Avenida Cloverfield, J.J. Abrams y la franquicia del thriller

J.J Abrams, director de Star Wars: The Force Awakens y propietario de la productora Bad Robot Productions, confió la dirección de otra de sus más grandes colaboraciones como productor, al debutante Dan Trachtenberg, quien con sólo una serie de podcasts y comerciales previos se lanza a la pantalla grande con Avenida Cloverfield 10 (2015), otro misterioso rompecabezas de la curiosa antología Cloverfield (Matt Reeves, 2008) y Super 8 (2011).  

Presentada como un thriller psicológico en un ambiente hostil y posiblemente post apocalíptico, tres personas de pronto viven encerradas en un bunker subterráneo. Michelle (Mary Elizabeth Winstead) recién soltera, sufre un accidente y enseguida se ve prisionera en tal sitio.  Adentrada en el misterio, se ve obligada a correlacionarse con los extraños Emmett Dewitt (John Gallager, Jr.) un jugador de football colegial, y Howard Stambler (John Goodman) un ex veterano de la US Marine Corps.

10-Cloverfield-Lane-Movie-Poster-640x948

Este último, un personaje que funciona como el sujeto que vivió recluido toda su vida, pero que dentro de su paranoia y experiencia militar se asoma un rastro de realidad, es autor de dicha construcción que obliga a depositar de una forma más que dudosa, la fe y confianza de sus inquilinos. Howard se vuelve una especie de mentor psicópata con la intención de salvar al mayor número de sobrevivientes posibles y evitar la destrucción.

Michelle va de un personaje evasivo a cualquier problema o confrontación, a una chica que puede afrontar casi cualquier increíble situación, lo que convierte a la curva de su personaje en una demasiado fantástica. Quizá el dote realista es la curiosidad de las historias de sus vidas previas, que comparten antes del dudoso cataclismo, así como las situaciones que empiezan a sufrir, haciéndoles dudar uno del otro.

Hablando de la producción, digamos que la intención de J.J. Abrams es efectiva en todo caso, y a la vez inteligente: apoyar sus proyectos con su propio sello, impulsando las franquicias, y al mismo tiempo dar paso a nuevos talentos en dirección, guión y hasta en producción.

cloverfield

En 2008 con Cloverfield se apostó un buen truco de marketing que generó un público más enajenado con el contenido, aumentado el consumo y la venta en taquillas. Tal viralización se debió a una versión un poco más inteligente de la publicidad cinematográfica, que aunque en este caso no fue tan prolifera, el tráiler de la película sí fue una gran sorpresa.

Lo bueno

El hecho de sumergirse en la empatía del personaje con el público, así como las tensiones y problemas que afronta la protagonista. El misterio que encierra Howard respecto a su obsesión, sus delirios y su raro comportamiento imaginativo. Y finalmente, el contenido que va tejiendo los hilos conductores que la historia podría tener con el universo Cloverfield. También las referencias a videojuegos, marcas de bebidas, e incluso de gasolineras, que ofrecen una serie de pistas del rompecabezas publicitario a la J.J. Abrams.

Lo malo

Por momentos pareciera un remake de War of Worlds (2005). Howard Stambler es muy parecido, o por no decir, idéntico al personaje de dicha película interpretado por Tim Robbins.

Ramona Flowers o Michelle en Cloverfield Lane, termina convirtiéndose en una especie de “Soldado Universal” con las cosas más rudimentarias que se pueda imaginar, que aunque esto es una premisa en la tónica de la transformación de un personaje sencillo,  deja mucho que desear respecto a la imaginación de los escritores del guión.

Finalizando, Cloverfield Lane, cinta que probablemente nunca tendrá una secuela, cumple con un buen manejo de los tiempos, entretenimiento y suspenso, que muchos se atreven a llamarlo “Hitchcockiano”. Fuertes entradas en taquilla (ocupa el tercer lugar a una semana de su estreno), no obstante, no deja de ser una película palomera, para un buen fin de semana.

Luis Zenil Castro 

Productor audiovisual y dibujante.

 

Star Wars: el despertar de la fuerza

 

 

It’s a dirty job but someone’s gotta do it. 

-Faith No More

 

La espera concluyó, y después de diez años, cuando George Lucas presentó la que sería la última película de la saga Star Wars, llega El despertar de la fuerza, séptimo episodio del universo creado por el director de THX 1138, ahora bajo la batuta de Disney y del director J.J. Abrams (Star Trek).

El filme nos traslada a nuevos tiempos en los que el Imperio Galáctico quedó sólo en el recuerdo y el único Jedi, Luke Skywalker, está desaparecido. Aquí es cuando nuevos personajes se encaran con los viejos, ya consabidos del público. “El despertar de la fuerza” se refiere justo a un nuevo ser sensible a la fuerza.

Star_Wars_El_despertar_de_la_Fuerza-625343391-large

La película tiene un ritmo ágil, que es complaciente con todo público, incluso con el más conocedor. En ella se nota el trabajo pulcro de Abrams, que aunque ha dirigido Star Trek, imprime su estilo justo en este séptimo episodio. Aun con esto, hay detalles que pasaron por alto y los cuales rompen con la unidad que ya tenía muy marcada Star Wars. Uno de ellos es que el director de Super 8 olvida las batallas espaciales y las transporta a lugares (o planetas) y climas helados y tropicales, olvidando uno de los puntos importantes de la saga: las batallas en el espacio, las cuales tienen mayor impacto dentro de los planetas.

Destaca que J.J. Abrams, como se vio en un video promocional de cinta en la pasada Comic-On, rescata el uso de efectos especiales físicos que en combinación con los CGI; esto da un toque diferente a lo que se ha visto en el resto de las entregas. En cuanto a la historia, cabe mencionar que llega a tener momentos flojos que se tratan de rescatar con el uso de chistes gratuitos y abuso en los diálogos, provocando risas en algunas ocasiones. Sin embargo, tanto los chistes como los cuantiosos diálogos, son recursos de los que se pudo prescindir. El punto más débil recae en el villano, quien resulta ser hijo de uno de los personajes más entrañables de la saga, y es un junior mimado y arrogante.

The-Resistance-Star-Wars-7-Force-Awakens-X-Wing

El despertar de la fuerza tiene todo lo necesario para ser una gran película, pero no lo explota completamente. Sucede lo mismo que en Jurassic World (Colin Trevorrow), el guiño o easter egg hacia la primera trilogía: las naves del imperio hechas una chatarra y la aparición casi patética del célebre Halcón Milenario, lo cual se nota, va dirigido al espectador que ya conoce el universo Star Wars. Sin embargo, se detiene mucho más en lograr generar empatía con Rey (Daisy Ridley) que en adentrarnos en esa galaxia muy, muy lejana.

 J.J. Abrams da en este primer corolario más preguntas que respuestas. El cómo se resolverán en las siguientes dos entregas será lo interesante, además de cómo será el camino que lleven los Jedi después de lo sucedido en este episodio que tiene cambios muy significativos pero que no terminan de cuajar del todo. Después de ver la película uno puede sentirse un tanto confundido, ya que a pesar de ser una continuación de El retorno del Jedi hay situaciones y personajes de los que nada se conoce, por eso es muy importante poner gran atención a los detalles.

May The Force Be With You…

Sebastián Ortiz 

Comunicólogo que habala mucho y escribe (mal) sobre cine, música y ciencia ficción.