Publicidad en el cine mexicano y la importancia de visibilizar otras historias

Por: Eduardo Carrasco Díaz (@drfarabeuf)

Uno de los principales problemas del cine mexicano es su poca audiencia. Según los datos del IMCINE —publicados en su Anuario Estadístico del Cine Mexicano del 2019— de los 341 millones de espectadores que van al cine, tan sólo 35.2 acudió a ver producciones nacionales. Cifra bastante pequeña en relación a la gran cantidad de público que va al cine en nuestro país: México es el cuarto país con la mayor cantidad de boletos de cine vendidos a nivel mundial, tan sólo por debajo de China, India y Estados Unidos. 

Una de las posibles explicaciones ante esta situación es la poca promoción y publicidad que se le da a los largometrajes mexicanos, aunada a la endeble exhibición que existe. La causa principal de este problema de difusión es la falta de presupuesto y recursos con los que cuentan la mayoría de los filmes para una estrategia publicitaria adecuada que incite a más personas a consumir las narrativas audiovisuales que se generan en México. 

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El propio IMCINE documenta que de las 109 películas estrenadas el año pasado, sólo el 30% registró alguna inserción publicitaria. En total fueron 3 mil 65 inserciones, las cuales se hicieron a través de los medios de comunicación tradicionales: radio, televisión y prensa. Títulos —con mayor presupuesto y grandes compañías detrás— como Solteras (Luis Javier M. Henaine), Todas las pecas del mundo (Yibrán Asuad), El complot mongol (Sebastián del Amo) y Chicuarotes (Gael García Bernal) fueron los que más utilizaron la publicidad para difundir su estreno en salas. En el caso de Solteras, se trata de una película que ocupó la posición número siete de lo más visto con un millón 242 mil 856 espectadores. Todas las pecas del mundo, El complot mongol y Chicuarotes alcanzaron a entrar entre los 25 títulos más vistos, con una asistencia de 360 mil 421, 409 mil 85 y 420 mil 12, respectivamente. 

 El complot mongol

En el caso de las redes sociales, la dinámica publicitaria se mantuvo en el mismo tono porque los largometrajes que más visibilidad tuvieron fueron los de mayor presupuesto. De todos los estrenos, el 83% se valió sólo de los recursos digitales —Instagram, YouTube, Twitter y Facebook— como parte de su estrategia de lanzamiento y difusión. Facebook fue de las herramientas más utilizadas, ya que el 70% de las producciones contó con una fanpage, aunque solamente Solteras y Mirreyes contra Godínez obtuvieron arriba de los 200 mil seguidores. 

YouTube registró un total de 231 materiales audiovisuales (tráilers) con 44.6 millones de reproducciones; la película No manches Frida 2 se llevó 12.6 millones de las visualizaciones. Twitter e Instagram fueron las redes de más bajos números, ya que sólo tuvieron un 45% y 22% de perfiles creados, respectivamente. 

Ante este panorama habría que cuestionarse si el “otro cine mexicano”, aquel que no abreva de la comedia romántica, necesita contar con más recursos y repensar nuevas formas de publicidad y difusión que le permitan ser visible ante los espectadores, quienes siempre están ávidos de nuevas historias.

Es lógico que los largometrajes de poco presupuesto no puedan tener campañas de difusión tan amplias en los medios tradicionales. Sin embargo, estas películas mexicanas podrían explotar las redes sociales y las plataformas digitales para crear nuevos vínculos con sus espectadores. La labor es titánica, pero no deja de ser un área de oportunidad para que los largometrajes nacionales puedan tener un público más amplio y cada vez haya menos casos como Al filo de la frontera (Alberto Gabriel Mar Mancilla) película que contó con 25 espectadores y ninguna red social.

Una película bien publicitada siempre tendrá mejores posibilidades de generar curiosidad entre las personas. Actualmente, un ejemplo de esto es Ya no estoy aquí de Fernando Frías, la cual tiene tras de sí a una gran empresa como Netflix; en su semana de estreno ocupó el número en el listado de lo más visto. Aun con el empuje de tal compañía, no deja de ser representativo que una historia con una narrativa distinta a la convención de las más vistas tenga una gran respuesta por parte del público. Un hecho que deja la puerta abierta para que nuevas películas hagan de la publicidad una aliada para conseguir mayores audiencias. 

Un comentario en “Publicidad en el cine mexicano y la importancia de visibilizar otras historias”

  1. Gracias por el artículo. Definitivamente, la difusión es algo que urge en el cine mexicano. Da mucho coraje el saber que, en años anteriores se estrenaron grandes películas, pero que por falta de publicidad, uno no pudo irla a ver porque ni siquiera la conocía.
    Saludos a todo el equipo de Zoom F7.

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