Saltar al contenido

Nadie nos va a extrañar: brutal coming of age en colores RGB

Nadie nos va a extrañar critica de la serie de amazon prime video

Nadie nos va a extrañar es un producto de una manufactura muy bien cuidada, que deja atrás la espectacularidad de la nostalgia y la utiliza solo como una herramienta para contar un coming of age de consecuencias brutales.

Si existiera algo similar a un dreamteam del cine mexicano contemporáneo, una parte importante de este estaría concentrado en Nadie nos va a extrañar. Adriana Pelusi (Amor y matemáticas, Control Z) y Gibrán Portela (Güeros, La región salvaje) son los guionistas, mientras que Catalina Aguilar Mastretta (Cindy la regia, Todos queremos a alguien) y Samuel Kishi (Los lobos, Somos Mari Pepa, Soy Tu Fan) los directores.

Nadie nos va a extrañar es una serie coming of age que narra la historia de cuatro jóvenes preparatorianos en la Ciudad de México de los 90. Comandados por Tenoch (Virginio  Delgado) comienzan a traficar con los trabajos escolares para hacerse de algo de dinero y así sortear las distintas condiciones y dificultades que enfrentan en su día a día; su dinámica se verá alterada cuando a su grupo se integre un nuevo estudiante, Memo, quien se unirá a este pequeño equipo con aparentemente poco que aportarles.

En un inicio, la serie parece ser un producto que sólo apela a la nostalgia de la época, haciendo uso de elementos muy identificables en el tiempo: las referencias musicales, productos como el Boing en forma piramidal o los rótulos de los medios de transporte, así como negocios característicos de la época. Sin embargo, con gran rapidez deja atrás esta investidura y comienza a develar los verdaderos dramas que desarrollan sus personajes.

A partir de aquí el texto contiene spoilers 

Nadie nos va a extrañar engloba las problemáticas típicas del coming of age y se encarga de darles voz en cada uno de sus personajes y en la forma en que cada uno las enfrenta.

Nadie nos va a extrañar critica de la serie de amazon prime video
‘Nadie nos va a extrañar’

La serie comienza presentando a Tenoch, estudiante de origen humilde enfocado en mantener su beca escolar y ayudar a su familia con los gastos derivados de su educación. Lo caracteriza esta avidez y ansia de hacer dinero, lo cual sus propios compañeros le llegarán a cuestionar, reprochándole el estar pensando todo el tiempo en la manera de crecer su negocio.

Por su parte, Alex (Nicolás Haza) se va revelando poco a poco como un personaje en transición, de ser un abusón escolar a un defensor de los oprimidos y las causas justas, de gustar de las mujeres a reconocerse abiertamente como gay, de ser un hijo de familia a tratar de tomar el rol de su madre en la misma, preocupándose por la alimentación de su padre y hermana. Aunque por momentos el foco de Nadie nos va a extrañar aparenta ir sobre él, no termina por ser de esta manera.

Daniela (Macarena Oz) encarna muchas de las problemáticas que enfrentan las mujeres en la adolescencia; desde los temas corporales y las exigencias de los cánones de belleza, la idea romántica heredada de su madre de que las mujeres deben hacer todo por amor.

Marifer (Camila Calónico) es el personaje del que menos conoceremos, su padre sale a cuadro una vez, su madre apenas un par de veces, sin embargo, su música versa siempre sobre el tema del auto(des)conocimiento de lo difícil del crecer. Irónicamente, es el personaje que más tocado terminará por el suicidio de Memo y el que quizá sufra de manera más profunda el paso de la adolescencia a la adultez. Es de quien menos conocemos porque es muy probable que ni siquiera ella esté segura de conocerse.

Memo (Axel Madrazo) es presentado como un personaje desadaptado, acostumbrado al abandono de sus padres, refugiado en el cariño paternal de su chofer, quien intenta guiarlo a través de su crecimiento y adolescencia. Demuestra en su primera fiesta su tendencia al exceso y adicciones, características de su depresión.

El personaje comienza a ser parte del grupo, aunque aparentemente no puede aportar mucho, sin embargo, en cada uno de ellos termina por hacer un cambio; a Alex le da el valor para salir del clóset, y a Marifer el regalo simbólico de algunas cintas en blanco para desarrollar su talento. A Tenoch le demuestra que confía en sus capacidades, y a Daniela le aconseja sobre su forma de vivir el amor. Memo encarna al noventero soñador y feliz que murió en su época y de quien todos aprendimos con severos golpes de realidad.

Nadie nos va a extrañar critica de la serie de amazon prime video
‘Nadie nos va a extrañar’

Es así que en Nadie nos va a extrañar encontramos diversas temáticas que, aunque parecen ser propias de los 90, la forma de presentarlas se siente más bien contemporánea; es una serie que le habla a quienes vivieron esos 90, tratando de explicar ciertas vivencias cómo podrían entenderlas hoy.

Quizá ahí radica uno de los puntos por los que logra conectar tan fácilmente con sus espectadores, pues no hace hincapié en lo que estuvo mal en su momento, como el acoso ligado a la preferencia sexual, sino que pone un escenario hipotético, dando la oportunidad de replantearlo. Todo lo anterior puede ubicarse en el personaje de la maestra Ilse (Daniela Luque), quien es la voz de esa generación noventera que hoy es adulta, una suerte de ejercicio en el que la audiencia puede hablarle a su yo de los noventa como el adulto guía que necesitó en dicho momento.

Otro punto fuerte de la serie se encuentra en una banda sonora que no solo evoca a la nostalgia y a la ubicación temporal, sino que va dejando pequeños indicios de lo que sucederá con la trama; desde la secuencia inicial, donde suena Duncan Dhu con versos como “en las sombras mueren genios sin saber de su magia concedida sin pedirlo” hasta Blister in the sun, canción que describe una sobredosis y suena en la clase de inglés previamente al suicidio de Memo, seguida de las palabras de la maestra Ilse a Memo: “eres mi última esperanza, si tú no sabes la respuesta, estamos perdidos”.

Nadie nos va a extrañar critica de la serie de amazon prime video
‘Nadie nos va a extrañar’

Por otra parte, es de aplaudirse lo bien logrado que está el producto final en cuanto al departamento de arte; los colores, tomados de la estética de la época, son la cereza del pastel para transportar al espectador directamente a sus sentimientos de otro tiempo. A esto hay que sumarle el emplazamiento de la cámara que Kishi ubica con planos sencillos, como Guillermo en el cuarto de Marifer frente a un espejo de tres lados, elemento que lo presenta como un personaje en desdoblamiento y multifacético. En el mismo espejo, más tarde la propia Marifer (tras el suicidio de Memo) ha de verse solo en dos de sus caras, el reflejo está incompleto: el personaje se ha quebrado de uno de sus lados.

Otros detalles de producción, como el muro con publicidad gubernamental que aparece a cuadro después del acuerdo corrupto entre los estudiantes y su director, recuerdan la realidad política y social del país, dotando a dicho acuerdo de verosimilitud.

De igual manera,  destacan algunos abrazos significativos en contrapicadas, en las secuencias de títulos o incluso los planos de la fiesta donde Memo es el foco central y entendemos que todo a partir de ahora ha de girar sobre él: está literal y metafóricamente poniéndose de cabeza.

La secuencia final de los personajes frente a la cámara es un préstamo de Kishi a su propia obra, el mismo recurso es visible en Los lobos como una forma de demostrar que después de todo lo que han vivido los personajes siguen en donde empezaron, pero sin que esto signifique que son los mismos.

Nadie nos va a extrañar es un producto de una manufactura muy bien cuidada, que deja atrás la espectacularidad de la nostalgia y la utiliza solo como una herramienta para contar un coming of age de consecuencias brutales. El espectador encontrará en ella una manera de entender a la juventud de dicha época desde una visión actual, sin que esto implique el descontextualizarla del todo; además de que, al utilizar la nostalgia como herramienta y no como fin, logra conectar al igual con noventeros que con nuevas o previas generaciones, pues su historia y argumentos atrapan por lo humano de sus temas y la manera en que los aborda.

Nadie nos va a extrañar está en Amazon Prime Video

¿Ya la viste, qué te pareció?

Categorías

Series

Etiquetas

Un comentario sobre "Nadie nos va a extrañar: brutal coming of age en colores RGB" Deja un comentario

Deja un comentario

Descubre más desde ZoomF7

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo