Prepárate para ‘The Irishman’ con este ciclo de Martin Scorsese

Será el 27 de noviembre cuando se estrene The Irishman, la nueva película de Martin Scorsese. Y para no sufrir la espera, Cinemanía Loreto ha programado 14 largometrajes del cineasta estadounidense, los cuales van desde sus primeros trabajos como Calles peligrosas (1973) hasta sus títulos más recientes como El lobo de Wall Street (2013).

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La retrospectiva Martin Scorsese comenzará el 14 de octubre con Después de las horas (1985)escrita por Joseph Minion y con la cual Scorsese ganó el premio a Mejor director en el Festival de Cannes. A la lista se suman: El calor del dinero, Toro Salvaje, El rey de la comedia, Casino, Buenos muchachos, Infiltrados, Taxi Driver, Pandillas de Nueva York y El Aviador.

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Las funciones se realizarán los días lunes, martes y miércoles a las 19:00 horas. Consulta más información aquí.

Martin Scorsese en cinco cortometrajes

Por: Rubí Sánchez (@rubynyu)

Martin Scorsese es uno de los directores que se forjó estudiando cine, de ahí que sus primeros acercamientos cinematográficos hayan sido tareas escolares, mismas que nos presentan las obsesiones en ciernes de uno de los mejores cineastas nacidos el siglo pasado.

Dichos trabajos en su mayoría son cortometrajes en los que Scorsese experimenta con distintas técnicas , las cuales lo ayudaron a encontrar su estilo. 

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What’s a Nice Girl Like You Doing in a Place Like This? (1963)

La primera dirección del cineasta originario de Queens, Nueva York, fue Vesuvius VI (1959), una mini épica de la erupción en la Antigua Roma; la cinta, grabada en super 8, se no está disponible, no así su siguiente trabajo: What’s a Nice Girl Like You Doing in a Place Like This? (1963), el cual dirigió siendo estudiante del Máster en Bellas Artes en  la Tisch School of the Arts.

En nueve minutos conocemos a un escritor obsesionado con la imagen de un cuadro donde el agua es muy importante; esto lo lleva a filosofar sobre su falta de inspiración. Se distingue por un montaje vertiginoso y una fotografía descuidada en blanco y negro. También se percibe la influencia de la nueva ola francesa y nos deja ver a un Scorsese en busca de balancear lo sublime y lo fallido. En general es un juego de movimientos y de obsesiones que se verán más adelante en la filmografía del director. 

 It’s Not Just You, Murray! (1964)

La cinta, con un final homenaje a Fellini, es un trabajo más cercano a los temas que Scorsese ha tocado a lo largo de su carrera; alejado de los juegos experimentales tenemos a su primer gánster, Murray, quien nos cuenta cómo hizo crecer su fortuna. En el inter descubre que la ayuda de su amigo Joe fue más allá de los negocios. 

El protagonista presume sus lujos y nos lleva a manera de flashback a sus inicios como apostador, a su matrimonio, sus idas a la cárcel, y sobre todo la constate compañía de Joe. Scorsese se adentra en el uso del montaje frenético y se divide entre el uso de colores vibrantes y oscuros. 

 

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The Big Shave o Viet ’67 (1967)

Después  de sus primeros largometrajes, Who’s That at my door? (1967) y del documental New York City.. Melting Point (1966),  y aun sin encontrar productor para Mean Streets, Scorsese decide mandar el guion del cortometraje The big Shave al Festival internacional de Cine Experimental de Knokke-le-Zoute Bélgica, donde resulta ganador. 

Durante seis minutos seguimos la rutina de un hombre al afeitase, hasta que sin mutarse, comienza a lastimar su rostro y gotas de sangre van apareciendo, mismas que poco a poco se convierten en borbotones. Es entendido como una crítica visceral hacia la guerra de Vietnam y a la participación autodestructiva de los Estados Unidos. 

La melodía que lo acompaña es I can’t get started (Bunny Berigan) grabada en 1937, la cual nos lleva a un tono atemporal y decadente. 

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Bad (1987)

Después del éxito de cintas como Taxi driver (1976) y Raging Bull (1980), Martin Scorsese ya era reconocido como uno de los directores más afianzados en la industria de Hollywood, lo que llevó a Michael Jackson a buscarlo para dirigir el video de su canción Bad, tratando de emular el éxito conseguido con Thriller, dirigido por John Landis. 

El corto fotografiado en blanco y negro sigue a Daryl, un joven que ha terminado sus estudios en un colegio privado y quien vuelve a su lugar origen, un barrio bajo de Nueva York. Conserva elementos del cine de Scorsese, como el retrato del protagonista como un ser solitario o atrapado en un mundo en el que no es feliz, así como el guion de Richard Price, responsable por ejemplo de The color of Money (1986). La atmósfera de Nueva York es tan decadente, que llevó a Michael Jackson a preguntar si en ese sitio vivía gente. 

The Key to Reserva (2007)

Los últimos cortos de Scorsese se alejaron por completo de sus orígenes experimentales, así como de sus temas tradicionales. Junto a The Audition (2015)The key to Reserva juega con lo meta ficcional al presentarnos al Scorsese director interpretándose a sí mismo, en este caso en un comercial para la empresa española Freixenet Cava, la cual sigue su tradición, desde 1977, de crear publicidad de la mano de actores y directores reconocidos. 

La historia se inventa el hallazgo de un guion de Hitchcock que estaba perdido, y el director protagonista tiene toda la intención de rodarlo para homenajear al maestro del suspenso. El supuesto guion es la  intriga que lleva a un hombre a buscar entre los asientos de un palco en la ópera, mientras en el fondo la orquesta armoniza con gran tensión. Dejando de lado su carácter publicitario, en este trabajo ronda la idea que tiene Scorsese de la importancia de preservar cintas olvidadas. 

Cinco trabajos muy diferentes entre sí, desde el corto experimental, el video clip, el homenaje y la publicidad, Scorsese demuestra que en poco tiempo es posible narrar historias apoteósicas, divertidas y vertiginosas. 

Lo que debes saber de ‘The irishman’, lo nuevo de Martin Scorsese

Una de las películas más esperadas este 2019 es The Irishman, dirigida por Martin Scorsese en la que veremos la historia de Frank “The Irishman” Sheeran y sus asociaciones delictivas con la mafia estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial. Ya conocemos varios detalles sobre esta nueva entrega, entre ellos el gran elenco: Robert De Niro, Joe Pesci, Harvey Keitel y Al Pacino.

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La película, que en septiembre abrió el Festival de Cine de Nueva York 2019, se suma a la lista de títulos abandonados por Paramount Pictures (como Aniquilación) y adoptados por Netflix. Después de que en 2011 dichos estudios dejaran el proyecto, el gigante del streaming le apostó su mayor presupuesto: 175 millones de dólares, cifra que también representa la película más costosa en la filmografía de Scorsese. 

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El estreno del que será el largometraje número 25 en la carrera del cineasta nacido en Nueva York, está confirmado para el 27 de noviembre en dicha plataforma de streaming, y previamente se estrenará en salas limitadas. En México la primera proyección será en el Festival Internacional de Los Cabos el 13 de noviembre, y contará con la presencia de Rober De Niro.

The irishman, fotografiada por el mexicano Rodrigo Prieto, está escrita por Steven Zaillian, quien se basó en el libro I Heard You Paint Houses de Charles Brandt. Zaillian ya es sinónimo de calidad…y no es para menos; a él le debemos grandes adaptaciones como La lista de Schindler (Steven Spielberg, 1993).

Aquí el tráiler final de la película:

Cortometrajes de grandes cineastas

Al cortometraje comúnmente se le relaciona con los primeros pasos de la realización, y también se suele reducir su importancia a un experimento que a la distancia resulta curioso observar por la figura que el autor representa en la actualidad. Sin embargo, no siempre resulta una convención en los inicios de los cineastas ni responde a un mero ejercicio de prueba de las habilidades cinematográficas, tal como lo demuestran los siguientes títulos, los cuales abordan una variedad de temáticas y representan diversas formas de realización:

Réponse de femmes: Notre corps, notre sexe (Agnès Varda, 1975)

La cineasta francesa dirige la cámara a una variedad de rostros de mujeres, de diferentes edades y físico, pero con algo en común: una voz que exige a la sociedad abandonar la visión que reduce al cuerpo femenino a un objeto de consumo. Son mujeres que nos orillan a reflexionar sobre cuestiones como la maternidad y las contradicciones en las que se basa la idea del cuerpo perfecto. Es un grito feminista que todavía cuatro décadas después, desafortunadamente, resulta necesario.

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El año de su realización fue designado como el Año Internacional de la Mujer, por lo que el canal francés Antenne 2 convocó a cineastas a la realización de un cortometraje, en este caso un agit-prop, que partiera de la pregunta ¿Qué es ser mujer?.

Hotel Chevalier (Wes Anderson, 2007)

En la convención visual que distingue su trabajo, una paleta de colores casi monocromática, uso de planos estáticos, paneos y ocasionalmente una óptica anamórfica, el director nos introduce en una atmósfera impregnada por el deseo del reencuentro de dos amantes. En un cuarto de un hotel parisino, Anderson logra exaltar la intimidad de dos personas, de quienes poco sabemos pero mucho es lo que sentimos.

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El misterio es el gancho en este cortometraje, en el que la música de Peter Sarstedt explota la fugacidad e intensidad de esta cita, en la que la aparente resistencia del personaje que interpreta Jason Schwartzman y la seguridad de ella (Natalie Portman), crean una mancuerna que mantiene la atención hasta el final. El relato gira en torno al lazo, quizá, inquebrantable que hay entre dos personas. Con un final abierto, Anderson afirma una vez más una pulcra estética, la imposibilidad y la potencia del amor.

Victoria para Chino (Cary Fukunaga, 2005)

En su segundo cortometraje, galardonado en el Festival de Cine de Sundance, Fukunaga logra condensar la desesperación y claustrofobia a partir de la travesía de un grupo de migrantes que parte de la frontera de México con destino a Estados Unidos. El cineasta explora las más incómodas sensaciones físicas que experimenta el grupo al permanecer encerrados en la parte trasera de un trailer. Mediante una tragedia, Fukunaga revela una problemática social y económica que sigue afectando a la población mexicana.

The big shave (Martin Scorsese, 1967)

En las paredes de un baño y con sólo un personaje que no emite palabra alguna, Scorsese logra sumergir al espectador en un vaivén de sensaciones que deriva en una profunda inquietud, y reflexión, respecto al dolor.

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La pulcritud de los planos iniciales se verá transformada por la ansiedad del personaje que lo orilla a un acto de violencia. Se trata de un cortometraje que Martin Scorsese realizó como proyecto final de la clase de cine en la Universidad de Nueva York, con el cual demuestra lo punzante que con pocos elementos una historia puede llegar a ser.

Leticia Arredondo

Cofundadora y editora de ZOOM F7. Escribo sobre cine y fotografía

 

Películas prohibidas por la religión

Cinco películas que por su temática fueron censuradas. ¿Cuáles agregarían a la lista?

Los trastornos mentales de Netflix

 Por: Leslie Valle

Las enfermedades mentales —sin importar el tipo— siempre asustan e interesan al mismo tiempo, lo cual las ha convertido en un tema que el séptimo arte no podría desaprovechar. Y Netflix, que se caracteriza por ampliar su catálogo para satisfacer los gustos de todo público, tampoco ha dejado pasar de largo esta oportunidad.

Atrapado sin salida (Miloš Forman, 1975)

La historia gira alrededor de McMurphy (Jack Nicholson), quien es enviado a un hospital psiquiátrico tras alegar que su comportamiento delictivo es causado por trastornos mentales. Más que mostrar lo que significa estar “loco”, la película retrata la lucha contra el sistema, contra la sociedad y contra sí mismo. Sin lugar a dudas una obra que sensibiliza y, sobretodo, estremece.

La isla siniestra (Martin Scorsese, 2010)

Dos policías se trasladan a un hospital psiquiátrico de máxima seguridad porque se ha escapado una peligrosa asesina. La historia es misteriosa, inquietante y desgarradora en ciertos momentos. Con una narrativa envolvente en la que Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) nos guía entre la realidad y la fantasía para descubrir el verdadero misterio que envuelve la isla.

La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954)

B. Jefferies (James Stewart) es un fotógrafo que, debido a un accidente, tiene una pierna enyesada que le obliga a mantenerse en reposo; por ello se dedica a observar a sus vecinos por la ventana. Ese voyeurismo se convierte en obsesión y de la mano de su novia tratará de descubrir qué fue lo que realmente pasó con una mujer desaparecida, la cual sospecha fue asesinada por su marido.

La piel que habito (Pedro Almodóvar, 2011)

Una historia sobre amores y obsesiones, en la que un cirujano se enfrasca en sus experimentos para desarrollar una piel suave pero sumamente resistente que hubiera podido salvar a su esposa del incendio que, tiempo después, provocaría su muerte. Para ello someterá a Marilia, su conejillo de indias, a un kafkiano proceso del que no podrá regresar.

Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960)

La trama se desarrolla en el motel Bates cuando Marion Crane (Janet Leigh) llega a refugiarse tras haber robado dinero de la empresa en la que trabajaba. En dicho motel viven Norman (Anthony Perkins) y su madre, quienes llevan una extraña relación… Excelente montaje, diseños sonoro y fotografía excepcional, además de las actuaciones, son sólo algunos de los regalos que Hitchcock legó al mundo con una de las mejores películas de toda la historia.

 

Silencio… En la sala

Por: Rafael Ramírez III

 

Silence (Dir. Martin Scorsese, 2016)

Portugal, 1640. A un seminario jesuita ha llegado la que será la última carta de un sacerdote de dicha institución: el Padre Ferreira (Liam Neeson), quién partió como misionero a Japón. En su carta, Ferreira relata cómo todos aquellos que profesan la religión cristiana – en lugar de la budista – son perseguidos y muchas veces aniquilados. El Padre cuenta también de las horrorosas torturas a las que son sometidos los sacerdotes jesuitas que son descubiertos.

Alarmados por las nulas nuevas noticias del Padre Ferreira, dos de sus pupilos y mayores admiradores, los jóvenes Padre Rodrigues (Andrew Garfield) y Padre Garupe (Adam Driver), deciden ir a tierras niponas en una misión, extremadamente riesgosa, de búsqueda y rescate.

Silencio nos muestra en espacio de casi tres horas las vivencias de los dos jóvenes sacerdotes en Japón: su llegada a la isla, su encuentro con los primeros fanáticos religiosos cristianos japoneses, a quienes suministran de oraciones calmantes, abastecen de misas cristianas, provisionan el “sacramento de la reconciliación” por medio de la confesión, y dotan de paz a los pequeños poblados que recorren. Mientras tanto serán testigos de las torturas, homicidios y humillaciones por parte de los agentes budistas a los pobladores, de quienes sospechan son cristianos, o a los que descubren serlo.

Padre Rodrigues, quien en diversas ocasiones será motivado a rechazar sus creencias a cambio de salvar a los pobladores cristianos, asistirá con dolor la muerte de su compañero y amigo Padre Garupe al este no poder cometer apostasía para salvar a un grupo de cristianos.

Finalmente, Rodrigues será llevado a un templo donde encontrará a Padre Ferreira convertido en budista, con el nuevo nombre de Sawano Chūan, quien se ha alejado de la profesión del cristianismo y quien le cuenta de lo mucho que ha aprendido de la cultura japonesa, de su forma de vida y de su religión; y le mostrará el cómo aferrarse a su religión es un acto egoísta que sólo acarrea desgracias para el pueblo.

Acertadamente, en un momento de la Historia en el que la discriminación, la violencia y las injusticias con motivo de diferencias religiosas siguen latentes en nuestro acontecer social y político, Martin Scorsese trae a las pantallas esta historia sobre el uso de actos violentos con excusa religiosa, la inutilidad y esterilidad del fanatismo religioso y la importancia del conocimiento real y noble de las culturas ajenas.

Scorsese filma con la fotografía precisa y correcta (aunque nada fuera de lo normal) del mexicano Rodrigo Prieto: una vasta historia japonesa pero sin la “epicidad” y las maravillosas coreografías de Kurosawa; un forma occidental de retratar al oriente, pero sin la gracia y elegancia de Bertolucci; una historia sobre el cuestionamiento sobre Dios y su silencio, pero sin la profundidad filosófica de Bergman; y un relato sobre lo místico y lo espiritual por encima de lo religioso, pero sin la profundidad moral de Dreyer. Una película de Scorsese sin el ritmo atrapante, la buena dirección de actores y la acertada manipulación de emociones que manejara en filmes como La Última Tentación de Cristo (1988).

El filme se siente lento y extremadamente extenso, un desacierto es el aleatorio e injustificado humor (voluntario o involuntario) que se presenta durante casi toda la película y que distrae del estado anímico necesario. El público rompe en risas durante la proyección y luego entonces le es difícil regresar a la seriedad que merece la trama.

El trabajo de Andrew Garfield es bastante menor que el de Adam Driver. El personaje parece quedarle muy grande a Garfield y no logra conectar con el público. Su rostro, su voz y su forma de actuar (casi infantiles) hacen que cueste trabajo verlo como otra cosa que como un star-boy de Hollywood, rasgos tales que justamente benefician y dan credibilidad a Driver. Buena, dentro de sus posibilidades, la actuación de Liam Neeson, que se ha posicionado como uno de los actores más respetados de Norteamérica.

Parece justo que, a excepción del tema de la fotografía, Silencio haya sido ignorada sin pena ni gloria por la reciente edición de los Premios Oscar. Es una lástima que al ser una obra tan difícil de ser realizada para Scorsese, al tener tantas dificultades en su planeación, preproducción y producción, el resultado sea decepcionante.

Calificación:

3/5

Trailer: