Godzilla Minus One: la mejor representación del mito moderno japonés
Por: Israel Chávez
Todo mito explica el génesis del mundo. Todo mito representa la condición humana, funda el porqué de las cosas; Godzilla Minus One es ya la representación más acertada del mito moderno japonés, Gōjira. La película más reciente del kaijū más popular de todos los tiempos retoma los aspectos más fundamentales del personaje para traernos una explicación de los eventos posteriores a un suceso sin precedentes… el holocausto nuclear.
Mito. Del gr. μῦθος mŷthos.
Explicación que busca expresar las ideas ancestrales de un pueblo acerca del mundo en el cual vive.
La secuencia de apertura de Godzilla Minus One (Takashi Yamazaki, 2023) nos ubica en la isla japonesa de Odo a finales de la Segunda Guerra Mundial. El protagonista, KōichiShikishima (Kamiki Ryūnosuke), un piloto kamikaze, aterriza su nave argumentando una avería para resguardar su vida. Apenas iniciado el filme, las exigencias de la guerra se hacen patentes en los personajes mediante diálogos modestos pero cargados de significado. De un momento a otro, una versión juvenil del rey de los monstruos aparece, demostrando una imponencia en pantalla que sólo se puede explicar mediante el magnífico uso de efectos especiales, un estilo visual a modo de película de época y un diseño sonoro que apela a los impulsos de supervivencia más primitivos que pueda experimentar la carne.
De la población en la isla sólo sobreviven nuestro protagonista y Sōsaku Tachibana(Munetaka Aoki), el mecánico en jefe; la pérdida de sus compañeros ante una fuerza inexorable, por la que el miedo se vuelca sobre el juicio, inicia la lucha espiritual y física de Kōichi contra un Japón postguerra que lo juzga y lo pone a prueba contra la ideología generacional, las condiciones materiales, el estrés postraumático de los sucesos causados por la guerra y, por supuesto, por Godzilla.

Godzilla Minus One muestra de manera excepcional la concepción de la reconstrucción material y social del país ante los ojos del mismo pueblo japonés; ofrece esta narrativa al mundo con elegancia y elocuencia, y muestra a sus habitantes con respeto y admiración. A partir de ello se diversifican la cantidad de temas que pone sobre la mesa: el choque generacional de valores, la dura posición de un gobierno y milicia debilitados, la psicología de los sobrevivientes de guerra, la geopolítica del periodo histórico o el trauma que implica ser la única nación capaz de comprender los horrores de un ataque nuclear. Godzilla Minus One también parte de un caso particular para explicar las vivencias de todo un pueblo; la pérdida del todo en cuestión de segundos, así como la necesidad de luchar ante la adversidad (y de encontrar la paz dentro de la resistencia colectiva) hacen que la obra ofrezca una bocanada de aire fresco dentro del cine de monstruos gigantes.
A su vez, la entrega 37 de la saga, que celebra 70 años del dios de la destrucción, destaca por actuaciones brillantes de un elenco meticulosamente elegido, carismático y profundamente sensible. Si bien hay puntos criticables acerca de la narrativa ofrecida por la línea general del guion, desde tangentes alternas, como el análisis histórico, hasta decisiones sobre el arte empleado, su núcleo evidencia la convicción de mostrar las virtudes del pueblo nipón sobre todas las cosas. Quizá, el ritmo de la película podría pecar de alargado en ciertas secuencias ante los ojos del consumidor veloz… aunque, más bien, la obra invita a una convivencia con los personajes y a la apreciación de tiempos, si no realistas, sí concordantes con el esfuerzo que implica luchar por la supervivencia contra el titán nuclear.
Finalmente, cabe destacar cómo Godzilla Minus One — titulada de esa manera para aludir a una situación todavía peor que el estado de “zona cero” o destrucción total — usa el lenguaje corporal del personaje para remarcar su carácter impredecible, de graves consecuencias. Godzilla es la manifestación física de los miedos y triunfos más encarnados de una nación lastimada por motivos diversos. En este sentido, se convierte en el mito fundacional del Japón postguerra, donde las acciones de todo un pueblo fueron determinadas por el horror de la aniquilación total. El mito de Gōjira es uno que se funda en el inicio de una nueva era, en el seno de aquellos que la padecieron, que la recuerdan y que le temen.
Godzilla Minus One es el mito que representa el nacimiento del mundo nuclear expectante.
Godzilla Minus One está en Netflix
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Impresionante la visión de esta reseña, lo entendí todo.