Revelan primer vistazo a Robert Pattinson como Batman

Matt Reeves, director la próxima película del universo extendido de DC, compartió a través de su cuenta de Twitter un video en el que se observan la primeras imágenes de Robert Pattinson como Batman.

Con luz rojiza y música del compositor Michael Giacchino, se presenta a Pattinson en una prueba de cámara que está despertando gran expectativa entre los fans.

Los más recientes títulos en los que Matt Reeves estuvo a cargo como director son El amanecer del planeta de los simios (2010) y La guerra del planeta de los simios (2017). The Batman planea estrenarse el 25 de junio de 2021.

Aquí te contamos todo lo que se ha dado a conocer de esta película. 

 

The Batman: lo que debes saber de la película de Matt Reeves

Matt Reeves, director de la próxima película sobre uno de los personajes más populares del DC Universo Extendido, Batman, ha confirmado el inicio del rodaje de la entrega protagonizada por Robert Pattinson.

The Batman, que se planea estrenar el 25 de junio de 2021, podría basarse en el cómic El largo Halloween, escrito por Jeph Loeb y Tim Sale y el cual revela el desarrollo de Batman como detective. Esto de acuerdo al propio director y guionista:

“Es una historia muy ‘cine negro’, pero con Batman. Es más Batman en su ‘modo detective’, algo que no hemos visto en las películas. Se supone que es el detective mejor del mundo, y eso nunca ha sido una parte de las películas que ha habido. Me gusta que esta sea una historia sobre él buscando a los criminales y tratando de resolver un crimen”.

(Matt Reeves, Fotogramas)

Colin Farrell también se ha pronunciado ante el guion, el cual considera “realmente hermoso, oscuro y conmovedor”; así lo expresó en el programa Jimmy Kimmel Live.

Entre los detalles que ha revelado Warner y Matt Reeves, están los personajes: Peter Sarsgaard como Gil Colson (el fiscal del distrito), Jayme Lawson como Bella Reál (quien busca un puesto en la ciudad de Gotham), Zoe Kravitz como Selina Kyle (Catwoman), Paul Dano como Edward Nashton (The Riddler), Jeffrey Wright como James Gordon, John Turturro como Carmine Falcone, Andy Serkis como Alfred Pennyworth y Colin Farrell como Oswald Cobblepot (The Penguin).

Respecto a las incomodidades que en un inicio generó en los fans el fichaje de Pattinson, el actor comentó recientemente en una entrevista con Time Out:

“Sólo me preocupa si a la gente le gusta cuando esto esté terminado. En este momento las personas pueden pensar lo que quieran”.

En cuanto al director de fotografía, se trata del australiano Greig Fraser, quien cuenta con una amplia trayectoria que inició en el 2000. Entre las películas que ha fotografiado se encuentra Déjame entrar (Matt Reeves, 2010), Rogue One: Una historia de Star Wars (Gareth Edwards, 2016) y Lion (Garth Davis, 2016) por la que fue nominado al Oscar. También participó en tres capítulos de The mandalorian y es el encargado de la fotografía de Dune, la próxima película de Denis Villenueve.

Te puede interesar: Primer vistazo a Robert Pattinson como Batman 

Los más recientes títulos previos de los que Matt Reeves estuvo a cargo son El amanecer del planeta de los simios (2010) y La guerra del planeta de los simios (2017). También se ha desempeñado como productor en más de 10 títulos, incluidos Calle Cloverfield 10 (2016) y The Cloverfield Paradox (2018).

El Faro: folklore, sirenas y scat

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

A finales del siglo XIX, Ephraim Winslow (Robert Pattinson) viaja a una remota isla de Nueva Inglaterra para trabajar como aprendiz de farero. Thomas Wake (Willem Dafoe), el jefe soez y única compañía, sobreexplota y humilla al recién llegado para corromper la aparente rectitud del empleado. Mientras el clima empeora, la convivencia se vuelve más violenta hasta llevarlos a un demencial estado colérico.

Son bastantes las películas innecesariamente monocromáticas, dado que el blanco y negro es el maquillaje efectivo para aparentar “profundidad intelectual” en una narrativa vacía de contenido. No quiero insinuar que El Faro (Robert Eggers, 2019) está sobrevalorada, pero su propuesta fotográfica se va por la vía fácil (teniendo la oportunidad de explotar toda la paleta de colores en la tradición costera del país). Eggers utiliza la austeridad y el alto contraste a la manera de Belá Tarr, e igual que el húngaro genera una expectativa pesimista sin rumbo, con el fin de generar desconcierto gratuito en la audiencia y divagar sobre Dios.

Te puede interesar: ‘La bruja’ el comienzo prometedor de Robert Eggers 

Lo que salva a esta obra de la pretenciosidad de Satantango (1994) es su toque oscurantista, graciosa eproctofilia y el brutal final (elegante y desmesurado a la vez). Con dos títulos, Eggers ha iniciado un compendio siniestro basado en su experiencia con el lado oscuro de su natal y protestante Nueva Inglaterra. El autor cambia las cabras por gaviotas para crear un microuniverso místico lleno de ambigüedades.

El particular estilo del director (en colaboración con su hermano Max Eggers) viene de mezclar su noción del folklore nacional con la paranoia polanskiana (donde el antihéroe siente asco de sí mismo). La experiencia de El Faro es muy similar a la ofrecida por Aleksey German en Qué difícil es ser un Dios (2013); en ambas, la perspectiva perturbada del protagonista es el motor de la repulsiva atmósfera (razón del exceso de relamidos primeros planos).

A pesar de su elemental trama gótica, la película es demasiado densa debido al “involuntario” (según el director) trasfondo sexual. Si La Bruja (2015) giraba en torno a la liberación femenina, El Faro se va al extremo opuesto con dos machotes enfrentándose a la fragilidad masculina (con una controlada dosis de homoerotismo). El aquelarre y la luz desbordada del faro son los límites sensoriales vedados por la sociedad. Lejos del mundo civilizado, los personajes descubren la anarquía moral, donde el yo y superyó desaparecen para dar rienda suelta al ello. Con una segunda lectura del largometraje, lo que parece terror termina convirtiéndose en un camino hacia la libertad absoluta.  

Tan elevado y filosófico es el filme como grotesco e inquietante. Eggers conoce bien a su público y le brinda pequeños placebos antes de llegar al clímax. Lo interesante de estos “aperitivos” visuales es que son perturbadores con pocos recursos narrativos (más forma y menos contenido). Las gaviotas, la sirena, Thomas enfebrecido y la sesión masturbatoria de Ephraim terminan por dar una estructura dinámica al pesadillesco viaje hacia la locura.

Otro elemento celebrado de esta película es el humor, con perfecto balance entre guión planificado e improvisación. La beligerante dupla Pattinson-Dafoe crea un duelo interpretativo parecido al de Bibi Andersson contra Liv Ullmann. Evocando a Persona (Ingmar Bergman, 1966), dos desconocidos intercambian confesiones a medias; el resto de la verdad la debe intuir el espectador con la batalla entre fareros. El resultado final: las mejores actuaciones del año.

Los hermanos Eggers se dieron el lujo de experimentar con la producción: jugaron con lentes antiguas, sacaron provecho de la extroversión de Dafoe y dañaron equipo de rodaje; todo por el mero gusto de dar al espectador una “sensación artesanal”. La película recuerda a las obras de los grandes poetas del cine (Tarkovski, Fellini, Bresson), debido a su fuerza emotiva; la simpleza del relato resulta placentera sin saber cuál es el elemento estimulante. Desde La Bruja, el discurso terrorífico de Robert Eggers ganó una potencia alegórica fascinante y caótica. El Faro es un hermoso despropósito que todo cinéfilo necesita ver.