Los trastornos mentales de Netflix

 Por: Leslie Valle

Las enfermedades mentales —sin importar el tipo— siempre asustan e interesan al mismo tiempo, lo cual las ha convertido en un tema que el séptimo arte no podría desaprovechar. Y Netflix, que se caracteriza por ampliar su catálogo para satisfacer los gustos de todo público, tampoco ha dejado pasar de largo esta oportunidad.

Atrapado sin salida (Miloš Forman, 1975)

La historia gira alrededor de McMurphy (Jack Nicholson), quien es enviado a un hospital psiquiátrico tras alegar que su comportamiento delictivo es causado por trastornos mentales. Más que mostrar lo que significa estar “loco”, la película retrata la lucha contra el sistema, contra la sociedad y contra sí mismo. Sin lugar a dudas una obra que sensibiliza y, sobretodo, estremece.

La isla siniestra (Martin Scorsese, 2010)

Dos policías se trasladan a un hospital psiquiátrico de máxima seguridad porque se ha escapado una peligrosa asesina. La historia es misteriosa, inquietante y desgarradora en ciertos momentos. Con una narrativa envolvente en la que Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) nos guía entre la realidad y la fantasía para descubrir el verdadero misterio que envuelve la isla.

La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954)

B. Jefferies (James Stewart) es un fotógrafo que, debido a un accidente, tiene una pierna enyesada que le obliga a mantenerse en reposo; por ello se dedica a observar a sus vecinos por la ventana. Ese voyeurismo se convierte en obsesión y de la mano de su novia tratará de descubrir qué fue lo que realmente pasó con una mujer desaparecida, la cual sospecha fue asesinada por su marido.

La piel que habito (Pedro Almodóvar, 2011)

Una historia sobre amores y obsesiones, en la que un cirujano se enfrasca en sus experimentos para desarrollar una piel suave pero sumamente resistente que hubiera podido salvar a su esposa del incendio que, tiempo después, provocaría su muerte. Para ello someterá a Marilia, su conejillo de indias, a un kafkiano proceso del que no podrá regresar.

Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960)

La trama se desarrolla en el motel Bates cuando Marion Crane (Janet Leigh) llega a refugiarse tras haber robado dinero de la empresa en la que trabajaba. En dicho motel viven Norman (Anthony Perkins) y su madre, quienes llevan una extraña relación… Excelente montaje, diseños sonoro y fotografía excepcional, además de las actuaciones, son sólo algunos de los regalos que Hitchcock legó al mundo con una de las mejores películas de toda la historia.

 

Rimbaud en la pantalla grande

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“Voici le temps des assassins.”

Arthur Rimbaud

Por: Citlalli Vargas Contreras

Algo de lo que más preocupaba al joven poeta Arthur Rimbaud era la eternidad. Sus constantes intentos por alcanzarla se ven reflejados no sólo en su poesía, sino también en su ardiente deseo de volverse vidente, de sentirlo todo, de verlo todo, de escribirlo todo, de ser la estrella más brillante y permanecer por siempre en el firmamento, y aunque hasta las estrellas se apagan en algún momento, la luz de la poesía de Rimbaud aún resplandece en los corazones de más de uno.

2meuiuga1rc59yl55q2a1nknsflY es que pocos personajes han destacado como Arthur, quien comenzó a traducir poemas del latín y a escribirlos con tan sólo con 13 años, demostrando la lucidez y elocuencia que se mantendría con él durante toda su carrera poética y que luego se convertiría en su locura. Su actitud de enfant terrible, siempre atribulado por la carga religiosa que su madre le heredó; sus fervientes deseos de reinventar el amor y la poesía; sus tendencias homosexuales; sus iluminaciones y su temporada en el infierno, lo han vuelto una leyenda que, aún en nuestros tiempos, cuesta comprender.

total-eclipse-1A Hollywood siempre le han gustado los personajes así, malditos pero lo suficientemente encantadores para que las audiencias los ame. Es por eso que en 1995, Christopher Hampton, estudioso de la vida de Rimbaud, escribió el guión de Total Eclipse, película dirigida por Agnieszka Holland.

La cinta se centra principalmente en la relación que Arthur (Leonardo DiCaprio) vivió con el poeta Paul Verlaine (David Thewlis), un romance tórrido, lleno de pasión, ambos pertenecientes al movimiento simbolista, y narra desde el primer encuentro que tienen ambos hasta la muerte de Rimbaud, pasando por el auge creativo que los poetas vivieron durante esta etapa.

29c929b514970735b1405f6a729310cfe8dc165fAunque la interpretación de DiCaprio recupera la actitud rockstar del poeta, el Rimbaud de la cinta sólo se queda como un muchacho berrinchudo y altanero, sin explorar a profundidad la verdadera psicología del personaje y las razones que lo llevan a comportarse de otra manera. Así, se exageran las conductas pero de una manera banal que cae en los lugares comunes de un simple colegial rebelde.

Al final, la película podría ser tan sólo el relato de época de un romance homosexual más que una biopic de los escritores: el ámbito poético queda absolutamente de lado y ni siquiera se profundiza el porqué existe una atracción tan grande y trágica entre Rimbaud y Verlaine. Sin duda, el cine les ha quedado a deber mucho a los simbolistas.

The Revenant: El camino del hombre justo

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Por: Rodrigo Garay Ysita

 

“The path of the righteous man is beset on all sides by the inequities of the selfish and the tyranny of evil men”

Jules Winnfield en Pulp Fiction, citando un pasaje inexistente de la Biblia

 

Unos años antes de lanzar su primer largometraje como director, Alejandro González Iñárritu perdió a su hijo recién nacido. El dolor lo ha ido purgando cinematográficamente desde entonces, explorando reiteradamente las relaciones filiales y la ruptura familiar en la vida de sus personajes; ése es el miedo que llevó a Susan y a Richard a Marruecos en Babel (2006) y que atormentaba a Uxbal en Biutiful (2010). En su más reciente trabajo, la destrucción de la familia es el primer golpe para desintegrar a un hombre y otorgarle la muerte del fénix.

Como muchos otros en la historia, el protagonista de The Revenant ha caído en desgracia. Ya todos vimos el ataque de la osa en el trailer. Sus compañeros cazadores lo han abandonado en medio del bosque y a nosotros nos toca ver su viaje de venganza y salvación. Sin embargo, el infortunio de Hugh Glass ya existía desde antes y se nos presenta casi poéticamente a través de flashbacks, como las medusas en Birdman (2014), y entonces esto va más lejos que una simple revancha.

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La espina dorsal de la historia es, fundamentalmente, la de la transformación espiritual de una persona como consecuencia del dolor, presentada a través de una alegoría religiosa y de un conjunto de contradicciones: el colonizador contra los nativos, la raza blanca contra el indio americano, el falso profeta contra el buen samaritano, el hombre contra la naturaleza.

 Leonardo DiCaprio interpreta a alguien que vive en ese espacio que no está ni aquí ni allá, con un pie en la puerta, como observando desde la banca a los que sí están jugando el partido. Aunque Glass es un cazador, su tarea en la compañía del Capitán Henry es la de guía y scout. A pesar de ser caucásico, su esposa y su hijo son pawnees, lo que le provoca el rechazo de algunos de sus compañeros y lo mantiene siempre a la defensiva. Su desgracia y su decisión de seguir viviendo son el punto de partida de una búsqueda de pertenencia.

Para afianzar por completo nuestra empatía de espectadores, Iñárritu coordinó (y puso a prueba en las más inclementes condiciones climáticas del planeta) a una producción que entregó resultados impecables (o casi impecables en el caso de la animación digital) en todos sus departamentos: desde los vestuarios de Jacqueline West, que refuerzan el look monástico de Glass, hasta el sonido del equipo de Randy Thom, que junto al ojo de Emmanuel Lubezki nutren a The Revenant con horrores, belleza e intimidad.

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Por otra parte, hay quizás tantos motivos para detestar al personaje de Tom Hardy como niveles textuales para interpretar y disfrutar The Revenant. John Fitzgerald no sólo es un hombre cuyo egoísmo llevó a la muerte simbólica del protagonista, también es un capataz explotador vehículo del colonialismo que arrasa con todo a su paso; es mentiroso, oportunista, racista e, interesantemente, un fanático religioso que sermonea pero no practica. Hardy está a un paso de convertirse en villano de monóculo y risa macabra, pero la interacción que tiene con el resto del elenco (específicamente con Will Poulter) le hace conservar el grado de complejidad humana suficiente para tomar en serio su papel.

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La escena de la fogata, en donde comparte su comida con el joven Bridger, es una manera elegante de poner su personalidad a la luz. Atento, uno escucha la anécdota de revelación espiritual que Fitzgerald le cuenta a su compañero y puede observar la naturaleza de su carácter: aquel que con el pretexto de la religión (o del trabajo, o del dinero), aprovechará el ambiente para su propio y único beneficio.

The-Revenant_poster_goldposter_com_4Por muy evidente que sea la crítica de Iñárritu, que se permite un par de muestras de simbolismo exageradamente obvio (pero con más sutileza que su compatriota en Gravity [Alfonso Cuarón, 2012]), Fitzgerald, con todas sus características, es esencial para potencializar el mensaje religioso de la película y para contrastar el ascenso de Glass. Que este hombre pronuncie la frase “Yo debería ser como un Dios para ti” es un acto de blasfemia, el colmo del colmo, y castigarlo será la prueba final para que el renacido encuentre la gracia divina.

Afortunadamente, lo que en otras manos se hubiera contentado con ser una película entretenida, o gratuitamente violenta o de superación personal, bajo la dirección de González Iñárritu terminó por ser una obra esencialmente espiritual, construida tan meticulosamente que es deleitable para los ojos, dolorosa para el estómago e interesante para el intelecto. Dígase por último, sin lujo de detalles, que el enfrentamiento culminante entre los enemigos es rematado con una moraleja católica y un acto de violencia brutal. Con un bautizo alegórico en el río helado, Hugh Glass se ha puesto del lado de Dios y se ha distanciado del hombre blanco, que a fin de cuentas parecen no estar en el mismo bando.

 

Trailer

 

Ficha técnica

Dirección: Alejandro González Iñárritu.

Producción: Steve Golin, Alejandro González Iñárritu, David Kanter, Arnon Milchan, Mary Parent, Keith Redmon, James W. Skotchdopole.

Guion: Mark L. Smith, Alejandro González Iñárritu; basado en la novela de Michael Punke

Reparto: Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Domhnall Gleeson, Will Poulter, Forrest Goodluck, Paul Anderson.

Música: Alva Noto, Ryûichi Sakamoto.

Dirección de fotografía: Emmanuel Lubezki.

Edición: Stephen Mirrione.

País: Estados Unidos.

Año: 2015.