Cinco razones para ver ‘Severance’, la serie de Dan Erickson
Severance nos sitúa en una realidad donde las esferas de lo laboral y lo personal pueden desligarse completamente por vía de la ciencia ficción. Creada por Dan Erickson y dirigida por Ben Stiller y Aoife McArdle, la serie de Apple TV+ destaca por explorar un tema de relevancia actual: el trabajo y la forma en que afecta nuestras vidas. A través de personajes construidos inteligentemente y una trama ágil nos adentra en los misterios de un antiguo culto y las acciones poco éticas de una corporación.
¿Por qué ver Severance de Dan Erickson?
Los ‘trabajos de mierda’
Las actividades diarias del protagonista en su trabajo nos remiten a la idea del ‘trabajo de mierda’, concepto acuñado por el antropólogo David Gaeber en su libro Bullshit Jobs (2018) que refiere a “un empleo tan carente de sentido, tan innecesario o tan pernicioso que ni siquiera el propio trabajador es capaz de justificar su existencia”.
Es interesante ver cómo se configuran los personajes dentro de su ambiente laboral y la manera en que se comprometen —o no— con sus respectivas tareas cuya finalidad queda en el misterio. Según el autor, en nuestra actualidad existe una variedad de puestos en los que el empleado no siente la más mínima satisfacción por lo que hace, y mucho menos alcanza a entender el beneficio que se obtiene de su trabajo. Desde la ficción, Severance construye una crítica a este fenómeno exacerbado por el capitalismo.
Ciencia ficción y la cultura del trabajo
La inserción de la serie a la ciencia ficción va de la mano de estas ideas; Severance propone una amalgama interesante del género con el tema de la cultura laboral. La tecnología avanzada de la corporación Lumon y su uso cuestionable desde la ética nos interpela como personas sujetas a una realidad en la que constantemente se nos exige cumplir con un alto grado de productividad, incluso más allá de nuestra jornada de oficina.
En ese sentido, la serie expone los límites a los que puede llegar una empresa para contar con el empleado perfecto, pues si eres contratado por Lumon debes someterte a una cirugía donde se te coloca un artefacto que permite dividir a tu yo del trabajo y tu yo del mundo exterior.
Una noción del infierno
A través de las reacciones de Helly, la nueva empleada que se incorpora al equipo de trabajo del protagonista, Mark, se construye una metáfora en la que Lumon podría ser una versión corporativa del infierno. Hay diversos diálogos que remiten a la idea de condena. Dentro del lenguaje de la serie se constituye la dicotomía intus/exus que refiere a la separación de identidades de los personajes: su yo del trabajo y su yo del mundo exterior. La personalidad externa condena a su intus a existir sin haberlo pedido y a trabajar en Lumon sin siquiera decidir por su propia cuenta; además, esta noción se complementa con el diseño de producción de la serie.
La estética de Jacques Tati

En Severance el infierno se disfraza con una estética de colores básicos, pulcritud y luz. Industrias Lumon es un viaje a una oficina de los años 90, con alfombras y computadoras antiguas. Al ver caminar a los personajes pareciera que los vemos buscando la salida de un laberinto blanco de oficinas vacías.
El cine de Jacques Tati, sobre todo Playtime (1967), es un referente inmediato cuando vemos los espacios donde se mueven los personajes de la serie. Como en la cinta de Tati, la propuesta estética en Severance también aporta en la construcción de los personajes, pues sus pasillos infinitos y oficinas misteriosas prefiguran el conflicto que supone conocerse realmente y descubrir la salida de ese infierno laboral.
Una trama doble
El guion plantea un juego complejo a través de la doble personalidad de sus cuatro personajes principales; construye la tensión a través de dos tramas que se desenvuelven paralelamente y que van uniendo sus puntas hacia el final. Cada clímax de los capítulos nos intriga más para descubrir el enigma de Lumon. En sus nueve episodios, esta primera temporada logra mantener nuestro interés en los secretos corporativos, así como en la resolución de los conflictos internos de cada personaje.
Por todo lo anterior vale la pena darle a Severance un espacio dentro del mar de contenido en plataformas de streaming, sobre todo si eres amante de la ciencia ficción.
¿Ya viste Severance? ¿Qué te ha parecido?
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Édgar Rodríguez López Ver todo
Édgar Rodríguez López (Chihuahua, 1997). Ha publicado cuento y ensayo en revistas digitales como Marabunta, La Colmena, Tintero Blanco y Tenso Diagonal. Admirador de lo fantástico y las historias de la infancia.
Instagram: @edgaryep