Diez películas coreanas dirigidas por mujeres

Por: Amira Ortiz Azaura (@unazuara

El recibimiento global de Parasite, coronada a últimas fechas como la mejor película en el Oscar, despertó como nunca el interés por el cine de Corea del Sur. El año pasado, mismo en que la entrega de Bong Joon-ho se llevó la Palma de Oro en Cannes, la industria coreana cumplió un centenario. 100 años de uno de los cines más ambiciosos y enigmáticos, que en este siglo recibió la atención internacional con nombres como Park Chan-wook, Lee Chang-dong, Hong Sang-soo y Kim Ki-duk. Los más conocidos representantes de la Nueva Ola Coreana llenan los listados, hechos para comenzar la exploración del cine de aquel país. Estos recuentos olvidan (o desconocen) el trabajo hecho por las directoras.  

Esto último no sólo es un reflejo de voluntades, sino una consecuencia del modelo en que funciona la industria (y vaya que la situación no sólo propia Corea). En una de sus publicaciones, el Korean Film Biz reporta que existe un mayor número de mujeres trabajando como guionistas o asistentes de dirección que como cinefotógrafas o en áreas técnicas porque aún prevalece la desconfianza en su capacidad para operar equipo costoso. Las directoras, y sobre todo las debutantes, se enfrentan a conseguir presupuestos en un panorama donde son dos las compañías productoras que lideran el mercado y los pequeños productores cada vez pierden más influencia. 

A esto se le suma el panorama en festivales internacionales, espacio donde prácticamente solo tiene acceso la élite de cineastas coreanos. Caso excepcional el de Kim Bora, quien el año pasado consiguió con House of Hummingbird, el Grand Prix of the Generation 14plus International Jury a la Mejor Película en la Berlinale. Poco a poco, las directoras están encontrando su camino a las audiencias globales. Y para que el escenario cambie se necesitan acciones. Así, aprovechando su estatus, figuras como Lee Chang-dong y Park Chan-wook, han producido películas dirigidas por mujeres, mismas que en otros tiempos fueron de sus más cercanas colaboradoras. En el siguiente listado aparecen varias de ellas. 

Waikiki Brothers (Dir. Yim Soon-rye, 2001)

Una banda en crisis, amistades a punto del olvido y el tiempo avanzando. Waikiki Brothers habla del presente, de la vida diaria y las pequeñas resignaciones que nos permiten continuar. Esta es una película sobre lo que viene después de los años prometedores, esos en los que pensar en un futuro brillante era posible. El retrato no es optimista, pero en él brilla la compasión y la visión humana de su directora.

La cinta está llena de música y estilos que resultaban anticuados para una Corea en transición y aún así su imagen más memorable se sitúa en un espacio que hoy resulta casi natural a la identidad coreana: el karaoke. Pocos filman la desesperanza y el fatalismo como Yim, quizás la mujer más reconocida de la Nueva Ola Coreana. 

Crush and blush (Dir. Lee Kyoung-mi, 2008)

Mi-sook lleva años enamorada de quien fue su profesor y ahora es su colega. Después de ser despedida de sus labores como maestra de ruso y descubrir que su amor frustrado es amante de la querida profesora que se quedó con su puesto, la protagonista formará una alianza con la hija de su crush para sabotear el amorío.

La primera película de Lee Kyoung-mi, producida por Park Chan-wook y con cameo de Bong Joon-ho, es una comedia negra que brilla por su absurdo. Entre las mentiras, los gritos, el llanto y la histeria, la cinta juega con la empatía. Con mariachis de fondo, Lee nos deja con el cuestionamiento: ¿realmente lo que sucede en pantalla es para reírse? 

A girl at my door (Dir. July Jung, 2014)

Como castigo, una oficial de alto rango (Bae Doona) es transferida a una comunidad rural. Ahí es testigo de los maltratos que sufre una adolescente por parte de su familia. La ópera prima de July Jung aprovecha la relación entre sus protagonistas para moverse por una variedad de temas como el abuso infantil, el alcoholismo, el racismo y la homofobia.

El misterio en esta indie pronto llega a algo cercano al horror porque Jung no tiene miedo a incomodar. Bae Doona da una de las mejores actuaciones de su carrera y lo hecho por la joven Kim Sae-ron no se queda atrás.

The world of us (Dir. Yoon Ga-eun, 2016) 

El debut de Yoon Ga-eun toca temas como el acoso escolar, la familia, la amistad y la diferencia de clases, y su examen va más allá de la anécdota porque entiende la complejidad de carácter de los niños. Esta es la historia de amistad entre dos pequeñas que se tratan de sobrevivir ante la hostilidad de su microcosmos.

Yoon nos deja claro que la vida nunca, ni en la niñez, es un asunto fácil. The world of us es una película sobre la manera en que lastimamos, señalamos e ignoramos. Respondiendo a su estética minimalista, las jóvenes actrices Choi Soo-in y Lee Seo-yeon brillan por la delicadeza de sus gestos y su evolución de carácter. 

The truth beneath (Dir. Lee Kyoung-mi, 2016)

Con la elección a unos días, la hija de un candidato desaparece. Mientras el equipo de campaña hace todo por calmar la situación y no estropear la contienda, la esposa comienza una investigación por sí sola.

Yeon-hong (Son Ye-jin) navega por las tensiones políticas, la amistades turbias y los más profundos secretos de su familia para dar con el paradero de su hija. Después de Crush and blush (2008), Lee presenta un thriller elegante y filoso sobre una madre dispuesta a todo. Nuevamente su estudio se centra en las mujeres complejas y al borde. Son Ye-jin nunca estuvo mejor. 

Bluebeard (Dir. Lee Soo-youn, 2017)

El Dr. Seung-hoon intuye algo extraño en el comportamiento de sus caseros, una familia de carniceros. Cuando el abuelo visita su clínica y le revela lo que parece ser una confesión de asesinato, el doctor comienza a hacer conjeturas sobre los hombres que comparten techo con él.

Este thriller, con Cho Jin-woong en su primer (y merecido) protagónico, sigue el viaje a la desesperación de un hombre amenazado ¿por su entorno o imaginación? El espectador, al igual que esas novelas de misterio que tanto fascinan al médico, tendrá que descifrar quién es el asesino. Este juego de pistas y dobles caras también hace un breve acercamiento al racismo de los coreanos por los migrantes del sudeste asiático.

Method (Dir. Bang Eun-jin, 2017)

Un idol protagoniza su primera obra de teatro junto a un experimentado actor. Aunque en un inicio la tensión entre ambos estropea los avances del proyecto, después de un enfrentamiento, el joven Young-woo decide seguir las lecciones de actuación del veterano Jae Ha.

La directora Bang Eun-jin, quien también es actriz, explora un tema siempre sensible en su profesión: la actuación de método. Y en el camino habla sobre la homosexualidad y la vida privada de los idols, ambos temas tabús en su país. Realidad y ficción son uno en este relato sensual y manipulador. Aun con sus tropiezos, es tremenda la evolución de Bang desde la taquillera, pero burda, Princess Aurora (2005).  

Little Forest (Dir. Yim Soon-rye, 2018)

Después de The Handmaiden (2016), Kim Tae-ri protagoniza esta película sobre el regreso de una joven mujer a su hogar en el campo, quien pone en pausa la vida en la ciudad y todas sus preocupaciones sobre identidad y adultez, para cocinar y sembrar y cosechar algo más que vegetales y frutos. Aunque se trata de un remake, el sello de su directora está presente. Yim Soon-rye vuelve a los personajes que se niegan a insertarse en modelo competitivo que rige el país.

El coreano promedio, el de la vida común, es el que le interesa. La añoranza y el confort de Waikiki Brothers se mantiene. Little Forest es además un despliegue de la variedad de la cocina coreana y una muestra más de que las mejores historias de amor no hablan sobre romances. 

Birthday (Dir. Lee Jong-un, 2019) 

La ópera prima de Lee Jong-un toca la tragedia nacional del naufragio del ferry Sewol que cobró la vida de más de 300 personas, en su mayoría adolescentes que volvían de un viaje escolar. Birthday presenta a un matrimonio en colapso tras el fallecimiento de su hijo mayor en el accidente y explora las maneras en que cada uno transita por el dolor, el duelo y la culpa.

Con influencias claras al trabajo de Lee Chang-dong, también productor de la cinta, más cercanas a Secret Sunshine (2007) que a Burning (2018), la catarsis en esta historia está lejos de la sutileza. La película da una muestra más de que nadie en la escena coreana llora como Jeon Do-yeon. 

Kim Ji-young Born 1982 (Dir. Kim Do-Young, 2019)

Algo le pasa a Kim Ji-young. A veces habla como si fuera otra mujer y sus memorias y palabras parecen ser de otra época. Las tribulaciones de Ji-young llegan a la pantalla grande en esta adaptación de la famosa novela, que rinde justicia a la obra original sin perder su visión individual.

Cuando Cho Nam-joo escribió el texto, ahora esencial en las lecturas feministas de Asia, su intención era explorar la condición de las mujeres en Corea del Sur. No imaginaba su poder de resonancia. En este retrato de la mujer detrás del título de mamá y esposa, Kim Do-Young le ha dado a Corea una de sus grandes cintas feministas. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s