Las mejores actuaciones de Adam Sandler

Si hablamos de figuras influyentes en el cine estadounidense desde hace ya 30 años, el nombre de Adam Sandler indiscutiblemente debe aparecer. Puede gustar lo que hace o no, pero el tipo es una garantía de dos cosas: una taquilla por demás favorable y una crítica apabullante. El emblema de la dualidad existente en el “cine comercial”.

Surgido como muchos otros de las filas de Saturday Night Live, Sandler despegó en los años noventa como uno de los cómicos más reconocidos y rentables. Sin embargo, con el pasar de los años, las historias en las que participaba -casi todas producidas por él- decrecieron en calidad y establecieron al actor como una figura bipolar en su recepción. Lo amas o lo odias.

Ahora se concibe casi únicamente como un intérprete de churros, en los cuales no tiene que hacer prácticamente nada más que ser él mismo, pero eso no es totalmente cierto.

Aquí enumero algunas de las mejores actuaciones de Sandler. No todas son melodramas o tragedias; dentro de los propósitos de la trama, Sandler ha elevado su personaje para alzar la película en cuestión. Este criterio omite a clásicos modernos como Como si fuera la primera vez.

Mención honorífica: El aguador (Frank Coraci, 1998)

Sandler es conocido por la comedia de adultos inadaptados con conductas infantiles que, con un desarrollo mínimo de personaje, terminan realizándose dentro de los límites de su entorno. Comedia simple, slapstick franco y muchos chistes situacionales. Esta historia de un joven quien, sobreprotegido por su madre (Kathy Bates, para que vean), no logró desarrollar sus habilidades sociales como una persona regular, encontrando refugio como aguador de un equipo universitario, al cual logra ayudar en su juego después de una serie de eventos.

Aunque el fútbol americano ha sido abordado en muchas ocasiones por el cine estadounidense, estoy plenamente convencido que esta es una de las películas que manejan el deporte con más soltura en su forma de sátira, lo cual ha derivado en una serie de referencias populares acreditadas en la cultura general estadounidense.

  1. Happy Gilmore (Dennis Dugan, 1996)

Junto a Billy Madison (1995), este es uno de los títulos que dieron nombre a la productora de Sandler, Happy Madison. Asimismo, es una de las mejores -si no es que la mejor- comedia deportiva. 

Construida alrededor del jugador de hockey Happy Gilmore, cuenta sobre un adulto con problemas de ira, quien tras ver perdida la casa de su abuela, incursiona en el golf para obtenerla de vuelta.

Imagine que una película sobre el golf sea hilarante, conmovedora y con un argumento lo suficientemente completo para no caer en el exceso de comedia sin sentido. Cada quien a lo que le sabe y Sandler, al menos durante los 90, sabía hacer reír y encantar al público con su sola interpretación que es casi todo.

  1. Siempre hay tiempo para reír (Judd Apatow, 2009)

De aquí ya empezamos con los “roles serios”. Dirigida por el sensei Judd Apatow, esta es la historia de George Simmons (Adam Sandler autorreferencial), un cómico en decadencia, quien un mal día descubre que tiene cáncer. Con el tiempo en contra, Simmons decide poner su vida en regla acompañado de su fiel escritor y compinche Ira Wright (Seth Rogen, para que vean).

Entre el melodrama y la comedia leve, Sandler encarna -quizá con demasiada naturalidad- el papel de este cómico egoísta quien, por supuesto, se ajusta a él. Además, la trama ofrece picos dramáticos interesantes con un desarrollo lo suficientemente conmovedor y extenso.

  1. Embriagado de amor (Paul Thomas Anderson, 2002)

Hasta hace pocos años, Paul Thomas Anderson no sólo era uno de los mejores cineastas con vida, también el único que “había logrado que Adam Sandler actuara” -cosa que, ya vimos, es totalmente falsa-. Esta historia sobre un pobre diablo -dimensión social cómoda para los personajes de Sandler-, abusado psicológicamente por sus hermanas quien encuentra el amor de una manera totalmente increíble, es el argumento más arriesgado en el cual el actor se ha visto involucrado.

Aquí, por supuesto, no podemos dar todo el crédito al cómico judío como en los dos primeros puestos, pues mucho tiene que ver la dirección de Thomas Anderson. Si bien no considero que el trabajo de Sandler sea tan virtuoso como en los peldaños anteriores, el mérito recae en ajustarse al manejo actoral de PTA y a las demandas de un rol que exigía fuerte contención, así como chispazos de desquicio. Título nominado a la Palma de Oro y con el cual Paul Thomas Anderson ganó el premio a Mejor Director en Cannes. Ahí nomás.

  1. Diamantes en bruto (Josh y Benny Safdie, 2019)

Los hermanos Safdie ya habían “levantado” a otro actor de “dudosa reputación” en Robert Pattinson con la maravillosa Good Time (2017), su mejor película, indudablemente.

Ahora, siguiendo con lo que parece será cimiento en su estilística, tomaron a Adam Sandler para interpretar a Howard Ratner, un pobre diablo adicto a la adrenalina y a las apuestas que sobrelleva su decadente vida con las emociones fuertes. De nuevo, el actor neoyorquino sostiene muy bien el papel ciertamente poco convencional y tiene momentos brillantes como vemos en una de las escenas pivotales, donde Howard se desmorona en su oficina tras saberse un perdedor solitario.

  1. Los Meyerowitz: la familia no se elige (historias nuevas y selectas) (Noah Baumbach, 2017)

Originalmente titulada de forma mucho más simple The Meyerowitz, Noah Baumbach dirige a dos actores conocidos por su entorno en la comedia y/o en el melodrama ligero como son Ben Stiller y Adam Sandler, dos nombres que suelen relacionarse y hasta confundirse, haciendo de hermanos.

La cinta va alrededor de los vaivenes familiares de los Meyerowitz, familia llena de secretos, personalidades y traumas, donde Sandler hace del resentido Danny, el hijo apestado de la familia por ser concebido como un fracasado e inadaptado.

La actuación de Sandler sostiene y enmascara en buena medida al más matizado Stiller, especialmente en las escenas de tensión fraternal, apoyado enormemente por el ingenioso guion de Baumbach quien maniobra con las formas fílmicas para crear un excelente melodrama familiar con notas altísimas en todo aspecto.

Adam Sandler es un actor competente. No posee el rango más completo ni la carrera más ilustrada, pero es erróneo encasillarle en la comedia boba únicamente. Y, aún si así fuera, varias de sus comedias bobas son bastante graciosas. Una figura más completa de lo que normalmente se entiende y presente en la memoria fílmica de mucha gente.

 

https://www.youtube.com/watch?v=ihalG3Rw_QA&t=197s

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