Nación de inmigración: un golpe a la campaña de reelección de Trump

 

Tanto el periodismo como la cinematografía han seguido muy de cerca los movimientos migratorios a lo largo de la historia. Particularmente en América del norte, la inmigración suele tener un tono incómodo que no tiene tregua en cualquier espacio que se abra al debate. Pese a las heterogéneas circunstancias por las que se suscita este fenómeno social, las visiones reduccionistas e incendiarias han llevado a políticas restrictivas cuya carente empatía humana resuena en los medios.

Donald Trump no es el padre de las severas políticas antimigrates de los Estados Unidos, pero es innegable que su gestión se ha destacado por la insistencia y celebración mediática de éstas. Y es por la imagen que se forjó en su campaña de 2016 como conservador xenófobo que a Christina Clusiau y ShaulSchwarz (pareja que codirigió Trophy, 2017) se les abrió la puerta a las instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) gracias a un oficial de información pública de la institución, pues dicho sujeto sabía que ICE estaría en la mira de los medios durante la administración de Trump; creyó que una serie documental sobre sus oficiales serviría de contrapeso. Quizá esperaba una especie de reality tipo COPS que serviría como limpiador de imagen pública; ingenuo error.

Immigration Nation (Nación de inmigración) parte como un espacio para conocer el trabajo de ICE y las opiniones de sus elementos. Decisión polémica que, no obstante, nos permite presenciar un interesante desfile de frustración, desconcierto y contradicción dentro de sus trabajadores. Puede resultar sorpresivo escuchar la culpa en los oficiales que deportan a aquellos que huyen de las circunstancias mortales de sus países, pero también es imposible no sentir coraje cuando ellos mismos toman su trabajo como un retorcido juego de recolección y utilizan las mentiras o la intimidación para sacar de sus hogares a sus objetivos. Las justificaciones que dan sobre el deber laboral parecen un chiste de mal gusto cuyo remate lo da uno de sus elementos al recordar vagamente que varios acusados durante los juicios de Núrembergdieron como argumento de defensa que sólo seguían órdenes.

Clusiau y Schwarz no se contuvieron en ICE; su trabajo también abarcó entrevistas y seguimiento a aquellos detenidos por la institución y se adentraron en variopintos casos que giran en torno a la estadía indocumentada. En el largometraje After the American Dream (Joel Clark, 2017) o en la serie Living Undocumented (Aaron Saidman, 2019) también se escuchan a quienes viven el miedo a la deportación a diario. Nación de inmigración se jacta por su extenso acceso sin precedentes, el cual usa para contrastar los discursos gubernamentales con las auténticas experiencias humanas. Los testimonios de inmigrantes se convierten entonces en necesarios cheques de realidad que responden contundentemente a cuestionamientos triviales y populares del tipo “por qué sencillamente no pasan por la forma legal”.

El extenuante trabajo de casi tres años no podría ser presentado en otro formato. Como serie se permite manejar y presentar datos duros aterrizados por voces expertas a lo largo de sus múltiples subtramas. Es digno de reconocer el trabajo de montaje que dota de una narrativa satisfactoria al necesario seguimiento en la evolución de los ejercicios de ICE durante la administración Trump. Que el estreno de Nación de inmigrantes se diera en el mes de agosto, durante los estragos de una crisis sanitaria pésimamente manejada por el 45° presidente de Estados Unidos y en medio de candentes protestas raciales, hacen del estreno de la serie en Netflix labúsqueda de un golpe directo a la campaña de reelección de Trump. De esta manera, pareciera que su público objetivo se trata de la base votante millennial que en las elecciones pasadas brilló por su abstinencia.

Pese a centrarse en un periodo particularmente mediático, se trata de una serie documental obligatoria para entender desde nuevas aristas un fenómeno que traspasa periodos presidenciales y sistemas bipartidistas. Los movimientos migratorios y la política alrededor requieren ser perennemente investigados y observados desde el documental, medio ideal para abarcar un tema que en estadísticas suele perder calidez humana.

Serie disponible en Netflix.