Saltar al contenido

La única opción: el mundo laboral y otras miserias humanas

La unica Opcion 1

La Única Opción podría ser la película más “universal” de Park Chan-Wook, al adentrarse en los traumas que el capitalismo ha llevado a todos los rincones del planeta.

Man-su (Lee Byung-hun) es despedido de su trabajo, lo que desencadena una crisis familiar y financiera que es empeorada por un prolongado desempleo. Para solucionar sus problemas económicos, el protagonista decide aniquilar a los otros candidatos que compiten por la misma vacante en una fábrica de papel. 

No hay nada como un largo período de desempleo para reconocer todas las fallas en un sistema económico que no deja de angostar la punta de la pirámide social. Casi siempre, la clase media más fiel al neoliberalismo termina convirtiéndose en la primera víctima del capitalismo, ya que cuando despierta de su sueño meritocrático se enfrenta a una insostenible fantasía burguesa que se desvanece sin piedad. 

Adaptando una novela publicada en los 90, Park Chan-wook intenta demostrarnos que la histeria psicópata del protagonista de El Hacha (escrita por Donald E. Westlake) es más vigente que nunca. En La única opción (2025), el director surcoreano utiliza la historia para desarrollar una crítica pesimista contra la progresiva deshumanización de todas las industrias, especialmente aquellas que incentivan la “competitividad”. Anteponiendo el mensaje al estilo, la violencia explícita se vuelve menos shockeante que la cruel indiferencia de los personajes ante el mal ajeno. 

Tratándose del director de una versión de Thérèse Raquin con vampiros (Thirst, 2009), era de esperar que el tono oscuro del libro o la versión de Costa-Gavras (Le couperet, 2005) se transformara en una desinhibida comedia negra, con un humor que permite explorar la criminalidad de grotescos personajes sin caer en el moralismo occidental.

Lee Byung-hun podría haber interpretado al villano más despreciable en toda la filmografía de Chan-wook, pero el realizador hace todo lo posible por remarcar la ordinariez del protagonista, con el objetivo de que el espectador se vea reflejado en Man-su, no por sus actos criminales sino como despojo amoral del decadente sistema. 

En cierto sentido, estamos frente a la película más “universal” del cineasta, porque se adentra en un trauma que el capitalismo ha llevado a todos los rincones del planeta. Ya que la violencia de Park Chan-wook suele ser más lúdica que reflexiva, La única opción podría ser su obra con mayor carga ideológica desde JSA: Joint Security Area (Gongdong gyeongbi guyeok JSA), puesto que existe un contexto superior que influye en las acciones del protagonista, dejando a un lado las pasiones desbordadas de La decisión de partir ( Heojil kyolshim, 2022) o La doncella (Ah-ga-ssi, 2016). Es decir, el trasfondo temático tiene mayor relevancia que los fines estéticos del filme.

'La Única Opción' (Park Chan-Wook, 2025)
‘La Única Opción’ (Park Chan-Wook, 2025)

El deseo de venganza de su famosa trilogía es sustituido por una irracional codicia que ciega al protagonista en el reconocimiento de los únicos enemigos: sus empleadores. Evocando a Michel Houellebecq, la adaptación remarca la absurda existencia del “campo de batalla” que creó el neoliberalismo, con la misión de convertir a los compañeros de lucha en rivales de una ilusoria competencia que nos distrae del verdadero problema: la aniquilación de la clase obrera. Como lo muestra el desenlace de La única opción, pasamos de la hiperespecialización de las profesiones a directamente ser sustituidos por Inteligencia Artificial, en una pseudo-Revolución Industrial que busca prescindir del capital humano.

El argumento no se limita a lo laboral, pues la película también se burla de la actual sobrevaloración del éxito financiero como nueva señal de virilidad. Sin un hombre proveedor al frente, la familia adopta comportamientos primitivos y son condescendientes con el crimen si eso les devuelve su estatus económico. Muchos encuentran similitudes con Parásitos (Gisaengchung, 2019), pero La única opción se acerca más a The Quiet Family (Joyonghan gajok, 1998), dado que Park Chan-wook tampoco se preocupa por justificar el comportamiento de los personajes, desarrollando situaciones que llevan al espectador de la simpatía al desprecio hacia un protagonista que es tan víctima como victimario. 

Al final, todo está perdido desde que la felicidad está determinada por el salario de Man-su (Byung-hun), una codicia que es llevada a lo simbólico sin que el espectador lo note. Park Chan-wook cuenta que el diseño de la casa también representa las desesperadas ambiciones de los protagonistas, pues dicho estilo arquitectónico llegó a ser denominado “francés” sin tener nada de europeo, debido al arrogante aspiracionismo de quienes habitaban en ese tipo de residencias; una referencia que conecta directamente con la obsesión hacia los ideales de belleza japonesa del tío Kouzuki (Cho Jin-woong) en La Doncella.

Por tal razón, el diseño de producción y las locaciones son complementos importantes para la trama, ya que vibrantes verdes integran la fotografía de un filme sobre el mundo corporativo; un recurso cromático que enmarca el salvaje comportamiento del protagonista en una jungla donde “nada es personal”. El propio invernadero podría interpretarse como la versión “sofisticada” de la naturaleza depredadora de Man-su, siendo los bonsáis otro recurso poético que el director explota con especial ingenio.

Desarrollada originalmente para Netflix, La única opción confirma que el sello de Park Chan-wook sigue tan fresco como en la primera colaboración con Kim Sang-bum, el maestro del montaje que hace posibles tan bellísimas transiciones. En el fondo, la edición constituye una sinfonía de ritmos que lleva al límite lo que ya era alucinante en composición, como esa discusión amenizada por Cho Yong-pil o la violenta analogía entre deforestación y crueldad humana durante los créditos. 

Con dedicatoria final a Costa-Gavras, Park Chan-wook deja constancia sobre sus dudas a la hora de filmar una historia que ya fue contada. Sin embargo, al igual que en sus adaptaciones previas, no importa lo popular o trillado del material de origen, dado que Park Chan-wook siempre logra aportar nuevas lecturas a tópicos que Occidente creía agotados. La única opción merece todo el reconocimiento del mundo a su impactante retrato de la oscuridad desencadenada por la imposibilidad de llegar a una cúspide que es prácticamente inalcanzable, a menos que exista sangre de por medio. 

¿Ya viste La Única Opción, qué te pareció?

Categorías

Noticias

Irving Javier Martínez Ver todo

Licenciado en Comunicación. Redactor especializado en cine.

Deja un comentario

Descubre más desde ZoomF7

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo