Cinco razones para no olvidar a James Dean

Por: Citlalli Vargas Contreras

Vivir deprisa, morir joven y dejar un bonito cadáver convirtieron a James Dean en una leyenda del cine pero, ¿qué había más allá de esos melancólicos ojos azules?

La cálida tierra agrícola de Marion, Indiana, vio nacer hace 87 años al único hijo de Mildred Winslow y Winton Dean: James Byron. En ese entonces nadie se imaginaba que un pequeño niño de campo crecería para convertirse en uno de los más reconocidos iconos del cine clásico de Hollywood. Su legado continúa en nuestras mentes por muchas razones. Aquí te contamos cinco:

1. A corta edad (24 años) Dean ya trabajaba en producciones televisivas y en poco tiempo se convirtió en un actor promesa en Hollywood. Sin embargo, debido a su prematura muerte, el joven llegó a protagonizar sólo tres películas para la pantalla grande: Al este del edén (1955), Rebelde sin causa (1955) y Gigante (1956), cintas que están catalogadas dentro de las mejores de su época.

2. Durante su infancia, James fue muy apegado a su madre, quien le enseñó sobre literatura y ballet, y lo convenció de tomar clases de violín. Esto, aunado al temperamento tranquilo e incluso melancólico del chico, lo volvió un joven extremadamente sensible, al que le costaba mucho relacionarse con las personas, pero que lo daba todo de sí frente a las cámaras.

3. Fue considerado todo un galán en su época, aún sin presentar la imagen común de los actores de aquellos años. Su más grande atractivo radicaba en sus ojos azul brillante, que tenían casi siempre una mirada melancólica, y en la naturalidad de su sonrisa. Esto, sumado a la temática de sus películas, ayudó a que Jimmy, como solían llamarlo, se convirtiera rápidamente en un icono de los sentimientos de desencanto adolescente durante los años 50.

4. James no estaba de acuerdo con que el negocio de Hollywood se basara en “amistades” y relaciones superfluas, razón por la que, desde que entró en el medio, decidió adoptar una postura de no agradar por agradar y conseguir papeles por mérito propio, sin tener que deberle nada a nadie. Elizabeth Taylor fue una de sus pocas amigas cercanas.

5. Luego de morir en un accidente automovilístico el 30 de septiembre de 1955 mientras iba conduciendo su Porsche Spyder 550, Dean se convirtió en el primer actor en recibir no sólo una sino dos nominaciones póstumas a Mejor Actor por parte de la Academia, cosa que ningún otro actor o actriz ha logrado hasta el momento.

Anuncios

One thought

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s