Huachicolero: ladrón que roba a ladrón tiene… ¿una lección?

A pesar de que es un negocio que ha sido llevado por generaciones, el término “huachicol” entró al ojo público en el año 2019 cuando se reportó una escasez en el abasto de gasolina en México. Cuando se le preguntó al presidente por qué estaba sucediendo esto, respondió que se debía al combate contra esta práctica, que era una respuesta de los huachicoleros porque les quitaron su negocio. “Huachicol” se refiere al robo de gasolina desde los ductos que la transportan. Es un delito federal que mantuvo familias y ahora, supuestamente, se terminó en cuestión de meses.

En una coyuntura afortunada para los involucrados, el escándalo —que fue más breve de lo que se recuerda—, dio visibilidad a Huachicolero (Edgar Nito, 2019), largometraje que abordaría dicho “empleo” desde la ficción. Esta película elabora la transformación de Lalo (debutante Eduardo Banda), chico timorato y menso de secundaria, en un aprendiz de huachicolero para obtener lana y ganarse la atención de Ana (Regina Reynoso), su crush.

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Ubicada en un pueblo del norte del país donde se vislumbra la escasez provocada por la pobreza y el narcotráfico, notamos desde el principio el contraste entre el ambiente y la personalidad del protagonista: un entorno hostil que encierra a un niño muy noble, quizá demasiado para su propio bien. En este matiz se concentra el hilo principal de la trama y uno de los mayores clichés en las producciones nacionales que tocan problemáticas sociales: el recto que, por equis o ye, obra mal y termina con una enseñanza divina.

A pesar de que actualmente pueda lucir burda una historia de un hombre entrando a la delinquir por las miradas de una mujer, en este caso de un chavito puberto enamorado de la niña popular de la escuela, es una motivación verosímil cuando la edad no te deja ver más allá de tus hormonas y más en tu contexto donde es posible acceder al dinero fácil pero peligroso (o ilegal). La inocencia ciega al chico que entró a una cadena alimenticia; sin saberlo o ignorándolo, es el último eslabón.

Este naturalismo queda efectivamente sostenido por Eduardo Banda, quien luce cómodo en lo que parece una interpretación de él mismo. Las virtudes de un primerizo como la franqueza en los gestos y la entonación de sus líneas en determinadas situaciones, lucen, así como se distinguen los defectos como son la falta de expresión emocional en momentos culminantes. Se delata terriblemente en las dos escenas climáticas, donde más se requería de, como tal, actuación.

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El trabajo de fotografía de Juan Pablo Ramírez tiene planos de notable sofisticación e incluso atrevimiento en el seguimiento de los personajes. Destaco su labor de iluminación en uno de los picos donde, irónicamente, interviene en menor medida para dar una de sus peores jugadas. En la secuencia de pelea entre Lalo y Rulo (Pedro Joaquín), el otro pretendiente de Ana y quien lo mete al negocio, la iluminación aprovecha la llamarada que se crea para rellenar a las figuras, lo que es una exhibición de astucia en producción; no obstante, también se entorpecen las acciones tanto por la sacudida de la cámara como por el terrible montaje. Vaya, hasta les toman los pies para dar una sensación ¿vertiginosa? Lo que pudo ser un excelente momento igualmente por los efectos especiales, se arruina por completo debido a su estructura.

Otros desperfectos quedan expuestos en la secuencia final. No adelantaré cómo, pero Lalo tiene una lección importante por su actuar. Desde el solo hecho de que se le deba dar “una enseñanza” a un personaje que se comporte “mal” como si se tratara de un destino ineludible, es un recurso muy básico. Insisto, este es uno de los vicios más añejos del cine nacional, producto entre otras cosas de la moral religiosa. En la mayoría de los casos se trata de una curva dramática que puede gustar o no —subjetividades—, pero tiene sentido. Ahora, en la adjetivación cinematográfica que coloca música estridente al instante de que se detona el escarmiento para el estelarista y en la elección de los planos, se confirma que este filme, a pesar de tener cimientos argumentales simples pero congruentes, se agrieta profundamente en la ejecución.

No podría decir que Huachicolero es una obra totalmente fallida, pues posee aspectos interesantes para ser una ópera prima. Sin embargo, es innegable que la realización no alcanza a topar la pertinencia alrededor de su relato. Eso sí, el aro de fuego (espero que cachen la referencia) les salió fabuloso.

‘Sueño en otro idioma’ se exhibirá gratuitamente en autocinema

Sueño en otro idioma (2017), película ganadora de seis premios Ariel, incluido el premio a Mejor Película, se proyectará en el autocinema de la Alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México el jueves 24 de septiembre a las 20:30 horas.

La exhibición forma parte del ciclo Festival EstacionArte 4×4 BJ, actividad gratuita que se realiza desde el 20 de agosto hasta el 11 de octubre en la explanada de la dicha alcaldía.

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La película dirigida por el mexicano Ernesto Contreras y escrita por Carlos Contreras es una de las más destacadas de los últimos años, reconocida tanto por público como por la crítica especializada. Su historia cómo el lenguaje es más que una herramienta de comunicación: es memoria y tradición de un lugar.

Sueño en otro idioma está protagonizada por Isauro (José Manuel Poncelis) y Evaristo (Eligio Meléndez), quienes son las dos únicas personas que hablan el Zikril, una lengua milenaria casi extinta.

Seis libros sobre cine mexicano que puedes leer gratuitamente

Por: Rubí Sánchez (@rubynyu)

El cine mexicano puede analizarse desde distintos ángulos; su historia es rica en temas, estilos y momentos claves, lo cual ha permitido que su estudio sea tan variado e interesante como su objeto de estudio.

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A continuación te dejamos seis libros para que te sumerjas en varios temas que te permitirán ampliar la visión sobre la historia del cine en México.

Acercamientos al cine silente mexicano (Ángel Francisco Miquel Rendon)

Un trabajo hecho por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos que rescata los inicios del cine mudo en nuestro país, así como la relación del cine con la revolución mexicana, sobre todo en el ámbito del cine documental.  Una parte se dedica de lleno al estudio exhaustivo de Salvador Toscano, director, productor pionero del cine en México.

También se aborda el trabajo de otras cineastas y productores que hicieron posible la consolidación de una industrias en ciernes: como los hermanos Alva o Enrique Rosas. De interés también es su información estadística de estrenos que permiten imaginar la situación de las salas de la época.

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La Ciudad de México que el cine nos dejó (Carlos Martínez Assad)

Es una descripción y análisis de las películas que se han grabado en la ciudad.  Entiende y retrata cómo a través del cine no sólo se ha visto reflejada, sino también envuelta en una mitología.

A través de fotogramas se ve la evolución demográfica, geográfica y cultural de la ciudad. Los trabajos estudiados van desde El automóvil gris (Enrique Rosas, 1919), Santa (Antonio Moreno, 1932), Distinto amanecer (Julio Bracho, 1941), el cine de Ismael Rodríguez, la obra de Jaime Humberto Hermosillo, y trabajos más reciente como Amarte duele (Fernando Sariñana, 2002) o Temporada de patos (Fernando Eimbcke, 2004).

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Sueños de papel. El cartel cinematográfico mexicano de la época de oro (Armando Bartra)

Aborda la Época de Oro del Cine Mexicano a partir del estilo que pervivía en los carteles de cine. Con una breve historia del cartel en México, no sólo de cine, se adentra en la configuración de una estética y su importancia en un momento clave de la industria.

Se habla de las influencias de ilustradores como Charles Gibson y del mexicano Alberto Vargas, y cómo afectaron en la caricaturización de estereotipos que aún existen. Un punto fuerte es su gran compendio de carteles e ilustraciones.

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El cine super 8 en México 1970-1989 (Álvaro Vázquez Mantecón)

Un trabajo de la Filmoteca UNAM, el cual que presenta el impacto del formato Super 8 en México. Se describen los diferentes enfoques en los que fue usado, así como las técnicas y estilos que presentaban películas y documentales que se filmaban en dicho formato.

Pero sobre todo, se enfoca en la importancia que conllevó su manejo al salvaguardar la memoria de los movimientos sociales y estudiantiles de 1968. Las imágenes ilustrativas no se detienen en fotogramas de las cintas, pues también aparecen carteles, convocatorias y anuncios que retratan la época.

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El espectáculo de la violencia en el cine mexicano del siglo XXI (Guadalupe Pérez- Anzaldo)

Un estudio sobre la violencia, elemento que pareciera ha caracterizado a al cine mexicano de los últimos años como síntoma de la situación del país. El libro arranca con una explicación a través de la historia del país a partir de la relación del mexicano con la violencia.

Su análisis parte de tres producciones: Conejo en la luna (Jorge Ramírez, 2004), Casi divas (Issa López, 2008) y El infierno (Luis Estrada, 2010); contextualiza y se enfoca en el tipo de violencia que aborda, ya sea desde el Estado, el narcotráfico o el espectáculo mediático, sin olvidar la relación que existe con la censura.

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Clásicos del cine mexicano: 31 películas emblemáticas desde la Época de Oro hasta el presente

Un catálogo que permite navegar por las producciones más emblemáticas de nuestro país.  Examina trabajos como: ¡Que viva México! (Sergei Eisenstein, 1930), algunas obras de Emilio Fernández, Julio Bracho,  María Navarro, pasando por Guillermo del Toro y hasta Luis Estrada con El infierno.

Cada cinta es presentada con un análisis exhaustivo de su estilo y temas, ubicándola en su contexto y en la importancia que conllevó para la industria. Una perfecta herramienta para dar una vuelta por la historia del cine en México.

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Cinco películas imperdibles de ‘Tin Tan’, el mayor de la dinastía Valdés

Por: Erik León 

Pantalones holgados, saco largo, bigote, sombrero y un inigualable carisma. De esa manera, Germán Genaro Cipriano Valdés Castillo, mejor conocido como Tin Tan inmortalizaría la imagen del “pachuco” en nuestro país y se convertiría en uno de los cómicos más recordados y queridos. 

“En el barrio, las muchachas me dicen ‘El Griego’, por el perfil. Pero los muchachos a mí me dicen Tin Tan porque en mí todo es música”

Tin Tan en Músico, Poeta y Loco (1948)

Nada en esta vida es casualidad, y en la vida de Germán Valdés quedó demostrado. Antes de ser uno de los actores más recordados de la Época de Oro del Cine Mexicano, fue descubierto por accidente cuando trabajaba de limpieza en una estación de radio en Ciudad Juárez. El joven originario de la Ciudad de México tuvo que entrar a ayudar de emergencia a realizar las pruebas de audio en la cabina. El dueño de la estación quedó tan maravillado con su capacidad para improvisar e imitar a otros famosos, que le ofreció tener un programa, el cual sería su primer trabajo dentro de los medios de comunicación. 

“Wuachar”, “Guatjapen”, “Estrict”, entre muchas otras palabras en espanglish, se volverían muy características de su personaje de pachuco, que el mismo Tin Tan tomó de los chicanos, movimiento social originado en las comunidades mexico-americanas en Estados Unidos,. Germán Valdés tendría su primera aparición en el cine gracias a su gran amistad con el actor Marcelo Chávez en la película Hotel de verano (René Cardona, 1944), en la cual hizo una pequeña aparición musical. 

Sería un año después, en 1945, cuando tendría su primer papel protagónico en la película El hijo desobediente. Revolucionó la manera de hacer reír en el cine con técnicas que nunca se habían visto en nuestro país, como por ejemplo romper la cuarta pared, es decir, hablar mirando hacia la cámara para comentarle algo al público. La versatilidad de Tin Tan lo llevó a ser la leyenda que es hoy en día: cantaba, actuaba y hasta doblaba películas. Y en cualquier medio que estuviera Germán Valdés, ya sea televisión o radio, destacaba por su excelencia. 

La música siempre fue parte importante de sus películas, una de sus características principales (y más elogiadas) fue su capacidad para fusionar géneros musicales, así como su habilidad para hacer improvisación, estilo que sacó del jazz estadounidense y que usó con su particular modo para interpretar piezas de swing y boogie boogie en varias de sus primeras películas.

Todo esto hizo que sus éxitos en taquilla llamaran la atención, convirtiéndolo en uno de los comediantes más cotizados del país junto a Cantinflas. Existen algunas películas imperdibles de Tin Tan que debes ver para poder entender su legado, este es un listado ordenadas por año de sus mejores éxitos.

No es de extrañarse que las cinco películas aquí mencionadas son dirigidas por Gilberto Martínez Solares, pues la mayoría de críticos coinciden que fue él quien sacó lo mejor de Germán Valdés, artísticamente hablando, sin embargo, hay otras películas que merecen ser mencionadas como Las aventuras de Pito Pérez (Juan Bustillo Oro, 1957) o También de dolor se canta (René Cardona, 1950) con quien participo a lado de Pedro Infante.

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Calabacitas tiernas, ¡ay que bonitas piernas! (Gilberto Martínez Solares, 1949)

Esta película sería la primera en una larga lista de colaboraciones entre Tin Tan y director Martínez Solares. En ella se le ve usar todo su potencial como humorista musical, en gran medida debido a la libertad de improvisación que le permitió el director, dando como resultado una comedia muy entretenida. Un trabajo que marcó el debut de su hermano Ramón Valdés, y en la cual también participó su otro hermano Manuel ‘El Loco’ Valdés. 

En la historia, Tin Tan se relaciona con un empresario arruinado que lo hace pasar por sí mismo para evitar dar la cara ante sus acreedores. En su nueva personalidad, Tin Tan monta un espectáculo musical con varias mujeres que terminan peleándose por su amor y por el crédito principal del espectáculo. 

 El rey del barrio (Gilberto Martínez Solares, 1950)

Considerada como la mejor película dentro de la filmografía de Germán Valdés, y no sólo eso, sino que forma parte importante del acervo fílmico nacional. Además de contar con un elenco de primera formado por Marcelo Chávez, René Ruíz ‘Tun Tún’, Ramón Valdés ‘Vitola’ y las bellezas Tongolele y Silvia Pinal. 

El rey del barrio cuenta con infinidad de escenas memorables: Valdés rompiendo la mencionada cuarta pared, cantándole  Contigo a Silvia Pinal, así como el baile con Tongolele. Un dato curioso es que la indicación del director era que la Silvia Pinal se mantuviera seria, sin embargo, no podía aguantar la risa ante los gestos de Tin Tan, y la escena quedó como la conocemos.

La trama tiene de protagonista al joven ferrocarrilero Tin Tan, quien se empeña en proteger a su joven vecina, a pesar de que ésta rechaza su ayuda. En realidad, Tin Tan es jefe de una banda de ladrones que se dedica a estafar a millonarias. Todo se complica cuando una de las millonarias conquistas quiere casarse con él.

La máscara del Zorrillo (Gilberto Martínez Solares, 1950)

Fue la primera de varias películas que hizo Tin Tan de manera paródica, inspiradas en obras clásicas de la literatura. Obviamente, el director se toma toda clases de libertades en cuanto a la historia original para ofrecer algo divertido y disparatado; tan disparatado como que Tin Tan usa una pomada que lo hace ser bueno con la espada y lo cambia de apariencia sin que nadie supuestamente lo reconozca. Todo lo absurdo y la comedia de “pastelazo” que puede llegar a tener esta película funciona de maravilla para pasar un buen rato y ver la capacidad del comediante mexicano que canta, baila y gesticula como pocos.   

En esta cinta, Tin regresa de Italia, donde estuvo estudiando esgrima. El joven resulta ser un cobarde que huye tras negarse a batirse en duelo con el capitán Gaspar. En su huida, Tin rescata a una bruja que estaba atada a un árbol. Agradecida, la bruja le regala un ungüento que lo hará invencible por una hora.

El revoltoso (Gilberto Martínez Solares, 1951)

Título que tenía que estar en la lista por una sencilla razón: es una cinta que iba en contra corriente con todo lo que se había estrenado en los años 40 sobre la pobreza. El éxito de Pedro Infante en esos momentos tenía al pueblo mexicano acostumbrado a dramas sensibles como Nosotros Los Pobres. El revoltoso fue una respuesta cómica a todo eso; el pobre ya no tenía por qué dar lastima ni era motivo para no poder disfrutar la vida.  Y como en la mayoría de sus películas, la música no podía faltar: la escena más memorable es cuando baila Dónde estabas tú de Beny More. 

Conocido entre sus vecinos como ‘El revoltoso’, por su tendencia a enredarlo todo, Tin Tan se mete en problemas a cada rato por tratar de ayudar a los demás. Una estafa lo lleva a la cárcel y su afición por meterse en lo que no le importa termina provocando que su novia sea acusada de traficante. 

El ceniciento (Gilberto Martínez Solares, 1952)

En su momento fue un éxito en taquilla que terminó por consagrar a Tin Tan como uno de los comediantes más queridos por el público; lamentablemente, la crítica más exigente no recibió del todo bien esta película. Con todo eso sigue siendo uno de sus trabajos más representativos gracias a las canciones de Gabilondo Soler y Juan Bruno Terraza, movidos números musicales interpretados por los Hermanos Zavala, como aquel que abre la secuencia de créditos. 

El chamula Valentín llega a la Ciudad de México a hospedarse con sus paisanos. Sus amigos se dan cuenta de que es pobre y lo echan de la casa. Uno de ellos decide emplear a Valentín como sirviente y lo explota sin piedad. Pero en algún momento la suerte de Valentín cobra un giro inesperado.

 

 

Ya puedes ver gratuitamente las películas nominadas al Ariel 2020

Por: Miguel Sandoval

La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) anunció la modalidad en que presentará el programa Rumbo al Ariel, instituido desde el 2014, “con el fin de exhibir y acercar al público el cine mexicano” en competencia por las 25 categorías que premia la celebración en su sexagésima segunda entrega.

A partir de hoy y hasta el 27 del mes en curso, a través de la plataforma en línea FestivalOpen!, el público podrá ver gratis 29 películas (18 largometrajes y 11 cortometrajes), de las 46 nominadas; el resto de títulos no se visualizarán debido a que tienen compromisos de distribución y/o exhibición, además de que algunas se encuentran en otras plataformas.

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Los largometrajes disponibles son:

Cómprame un revolver (Julio Hernández Cordón)

Chicuarotes (Gael García Bernal)

El complot Mongol (Sebastián del Amo)

Esto no es Berlín (Hari Sama)

Sonora (Alejandro Springall)

Olimpia (J.M. Cravioto)

Retablo (Álvaro Delgado Aparicio)

Dolor y gloria (Pedro Almodóvar)

A Vida Invisível (La Vida Invisible) (Karim Aïnouz)

Asfixia (Kenya Márquez)

Clases de historia (Marcelino Islas Hernández)

Desde tu infierno (Alexis Pérez Montero)

El guardián de la memoria (Marcela Arteaga)

Feral (Andrés Kaiser)

Huachicolero (Edgar Nito Arrache)

Luciérnagas (Bani Khoshnoudi)

Noches de julio (Axel Muñoz)

Oblatos, el vuelo que surcó la noche (Acelo Ruiz Villanueva)

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También, en colaboración con Canal 22, los miércoles 16 y 23 de septiembre serán transmitidos tres programas especiales con los cortometrajes nominados en las categorías de animación, documental y ficción —así como entrevistas con sus realizadores—. Algunos de los proyectos que se podrán ver en televisión son: La bruja de Texcoco (Alejandro Paredes, Cecilia Villaverde), Las desaparecidas (Astrid Domínguez), Abrir la tierra (Alejandro Zuno) y La bruja del fósforo paseante (Sofía Carrillo).

Los horarios para la plataforma AMACC (FestivalOpen!) y el Canal 22 son estos: la transmisión digital comenzará a las 12:00 y terminará a la media noche; en lo respectivo a la transmisión televisiva, iniciará a las 22:30.

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Cabe resaltar que para acceder a cada película, previamente se deberá hacer un registro. La programación en línea está sujeta a cambios y cuenta con visionados limitados. Checa aquí el calendario de la programación completa.

¡Presencial y en línea! Así festejará sus 15 años el festival de cortometrajes Shorts México

Imagen destacada: Umbrella, cortometraje animado que forma parte de la competencia oficial Shorts México 2020

Shorts México, festival más importante en Latinoamérica dedicado al cortometraje, celebrará sus 15 años del 2 al 18 de septiembre con una programación tanto presencial como en línea.

Serán más de 1000 títulos, divididos en 12 secciones nacionales e internacionales en competencia, de 54 países los que estarán disponibles en las plataformas digitales Filminlatino, Wahu, Festhome, la Filmoteca de la UNAM, Goethe Institut Mexiko, entre otras. La televisión también se suma a la celebración con estos canales: Canal 11, TV Mexiquense, La Octava y Canal 22; este último sera donde se realizará el Homenaje en Corto a Roberto Fiesco.

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Respecto a las sedes presenciales, serán la Cineteca Nacional, Cinemex 222, Autocinema Villa Olímpica y 16 espacios de alcaldías de la Ciudad de México los que exhibirán diversas secciones del tradicional festival, entre las que se encuentra la animación, la ficción y el documental.

Los cortometrajes que forman parte de las competencias de Shorts México también pueden ser considerados al Premio Ariel de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias (AMACC).

CONSULTA AQUÍ LA PROGRAMACIÓN COMPLETA 

¿Te gustan los desafíos? Realiza un documental en 100 horas en DocsMX

Por: Karla León (@klls_luu)

Como cada año, el Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, también conocido como DocsMX, abre sus puertas a jóvenes cineastas y aficionados del género documental para realizar, durante 100 horas, un cortometraje original y creativo que refleje su capacidad para incidir en problemáticas sociales. 

Con motivo de su decimoquinto aniversario, Reto DocsMX llegará a toda la República mexicana del 09 al 13 de octubre, además, como parte de una propuesta innovadora, contará con un tema en específico, que cada uno de los documentales participantes deberá abordar, mismo que será revelado horas antes de iniciar el tiempo comprendido de producción. 

Las postulaciones al reto podrán ser individuales o de un máximo de cinco integrantes, así mismo, tendrán la posibilidad de utilizar cualquier clase de videocámara para filmar el corto documental, por ejemplo, dispositivos móviles, cámaras semiprofesionales o drones. En esta ocasión, se impartirán cuatro talleres sobre realización cinematográfica durante el mes de septiembre, dos de ellos, abiertos al público en general. 

Los cortometrajes producidos deberán tener una duración máxima de 10 minutos, adicionalmente serán exhibidos en la plataforma de DocsMX del 16 al 23 de octubre, tiempo en el que serán votados a través del sitio oficial del Festival, para definir el Premio del Público. Por su parte, el Premio del Jurado será elegido por un panel integrado por cineastas, productores y académicos reconocidos por su trabajo y trayectoria profesional. 

Desde su creación, DocsMx se ha convertido en la principal productora de documentales en México, más de 300 producciones han recibido múltiples reconocimientos, entre ellos, un Premio Ariel a Mejor Cortometraje Documental, además de dos nominaciones por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en México. 

La convocatoria permanecerá abierta del 19 de agosto al 25 de septiembre. Consúltala aquí para más información.  

Tatiana Huezo: un cine para seguir vivos

Por: Eduardo Reyes (@EduardoReyesSer)

En el cine mexicano actual existe una realizadora cuya mirada sensible ha retratado violencia, injusticia e impunidad. Su trabajo da voz de esas víctimas que el Estado convierte en estadísticas, mostrando sus contextos, pérdidas y luchas personales. Desde el documental, Tatiana Huezo ha sido testigo, interlocutora o compañera implacable para ofrecernos relatos inquietantes de una realidad dolorosa y que casi siempre queremos evadir.

Nacida en El Salvador, pero residente mexicana desde los cuatro años, Tatiana se formó profesionalmente en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC). Su debut como directora fue en 1997 con el cortometraje de ficción Tiempo cáustico; en 2001 dirigió El ombligo del mundo y años más tarde, en 2004, viajó a Barcelona para cursar un máster en cine documental en la Universidad Pompeu Fabra. 

Tiempo después volvió a México y empezó a trabajar en su primer largometraje. En 2011 se estrenó El lugar más pequeño, documental situado en Cinquera, un pequeño municipio de El Salvador, donde los protagonistas son cinco familias quienes después de catorce años tras la guerra civil vuelven a sus orígenes para encontrarse con un pueblo desmoronado.

Este conflicto armado, iniciado en 1979 y concluido en 1992 entre el ejército gubernamental y grupos guerrilleros, es uno de los momentos más violentos en la historia de El Salvador. Entre muertos y desaparecidos, el número de víctimas es de 80 000, además algunos pueblos simplemente desaparecieron del mapa y sus pobladores se vieron obligados a huir.

A través de El lugar más pequeño Tatiana Huezo viaja hacia sus propios orígenes (su abuela paterna pertenece a Cinquera) para mostrar un relato lleno “de sensaciones, recuerdos, sueños y pesadillas. Donde el fondo es la capacidad que tiene el ser humano de reconstruirse, reinventarse y volver a reírse a carcajadas después de vivir una tragedia”, así lo explica la directora en una entrevista para el IMCINE.

En su ópera prima la cámara se sitúa entre la selva, camina detrás de sus personajes y atestigua sus quehaceres diarios en el campo o en sus casas, luego vuelve a perderse entre los árboles y registra los atardeceres mientras el viento, las aves y los grillos resuenan de fondo. Simultáneamente, las voces narran cómo su pueblo y sus familias les fueron arrancadas por el ejército: después del sufrimiento y de tantos años que han pasado no pueden hacer algo más que seguir viviendo. 

Tempestad, su segundo largometraje, se estrenó en 2016 en el Festival Internacional de Cine de Berlín y llegó a las pantallas mexicanas el mismo año durante el festival Ambulante. Es un impactante testimonio de dos mujeres víctimas de la impunidad y la violencia que el Estado y el narcotráfico han perpetrado durante los últimos años en nuestro país.

Por un lado está Miriam Carvajal, quien trabaja en el aeropuerto de Cancún y un día es acusada injustamente de tráfico de personas, enviada a una cárcel dominada por el narcotráfico en Matamoros y liberada casi un año después por falta de pruebas. Por otro lado, Adela Alvarado trabaja en un circo itinerante y desde hace más de diez años busca a su hija Mónica, desaparecida presuntamente por hijos de judiciales.

Este documental es un viaje al interior de México. A lo largo de 2000 kilómetros de norte a sur somos compañeros de autobús de Miriam, quien regresa a casa después de ser liberada. Mientras presenciamos imágenes estimulantes, casi abstractas, de la lluvia cayendo sobre las ventanas, las líneas constantes que dibujan la carretera y las noches que oscurecen nuestra vista, escuchamos la voz de Miriam rememorando los detalles de su pesadilla. Luego el viaje se bifurca para seguir el camino de Adela, una maestra del arte circense quien noche tras noche colorea su cara antes de salir a escena. Pero entre las capas de base blanca, sombras amarillas y labial rojo vemos las grietas de un rostro marcado por los años, aquellos sumergidos en miedo, dolor y coraje de quien se aferra a la vida para seguir buscando a su hija.

En junio de este año, Tempestad fue incluida en la lista de “Las 100 mejores películas mexicanas de la historia”, coordinada por el sitio Sector Cine y en la que participaron 27 expertos en cinematografía nacional (entre periodistas, críticos, historiadores, académicos y productores). Al ocupar el puesto número seis, este documental es el mejor posicionado y Tatiana es la primera mujer en la lista de un total de nueve realizadoras (entre ellas María Novaro, Maryse Sistach y Lila Avilés, por ejemplo).

Ausencias es un documental de 27 minutos lanzado en 2015 y en el cual se aborda el sentimiento de vació ante la pérdida de un ser querido. El personaje principal es Lulú, quien cada día despierta con un profundo dolor y una ausencia que la debilita, pues hace más de cinco años su esposo y su hijo desaparecieron; fueron “levantados” quizá por el narcotráfico, pero esa sólo es una teoría de tantas posibles.

Tatiana nuevamente prioriza en la voz de una víctima para darle fuerza a su relato; cargada de angustia, pero también de optimismo, esperanza y fuerza, escuchamos a Lulú contando cómo ha cambiado su vida desde el momento en que sus dos personas queridas ya no volvieron. Mientras eso sucede, la cámara se pasea por todos los rincones de un departamento solitario y desolado, como un fiel registro del vacío interno que trae consigo esta mujer. 

Después de consolidar su carrera en el cine documental, Tatiana Huezo está trabajando en su primer largometraje de ficción. Lleva por nombre Noche de fuego y se centra en la amistad de tres niñas que viven en un pueblo mexicano en la montaña, donde la siembra de amapola vuelve a la región altamente peligrosa, especialmente para quienes nacen siendo mujeres. El rodaje se situó en un pequeño pueblo en la Sierra Gorda de Querétaro, aunque bien la historia podría ocurrir en cualquier otra región de México. La película está basada en el libro Ladydi, Prayers for the Stolen de Jennifer Clement, pero al final Tatiana se distanció del texto y realizó una búsqueda en su propia infancia para brindar una mirada más personal. 

Aunque Noche de fuego actualmente está en proceso de posproducción, en noviembre del año pasado presentó un avance en el Festival Internacional de Cine de Los Cabos; ahí declaró que uno de los trabajos más intensos “ha sido intentar poner las emociones de un ser humano en la piel de un personaje”, y ese reto lo confirma la labor de casting pues realizó pruebas con más de 800 niñas hasta encontrar a las indicadas. 

El trabajo de Tatiana Huezo es altamente reconocido y hasta el momento sus películas han viajado a más de 80 festivales por todo el mundo. También ha recibido premios en países como Argentina, España, Estados Unidos, Suiza y Alemania. Y en México ha hecho historia, pues es la primera mujer en ganar el Ariel a Mejor dirección en 2017 por Tempestad.

Su productor de cabecera, Nicolás Celis (el mismo que produjo Roma de Alfonso Cuarón), afirmó en una entrevista para la revista Quién que Tatiana es “una narradora innata; es de esas cineastas que tienen la virtud de tratar temas profundamente humanos de manera artística y bella”. 

Y justo esto es lo que más resalta de su cine: la manera de elegir momentos particularmente violentos con personajes atravesados por el dolor y, a partir de ahí, generar paisajes bellos, registrados por su fotógrafo, también de cabecera, Ernesto Pardo.

Las tomas abiertas en la selva de Cinquera que sugieren un ambiente aislado, nebuloso y melancólico, pero a la vez lleno de naturaleza y vida en El lugar más pequeño; Miriam nadando en un cenote que en momentos parece flotar libre por los aires en Tempestad; o el oscuro departamento de Lulú y la cámara que desde adentro registra la luz natural del exterior, mostrando que afuera de esas paredes existe un mundo más resplandeciente.

El cine de Tatiana se aproxima a la complejidad de la vida, pues nos lleva por las historias más brutales, pero genera atmósferas tan estéticas y sensoriales que sólo así notamos lo contradictorio que es este mundo. Su mirada brinda un mensaje contundente, pues sí habla de la violencia, pero siempre intenta huir de ella: en sus películas nunca hay sangre ni disparos, nos enteramos de la violencia a través de los testimonios de sus víctimas, conocemos sus anécdotas y eso nos confirma que el sufrimiento existe.

A través de su cine vemos cómo esa violencia nos transforma, nos detona miedo, coraje, resignación o lucha constante; reafirma que como humanos estamos llenos de recuerdos y que esos nos estremecen; Tatiana revela que somos vulnerables, frágiles, pero a la vez tenemos una fuerza incalculable pues somos capaces de reconstruirnos a nosotros mismos porque seguimos vivos.

El cine de Issa López: desde la comedia hasta el terror

Por: Angélica Mejía (@lilithchance)

En 2017, una película nacional conmovió como pocas veces: Vuelven. Con el tiempo, internacionalmente se ha ido reconociendo su valor; figuras como Stephen King y Guillermo del Toro hicieron comentarios positivos sobre ella. “Es una película excelente, dura y conmovedora. En dos minutos ya estaba bajo su hechizo”, expresó en Twitter el maestro del terror. Su directora, Issa López, no era novata en el cine, aunque sí se trataba de su primera producción de terror después de dedicarse a las comedias.

Issa Laura López tuvo un breve pasado como estudiante de arqueología antes de dedicarse al guionismo, cuyo primer destacado crédito lo tuvo en la telenovela Laberintos de pasión (1999). Su debut como guionista en largometrajes fue con Ladies night (2003), y a partir de ahí trabajó escribiendo otras 10 películas, entre las que se encuentran: Niñas mal (2007), Amor a primera visa (2013) y 600 millas (2015), la cual obtuvo una nominación al premio Ariel por Mejor Guion.

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Nació y creció en la Ciudad de México, perdió a su mamá cuando era muy joven, lo cual contribuyó a que tuviera, como ella los llama, demonios internos que han ido apareciendo a lo largo de sus películas, en especial en las que dirige. 

Su ópera prima como directora es Efectos secundarios (2006), en la que se narra la historia de cuatro ex compañeros de preparatoria (Marina, Mimí, Adán e Ignacio) quienes se reencuentran en una reunión. Marina, la protagonista (interpretada por Marina de Tavira), se halla estancada desde la fiesta de graduación porque piensa que Ignacio (Pedro Izquierdo) está enamorado de ella, pues evitó que se ahogara en una piscina. Adán es alcohólico, y Mimí tiene resentimiento porque durante la misma fiesta se rompió una pierna por culpa de Adán y arruinó su carrera de actriz. Poco a poco se presentan los aconteceres de la fiesta de graduación y cómo sus protagonistas han construido su vida alrededor de ellos, creando una crisis de “mediana edad”.

Efectos secundarios se apoya en un humor negro sin caer en lo ofensivo; además, ofrece una propuesta interesante del amor, casi absurda pero que combina perfecto con las circunstancias irreverentes que viven los protagonistas, quienes, aunque ya tienen más de 30 años, siguen comportándose como adolescentes. En comparación con sus siguientes producciones, esta sí se ve como un primer trabajo comercial, aunque no deja de valer la pena repasarla. 

En el 2008 dirigió Casi divas, producción en la cual se evidencia la preocupación de Issa por mostrar la violencia y discriminación en México. Cuatro mujeres entran a una competencia para interpretar a la próxima María Enamorada, famoso personaje de telenovelas. Conocemos a Francisca (Maya Zapata), una joven oaxaqueña que vive en una zona rural; Ximena (Ana Layevzka), originaria de Guadalajara e hija de un banquero; Yesenia (Daniela Schmidt), hija mayor de una familia de seis; y Catalina (Diana García), de Ciudad Juárez y quien ha sido testigo de la violencia de género y feminicidios de la zona. 

No sólo se ve una burla a las producciones televisivas de las que Issa ya había sido parte, también una severa crítica a las exigencias de éstas a partir de Ximena, quien lleva cuatro cirugías plásticas y ha sido internada dos veces a raíz de un evidente trastorno alimenticio, o Eva (Patricia Llaca), la María Enamorada original que está obsesionada con su edad. También, tal señalamiento se manifiesta en el hecho de que los productores le piden “favores” a las actrices emergentes. 

El racismo que sufre Francisca por su color de piel y su estado de origen es otra vertiente de la película, así como la transexualidad de Yesenia y, por supuesto, la situación tan compleja de Ciudad Juárez, que es la principal razón por la cual Catalina se va de ahí. Casi divas es una representación de sororidad y sensibilidad ante la opresión y discriminación; prueba de cómo Issa López puede aprovechar cualquier género para abordar temas serios.

Años más tarde, Issa siguió su propio corazón geek y se alejó temporalmente de la comedia para incursionar en el terror con Vuelven (2017), cuyo título en inglés es Tigers are not afraid. Se trata de un cuento de hadas terrorífico y conmovedor que sigue la historia de Estrella, una niña de 10 años que vive al norte del país en una zona altamente afectada por la delincuencia. Su mamá desaparece, lo cual la obliga a integrarse a un grupo de otros niños, quienes, al igual que ella, han quedado solos: Shine, Tucsi, Pop y Caco. Por otro lado, un grupo de narcotraficantes (el mismo que se llevó a la mamá de Estrella) está detrás de Shine, pues él les robó un celular. 

Esta versión de niños perdidos de Peter Pan tiene su propio villano: el crimen organizado y la corrupción de las autoridades. Los fantasmas y entes que aterrorizan a Estrella son sólo un agregado a un horror más grande: la violencia del país está dejando niños solos, a su suerte. Los tres deseos que le son otorgados al inicio de la película son, probablemente, su esperanza de vivir en un sitio mejor para ella y su mamá. 

Cada detalle de Vuelven revela un aspecto de la descomposición social de México; apenas han pasado unos minutos de la película cuando hay un tiroteo en la escuela de Estrella. La película es también una representación de la infancia que debe oscilar entre la cruda realidad y la inocencia imaginativa que no evita que los niños jueguen en una casa abandonada, aunque un cártel los esté persiguiendo. 

Un aspecto relevante es el elenco, conformado casi en su totalidad por niños. Issa contó con la asesoría de Fátima Toledo, coach actoral que había participado en Ciudad de Dios (Fernando Meirelles, Kátia Lund, 2002). Juan Ramón López, quien interpretó a Shine, hizo un excelente trabajo y fue ganador del premio Ariel a revelación masculina. También cuenta con la participación de Tenoch Huerta, quien ya había trabajado con la directora en Casi divas

Para su último trabajo, Issa López regresó a la comedia, esta vez con ciertos tintes de acción: Todo mal (2018), donde seguimos la historia de tres primos con personalidades distintas. Uno de ellos, Fernando, se va a casar el mismo día que recibirá el penacho de Moctezuma (como un préstamo de Austria). La novia (Viviana) lo deja plantado, por lo que él, despechado, roba el penacho. El resto es la aventura de los dos primos, Matías y Dante, quienes tratarán de regresarlo. 

Todo mal no es una comedia romántica en su totalidad, pero sí logra retratar las consecuencias de un amor poco sincero, así como de una infancia descuidada que deviene en problemas que sólo podrían resolverse en terapia. 

La carrera de Issa López demuestra que tiene la capacidad de hacer reír a la audiencia, pero también la distingue la versatilidad y el talento para, entre líneas, tocar temas serios y realistas, sea con comedia o terror. Todo apunta a que su próximo proyecto será con el terror, de la mano de la casa productora Blumhouse, basado en el reportaje ‘The Haunting of Girlstown’ de Daniel Hernández. 

Filmoteca UNAM ofrece gratis en línea clásicos del cine mexicano

Por: Erik León (@erictronikRKO)

Como parte del programa “Cultura UNAM en casa”, la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ofrece 19 diversos títulos del cine mexicano, pertenecientes tanto a la Época de Oro como al cine de las décadas 60, 70 y 80.

Se trata de una selección variada que incluye tanto ficción como documental. Tales filmes forman parte de la más reciente temporada de películas que ha liberado la Filmoteca; las anteriores, que también contemplan cine experimental e independiente, aún se encuentran disponibles aquí.

Títulos como Dos monjes (Juan Bustillos Oro, 1934), El grito (Leobardo López Arretche México, 1968), La otra (Roberto Gavaldón, 1946), De todos modos Juan te llamas (Marcela Fernández Violante, 1974), El tren fantasma (Gabriel García Moreno, 1926), ¡Vámonos con Pancho Villa! (Fernando de Fuentes, 1935), entre otros, son los que te esperan en la página web de la Filmoteca.

Con esta programación, la institución busca acercar a nuevos públicos a las películas clásicas del cine mexicano y a aquellas que destacan por sus aportes temáticos y/o cinematográficos.