Cinco grandes plano secuencia

Las escenas sin cortes se han popularizado al grado de considerarlas una signatura de determinados cineastas y fotógrafos. No obstante, son tan viejos como el cine mismo, y el número de ellos en el mundo del séptimo arte es tan diverso como la complejidad de su realización.  En este top se conmemoran los cinco plano secuencia  (tan reconocidos como la película misma) por su compleja ejecución, duración y la calidad narrativa.

 OldBoy (2003)

Park Chan Wook adapta el manga Oldboy en la cinta que es la tesis de la venganza por antonomasia. Muestra al protagonista de la película Dae Su Ho (Min Sik Choi)  luchando en un pasillo largo contra 20 hombres. El único detalle agregado en la postproducción fue el cuchillo que se le clava en su espalda. El esfuerzo de los actores fue extenuante en una escena que se filmó 17 veces, y el plano dura 2 minutos con 36 segundos.

La idea de filmarlo de izquierda a derecha, enfrentando a una cantidad imposible de adversarios, da la sensación de que el personaje está en un mundo irreal; la lucha es en realidad contra su propia desesperación. Una obra maestra del director coreano.

The Shining (1980)

Las películas de Kubrick siempre son un must en cualquier top que destaca la calidad visual y técnica. No podíamos dejar de mencionar el steadyshot de The Shining cuando Danny Torrance pasea tranquilamente en su triciclo a través de los pasillos del Hotel Overlook.  La pulcritud de escenas compuestas siempre en perspectiva frontal, el limpio movimiento de tracking con la cámara detrás del niño, la tranquilidad del lugar y el único sonido de las llantas del triciclo, traslada inmediatamente a un ambiente paranormal. La escena no es tan larga como otras, peo cuenta con una simetría casi perfecta.

Touch of Evil (1958)

Una película de referencia académica que traza una escena magistral, la cual establece un punto argumental y dura tres minutos con 20 segundos. El ritmo de y el movimiento de cámara va con los personajes: plasma un mundo que atrapa desde el segundo uno por las acciones que sucede. Una grúa lleva la cámara, comenzando en un plano detalle de un extraño artefacto en las manos de un hombre. Calles oscuras y siluetas de gente pasando por todas partes centran la atención dentro plano, pero también fuera de él en una composición brillante de movimiento.

Uno de los mejores comienzos en la historia del cine; una tremenda escena del cine negro que inspiró a muchos cineastas actuales para trazar el ritmo de sus escenas con puntos argumentales.

 Soy Cuba (1964)

La industria cinematográfica rusa tenía la intención de promocionar el comunismo cubano a nivel internacional con el enfoque revolucionario del sistema socialista en plena crisis de los misiles; esto dio como resultado, por mano del cineasta soviético Mijail Kalatozov, uno de los mejores planos secuencia en la historia del cine en una cinta que con la caída de la URSS se perdió todo conocimiento de ella.

El plano secuencia más memorable es la escena del funeral, donde una toma en close up pronto se convierte en un plano general de las calles de la ciudad de La Habana. Pasa desde ángulos altos de un edificio, entrando y saliendo por ventanas, sin perder de vista la marcha fúnebre de un estudiante asesinado.

La película (filmada casi toda con lente gran angular) está llena de proezas técnicas. Fue escatada por la distribuidora estadounidense Milestone Films de Nueva York en 1994; Martin Scorsese y Francis Ford Coppola, maravillados por su calidad, ayudaron en su presentación y relanzamiento en 35mm.

The Children of Men (2006)

Con muchos elementos y técnicas traídas de directores de antaño, Alfonso Cuaron (director) y Emmanuel Lubezki (fotógrafo) realizaron esta obra maestra llena de planos secuencia que sin duda superan todavía a otras cintas que el fotógrafo y el director han hecho cada uno por su cuenta.  Siempre se habla de la escena del carro por su calidad y compleja realización, pero el plano secuencia más largo de la película también es magistral.

En medio de una ciudad hundida en la destrucción, Theo Faron (Clive Owen) y sus acompañantes son perseguidos por rebeldes y el ejército en uno de los plano secuencia más complejos que se hayan visto. El número de personajes y elementos incluidos en esta larga escena son extraordinariamente precisos.

La escena dura seis minutos con 18 segundos, pero es casi imperceptible, y el recorrido de los personajes es sumamente largo, no tanto por el trayecto, sino por la cantidad de acciones. Una persecución y una acción tras otras para un posterior escape de aquel caos en un futuro no tan descabellado, donde terroristas utilizan de escudo a civiles contra un gobierno tiránico y fascista.

En cada escena debe haber una coordinación y organización de elementos vitales para la vida del plano,  una puesta en cámara dinámica, con una buena puesta en escena, creando una diversidad tremenda y focalizando la atención del espectador hacia donde el cineasta desea, donde a veces el resultado es más recordado que el resto de la película.

Luis Zenil Castro 

Productor audiovisual y dibujante.