiante de Osaka, conoce al aventurero y encantador Baku en una exposición fotográfica. El romance entre ambos surgirá de inmediato, pero será corto, porque poco después él desaparece sin dejar huella.

CONSULTA HORARIOS Y FECHAS AQUÍ

Con información de la Cineteca Nacional

 

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