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«Si la escritura es buena, dirigir es fácil» Paul Thomas Anderson

paul thomas anderson

Por: Miguel Sandoval 

There Will Be Blood (2007), sobre Daniel Plainview —empresario misántropo que explota la tierra de Little Boston, Estados Unidos para obtener petróleo a comienzos del siglo XX, es uno de los filmes más aclamados de Paul Thomas Anderson.

¿De qué trata There Will Be Blood?

Relata la historia de Daniel Plainview, empresario quien junto a su hijo H.W. explotará la tierra de Little Boston, Estados Unidos, para obtener el oro negro a comienzos del siglo XX; un joven religioso de la comunidad irrumpirá en sus planes, revelándonos una faceta cada vez más agresiva del personaje. Asimismo, la llegada de un extraño alterará sus emociones, pues este dice ser su hermano.

Hoy, a propósito del cumpleaños 51 del cineasta y guionista californiano, rescatamos cinco puntos de la entrevista que ofreció a Charlie Rose junto al protagonista de esta historia, Daniel Day-Lewis.

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El histrión como Daniel Plainview

Según el realizador, pensó tempranamente en el ganador al Oscar por Lincoln (2012) para el papel principal del relato, no aferrándose a la esperanza de que accediera a participar; el director escribió enfocándose en crear al personaje, lo cual, sin embargo, reforzó la noción de que Day-Lewis debía encarnarlo. En un aspecto diferente, si bien Oil! (1927) —obra en que se basó Anderson— retrata aspectos políticos que rodean a esa época de la nación norteamericana, la película opta por la lucha entre religión y negocios.

“No conocía a Daniel, no quería hacer suposiciones sobre él ni nada como eso. (…) Obviamente lo respetaba como actor y pensé ‘bueno, es el Santo Grial si lo consigues” (…)”, Paul Thomas Anderson.

La financiación

El director comentó que cuando intentó conseguir financiamiento no tenía claridad; reconoció, por ejemplo, sus dudas sobre cómo filmar en un pozo-mina o cómo construir una torre de perforación. En este sentido, volver a la investigación fue necesario, ya que los estudios se negaban a colaborar a falta de certezas. Mientras tanto, el actor se preparó para su rol y admitió que una de las partes más interesantes de su trabajo es lo que está fuera de su dominio, como ver emerger a Plainview en él mismo.

¿Quién es Daniel Plainview?

De acuerdo con Day-Lewis, su personaje es un showman, quien debe convencer, pueblo tras pueblo, de que sus ideas son correctas; el paso del hombre silencioso que labora bajo tierra, al hombre con sabiduría inapelable, representa para el actor la búsqueda de una personalidad mejor legitimada. Con respecto al estilo vocal que usó para interpretar el rol, dijo que fue esencial escucharlo primero en su cabeza, para luego recrearlo. Por su parte, Paul Thomas Anderson expresó que es un misterio para él cómo logró su personificación.

La relación padre-hijo

El cineasta declaró que Dillon Freasier, quien estelariza como el pequeño H.W., fue un descubrimiento singular para la producción en el oeste de Texas; bajo este contexto, a pesar de que nunca había estado frente a una cámara, el menor integró una de las dinámicas más poderosas del largometraje. Asimismo, Anderson aseveró que le interesaba retratar conflictos familiares, con énfasis en el hermano falso de Daniel, debido a lo cual la relación padre-hijo no se planteó premeditadamente.

Jonny Greenwood y la música

El guitarrista de la banda Radiohead no había participado antes en la composición musical para un filme, a excepción de un experimento para la cadena BBC; en palabras del realizador detrás de Magnolia (1999), el trabajo de Greenwood contó con libertad, pues no lo sobredirigió, gracias a lo cual resultaron piezas como Future Markets y Proven Lands. En un aspecto distinto, al discutir la despedida entre Daniel Plainview y H.W. —también musicalizada por el artista—, Day-Lewis aseveró que en cierto modo lo libera.

Paul Thomas Anderson acerca del guion

El cineasta californiano afirmó que todo comienza y termina con este proceso: “Si la escritura es buena, dirigir es fácil” y agregó, por el contrario, que “puede ser realmente difícil dirigir si la escritura no está bien”; enfatizó además la importancia de Daniel Day-Lewis para el proyecto, pues gracias a él se esforzó en conducir su labor hacia el resultado óptimo: “Si voy a ir hacia él será mejor tener el ‘hacha derecha’ y que lo que tenga esté bien escrito para el momento en que toque a su puerta”, completó.

Ve aquí a entrevista completa.

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