La carta que WOODY ALLEN no quiere que leas

En esta ocasión les presentamos una carta íntegra que Dylan Farrow le dedicó a su padre, Woody Allen, quien presuntamente, abusó de ella sexualmente. ¿El contenido de la carta ha sido mostrado implícitamente en algunas de las películas del neoyorkino?

Los retratos de Yousuf Karsh

Yousuf Karsh (1908-2002)

Un canadiense de origen armenio tomó la cámara y retrató a estrellas y figuras políticas con notable maestría. En la simpleza del retrato halló la manera de presentar las emociones de sus fotografiados. De Kennedy a gente común, Yousuf Karsh encontró la manera de contraponer fondo y figura, no sólo a nivel artístico y técnico, también a nivel humano.

Un retrato de Winston Churchill para la embajada canadiense en Ottawa le abrió la puerta, el éxito de la imagen fue descomunal y el resto es historia…

Cinco películas imperdibles de Woody Allen

Life is full of misery, loneliness,

and suffering… And it’s all over much too soon. 

-Woody Allen

Woody Allen, el cineasta del humor negro y ácido, de la sobre explotación del psicoanálisis y del jazz. Acostumbrado a filmar una vez cada año, es un icono de la cinematografía; inspiración para muchos directores y con una pléyade de actores queriendo figurar en sus historias. A continuación una selección de sus mejores títulos.

5.- Deconstructing Harry (1997)

A nadie sorprende que la ciudad de Nueva York sea un personaje más en la filmografía de Allen, quien protagoniza la historia y presenta un alud de estrellas como Robin Williams, Demi Moore, Billy Crystal, Judy Davis, Stanley Tucci y demás. La cinta se caracteriza por un montaje extraño, violento para el espectador, a través del cual presenta al escritor Harry Block (Allen), quien es perseguido por su ex esposa.

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Ella, harta de encontrar similitudes en sus historias, lo amenaza de muerte si es que publica su nuevo libro. Considerada una de sus películas más ácidas y oscuras, es aquí donde realiza su crítica más mordaz al cine de Ingmar Bergman, específicamente a Fresas Salvajes.

4.- Match Point (2005)

Cuando Woody Allen se autoexilió en Europa debido al boicot que Hollywood le impuso, llevó a la joven Scarlett Johansson a realizar en Inglaterra una versión cinematográfica de Crimen y Castigo. Al mostrar la obsesión de estar con una persona y las consecuencias que conlleva, hace que se trate de una de las películas más interesantes del neoyorquino, quien realiza este clásico de su filmografía fuera de los Estados Unidos.

Una analogía principal sobre lo que es el tenis y su relación con la vida de una persona. El ascenso y descenso de un personaje debido a la tentación que le provoca una mujer y todo por lo que luchó.

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3.- Sleeper (1973)

La única película de ciencia ficción en la filmografía de Woody Allen y un homenaje a uno de los libros más trascendentes del siglo XX, 1984 de George Orwell, pero que está basada en otra novela: The Sleeper awakes de H.G. Wells.

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Por error congelan al dependiente de un restaurante de “comida sana” y despierta en un futuro de apariencia metálica y etéreo, donde todas las mujeres son frígidas; para poder tener relaciones sexuales se tiene que introducir a una máquina llamada orgasmatron. Es de los pocos trabajos en los que el cineasta realiza comedia física y en la que una de sus bandas de jazz, The New Orleans Funeral Ragtime Orchestra fue la encargada de la musicalización, convirtiéndola en una de sus comedias más divertidas y que mayor aceptación ha tenido con su público.

2.- Annie Hall (1977)

Un monólogo sobre la relación de Annie (Diane Keaton, la primera musa del director) y Alvy Singer (Woody Allen) en la ciudad más maravillosa del mundo, -o al menos es lo que dicen las personas que conocen Nueva York-. La neurosis, las inseguridades y por supuesto, el psicoanálisis son parte fundamental de la historia. Cuenta con un cameo del teórico de la comunicación Marshall Mcluhan y fue reconocida con el premio a Mejor director y Mejor guión original en los premios de la Academia.

1.- Whatever Works (2009)

Allen esperó casi tres décadas para poder rodar esta película. Y no por lo difícil de la producción, sino porque esperaba tener al actor indicado, quien resultó ser Larry David.

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Larry encarna a Boris Yellnikoff, un ex teórico de las cuerdas que estuvo a punto de ganar el Premio Nobel de Física. Misántropo, autodeterminado genio y con un humor sumamente ácido y mordaz, nadie podría estar tan cerca de él, salvo una sureña que busca el éxito en la gran manzana. Se le considera la película más ególatra de Woody y una de las más divertidas. Rompe la cuarta pared a su antojo, haciendo más personal el contacto con el espectador. Fue la segunda cinta que rodó en Estados Unidos durante el autoexilio.

Sebastián Ortiz 

Comunicólogo que habla mucho y escribe (mal) sobre cine, música y ciencia ficción.

Stillman: el Allen refinado (The Cosmopolitans)

 Por: Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

A finales de agosto, Amazon estrenó el capitulo piloto de la serie The Cosmopolitans (2014), trabajo esperado de Whit Stillman, director nominado al Oscar (solo una vez). Cuando Stillman comenzó su filmografía en 1990 con Metropolitan, la crítica no tardó en encontrar las similitudes con Woody Allen. El tiempo ha demostrado que el director “neoyorkino” tiene un discurso más profundo que el judío quejumbroso. Su escasa obra (cuatro filmes y uno en preproducción) es una visión de la vida social estadounidense y los protocolos de una “burguesía” cansada de los compromisos nocturnos. Una referencia a El discreto encanto de la burguesía de Luis Buñuel es el inicio del argumento del director sobre la excentricidad, el elitismo y el buen gusto como fuente primordial del humanismo. Postura que –indiscutiblemente- le resta seguidores.

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Whit Stillman, cineasta originario de Washington.

En Metropolitan se menciona la principal influencia de Stillman: Jane Austen. La obra de W.S. es básicamente literaria con cargada teoría social. Las reglas de convivencia y frivolidad en las reuniones juveniles inglesas son trasladadas a New York, para ejemplificar las nacientes formas afectivas en las nuevas generaciones. Aunque la sexualidad es más relajada, las formas de amor británicas siguen vigentes y se han convertido un estándar. También, aparece el tema de la virtud femenina en Audrey Rouget (Carolyn Farina). Como algunas heroínas de Austen, la “trilogía” de Stillman habla sobre un feminismo virtuoso a partir de la inteligencia y la opinión (distinción del resto de las mujeres).metropolitan

En 1994 estrena Barcelona, cinta con dedicatoria a su esposa y a los días de residencia en España. Como Allen en su exagerada Vicky Cristina Barcelona (2008), el realizador presenta la diferencia cultural entre ibéricos y anglosajones pero con (mucho) aprecio y cariño (sin la mala leche de Allen). Aunque Stillman se autodenomina apolítico, el largometraje tiene una constante referencia al exacerbado ego estadounidense, representado por el personaje de Chris Eigeman. Como en todas sus películas la decadencia del enamoramiento está presente en cada escena e intenta dejar en claro la caducidad del “amor cortés”.

Si en Metropolitan eran los burgueses, en Barcelona los “fachas”, The Last Days of Disco (1998) está dedicado a los “yuppie”: un grupo de jóvenes con la única preocupación de entrar todas las noches a la mejor discoteca (específicamente el Studio 54). La indecisión de los adultos jóvenes (“yo nunca saldría con un publicista”) se vuelve el vehículo para volver al tema de la virtud y el vicio. Stillman argumenta que la era disco es el inicio de la actual forma de vida social de las nuevas generaciones. El largometraje se desarrolla en un ambiente de nostalgia por el fin de los días de fiesta (como el final de Metropolitan y la segregación del club).

 Más de una década después, regresa con Damsels in Distress (2011). Los personajes se mueven en una ignorancia aristocrática. Se critica a la educación contemporánea y como afecta la vulgaridad popular a la sociedad (en un gran dialogo final entre Gerwig y Tipton). Stillman adapta sus toques noventeros a la actualidad, como las coreografías de Sambola y otros bailes añejos (el cha-cha-cha, el limbo o la música disco). Cada película es una gran carta sobre un momento en la vida de un “americano” enamorado de la vida y la sociedad “civilizada”. Un director que se acondiciona a los nuevos tiempos sin perder su elegancia y “encanto”.

THE COSMOPOLITANS

La corta espera entre “damiselas” y el siguiente proyecto habla de un resurgimiento de Stillman, posterior a su estancia en Francia. The Cosmopolitans (2014) es la historia de un grupo de adultos y sus experiencias en la élite adinerada de París (tres chicos y una joven amorosamente desilusionada). En veinticinco minutos concentró su estilo cinematográfico en un nuevo viaje al extranjero para retratar la vida y costumbres –transporte, convivencia- de forma sutil y sin parecer un folleto de viaje (como To Rome with Love, 2012). El equilibrio de género y falta de complacencia con el público libra al “piloto” de parecer una Gossip Gril más, para ser otra obra sobre la vida en grupo y la burguesía. La media hora de The Cosmopolitans tiene el potencial de Stillman en TV.

Sin referencia directa, The Cosmopolitans forma una cadena con sus primeras películas. Si el cameo de Audrey es inspiración para Alice (de The Last Days of Disco), el personaje de Chloë Sevigny es la proyección de ese modelo (clasificada despectivamente por los hombres como una gold-coat). Los estándares de sofisticación se elevaron desde el primer film del realizador. En una secuencia de fiesta parisina, Stillman nos muestra a unos “niños ricos” con el mismo buen gusto, ignorancia y pretensión americana (como el ligue en francés de Adam Brody con la rubia canadiense –Vancouver, “Francia”-).

 Cosmopolitans

Los diálogos expositivos son más relajados y diluidos en el contexto. Las relaciones entre los personajes tienen muchas líneas y caminos para continuar. La serie es una evolución en la carrera de Stillman con lo mejor de su estilo (regresa la “Sambola”) actualizado a tiempos modernos. Como en Barcelona, los franceses carecen de clichés y los estadounidenses están en constante adaptación a la etiqueta extranjera. El maduro despreocupado de Adriano Giannini (como la española de Mira Sorvino) y Sevigni brindan el soporte a un joven elenco prometedor (principalmente Freddy Åsblom).

 A la espera de la decisión final de Amazon Studios (según el director, la nueva vía “idie”), Stillman se encuentra en la preproducción del más importante de sus proyectos: la adaptación de la novela epistolar Love & Friendship de Jane Austen (con Siena Miller y Sevigny, nuevamente). El film sería una entrada al génesis de las ideas de W. S. sobre la sociedad. Tal vez no exista un mejor realizador para llevar al cine a Austen. Film tras film, Stillman demuestra su excesivo talento para retratar las “clases altas” y “pensantes”, donde la frivolidad y el buen gusto son una necesidad primordial para la sobrevivencia de la humanidad. PD: Fourieristas, favor de abstenerse.