Con cine y fotografías la Cineteca rinde homenaje a David Bowie

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Podría llamársele el Duque Blanco o David Bowie al hombre que a partir de sus 20 años mostró el fulgor de su talento, impregnando con un sello legítimo la música contemporánea, así como al arte y la cultura pop. Ante su reciente partida, la Cineteca Nacional rinde homenaje a su inmenso legado con la proyección de tres cintas fundamentales en su filmografía, que no fue muy extensa, además una exposición fotográfica titulada “David Bowie: El hombre que una vez cayó en México”.

El tributo fílmico arranca el sábado 20 de febrero con Laberinto (Labyrinth, 1986), dirigida por Jim Henson, quien antes de David Bowie contempló a figuras como Mick Jagger e incluso Michael Jackson para interpretar a Jareth, el rey de los Goblins.  Sin embargo, en una de las reescrituras del guión, Henson tuvo claro que debía ser Bowie, “David Bowie era capaz de aportar una cierta madurez gracias a su sexualidad, su aspecto perturbador… todo lo que caracteriza al mundo adulto” (Cinemania).

Labyrinth

Otra cinta que los cinéfilos podrán disfrutar en pantalla grande es El ansia (The Hunger, Tony Scott, 1983), película británica en la que David Bowie comparte créditos como protagonista con Catherine Deneuve, Susan Sarandon, y donde fugazmente interviene un vampírico Peter Murphy (ex Bauhaus). Bowie interpreta a John, un vampiro que está a punto dejar la juventud, por lo que acude con una doctora que estudia la relación entre longevidad y sueño. La película está basada en la novela homónima de Whitley Strieber.

En Furyo (1983), Nagisa Ôshima hace coincidir a dos estrellas de la música como son Bowie y el japonés Ryuichi Sakamoto. La película se inspira en el libro The seed and the sower del sudafricano Laurens van der Post. Bowie interpreta a Jack Celliers, un mayor australiano recluido en un campo de prisioneros japonés durante la Segunda Guerra Mundial. La trama despunta cuando el capitán y homosexual reprimido Yonoi (Sakamoto), se enamora de Jack provocando tensiones entre guardias y prisioneros. La película ganó el premio BAFTA a Mejor banda sonora y en el Festival de Cannes estuvo nominada a la Palma de Oro.

Bowie en gran formato por primera vez en México

En octubre de 1997, la leyenda “Un concierto tan ecléctico como el mismo Bowie” anunciaba la que fue la única presentación del músico británico en México. Durante tres días previos el fotógrafo Fernando Aceves lo captó en sitios emblemáticos de la Ciudad de México: La Casa Azul de Frida Kahlo, El Palacio Nacional y El Palacio de las Bellas Artes. Fue el único fotógrafo que gozó de esta oportunidad de la cual resultó una serie de imágenes que del 23 de febrero al 30 de abril se podrá apreciar en el lobby de la Sala 3, Fernando de Fuentes.

13 piezas integran esta exposición con imágenes que se exhiben impresas en gran formato por primera vez. En entrevista con la Cineteca Nacional, Aceves, quien en sus 25 años de carrera ha trabajado con músicos internacionales como Paul McCartney, Pink Floyd, y Rolling Stones, expresó que las fotografías “brindan la oportunidad al espectador de realizar el viaje con él, de caminar junto con él”.

Foto: Fernando Aceves

Para el fotógrafo, quien estará presente en la apertura de la muestra, fue un reto y una satisfacción alcanzar en cada foto un balance entre lo imponente de los escenarios y la figura  del personaje; es decir, “integrar a un personaje de una trascendencia mundial, un artista universal en nuestro propio entorno fue una gran oportunidad.”

Es así que con esta programación y esta exposición fotográfica que la Cineteca Nacional reconoce las aportaciones de uno de los creadores más eclécticos e influyentes en el mundo del arte y la cultura de la época reciente, quien dejó tras de sí una estela incomparable.

Con información de la Cineteca Nacional

 

Ciclo David Bowie  

Sala 3, Fernando de Fuentes

Sábado 20

Laberinto, 18:00

Domingo 21

Laberinto, 16:00

Martes 23

Inauguración de la exposición con presencia de Fernando Aceves, 20:30

Sala 9, Juan Bustillo Oro

Martes 23

El ansía, 18:30

Miércoles 24

Furyo, 18:30

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA PROGRAMACIÓN

 

Carol, la insoportable levedad de la homosexualidad

La melosa historia de amor “prohibido” entre una mujer consolidada, esposa de la alta alcurnia y una chica de Nueva York aspirante a fotógrafa que trabaja en una tienda de muñecas, parece inquietante y llamativa, pero conforme avanza la película las expectativas se desinflan.

Como resultado de un flechazo mandado desde el arco de cupido, Therese (Rooney Mara) se siente íntima y velozmente capturada por Carol (Kate Blanchett). Es hasta el minuto cuarenta y cinco cuando, después de insinuaciones, gestos de afecto e indicios de un previo comportamiento homosexual por parte de Carol, ambas aceptan que sí se gustan, lo cual ya había quedado claro desde la primera mirada que cruzan.

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Uno de los primeras impresiones es la postergación del conflicto, lo que convierte al primer acto en un tanto tedioso; en el segundo, el conflicto toma fuerza sólo para irse por la tangente y la resolución se da de las formas más simples; la misión de Carol es liberarse un poco de la presión social, y lo logra, siempre lo logra. Al deslizar todo en un terreno plano y remarcar lo evidente, Todd Haynes no provoca, ni enciende en ningún momento la trama.

Lo rescatable: El cast. La versátil y brillante Rooney Mara, quien de ser la chica ruda tatuada pasa a figurar como la clásica mujer joven neoyorquina, sin embargo esta vez no refleja algo más que simpleza: su personaje siempre acepta, sus aspiraciones no parecen tener la menor prioridad e incluso parece sumisa. Aun así, destaca su facilidad para interpretar papeles tan polares. ¡Sí¡ Rooney rescata al personaje con su interpretación, la cual le valió el premio a mejor actriz de reparto en Cannes.

Kate Blanchett no se queda atrás. Es una mujer que no tiene más preocupación que su apariencia, ¿su hija? ¡Bah! ella está segundo término. Condenada por su esposo debido a sus preferencias sexuales (que por cierto ella niega), es una mujer fuerte y libre. Una mirada, un gesto bastará para saber qué es lo que quiere de quien se le ponga enfrente.

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Las películas de época siempre son atractivas, en el caso de Carol, el diseño de producción está minuciosamente cuidado y logra recrear los años 50. No hay que discutir los detalles, definitivamente transporta en el tiempo, los vestuarios dotan a cada personaje con una peculiar singularidad y elegancia, los cálidos en la fotografía encantan y armonizan. En el montaje los primeros travelings adentran a la historia para dejarnos en la escena final con la que paradójicamente inicia, como un eterno flashback.

A Carol le faltó fuerza para sorprender, para mostrar la emoción, pasión y entrega de dos personas enamoradas, para hacer sentir a la audiencia, para transformar los tabúes, para detonar la homosexualidad.

Fan Valdés

Pedagoga de formación pero cineasta por convicción, artista plástica en el tiempo libre.

Deadpool: P#*o el que lo lea

Una deslumbrante campaña de publicidad preparó la venida del antihéroe más afamado del mundo Marvel, empleando el vulgar carisma del rojo para capturar al espectador. Se usaron frases comunes y modismos de cada región del orbe, el efecto atrajo una taquilla romperécords para Fox, distribuidora del proyecto. ¿Es Deadpool la gran obra superheróica que todo el mundo esperaba? No. Es el chick flick más engañoso que tendrán la oportunidad de ver.

El filme tiene un acierto fundamental que pocos han aprovechado: extrae al personaje tal cual se presenta en el cómic-rompimiento de la cuarta pared incluido-, Wade Wilson es un ser que transgrede la moral típica del estadounidense promedio y pone en tela de juicio los medios y fines del héroe tradicional. Hasta aquí la innovación, que para ser estrictos, tampoco resulta sorprendente teniendo en cuenta adaptaciones como Watchmen (Snyder, 2009).

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Pasemos a la estructura, alabada por un sinfín de críticos por mostrarse de manera fragmentada. En realidad, la cinta contiene la trama clásica del chick flick posmoderno; pensemos en la odiada e imitada Summer de 500 días con ella (Webb, 2009) pero en el caso que nos atañe habría que añadir violencia, sangre, disparos, un par de mutantes y el humor de Scary movie (Wayans, 2000). ¡Listo! tenemos la “impresionante” narrativa. Que revoluciona el género, pero no precisamente el de super héroes.

Una vez que mis queridos lectores machos pelo en pecho-lomo plateado-huevos cromados han descubierto que aplaudieron Diario de una pasión (Cassavetes, 2004) disfrazada con spándex rojo pasemos a los efectos especiales. Destaca la secuencia inicial, poderoso arranque plagiado del lenguaje visual heredado del videojuego, con crítica en los créditos incluida. A partir de ahí, una secuencia de acción memorable en un puente que servirá de “McGuffin” para potenciar el segundo acto. Sin embargo, no todo es perfección, a veces se nota a leguas el uso de pantalla verde lo cual aleja ligeramente de los acontecimientos.

Las interpretaciones cumplen, los mejores instantes de Ryan Reynolds los ofrece enmascarado, ya que el histrión posee un nulo registro, su rostro es simple y sencillamente incapaz de matizar entre la tristeza y la felicidad, digamos que el actor padece del síndrome de Cage (falla actoral nacida a partir de las actuaciones de Nicolas Cage). Además, los productores siguen apelando a la amnesia del público, me refiero en concreto a Colossus, personaje cuyo diseño cambiaron y a quien le otorgan una personalidad bidimensional con un acento cliché ruso. ¡Gracias! Un mutante más arruinado.

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El rescate de la dama bidimensional en peligro es el motor aristotélico de la película, pero para llegar ahí, se debe mencionar la ágil edición durante las trepidantes secuencias de batalla, pero en lo demás lamentablemente tampoco se distingue del resto de filmes de Marvel, los actos parten del ya conocido origen del héroe, el suplicio que implica la transformación y el inevitable triunfo. Quizá pudieron tomar la oportunidad para saltar aquella paja, pero decidieron darse el gusto… una vez más.

El diseño de producción es impecable al igual que la fotografía, la cual se desprende completamente del look habitual en producciones como X-Men o Avengers. El maquillaje del antihéroe ha mejorado con respecto a su primera aparición en celuloide.

En conclusión, Deadpool es una entretenida mescolanza que se licúa tomando como punto de partida el humor físico, las comedias de enredo y un poco de poder mutante, digno de un fin de semana palomero pero que dista de refrescar algo o como algunos comentan, volverse en un ícono, quizá para el millenial lo sea, pero recordemos que éste… olvida pronto.

Gerardo Herrera

Guionista, cofundador y editor de Zoom F7

Spotlight, ¿todos son cómplices?

 

 “Delinquere”, el origen de la palabra delito, significa abandonar, apartarse del buen camino, alejarse del sendero señalado por la ley. En la práctica, el ser humano ha transgredido los conceptos de sus propios marcos. ¿Cuál es la ley en el mundo de la abogacía? ¿Qué es el bien en la esfera eclesiástica?

A estas reflexiones nos lleva la película En primera plana. La historia está basada en un grupo de periodistas del diario The Boston Globe que sacó a la luz los casi 70 casos de abuso sexual infantil cometidos por sacerdotes y encubiertos por la Iglesia Católica de Massachusetts. Con tal reportaje, el periódico fue ganador del Premio Pulitzer al servicio público en 2003.

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La película exhibe las grietas de un sistema aparentemente uniforme. En ellas se han asentado las prácticas extraoficiales que mantienen vivo el aparato legal y religioso. Es un tema que los actuales editores del periódico están atendiendo…dos décadas después de haber sigo ignorado aun con información que estuvo a disposición del diario, ¿las razones? No se muestran, pero remarcan la misión de Spotlight (nombre del equipo de reporteros): realizar una investigación mediante el más estricto rigor periodístico, y desprenderse en cierta medida de la inevitable etiqueta de complicidad de la que sólo ellos son conscientes.

A lo largo de la historia es inevitable preguntarse ¿algo habría cambiado si en The Boston Globe no hubiera existido tal omisión? ¿Las cifras fueran menos? El propio director Tom McCarthy ha dicho que el tema se eleva a algo un poco más universal: la complicidad de la sociedad y lo difícil que puede ser.

¿Dónde queda el actuar de la iglesia? La respuesta no es distinta a lo que actualmente estamos acostumbrados a leer en las noticias. Los sacerdotes son trasladados a otras parroquias. Pasa en España, en México, en Estados Unidos, en El Salvador, en Colombia. El caso que expone la película es sólo un atisbo.

Mediante la música, los diálogos y el uso de primeros planos, la cinta delinea el drama sin caer en intenciones efectistas. En cuanto a la actuación, entre sus virtudes se halla el editor en jefe Marty Baron, interpretado por Liev Schreiber, un personaje que aguarda un perfil inescrutable. Asimismo destaca el reportero Michael Rezendes, encarnado por Mark Ruffalo, un personaje receptivo de todo lo que acontece, cuya evolución pasa exitosamente del guión a la pantalla.

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En este caso no se trata de apuntar si la realidad supera a la ficción. Es una muestra de que la ficción es la puerta al mundo que hemos solapado con mínimas acciones. O con grandes en el caso de las instituciones. Los casos se continuarán descubriendo no sólo en la comunidad católica. La iglesia permanecerá intacta. El cine seguirá contado historias. El periodismo no siempre colocará en su primera plana el tema. Las vivencias de los afectados se convertirán en repugnantes recuerdos. Porque, como se menciona en un diálogo de la película “the people need the church”.

Leticia Arredondo

Cofundadora y editora de ZOOM F7. Escribo sobre cine y fotografía.

 

Psicosis, la mente de Alfred

“Mi afición es disecar cosas. Ya sabe, la taxidermia.”

Norman Bates

Psicosis es quizá la obra más conocida de uno de los mejores realizadores en la historia del cine, quien tuvo su primer acercamiento formal al séptimo arte realizando los rótulos de las películas mudas. Innovador no sólo en la técnica sino en la narrativa, Hitchcock  se posicionó como el pionero del  suspense y thriller psicológico. A su popularidad también se sumaron sus famosos, y en muchas ocasiones cómicos cameos; además, el programa Alfred Hitchcock presenta (el cual generó en mí una gran pasión por el cine) se convirtió en todo un ícono de la pantalla.

El cineasta nacido en Londres marcó una gran diferencia en su forma de indagar en la psique del espectador y construir ambientes tanto de tensión como ansiedad. Se caracterizó por catalizar las reacciones con una anticipación al peligro como instinto humano, además de involucrar a la audiencia con planos subjetivos, rompiendo la barrera espacial. Hitchcock alerta pero engancha con un morbo seductor.

El guión de Psicosis es una adaptación de Joseph Stefano de la novela homónima escrita por Robert Bloch. Juega con la “inocencia” de una  hermosa mujer, y crea todo un proceso que aparentemente se desarrolla como una trama policiaca. Un desliz es lo que lleva a la protagonista a un recóndito lugar en donde su menor preocupación deberá ser el dinero que de manera impulsiva robó.

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La culpa de una mujer intachable, su desesperada situación económica y amorosa,  la búsqueda de la redención y el castigo a cargo de un ángel de la muerte, son la base de uno de los McGuffins más elegantes en la historia del cine.

La justicia en las manos de un verdugo como Norman Bates (Anthony Perkins) virtuoso actor cuya actuación le valió el respeto y la memoria, pero no por eso la nominación al Óscar. La tensa banda sonora a cargo de Bernard Hermann, titulada El asesino; asociada y etiquetada desde entonces con el peligro, la muerte, el terror; como miles de tendones contraídos al son de los chirridos de los violines que se sienten en el cuello, en las palmas de las manos, como una puñalada directo en el estómago, para terminar con un grito atrapado, unísono.

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Desde el título, Psicosis es toda una atmósfera de intriga. La casa al fondo del plano, el escape, un motel solitario, una mujer angustiada y un hombre con un aire demente: elementos necesarios para un suspenso exitoso. Los etéreos giros de tuerca llevan a la cima y nos ubica en una de las escenas más emblemáticas del mundo del cine.

Los planos cerrados calcando la expresión de Marion Crane (Janet Leight), el detalle a sus manos y a su ojo en la escena del asesinato, están montados con maestría para dejar la mayoría a la imaginación del espectador.

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Hitchcock como buen cineasta; virtuoso voyeur y exhibicionista, no dejó de plasmar en su obra aquel que mira y aquel que exhibe, de manera consciente o inconsciente, el complejo de Edipo no resuelto, la obsesión y el amor de un hijo hacia su madre que detona en esquizofrenia, en psicosis, en obsesión.

Las figuras psicoanalíticas se presentan de carácter real y ficticio llevando a los personajes al borde de su condición humana, a un punto de quiebre, al abismo, ahí en donde la mente no entiende ni da razón, en donde el sentido común, la conducta y el superyó se transforman en formas superfluas en la configuración de los personajes.

Fan Valdés

Pedagoga de formación pero cineasta por convicción, artista plástica en el tiempo libre.

El hombre que cayó a la tierra: una historia alienígena

Por: Citlalli Vargas Contreras  (@rimbaudienne_)

Bowie. Remite a pensar en melodías cósmicas, en vestuarios extravagantes traídos probablemente de pasarelas en Venus, en ojos disparejos pero llenos de magia. En fin, un hombre que nunca perteneció a este planeta pero que pasó 69 años viviendo aquí para dejarnos un legado artístico y humano que forma parte del alma de muchos, quienes con cariño podemos llamarlo David simplemente, sin sentirnos culpables por faltarle al respeto.

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Me atrevo a decir que la mayoría lo conocimos por su música, sin embargo, no es una sorpresa que siendo alguien tan multifacético, David buscara expresarse también a través del séptimo arte. Y una de esas aproximaciones al cine resultó El hombre que cayó a la tierra (The Man Who Fell to Earth, Nicolas Roeg 1976) y la cual se trata de uno de los mejores trabajos cinematográficos del director británico.

El título le cayó como anillo al dedo al cantante. David interpreta a Thomas Jerome Newton, un hombre que llega a la Tierra con el afán de recolectar agua para llevarla a su planeta, Anthea, el cual atraviesa una severa sequía.

Luego de asociarse con un abogado de patentes, Newton funda World Enterprises Corporation y comienza a hacerse de una riqueza que será necesaria para poder construir una nave espacial capaz transportar el vital líquido a su lejano hogar. De un momento a otro, el extraterrestre conoce a Mary Lou (Candy Clark), una jovencita sencilla y linda pero solitaria que trabaja en un pequeño hotel. Ambos, en su soledad, crean rápidamente un lazo afectivo que los lleva a iniciar una relación.

Como suele pasar gracias el amor, Newton se vuelve un explorador, un terranauta que comienza a aprender de la vida y a volverse cada día más humano: va a la iglesia, descubre ciertos placeres mundanos como el alcohol y el sexo y sus pies se siembran cada vez más en la Tierra de la mano de Mary Lou, al tiempo que también cultiva una amistad con el Dr. Nathan Bryce, quien trabaja para él en su corporación. No obstante, de una manera súbita y un tanto violenta, Bryce descubre el origen alienígena de su amigo, lo cual orilla a este último a revelarle el secreto a Mary Lou, quien, horrorizada, entra en shock. Su amante prefiere dejarla y marcharse.

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La crisis deriva en que Newton se hunde en el alcohol y se vuelve adicto a los programas de televisión pero, a pesar de esto, logra terminar su primera misión: la nave espacial que rescataría a su planeta. Este suceso lo lleva a los reflectores y principalmente lo pone en el ojo del gobierno, quienes deciden capturarlo y hacer con él inhumanos experimentos para entender su naturaleza extraterrestre. Luego de años, y después de un breve y vacío reencuentro con Mary Lou, logra escaparse. Pero su fracaso al intentar salvar su hogar y la soledad que le causa estar atrapado en la Tierra hacen de él un ser absolutamente deprimido, sin esperanzas, que termina rindiéndose ante la vida terrestre.

Es interesante cómo Nicolas Roeg logró una película sobre un alienígena que puede enseñarnos tanto sobre la propia humanidad y sus características, las cuales han perdurado a través de los tiempos, como el miedo a quienes nos son diferentes o la manera en la que el enamoramiento y luego el amor, cambia violentamente nuestra perspectiva respecto al entorno. Incluso la pérdida de esperanza cuando el fracaso parece inminente; es algo tan humano que no concebimos que otros seres puedan sentirlo.

A diferencia de Newton, David, durante su estancia en la Tierra, nunca se sintió de esa manera, o al menos jamás lo reflejó. Siempre pareció disfrutar de lo que hacía porque hacía lo que quería sin importarle lo que dijeran o pensaran los demás de él. Entendió fácilmente que la vida terrestre es corta aunque parezca larga, y que se debe aprovechar en ser uno mismo para poder decir que se vive, y no sólo existir como un ente pasivo. Aun con sus extravagancias y sus vuelos, siempre supo mantener una buena relación con la gravedad y no perder de vista el piso.

Por eso es que David logró mostrarnos que estaba bien venir de otros planetas y ser diferentes, porque al final, un día nos iremos de aquí a nuestras estrellas de origen y nadie quiere viajar por el infinito cosmos sin tener historias que contar.

Cinco películas imperdibles sobre fútbol americano

Winning isn’t everything, it’s the only thing.

-Vince Lombardi

El deporte de las tacleadas ha sido inspiración para una gran cantidad de historias llevadas a la pantalla grande. Algunas se enfocan en jugadores, otras en equipos legendarios y en algunos casos, el tema es la crítica hacia la liga más importante de los Estados Unidos.

5.- The Replacements (Howard Deutch, 2000)      

La liga ficticia de fútbol americano pasa por una huelga de jugadores profesionales, quienes exigen un mejor sueldo para poder cubrir su vida de excesos. Ante esta situación, el dueño de Sentinals convoca a una nueva plantilla de coaches. Es quizá una de las películas mayormente mal interpretadas debido a su carga cómica, pero tiene un valor especial por la crítica que lanza a la NFL, especialmente a los sueldos tan grandes que reciben los jugadores y cómo son carne de cañón con el único objetivo de llegar a postemporada; generar más en publicidad e hinchar las cuentas de los equipos.

Está parcialmente basada en la Huelga de 1987, en la que los Pieles Rojas de Washington lograron ganar tres partidos con jugadores suplentes.

4.- Jerry Maguire (Cameron Crowe, 1996)

Protagonizada por Tom Cruise, cuenta la vida de un agente de jugadores que después de reflexionar sobre su profesión, escribe un ensayo con el que desea cambiar la forma en que los jugadores de fútbol americano son manejados, planteando una protección personalizada. Esto le ocasiona que lo despidan de su trabajo.

La película es ampliamente reconocida por la escena en la que Tom Cruise grita al teléfono “Show me the money”. La cinta muestra el lado humano de la liga; cómo se cuidan los jugadores cuando presentan lesiones y todo lo que esto representa. Cabe mencionar que en este filme aparece el equipo histórico de los Vaqueros de Dallas de la década de los 90.

3.- Remember The Titans (Boaz Yakin, 2000)

En los estados sureños de los Estados Unidos se tuvo que realizar la inclusión de jóvenes afroamericanos en las escuelas, por lo que muchos de ellos se integraron a este deporte. De esa lucha de razas arranca esta historia en la que los Titanes se caracterizan por un cambio radical: los primeros jugadores afroamericanos y su primera plantilla de coaches negros.

Lo anterior provoca el enfado de algunos pobladores y de las autoridades de fútbol colegial. Con actuaciones de Denzel Washington, Will Patton, Ryan Gosling y Hayden Panettiere la película nos traslada a 1971, cuando la situación racial se politiza a tales niveles que uno de los coaches pierde su inclusión al salón de la fama. El largometraje fue producido por Disney y por Jerry Bruckheimer.

2.- The Blind Side (John Lee Hancock, 2009)

Otra historia de vida a la vieja usanza de los Estados Unidos. Aquí se cuenta la biografía del tacle defensivo Micheal Oher, (que en este Super Bowl disputará su segundo campeonato de la NFL) desde sus problemas familiares hasta el abandono de su hogar disfuncional y cómo una familia simpatizante del partido republicano lo adopta. A partir de entonces, lleva una prometedora carrera en el fútbol americano hasta que es aceptado en la selección de draft por los Cuervos de Baltimore.

1.- Any Given Sunday (Oliver Stone, 1999)

Un equipo que vive de éxitos del pasado sufre una crisis, debido a que llevan una mala temporada y su público deja de asistir a los juegos. Estelarizada por Al Pacino, Dennis Quaid, Jamie Foxx y Camerón Diaz, es quizás el retrato más crudo sobre lo que se vive en el fútbol americano, desde las presiones de los gerentes generales, los dueños, y lo que vive un entrenador en jefe, como soportar los egos de los jugadores. En este caso Stone nos adentra a ese mundo pocas veces visto.

 

Sebastián Ortiz 

Comunicólogo que habala mucho y escribe (mal) sobre cine, música y ciencia ficción.