Twinless: el arte de convertir las mentiras y los celos en algo adorable
Para superar la muerte de su extrovertido hermano gemelo, Roman (Dylan O’Brien) ingresa a un grupo de apoyo, donde conoce a Dennis (James Sweeney), un chico gay que se vuelve su confidente y compañero de duelo. Sin embargo, Dennis oculta varios secretos, incluyendo una atracción sexual hacia su nuevo amigo.
Tras terminar su noviazgo con un gemelo idéntico, James Sweeney (director, guionista y protagonista) comenzó la escritura de Twinless (2025), una ficción que tiene como atractivo principal a un antipático mitomano que provoca risas hasta en sus momentos más nefastos. Evocando a una versión contemporánea de Julia Roberts en La boda de mi mejor amigo (My Best Friend’s Wedding, 1997), el amoral Dennis utiliza la mentira y el engaño para convertir la genuina amistad con su amigo heterosexual en un romance imposible. A pesar de la inescrupulosa personalidad del protagonista, la sofisticada comedia transforma sus cuestionables motivos y acciones en rasgos “adorables” de un ser sin mucho afecto a su alrededor.
Sweeney utiliza su encanto interpretativo para convertir las imprudencias del personaje en reflejo de la propia imbecilidad del espectador. La perspectiva queer del cineasta le permite cuestionar algunas conductas y antivalores arraigados en el mundo gay, como la fantasía de “voltear heteros” o la falta de responsabilidad afectiva en el sexo casual. El delirio romántico es el punto de partida para que Dennis (Sweeney) madure en su obsesiva forma de construir relaciones afectivas, pues su insensible comportamiento lo lleva a poner en riesgo una amistad más valiosa que cualquier deseo sexual.
Mezclando los códigos de las chick flicks y el cine indie, el director construye una divertida comedia negra que aborda el trauma ocasionado por una separación sin despedida. Recurriendo al arquetipo hollywoodense del “amigo celoso”, la película humoriza con la obstinación de un protagonista que convierte el ideal romántico en fijación, motivado por la frustración de un inesperado ghosteo. Transitando entre la maldad y la ingenuidad, el viaje de Dennis (Sweeney) hacia la superación de un romance que jamás existió se cruza con el duelo de Roman, quien comparte la misma aflicción a un nivel fraternal.

Parecida al duelo de Carmy Berzatto por el suicidio de Michael (The Bear), la herida emocional de Roman es anterior a la muerte de su gemelo narcisista, quien había aniquilado el vínculo entre ellos con varios kilómetros de distancia. La tragedia se convierte en un catalizador de problemas eludidos por el protagonista, como sus conflictivas relaciones familiares o un involuntario aislamiento social. Al final, Twinless se convierte en otra entrañable dramedia sobre aprender a soltar lo que asumimos como nuestra “otra mitad”, ya sea en lo romántico o en lo familiar.
También, el director utiliza la experiencia de los hermanos gemelos para explorar la individualidad entre “lo idéntico”. Para el protagonista, la idea del “gemelo bueno” se convierte en un pensamiento intrusivo que es agravado por la muerte de la versión “perfecta” de sí mismo. La inesperada amistad con Dennis nos revela que la personalidad rota de Roman posee algo que el desinhibido Rocky (también O’Brien) no tenía: un corazón lleno de amor compasivo. Si bien el mensaje edificante del filme no es original, el abanico de recursos humorísticos (con gotas de erotismo) aportados por Sweeney le da un brutal golpe de autenticidad y frescura al largometraje.
La ingeniosa premisa de Twinless le permite al cineasta dirigir su ficción hacia múltiples géneros sin arruinar la esencia intimista del filme, logrando una película que sobrepasa el estándar de la típica novedad indie premiada en Sundance. Gran parte del mérito se debe a la pareja protagónica, especialmente Dylan O’Brien y su enorme talento para dar réplica al desbordado James Sweeney, en una hilarante versión gay de Jennifer Jason Leigh en Mujer Soltera Busca (1992).
Con el objetivo de elevar el gran plot twist de la película, Sweeney experimenta con la imagen y el montaje para trasladar el concepto de los “gemelos idénticos” al apartado visual y narrativo. Perspectivas dobles, pantallas divididas que se fusionan y composiciones simétricas integran una brillante selección de recursos cinematográficos que contribuye a potencializar las intensas emociones de los personajes, remarcando los elementos absurdos y patéticos de la trama.
No obstante, lo brillante del filme va más allá de su guion ocurrente y un humor efectivo, ya que Twinless es una conmovedora y desinhibida exploración en la melancolía de dos amigos devastados por la misma partida. Sin importar que los celos y la furia sean las motivaciones más genuinas de sus protagonistas, Sweeney encuentra un hermoso camino hacia la redención y el perdón, regalándonos una de las mejores comedias que se estrenarán este año.

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