Cinco películas para recordar a la ‘generación beat’

 Por: Citlalli Vargas Contreras (@rimbaudienne_)

“Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura…”, así comienza el desgarrador poema del estadounidense Allen Ginsberg que lleva por nombre Aullido y el cual se convirtió en una de las piezas clave de la llamada Generación Beat, movimiento literario que tuvo sus comienzos a mediados de los años cuarenta, cuando un grupo de jóvenes formado por el propio Ginsberg y sus amigos Lucien Carr, Jack Kerouac, William Burroughs, Neal Cassady, entre otros, se revelaron ante los tradicionalismos literarios y trasgredieron, a través de un estilo más libre, no sólo en la forma de escribir, sino en los temas que abordaron. Así, sus escritos se permearon de tópicos como la liberación sexual, la constante búsqueda espiritual, las drogas y otras crisis existenciales que los mismos autores experimentaban (incluso su nombre, beat, proviene de la jerga afroamericana y significa cansado u abatido).

México también representó un importante papel para los beat: William Burroughs vivió aquí durante algún tiempo, e incluso pasó algunos días en Lecumberri por el asesinato de su esposa; Jack Kerouac también viajó a nuestras tierras, las cuales le fascinaban porque aseguraba que México, a diferencia del caótico y consumista Estados Unidos, había preferido preservar la cultura a dejarla ir a cambio de la civilización; mientras que Neal Cassady murió en San Miguel de Allende luego de dormir borracho y sin nada más que una camisa y unos jeans junto a unas vías de tren.

La influencia cultural que la Generación Beat aportó al mundo no sólo literario, sino artístico, así como a las formas de vida de los siguientes años, aún late y ha sido llevado al cine en variadas ocasiones, por lo cual aquí les presentamos una lista de cinco de las mejores películas que muestran la vida y obras de estos jóvenes amantes del jazz, la poesía y la locura.

  1. Howl (Rob Epstein y Jeffrey Friedman, 2010)

HOWL

Protagonizada por James Franco en el papel de Allen Ginsberg, esta cinta retrata un importantísimo pasaje de la Generación Beat: la presentación del poema Howl en la Six Gallery de San Francisco, el 7 de octubre de 1955. Además, presenta pasajes de la vida del poeta norteamericano entre los años 40 y 50 a través de diversas técnicas cinematográficas que fácilmente capturan la atención del espectador, desde el uso de blancos y negros hasta secuencias de animación.

  1. Kill Your Darlings (John Krokidas, 2013)

El encuentro entre Ginsberg, Kerouac y Burroughs, los tres cimientos más importantes del movimiento, no se dio por casualidad: fue gracias a Lucien Carr, “el león que nunca rugió”, quien los presentó a todos y cuyas ideas y actitudes (especialmente un crimen que cometió), fueron una fuerte influencia para la construcción del pensamiento de la generación.

344739

Esta película muestra precisamente eso: los inicios del beat, la relación entre Lucien (Dane DeHaan) y Allen (Daniel Radcliffe), principalmente, y la cohesión que llevo a todos a unirse para llevar a cabo uno de los principales movimientos literarios estadounidenses.

  1. The Naked Lunch (David Cronenberg, 1991)

Entre adaptación literaria y biopic, este filme con altos toques surrealistas cuenta la vida de William Lee (seudónimo de William Burroughs), un exterminador de plagas que descubre a su esposa Joan (Judy Davis) robándose el insecticida para drogarse. Sin embargo, todo comienza a complicarse aún más cuando William (Peter Weller) alucina con un insecto gigante y éste le dice que debe cumplir una “misión”: matar a su esposa.

naked

Las extrañas escenas, dignas por supuesto de Cronenberg, son constantes y representan, de cierta manera, el modo en el que las drogas ayudaban a Burroughs a escribir. Incluso el escritor, quien aún estaba con vida cuando se realizó la película, la aprobó y se hizo buen amigo del director.

  1. Me And My Brother (Dir. Robert Frank, 1969)

El mismísimo Allen Ginsberg y su compañero de toda la vida, el también poeta Peter Orlovsky, colaboraron para el guión de esta película que se enfoca en el hermano de este último, Julius, quien luego de años de estar en un manicomio de Nueva York por padecer esquizofrenia, queda catatónico y se va a vivir con Peter y Allen.

09frank.xlarge1

El director de la cinta sigue la relación entre ambos hermanos y la inmersión de Julius en el mundo beat. Cabe mencionar que son los propios escritores y Julius los que protagonizan la cinta, excepto cuando este último decide irse de la producción y su papel es reemplazado por el actor Joseph Chaikin.

  1. The Last Time I Comitted Suicide (Dir. Stephen T. Kay, 1997)

Dejando un poco de lado a Kerouac, Ginsberg y Burroughs, esta cinta cuenta la historia de Neal Cassady (Thomas Jane), protagonista de la famosa novela En El Camino, siendo el centro de la acción el intento de suicidio de su novia Joan (Claire Forlani). La película da constantes saltos en el tiempo y presenta a Cassady desde diversos puntos de vista: como escritor, como mujeriego, como amigo, como aventurero, etc. El reparto incluye también a Keanu Reeves y a Adrien Brody.

MI0001918813

BONUS

Drugstore Cowboy (Dir. Gus Van Sant, 1989)

En la segunda película dirigida por Van Sant no vemos la vida de ningún beat ni es la adaptación de alguna de sus obras, es más bien una biopic de James Fogle, un ladrón y asaltante de farmacias que lideraba una banda de adictos que atacaban diversas farmacias en Estados Unidos. Sin embargo, incluye una secuencia en la que se ve a Matt Dillon, el protagonista, caminando y dialogando junto a William Burroughs (sí, ¡el verdadero Bill!) sobre opiáceos y otros temas.

20439202

Incomprendida | Crítica

 

En Incomprendida (Incomprensa, 2014) Asia Argento, la contrastante hija del mediático y aclamado director italiano Dario Argento, dirige una cinta tragicómica sobre lo que puede llegar a ser una infancia insatisfactoria, desde la perspectiva de una niña. Aria (Giulia Salerno) es una chiquilla de 9 años que vive en una familia dividida por el ridículo ego de sus propios padres, quienes recientemente se han divorciado. Debido a esto, desarrolla un fuerte problema de atención y al acercarse más a la gente, surgen sólo problemas.

La mamá (Charlotte Gainsbourg) siendo músico, lleva una vida hostil y volátil, con diversos novios y drogas. Aria trata de llevarse bien con ella e intenta sortear sus problemas saliendo con su amiga Ist y hablando de los niños que a ambas les atraen en su colegio; sin embargo, el sólo hecho de estar en casa es en sí una situación confusa. Hasta cierto punto, parece que Ist es el único personaje que entiende a Aria y comparte su desorden.

incomprendida_11

Desde el guión, la idea que construye Asia Argento ofrece un relato contado desde tres perspectivas diferentes: la situación con la madre, la situación con el padre y su propio relato. El punto de interés es que las tres narrativas deambulan y refuerzan la intención, pero quizá la cinta en general no llega con esa fuerza.

Aria se muda con su padre (Gabriel Garko), un actor narcisista (recordando el tinte de los personajes de Baz Luhrman) quien vive con su segunda hija y se encuentra enfermo de una actitud obsesiva y controladora. Ejemplo de ello es cuando Aria encuentra un gato negro en la calle, lo lleva a casa y el supersticioso hombre la manda de regreso con su madre. Posteriormente hallamos al personaje deambulando entre un congénere y otro, lo cual es una delicadeza metafórica.

incomprendida_10

Recreada en los años ochenta, la cinta tiene un montaje tradicional, donde no hay flashbacks o alguna organización sobresaliente del relato; sólo una historia lineal con un montón de alusiones a lo banal de sus personajes, acciones exacerbadas, con dramas y reflejos de ciertas actitudes. Por otra parte, el origen real del drama de Aria se puede hallar en la realidad de los padres, los incomprendidos, y de quienes su hija es sólo el reflejo.

Como era normal, la niña intenta llamar la atención de Adriano (Andrea Pittorino) el compañero que le gusta en su colegio. Al no hacerle caso éste, aparece Toby, quien parece estar más interesado en ella y averigua donde vive, aunque realmente a Aria no parece interesarle del todo.

vert incompresa_Layout 1

El panorama parece mejorar cuando su padre consigue el papel protagonista de la película que deseaba. Debido a que Aria está con él en dicho momento, a partir de entonces la considera su amuleto de buena suerte. Aunque todo el inútil teatro se cae cuando ella comienza una pelea torpe con su hermana Lucrecia y regresa nuevamente con su madre. La protagonista tiene un talento: escribir poesía, pero ninguno de sus padres nota este vicio y ella se encuentra triste cuando ni padre ni madre asisten a su declamación.

Incomprendida tiene un final abierto, en el que a la postre Aria no consigue lo que buscaba, pero su inocencia le impide complejizar esas emociones. Es solamente una cría que pide algo de gentileza y tiempo, a pesar de su personalidad y sus equivocaciones. Sin duda un filme en el que no será recordada la actuación de Charlotte Gainsbourg, en la que el relato un tanto autobiográfico de Asia Argento se centra en las necesidades de sus personajes, el amor no correspondido y una infanta en busca de la comprensión.

Luis Zenil Castro 

Productor audiovisual y dibujante.

 

The wolfpack (Lobos de Manhattan) | Crítica

 

Prudente padre es el que conoce a su hijo.

-Willam Shakespeare

 

Hay ocasiones en las que la realidad se come al cine. El contenido del plano es tal que le supera, la imagen revienta y no le alcanza para abarcar todo aquello que pretende. A veces, hay que recomendar un filme no por la calidad de la fotografía o por el manejo narrativo, sino por el acercamiento que nos brinda al otro. The wolfpack (2015) es una película de éstas.

El documental de Crystal Moselle cuenta el periplo de una familia conformada por siete hermanos, quienes crecieron en un apartamento en el corazón de Nueva York, aislados del resto del mundo por su padre. La única ventana al mundo exterior es una colección de miles de películas, las cuales representan para divertirse y el encierro termina cuando uno de ellos decide salir.

Se nota a leguas que la directora ama a sus personajes, quiere al público cerca; constantemente emplea el close up para escucharles y sentir la reclusión en la que viven. La cámara en mano se mueve de un cuarto al otro en las entrañas del departamento, siendo testigo de las recreaciones que los muchachos hacen de cintas como Reservoir dogs.

Poco importa si cada plano está perfectamente compuesto o no, inclusive los elementos fuera de foco en pantalla son una constante, sin embargo, aquí destacan las relaciones, el cine como catarsis a esa prisión impuesta por el padre y el séptimo arte actúa como la motivación principal de los adolescentes para seguir viviendo.

Wolfpack_film_poster

El desarrollo no tiene una delimitación en actos clara debido al abordaje de cada uno de los temas, de la cinefilia a la relación madre/hijos. Éste es quizá uno de los principales aspectos negativos; cuesta trabajo distinguir quien de los jóvenes está hablando (poseen un gran parecido físico), además los conflictos son tan abundantes que hay cabos sueltos, ideas que se tocan “de pasada” y cuestiones que sólo se mencionan, sin profundizar en ellas.

El final resulta esperanzador. El padre, a pesar de su particular manera de educarlos, logra su cometido y el extremo que eligió está completamente justificado dentro de su cosmovisión, la forma es cuestionable, no así el resultado.

La realizadora es inteligente y nos deja de manifiesto su postura con una brillante secuencia de montaje en la que miramos el éxito de cada uno de los miembros de la familia, mientras que observamos al padre en material de archivo grabado por su esposa. Dichas grabaciones forman parte constitutiva del relato: se ve al papá a cuentagotas, oculto en su siniestra habitación, en ocasiones acariciando a sus hijos y besándoles con devoción, otras tantas en trance, bailando, sonriente y demostrando un talento histriónico que tuvo la fortuna de heredarles. Un personaje que cuestiona y nos hace pensar en cuál es el límite entre lo bueno y lo malo.

nyc_film_20150610_wolfpack_magnolia_pictures

La madre es otro cantar, una sumisa soñadora que se casó con el hombre equivocado (o no). Es un personaje pivote, desata las acciones de sus co-protagonistas, les conduce al conflicto y mantiene la cordura en casa. Ella padece no sólo el dolor propio, también contiene el sufrimiento de los hijos, les invita a imaginar y crear con los elementos que tienen a la mano, impulsa la creatividad de los muchachos y todo a través de una pasividad enfermiza.

Al ser su ópera prima, Moselle no merece más que aplausos. Eligió un tema conmovedor, ominoso y divertido; su realización estuvo cerca de ser magistral, The wolfpack es una gran obra, no maestra, pero extraordinaria.

Gerardo Herrera

Guionista, cofundador y editor de Zoom F7

Dulces sueños, mamá | Crítica

A riesgo de sonar reiterativo, es evidente que Michael Haneke es uno de los realizadores más talentosos actualmente, dejó escuela y su firma es inigualable. Tanto, que sus compatriotas Severin Fiala y Veronika Franz tomaron como referencia Funny Games (1997) para el desarrollo dramático de su filme.

Dulces sueños, mamá (Veronika Franz, Severin Fiala, 2015)narra el periplo de unos gemelos para descifrar la identidad de su madre, quien ha vuelto desfigurada de un accidente. La realización es a la Haneke, con planos de larga duración, una paleta de color sombría y opaca, personajes cuya motivación no se aprecia claramente, se enmarca dentro de los cánones de la tragedia y además, se cuece lento.

La historia pudiera parecer original, pero el público más agudo verá en el dúo sádico a una referencia directa al filme del austríaco. Lukas y Elias Schwartz ofrecen una interpretación única e inquietante, la madre personifica a la ambivalencia, lo mismo ama a sus hijos que les odia. El espectador es testigo y juez ¿es ella la verdadera mamá de los hermanos?

La cinta es arriesgada e interesante. Comienza con una secuencia sonorizada por una canción de cuna, cuyo acompañamiento visual funciona para plantear un mundo siniestro que de inmediato causa una sensación de incomodidad.

dulces sueños mamá

A pesar de sus excelentes interpretaciones sufre en el apartado del guión, solucionando varios enigmas con Deus ex (Elementos que el escritor se saca de la manga), esto provoca que algunas acciones luzcan inverosímiles. El primer acto es lento, aletarga y cansa. El segundo intenta establecer la relación madre/hijo tomando como recurso la relación entre los gemelos y el tercero es la resolución del enigma, sin duda el cierre es lo mejor del filme, pero, para llegar a ello, el espectador debe tener paciencia.

La fotografía cumple con creces, el paisaje desolador es una extensión de las emociones del personaje grupal formado por el binomio, la soledad se ejemplifica por un hogar en el medio de la nada, rodeado de pastizales y un lago cuya quietud tensa. Los atardeceres se ven deslucidos, el diseño de arte, parco nos habla de la madre, la casa es ella, el exterior: los niños.

003

Dulces sueños, mamá es una película que maneja perfectamente bien las convenciones del suspense, aun con sus carencias en el guión, es un ejercicio que cumple al tensar e inquietar a quien debe: El público.

Gerardo Herrera

Guionista, cofundador y editor de Zoom F7

Godard, crítico del propio lenguaje cinematográfico

 Por: Andrea Rodea

No suelo creer en definiciones universales y también me cuesta trabajo comprender cómo algunas cosas pueden darse tan fácilmente por hecho. Como si todo fuese tan sencillo de clasificar o concebir. Aún hay elementos que no tienen una denominación o etiqueta en específico y no por eso dejan de existir o ser. La realidad y sus múltiples definiciones dependen del punto que son vistas, por lo tanto sería idóneo comprender, o intentar entender, todos los puntos de vista posibles para así darnos cuenta que no se trata de dividir todo en blanco o negro.

Jean Luc-Godard no es un cineasta sencillo de abordar. Algunos podrían decir que es casi imposible leer/ver/escuchar/percibir/entender su obra. Precisamente recuerdo que al terminar la función de Adiós al lenguaje (2014), dentro de la sala se podía oír gente expresando que Godard se había perdido desde hace mucho tiempo y que incluso, había dejado de hacer cine. El debate sobre lo que podía o no podía  ser cine comenzaba antes de que la película terminara.

“Cuando era adolescente, pensaba que Jean-Luc Godard encarnaba todo lo que me parecía mal del cine francés. Me encantaban las películas de Hollywood, porque tenían planos bonitos, estrellas atractivas y tramas entretenidas. Y ahí estaba Godard haciendo películas a su manera, que era exactamente lo contrario.” Laurent Tirard, Lecciones de cine

GODARD

¿Qué hace al cine, cine?

Estamos acostumbrados a mirar de una manera muy peculiar. Se cree que al seguir la ley de tercios, puntos de fuga, continuidad, el no romper ejes, es sinónimo de “composiciones perfectas”, de cine hecho con calidad; en pocas palabras de buen cine, digno de reconocimiento y aplausos. Me atrevería a decir que nos basamos en un estereotipo de belleza impuesto y asumido, más que pensado y aceptado; asimismo, no porque veamos constantemente la utilización de estas herramientas de la imagen en movimiento significa que así se deba producir o crear.

Te puede interesar: Sin aliento, la película que lo cambió todo

Siguiendo esta línea, el querer establecer lo que define al cine como tal, sería entrar en una lucha de verdades interminable. El cine simplemente es. Por lo tanto, Godard hace cine, sólo que a diferencia del cine convencional o hollywoodense, él ha decidido romper aquellas normas que por costumbre se deducen como lenguaje cinematográfico.

adios al lenguaje

Es decir, no porque en el cine de Godard exista la carencia de sucesiones lógicas, significa que en dicha forma no se halle un mensaje importante. Al contrario, la idea que expresa es más abierta y abre una puerta a la posibilidad del pensamiento, el diálogo, la multiplicidad; lo opuesto a aquello que ofrece un plano o un montaje con un fin especifico que conduce a una imposición, eliminando la posibilidad de la reinterpretación. Así, el cineasta de 84 años figura como creador del diálogo, de las posibilidades, del titubear de la idea o la verdad.

“GODARD, a propósito de Deux ou trois choses que je sais d’elle, llama objeto a lo que la cámara ve, sujeto a lo que el personaje ve, hace la suma de los dos, 1 + 2 ::= 3, para llegar a la identidad final, 1 + 2 + 3 = 4, la vida” Jean-Luc Godard par Jean-Luc Godard

Godard plantea cuestiones políticas y a su vez habla del rompimiento de estructuras de lenguaje, sociales, económicas, y del rompimiento del sistema mismo. Crea ensayos visuales que critican un “todo”, buscando que el espectador cuestione justamente lo que se está observando y escuchando, lo cual forman un puente entre lo que él piensa y lo que el espectador puede llegar a creer.

alphaville

Este director posiblemente desea quitarnos el sueño, que lo odiemos y que lo critiquemos por hacernos replantear la forma y el significado de hacer cine. Pero justo es el camino más coherente para evolucionar y seguir encontrando no sólo en el cine, sino en general, nuevas formas de creación, de comunicación y de vivir.

“I consider myself an essay-writer. I write essays in form of novels, or novels in the form of essays. I’m still as much of a critic as I ever was during the time of Cahiers du Cinéma. The only difference is that instead of writing criticism, I now film it” Jean-Luc Godard, Richard Roud

Así pues, aquellas personas que al terminar Adiós al lenguaje o cualquier otra película de Godard, creyeron que él se había perdido desde hace mucho tiempo, probablemente no se han percatado que tal vez ellos dejaron de avanzar. Decidiendo conversas con el lenguaje ya aprendido.

El talento oculto del doblaje | Entrevista con Abraham Vega

 Por: Citlalli Vargas Contreras (@rimbaudienne_)

El cine provoca que todos nuestros sentidos sean estimulados gracias a su carácter audiovisual. La calidad de una película depende en gran medida del director y su equipo de trabajo: actores, editores, fotógrafos, vestuaristas y otros. Sin embargo, cuando las cintas son distribuidas alrededor del mundo, en el universo fílmico de cada cinta entra la figura del actor de doblaje, que aunque en ocasiones su trabajo no suele ser reconocido como debería, funge un papel significativo para que las películas de otros lugares puedan llegar y ser apreciadas en países extranjeros.

Desde antes de nacer, Abraham Vega ya estaba inmerso en el mundo del doblaje en México: Su madre, Berenice Vega, y su abuelo, Jaime Vega, ya eran voces reconocidas dentro del medio cuando Abraham nació en 1993.

De niño solía acompañar a ambos a sus respectivos llamados, por lo que a veces cuando era necesaria la voz de un pequeño, rápidamente Abraham acudía a apoyar. Así fue como empíricamente aprendió el oficio del doblaje y a la tierna edad de 6 años comenzó su carrera como actor de doblaje, siendo su primer papel grande el de Stanley Griff en la caricatura de Playhouse Disney, la cual contaba la historia de Stanley, un imaginativo niño que hablaba con los animales.

Stanley Griff en Playhouse Disney
Stanley Griff en Playhouse Disney

Actualmente, a sus 21 años, Abraham trabaja en el doblaje no sólo para televisión, sino también para cine, y cuenta que la diferencia entre ambos medios radica principalmente en el ambiente: “en televisión todo es más relajado porque sabes que no va a ser nada más [el doblaje] de un capítulo, entonces hasta los directores como que lo quieren sacar más rápido, en cambio, para cine, se tienen que cuidar muchas más cosas, por ejemplo, el control de calidad es más estricto, los tiempos son mayores, es diferente la calidad”.

Quien es también la voz en español del actor de Disney, Mitchell Musso cuenta también que, hogaño, la profesión del doblaje se encuentra en un boom: “el doblaje se está poniendo de moda por eso de las convenciones de amantes de las caricaturas, la gente le está poniendo atención otra vez al doblaje, luego de que se interesaran en él por la famosa huelga que hubo de los actores de The Simpsons. Sin embargo, antes no era así, e incluso llegamos a hacer nuestro trabajo de manera anónima porque casi nunca nos dan el crédito que nos corresponde”.

Augustus Gloop de "Charlie y la fábrica de chocolates" (2005)
Augustus Gloop de “Charlie y la fábrica de chocolates” (2005)

Sin embargo, a pesar de que no son tan reconocidos como los actores escénicos, Abraham explica que es difícil entrar a esta área. “Como no es un medio bien pagado y no es muy reconocido, cuando logras posicionarte como actor de doblaje, hay mucha envidia y mucho rencor, precisamente porque no hay mucho reconocimiento y cuando se tiene aunque sea uno pequeño, tratas de aferrarte”.

Otras diferencias entre el doblaje para cine y el de televisión, Abraham puntualiza que la paga en ambos es muy diferente y que para televisión es más escaso: “yo pertenezco a la Asociación Nacional de Actores (ANDA), y esta te brinda un seguro médico, pero por lo que gano de doblaje, no alcanzo a cotizar como los demás actores, entonces, si me llega a pasar algo, no tengo para ir al hospital”.

Phineas y Ferb
Phineas y Ferb

Con respecto a la situación actual de la televisión mexicana, el actor menciona que dentro de este medio existe el problema de los llamados star talents, los actores escénicos famosos que realizan doblaje sin que sea su especialidad, ya que sólo son celebridades: “Tenemos ese problema porque, en vez de venderte una buena actuación aquí en México, en las televisoras, están vendiendo telenovelas baratas con celebridades bonitas pero que son de mala calidad, lo cual causa que el público sólo vea los contenidos por los famosos y no por la calidad de la actuación”.

Asimismo, Abraham cree que es necesario promover el trabajo mexicano y que los productores se esfuercen por generar contenidos de calidad: “antes México se caracterizaba por hacer buenas telenovelas y ahora ya hasta tenemos que comprar telenovelas brasileñas y eso está terrible, entonces hay que invertirle a la actuación de calidad”.

Actualmente, nuestro entrevistado realiza su primera dirección de doblaje para el videojuego Call Of Duty: Advanced Warfare, tiene llamados para series reconocidas como Game Of Thrones, Adventure Time y Phineas y Ferb, así como otros proyectos confidenciales y recientemente participó en el doblaje de películas como Ant-Man, Tomorrowland, Ouija y Maze Runner.

 

La fotografía de Lubezki: el desarrollo de un legado

El cortometraje Vengeance is Mine (1983), dirigido por Luis Estrada, en el que Alfonso Cuarón fungió como cinefotógrafo y Emmanuel Lubezki como asistente de fotografía, en su momento provocó un choque entre la tradición académica del CUEC (Centro Universitario de Estudios Cinematográficos) y los citados alumnos. Aquellos jóvenes buscaban desarrollarse por todos los ámbitos y a partir de entonces decidieron seguir su desarrollo como realizadores fuera de las aulas. Esto nos recuerda dos puntos: las instituciones no lo son todo y finalmente, los galardones pertenecen a quienes los conciben; a ese artista curioso y perfeccionista innovador, cuyo trabajo podemos empezar a reconocer como legado.

gravity

Al hablar de fotografía, sólo hasta que el mexicano de ascendencia rusa Emmanuel Lubezki comenzó a ganar los premios de la Academia -Mejor fotografía por Gravity (Alfonso Cuarón, 2013), y por Birdman: Or (The Unexpected Virtue of Ignorance) (Alejangro G. Iñarritu, 2015)-, un buen público comenzó a valorar y conocer el trabajo de este departamento, el cual es de los más difíciles de reconocer. El director da los elementos y se pone de acuerdo con el fotógrafo, pero ¿dónde está el sello de quién en la cinta? Unos dirán que en la composición o la luz, quizá en la óptica, otros podrán decir que es una pregunta vana. Sin embargo se debe dar con esta praxis para entender mejor quién es el responsable directo de lo que se está viendo en pantalla.

Birdman

Es necesario decir que el trabajo de El Chivo pasó por un largo proceso, durante el cual fue madurando un método. Y probablemente sólo a partir de Y tu mamá también (Alfonso Cuarón, 2001) se percibe por primera ocasión una convención visual determinada: los planos secuencia con luz natural, característica que no era notoria en cintas que filmó antes; cabe recordar Como agua para chocolate (Alfonso Arau, 1994), o producciones norteamericanas como Twenty Bucks (Keva Rosenfeld, 1993) o Reality Bites (Ben Stiller, 1994). En estos títulos se limitaba a usar la escala de planos: de primer plano para dar intimidad a los personajes pasaba a planos americanos o escalas mayores con la intención de quitar dramatismo o proseguir a otras acciones. La diferencia con Y tu mamá también, se sitúa en cómo filmó (por complacencia de Cuarón) escenas muy largas para explicar las situaciones de sus personajes.

y tu mamá también

Lo anterior exigió gran planeación para cada tiro, además, se dispuso de un tiempo limitado por el uso de la luz natural; en general, fue un tratamiento de ensayo/error, el cual nos enseña que más allá de las reglas, lo que importa son las intenciones y cómo se exploten las herramientas para lograrlo. Y a estas alturas, podemos decir que uno de sus principales aportes por supuesto, son los planos compuestos.

El uso de los grandes angulares

Ahora existe una especie de democratización con el uso de las grandes angulares, o lentes de gran perspectiva (debido a la comercialización en toda clase de productos y aplicaciones), pero no hay que dejar de lado que determinadas técnicas despiertan diferentes sensaciones. Por ejemplo: primeros planos de personajes en grandes angulares (a contramano de las reglas), dan una perspectiva deformada pero más amplia a pesar de la cercanía, incluyendo más objetos detrás del personaje, lo cual genera cierto peso dramático al escenario, (dependiendo de las necesidad del director, esto ayuda a fortalecer la narrativa). Lo dicho es algo que sólo Lubezki se atrevió a homogeneizar. “Él decidió fotografiar escenas muy largas con lentes muy angulares, y utilizar luz natural para acercar al espectador, a una experiencia muy real”, Alfonso Cuarón (Children of Men-The Cinematography of Emmanuel Lubezki).

children of men

Probablemente su mayor colaborador no es otro que el mismo Alfonso Cuarón, y muchos pueden coincidir que el “estilo documental” fue la primera importante contribución, tanto del director como del fotógrafo. Ejemplo de ello es Children of Men (Alfonso Cuarón, 2006), la cual, con planos secuencia muy extensos y cortes fantasma (cortes unidos mediante edición de una acción que parece continua), fue definida como “una experiencia visualmente histórica, de la cual no puedes apartar la vista” (News New York Daily). Asimismo, la crítica la señaló como “una inolvidable y conmovedora adaptación” (Wall Street Journal); Emmanuel Lubezki la recuerda como “un trabajo del cual estoy orgulloso” (Children of Men-The Cinematography of Emmanuel Lubezki).

Probar otros caminos

Denominado como “un artista curioso”, por sus antiguos colaboradores, el Chivo no temió probar en cada ocasión diferentes técnicas, algo natural de su desarrollo como cinefotógrafo. “Educar el ojo y el corazón” decía Martin Scorsese, y quizá así se resume en este caso. Emmanuel, en vez de trazar una perfección en un travel, con impecable composición, reparó más en elaborar un plano muy limpio y compuesto, incluyendo tantos elementos como le eran posibles. La tesitura puede estar en la inspiración que brinda a otros resultados, así como a la distinción que se desprende de otros directores por confiar en su estilo. Muestra de lo mencionado es su trabajo con Alejandro González Iñarritu, quien después de trabajar con Rodrigo Prieto como director de fotografía desde Amores Perros (2000) hasta Biutiful (2010), decidió probar la buena racha de quien hoy es su colaborador.

De momento estamos a la espera de qué es lo que nos ofrecerán al final del año. Finalizando, quizá son las exigencias narrativas del director, o el trabajo del cinefotógrafo, no obstante The Revenant (Alejandro G. iñarritu 2015), tal vez ponga esto en evidencia y podamos tener la certeza de si la cinematografía está abarcando cada vez más las decisiones que le corresponden a la visión del director, o simplemente se está integrando en una brillante homogeneización. Sin embargo, hablar de este Emmanuel Lubezki es referirnos a un perfeccionista ingenioso, el cual nos está dejando una aportación que sin duda se tendría que valorar y agradecer.

Iñarritu y DiCaprio

Luis Zenil Castro 

Productor audiovisual y dibujante.