Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, la merecedora del Oscar

Por: Rafael Ramírez III

Desde su primer largometraje, Martin McDonagh, nacido en Londres, Inglaterra, dejó claro ser, además de un gran director, un excelente guionista. En In Burges (2008), confirmó su capacidad, fusionando el drama y la comedia con el hilo conductor de una película de crimen; filmada en su país natal y protagonizada por Colin Farrel y  Brendan Gleeson, ya en In Burges, McDonagh nos mostró su gran interés por denotar los sentimientos de culpa, miedo, nostalgia y desasosiego en su protagonista.

En, Seven Psychopaths (2012), Martin McDonagh viaja a Estados Unidos, a la ciudad de Los Ángeles, elige un amplio reparto a base de actores tanto británicos como norteamericanos, y crea un guion maravilloso. Destáquese el uso de la metaficción, manifestada a través de los protagonistas durante el tercer acto del filme: el desenvolvimiento y desenlace del filme siendo analizado a través de los mismos personajes.

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, es el tercer largometraje de McDonagh, en la cual deposita todos sus conocimientos y su experiencia adquirida a través de los años, y donde se le puede ver con una gran madurez en términos de escritura de guion y de dirección.

En esta película, Mildred (Frances McDormand) es una madre quien recientemente sufrió la pérdida de su hija adolescente, misma que fue violada y asesinada. Tras una fallida investigación, la policía de la zona cesó la búsqueda del culpable, dejando el caso de lado.
Es entonces cuando Mildred renta tres anuncios espectaculares en la carretera que sirve como entrada y salida al pueblo, en dichos anuncios, expone en breves palabras lo acontecido a su hija, pregunta el por qué de no haber un arresto aun y exige respuesta al jefe de policías Willoughby (Woody Harrelson).

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri es lo que podríamos considerar una contra-crítica. En una época donde el buscar la justicia y arremeter en contra del gobierno, de las fuerzas policiales, de los elementos de investigación y exigir por la resolución de los crímenes que se cometen día con día… hay que entender que en ocasiones los problemas son más grandes que nosotros. Podríamos resumir el significado discursivo de la película con una frase mencionada por el jefe de la policía hacia Mildred: “no todos somos sus enemigos”.

En estas épocas de manifestaciones, de protestas, de marchas, Three Billboards Outside Ebbing, Missouri expone que por lo menos los elementos policiales, son seres humanos, con problemas familiares, personales, existenciales, emocionales y psicológicos. Quienes muchas veces hacen todo lo que está en sus manos, y aun así fallan en concluir satisfactoriamente sus deberes.

The Post, el filme pro-feminista de Spielberg 

Todas y cada una de las actuaciones en esta película son dignas de aplaudir, empezando por una formidable Frances McDormand, que encuentra el personaje que quizá más le ha hecho justicia a sus capacidades actorales; un papel protagonista de una mujer que sufre gritando y callando, de gran carácter, valiente y aguerrida, buena madre y buena amiga, mujer que tiene que cargar con el reciente fallecimiento de su hija, con la incomprensión de su hijo y con el abandono y nueva relación de su ex-esposo con una jovencita de 19 años; en fin, Mildred tiene que ver cómo todo el pueblo, en defensa de Willoughby, se pone en su contra y debe luchar su propia crisis de la edad. McDormand encarna su personaje impecablemente. Woody Harrelson y  Sam Rockwell, de igual manera hacen un trabajo impresionante, en papeles mucho más complejos y más serios que en Seven Psychopaths.

Además de las actuaciones brillantes y el soundtrack preciso de  Carter Burwell, lo más admirable de Three Billboards Outside Ebbing, Missouri radica en su guion. McDonagh construye una variedad de personajes con una profundidad psicológica y emocional, un relato con giros nada predecibles.

Es importante mencionar a la favorita del Oscar a Mejor Película de este año: The Shape of Water, la historia de amor y fantasía que, de manera exagerada, forzada y falsa, busca ser políticamente correcta. Comparar estas dos películas puede servir para corroborar cómo hacer uso correctamente de un discurso “incluyente” y al mismo tiempo “cáustico”.

En ambos filmes se defiende a las minorías, ya sea afroamericanos, homosexuales o incluso con discapacidades o diferencias físicas; sin embargo, mientras que Del Toro lo hace romantizando a sus personajes y defendiéndolos de manera casi infantil, McDonagh, oculta sus protestas en personajes y situaciones reales; en una América Trumpista, que al mismo tiempo es la América de los jefes policiales afroamericanos, de los trabajadores latinos, del respeto a los homosexuales, del empoderamiento de las mujeres…

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri es una obra completa, sumamente entretenida y con suficiente humor, reflexiva, y con un final intachable. En una etapa del cine norteamericano de explotación a los superhéroes y a la fantasía, ha llegado un director inglés a la zona geográfica que fuera cuna de tantos westerns, a producir el mejor cine norteamericano del momento. Calificación 4.5/5

 

True Detective: La construcción del personaje en el cine noir

True Detective elevó las convenciones del cine noir y las trasladó a la pantalla chica. La serie escrita por Nic Pizzolatto sería un largometraje, pero las 500 cuartillas del guión dieron vida a una de las mejores propuestas televisivas, protagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrelson. 

Planeta de los simios, La guerra

Simio no mata simio

-César

Con un título tan llamativo, y acostumbrados a los blockbusters, uno espera llegar a la sala de cine a ver golpes, estruendos y acción por doquier. Pero afortunadamente y superando toda expectativa, La guerra logra una historia más íntima y filosófica.

Desde tiempos memorables, los filósofos encargados de darles respuesta a los dilemas de la humanidad indagaban entre la bondad y la maldad de las personas, mientras Roussea decía que el hombre es bueno por naturaleza, Hobbes afirmaba lo contrario. La película retoma sensatamente este planteamiento y lo aborda desde los ojos de los simios, que han sufrido y han estado a merced del verdugo más poderoso: el hombre.

De la franquicia, esta entrega es a mi parecer la más profunda, sombría  y cruel; aunque a través de los tres episodios se tratan temas políticos y éticos, La guerra más que ser una cinta bélica, explora la evolución de los simios y el retroceso de los humanos.

Reeves, el director, también a cargo de El amanecer del planeta de los simios (2014), deja una visión muy definida y plantea una lucha interna que desgastará al protagonista, asimismo muestra al mundo tal y como lo percibe César; triste y oscuro.

la guerra el planeta delos simios 2017.

“Simio no mata simio”, su estandarte refleja la empatía por su prójimo y la idea de convivencia, algo que los humanos nunca han aprendido a hacer. Después del ataque de Koba en Dawn of the Planet of the Apes, la colonia de simios liderados por César es atacada  en el bosque por militares de las fuerzas especiales al lado de algunos primates aliados que apoyaron a Koba en su intento por derrocar a César.

La guerra ha comenzado,  el objetivo es aniquilar al líder de los primates y tras un golpe afortunado para los humanos, llegan hasta el fuerte de los simios. Ahí el coronel (Woody Harrelson) ataca sin piedad. En ese momento la psicología de César sufre un notable cambio, y contrario a sus ideales de paz, está dispuesto a encontrar la venganza que necesita y así comienza su odisea. Su lucha no solo física, sino interna lo llevan a un estado anímico en decadencia y es aquí donde la curva dramática del protagonista sufre uno de los cambios más abruptos de las tres entregas.

En esta batalla no solo hay hombres peleando con simios, sino también humanos peleando entre ellos y primates que se han aliado a la oposición y han roto el estandarte con el que César inició el movimiento.

El camino lleva invariablemente a un apocalipsis que sale del control de todo ser “pensante” y una amenaza más se suma a la tragedia, pues una nueva cepa de virus está acabando con la habilidad de los humanos para hablar. El retroceso al que está destinado el hombre es inminente, sus acciones pasadas están cobrando el precio más alto.

César se ve ahora más triste y acabado y parece que el ambiente ha absorbido su sobriedad y melancolía. El diseño de producción acompaña cada una de las etapas del protagonista, como si fuera una especie de conexión entre ambos.

La música compuesta por Michael Giacchino da poder a las secuencias de acción y baja el ánimo con la expresión desencajada de los simios al ver tanta destrucción.

En cuanto a la fotografía, Matt Reeves opta por planos fijos y movimientos de cámara sutiles, entre ellos travelings y close ups increíbles que dejan ver el sublime trabajo de los efectos visuales hechos por computadora que de hiperrealismo pecan.

El cast una vez más toca la cima con su performance y Andy Serkis vuelve a sorprender con su interpretación. Reeves hace que todos los departamentos giren en torno a su protagonista de una manera notable y bien ejecutada, la profundidad del guion y los demás elementos hacen sin lugar a dudas la mejor de la franquicia.

Fan Valdés

Pedagoga de formación pero cineasta por convicción, artista plástica en el tiempo libre.

Los ilusionistas 2: Un truco conocido

 

los ilusionistas pelicula

Por: Edgar Campos 

La magia y la ilusión regresan a la pantalla grande en la nueva entrega de Los Ilusionistas 2 con nuevos actos de magia, grandes espectáculos en masa y nuevos personajes que hacen que funcione la cinta aunque no convenza del todo.

La premisa de la secuela, ahora dirigida por Jon M. Chu, se desarrolla  aproximadamente un año después de que los Cuatro Jinetes sorprendieran y se llevaran los aplausos del público, ante la mirada atónica de miembros del FBI al desaparecer de un tejado en Nueva York.

poster los ilusionistas 2

Los Cuatro Jinetes: Daniel Atlas (Jesse Eisenberg), Jack Wilder (Dave Franco), Merrit Mckinney (Woody Harrelson) y la nueva integrante Lula (Lizzy Caplan) tendrán que enfrentarse nuevamente a la policía y a Walter Mabry (Daniel Radcliffe), un genio de la ciencia y la tecnología, que los obliga a realizar un robo de dimensiones inusitadas.

En el proceso viejos personajes aparecerán como Thaddeus Bradley (Morgan Freeman) que develará secretos y situaciones que giran en torno a Dylan Rhodes (Mark Ruffalo), agente del FBI y miembro de El Ojo.

Desde la aparición de los trailers y la incursión de nuevos personajes, principalmente Daniel Radcliffe, las expectativas sobre lo que iba a ser la película se elevaron considerablemente, algo que jugó mucho en su contra, pues ni él, ni parte del reparto logran destacar. Las actuaciones en general son buenas. Los Jinetes son fieles al perfil que tenían en la cinta pasada. Y Radcliffe en su personaje de villano, por un momento nos quita del pensamiento el papel que lo ha marcado.

Aunque el personaje Lula (Lizzy Caplan) es muy agradable, espontáneo y gracioso, se extraña a Henley Reeves, quien era interpretado por Isla Fisher, y quien no pudo aparecer en esta segunda parte por atender cuestiones personales.

los ilusionistas 2 Daniel Radcliffe

En términos de producción, al igual que la anterior, nos ofrecen un despliegue impresionante de efectos especiales y movimientos de cámara; mediante ellos apreciamos a detalle cada truco de magia e ilusión de los amantes del aplauso del público.

El problema radica principalmente en el guión. La historia trata de dar giros “inesperados” y realmente la vuelven totalmente predecible. Y en medio de grandes actos de magia y varios ases bajo la manga, Los Ilusionistas 2 se queda en una secuela repetitiva con trucos ya antes vistos. Y aunque tiene excelentes efectos especiales, el factor sorpresa que hace especial y asombrosa a la ilusión se pierde casi por completo.

Al final Los Ilusionistas 2 es una película entretenida por su ritmo, pero para muchos innecesaria.

Trailer

 

Ficha técnica

Título original: Now you see me 2.

Dirección: Jon M. Chu.

Guion: Ed Solomon.

Reparto: Jesse Eisenberg, Mark Ruffalo, Woody Harrelson, Dave Franco, Lizzy Caplan, Daniel Radcliffe, Jay Chou, Tsai Chin, Sanaa Lathan, Michael Caine, Morgan Freeman.

Fotografía: Peter Deming.

País: Estados Unidos.

Año: 2016.