Cinco de tripa: las imperdibles del cine gore*

Por: Isaac Ávila (@elpinshidiablo 

*1. adj. Dicho de una película o de un género cinematográficos: De terror con recreación en las escenas sangrientas. Apl. al género, u. t. c. s. m.

Siento que la RAE no ayuda mucho con la definición de este género. Considero de suma importancia las reacciones que podrían tener en sus espectadores, desde las más básicas: temor, asco, nauseas, miedo, hasta risa y muy probables ganas de vomitar. Estas sensaciones son las que han mantenido tales películas -en muchos casos- de serie B como obras de culto, readaptaciones y comunidad entre los cinéfilos. Así que comencemos con este desfile de tripas.

1.Holocausto canibal (Ruggero Deodato, 1980)

Clásico, uno de tripa con jardín y salsa roja.

Realizada a partir del guión del señor Clerici, este falso documental nos lleva a lo profundo de la selva amazónica para buscar a un grupo de seres primitivos cuya actividad de interés para los documentalistas es, claro, la ingesta de carne humana.

Tendrán ante ustedes un trabajo que refleja -en ficción- la “crueldad” del simbolismo humano y de las escaramuzas entre diferentes culturas al enfrentarse de esta manera. La ignorancia, incertidumbre e incomprensión de las construcciones simbólicas de los nativos hacen de esta, una excelente película para iniciarse en los caminos del cine sangriento y mutilante.

Con una labor excepcional, hicieron de su trabajo un tótem del género. Muchos creyeron que esto traería problemas a los encargados de dicha producción, y así fue; además de que la película fue prohibida en distintos países, muchas de las escenas se creyeron reales.

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 2.Saw (James Wan, 2004)

De los que te echas toda la orden.

Si bien podemos dudar del director y las secuelas de este título, la trama y desenlace de la primera entrega son muy buenos. Estamos en una habitación, atrapados con dos sujetos que no tienen ni idea del predicamento al que están a punto de enfrentarse.

Es un juego en el que la única oportunidad de redención está en el sacrificio, la comprensión del papel que juegan nuestras decisiones en un sistema complejo en el cual todos estamos involucrados. Descubrimos un poco del enorme problema de la convivencia y las profundas pulsiones de los individuos. La expiación de los errores no sólo involucra desmembramientos auto infligidos, sino un significativo cambio para merecer más tiempo de vida.

Honestamente recomiendo al lector deleitarse con el intenso derramamiento de sangre de la saga completa. No porque tenga el mejor argumento del género, sino por el simple placer de admirar el trabajo de producción al hacer una ejecución. Esta orden completa de tripas es bastante entretenida.

3.The evil dead (Sam Raimi, 1981 y Fede Álvarez, 2013)

De esos a los que siempre regresas aunque sea por uno.

Podríamos llamar a los ochenta una época dorada para el cine gore. Gran parte de los memorables títulos del género provienen de esta década o cercanías. En esta ocasión, hablaré al mismo tiempo de estas dos películas, ya que comparten argumento y abundantes detalles que las hacen figurar en esta lista.

Planteamiento clásico, un grupo de jóvenes en una cabaña, encuentran un libro al parecer hecho de piel de algún animal y lo abren para conocer su contenido. Contra toda advertencia inscrita en él, comienzan a leerlo y desatan una serie de acontecimientos bastante intensos -y risibles en lo personal- que culminan en el advenimiento de un ser diabólico cuyo único propósito es la destrucción y el caos.

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Las cosas se salen de control y los protagonistas deben recurrir a medidas poco ortodoxas para detener al invasor. La primera más pintoresca y acorde a su tiempo, y la segunda con una serie de desmembramientos que realmente aplaudo. Lluvia carmesí y una frase final para recordar, además, el infaltable cameo de Bruce Campbell. Hay dos secuelas de la original -bastante divertidas- y una serie. Compártenos tus comentarios si te vuelves fan.

Original

Remake

4.Slaughtered Vomit Dolls ( Lucifer Valentine, 2006)

Los de mala muerte.

Podríamos reconocer esta producción por tomarse demasiado en serio la serie B y el cine experimental, pero no. Hay que tener estómago y oído duros para poder ver esta película de principio a fin y sin interrupciones. Se le considera pionera en el vomit gore, sub género que como reza, ves y te quiere hacer vomitar.

Tenemos en escena una stripper que sufre de constantes alucinaciones y problemas mentales. En las que se ilustran desmembramientos y parafilias que se van intensificando, y como el vómito, hacen una masa heterogénea en la trama. No tiene el mejor argumento pero es un obligado de los interesados en el tema por su alto contenido gráfico y alucinante.

 

No contentos, Slaughtered Vomit Dollses es parte de una tetralogía. Reto a tu estómago para que puedas verlas todas en una sola sesión sin sentir un poco de repulsión y lástima por los personajes que se nos presentan.

5.Hellsing Ultimate (Tomokazu Tokoro, 2006)

Los de la otra colonia que también están buenos.

Vámonos a la tierra del sol naciente pero en un mood completamente distinto. Viajemos por las tierras de la animación japonesa que se ha ganado el corazón de muchos por la variedad de temas y lo intenso que puede ser el desarrollo de sus tramas.

En esta ocasión, Hellsing Ultimate se basa en el manga de Köta Hirano para traernos las desventuras de distintas asociaciones religiosas cuya misión es finalizar con las amenazas sobrenaturales que pudieran terminar con la humanidad. Durante la serie de ovas -sí, aquí también recomiendo que vean todas- tendremos un desfile de seres mitológicos que serán abatidos por Alucard.

Promete una brutalidad que sólo la animación puede regalarnos con peleas épicas entre los personajes y un desenlace contra las fuerzas vampíricas de los peores enemigos de la humanidad moderna, sí, los nazis. Altamente recomendada.

Hacer recomendaciones para un género tan basto es difícil porque se siguen creando excelentes exponentes en todas las latitudes del orbe. Este texto es un homenaje a la belleza que encontramos en lo más profundo de la hostilidad, depravación y autodestrucción de la humanidad, que afortunadamente hallamos en estos filmes ficticios.

Espero que disfruten de sus cinco de tripa con todo.

La caída del slasher, el declive de la fórmula

Peter Kürten, dedicado padre de familia, se comportó siempre de manera ejemplar en casa. Sin embargo, fue uno de los asesinos seriales más despiadados de la década de los 20: desollaba niños para llegar al orgasmo; su modus operandi le valió el apodo de “El vampiro de Dusseldorf” e inspiró la obra maestra de Fritz Lang titulada M (1931), primer filme que abordó la temática del asesino en serie.

Joya controversial del séptimo arte, se ha consolidado como una película resistente al paso del tiempo. Gracias a la magnífica interpretación de Peter Lorre, quien sentó un precedente en cuanto a la representación del psicópata, personaje en apariencia común; monstruo humano capaz de lo inimaginable, base de las creaciones posteriores de cineastas de la talla de Alfred Hitchcock, realizador que potenció el género con Psycho (1960). Hitchcock retó al espectador mediante el manejo de cámara y los cortes vertiginosos en la escena de la ducha, forzó al público a sumergirse en la psique del asesino, dejando cada puñalada a la imaginación de los asistentes a la sala.

La historia de Norman Bates provocó la aparición del Slasher subgénero del cine de terror cultivado magistralmente en Italia, con el llamado Giallo, cuyos principales exponentes son Mario Bava con Seis mujeres para el asesino (1964) y Dario Argento con El pájaro de las plumas de cristal(1970). Sus obras contribuyeron a la conformación de una fórmula no siempre bien ejecutada y que se ha explotado hasta el cansancio, a veces con grandes resultados, a veces con obras deplorables.

Algunos componentes del Slasher son: voyeurismo masculino vinculado con la perversión sexual del asesino, quien curiosamente funge como un justiciero social. ¿En qué sentido? Su blanco principal por lo regular es una mujer con sexualidad transgresora, las figuras de autoridad son incapaces de erradicar al asesino y protegerla. El homicida se ayuda de artilugios fálicos (el cuchillo como ejemplo común). Este elemento (el proceder del asesino) es analizado por los personajes que le persiguen desde una postura psicoanalítica, o al menos eso se pretende.

Como todo género, el Slasher muta filme tras filme, se añaden detalles, se modifican otros ligeramente. Y es uno de sus exponentes quien inaugura a mediados de los 90 el llamado Neoslasher. Wes Craven guiado por la pluma de Kevin Williamson dirige Scream (1996), en la cual, fanáticos del cine de terror inician una carrera homicida de conclusión trágica.

El asesinato por imitación, eterno debate del cine de terror, ¿será que estas películas sirven para inspirar las atrocidades que en ellas presenciamos? Scream y la sencillez de su trama son un ejemplo contundente. Williamson desarrollará también el drama en Sé lo que hicieron el verano pasado (1997), cinta que se diferencia de Scream sólo por la motivación del antagonista, quien mata por venganza, por el resto, es mera repetición de la receta.

Ambas propiciaron una serie de películas insufribles e innecesarias. Un caso opuesto pero paradigmático es Chucky (1988), cuya trilogía principal es aceptable, empero su cuarta entrega La novia de Chucky agota la serie. Haciendo un uso pésimo de lo propuesto por otros grandes directores, el subgénero se agota y cada vez se perciben menores atisbos de genialidad, de innovación. Pareciera que el Slasher ya ofreció a sus mejores exponentes, cuyas obras ya forman parte de la historia del séptimo arte.

Gerardo Herrera

Guionista, cofundador y editor de Zoom F7