Talento mexicano en el cine internacional

Por: Sebastián López (@sebs_lopez)

México es un país referencial en cuanto a la cinematografía. Del cine contemporáneo hoy figuran a nivel internacional tres cineastas populares: Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, así como actores reconocidos por sus distintivos papeles como Diego Luna y Gael García Bernal.

Sin embargo, tales nombres no son los únicos que actualmente se distinguen en el plano fuera de México. Hay una variedad de talento nacional que le está dando forma a reconocidos proyectos del cine internacional: 

Gastón Pavlovich

¿Cómo un economista con experiencia en funciones públicas puede conquistar a Hollywood mediante su innata pasión de contar historias? “La pasión e inspiración”, esa es la respuesta del productor nacido en Sonora, quien se inició en el cine con El estudiante (2009), la cual escribió durante seis años antes y estuvo inspirada en su abuelo materno. El título también fue su primera producción. 

Pavlovich empezó a viajar por el mundo gracias a Max Rose (2013), película protagonizada por Jerry Lawis, una noche en el Festival de Cannes, los representantes de Scorsese se interesaron en él. 

Gastón, al trabajar con Martin Scorsese y juntos darle vida a Silence, la única película rechazada del director en Hollywood por la temática manejada (religión), sentía la necesidad de tomar retos totalmente arriesgados. Y la oportunidad llegó con El Irlandés, una de las apuestas más ambiciosas de Netflix con la cual terminó por meterse de lleno a la industria del séptimo arte.

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Su experiencia en el Gobierno de México lo ayudó a mantenerse firme en todos los temas hollywoodenses. Trabajar con lobos llenos de vanidad, egolatría y mucho poder, lo inspiraron para seguir los mismos pasos desde otra perspectiva. Actualmente es uno de los productores más importantes de Hollywood con su compañía productora Fábrica de Cine, Gastón está orgulloso por poder filmar en más de siete países, “cometiendo errores”; eso lo define para seguir aprendiendo y dejar una marca en la cinematografía. 

Galo Olivares

Roma (Alfonso Cuarón, 2018) fue en la primera gran producción en que participó el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC); una locura cinematográfica alimentada de su misma polémica, aquella que envuelve a Galo Olivares en su crédito como colaborador cinematográfico. 

Su enfoque artístico ha ido sorprendiendo a su entorno. Inició como cinefotógrafo en cortometrajes, hasta que en 2016 participó en El vigilante (Diego Ros). Después de un 2019 de producción, este fin de mes regresará con Hansel y Gretel, un thriller fantástico escrito por Rob Hayes y dirigida por Oz Perkins. Se trata de su primera participación en una película en inglés, estrenada en la misma temporada en la que Saria (Bryan Buckley), producción estadounidense que igualmente fotografió y compite por el Oscar a Mejor cortometraje de ficción. 

Galo Olivares recuerda la importancia de un director de fotografía, aquel que encabeza lo relacionado a un producto cinematográfico, básicamente: todo. El cine es un arte audiovisual y su rol es esencial para el proyecto. 

Eiza González

Actriz y cantante mexicana, originaria de Sonora, es hija de Glenda Reyna, una ex modelo bastante destacada en México. Su infancia estuvo marcada de fuertes, su padre Carlos murió en un accidente cuando ella tenía 12 años, edad a la que fue pronosticada con trastorno por déficit de atención. Su misma hiperactividad impactó de manera positiva en su carrera; a los 14 años fue aceptada en el Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa y después protagonizó algunas telenovelas, la más destacada Lola, érase una vez.

Por tal título fue que la actriz se convirtió en un fenómeno, Eiza hizo varias giras cantando los temas musicales más representativos de la telenovela. Posteriormente participó en otras telenovelas como Sueña Conmigo y Amores Verdaderos

Conforme han pasado los años, Eiza ha fortalecido su experiencia con oportunidades en el extranjero; Jem y Los Hologramas (Jon M. Chu, 2015) y la serie From Dusk Til Dawn: The Series, son algunos de ellasRecientemente formó parte del elenco de Baby Driver (Edgar Wright, 2017), The Women of Marwen (Robert Zemeckis, 2018) y Alita: Ángel de combate (Robert Rodríguez, 2019).

Eiza cuenta con actuaciones completamente naturales; pese a estar en proyectos hollywoodenses no bien recibidos por parte de la audiencia, seguiremos viendo su crecimiento actoral. Para este año se espera el estreno de dos proyectos en los que participa: Bloodshot (Dave Wilson) y Cut Throat City (RZA), además de Godzilla vs. Kong (Adam Wingard) y I Care a Lot (J Blakeson), los cuales están en postproducción. 

Cecilia Suárez 

Actriz de cine y televisión mexicana, quien recientemente destacó por su participación en La casa de las flores de Netflix, convirtiendo a su personaje Paulina de la Mora como el papel más popular de su carrera actoral. 

Originaria de Tampico, Tamaulipas, se trata de la primera actriz de habla hispana en ser nominada en los Premios Emmy Internacional por su trabajo en Capadocia, serie de HBO. Antes de romperla en productos televisivos y cinematográficos de otros países, estudió teatro en la Universidad del Estado de Illionis en Estados Unidos. Su primera participación en el cine fue con Sexo, pudor y lágrimas (Antonio Serrano Argüelles, 1999). 

A lo largo de su carrera ha participado en producciones internacionales como The Air I Breathe (Jieho Lee, 2008), Los tres entierros de Melquiades Estrada (Tommy Lee Jones, 2005), Spanglish (James L. Brooks, 2004), así como en series de televisión como Medium, su trabajo más destacado en TV. La aportación de Cecilia en obras de teatro como Otelo y Pequeñas certezas la han llevado a ser reconocida como miembro oficial de la Compañía de Teatro en Chicago.

Después de tales participaciones, Suárez -quien ha participado en cinco películas de Manolo Caro- dejó claras sus intenciones de desempeñarse en proyectos lejos de la mirada estadounidense. En una entrevista en 2018 para Quien, declaró: “Me parecía que los roles para mexicanas en Hollywood eran características burdas y poco concretas de lo que en verdad somos las mujeres”.

Celiana Cárdenas 

La primera cinefotógrafa en México, lo cual fue todo un reto, ya que en los años 90 los hombres dominaban dicho puesto. Se hizo cinéfila desde pequeña gracias a su mamá; al crecer, Celiana se adentró en el arte de la fotografía y tomó clases con Pedro Meyer y Graciela Iturbide. Cuando Salvador Aguirre la invitó como script a su tesis, comenzó su camino en el cine. Posteriormente trabajó como asistente de Rodrigo Prieto, Guillermo Granillo, Xavier Pérez Grobet y Emmanuel Lubezki

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Su nombre empezó a sonar en la industria cinematográfica de otros países y con el paso de los años, Celiana ha acumulado diversos reconocimientos y trabajado con diversos cineastas como Alejandro Springall, Sergio Umansky y Carlos Sariñana. Es la primera mexicana en ingresar al IATSE 667, que es el sindicato de cámara en Toronto, asimismo, es la primera mujer en fotografiar una serie en primetime para la Canadian Brodcasting Corporation (CBC), la cadena canadiense más importante. Sin duda un gran ejemplo a seguir para todas las mujeres que desean ser directoras de fotografía. 

Rodrigo Prieto

El director de fotografía mexicano que ha logrado trasladar el lenguaje de Martin Scorsese a la pantalla en tres ocasiones, destaca en el medio internacional por la variedad de directores con quienes ha participado. Egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), pertenece a la línea temporal de grandes mexicanos como Gabriel Beristain, Guillermo Navarro, Emmanuel Lubezki, entre otros. El trabajo más reconocido en el inicio de su trayectoria fue en Amores Perros (Alejandro González Iñárritu, 2000), en donde ocupó colores cálidos. Prieto acompañó a Iñarritu nuevamente con su cámara en 21 gramos (2003), Babel (2006) y Biutiful (2010). 

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También realizó la fotografía en Frida (Julie Taymor, 2005) y formó parte del equipo de Oliver Stone en los documentales Comandante (2003) y Persona non Grata (2002). En 2005 tuvo su primera nominación al Oscar por Secreto en la montaña (Ang Lee). 

Prieto es un orgullo para la cinematografía mexicana, su técnica hace de las texturas y la gama de colores un trabajo sublime. Tiene créditos en 30 largometrajes, entre los que también encuentra su colaboración con cineastas europeos como Pedro Almodóvar. 

En la actual temporada de premios, Rodrigo Prieto compite por del Oscar y el BAFTA a Mejor fotografía por El irlandés.

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Eréndira Ibarra 

Se inició en el cine a principios de los 2000 como asistente de casting. Posteriormente, la egresada de Casa Azul, se trasladó a la actuación en largometrajes con los directores Fernando Sariñana e Issa López.

El asenso en su carrera llegó con su participación en series como Infames y Capadocia, hasta llegar a estadounidense Sense8, en la que interpretó a Daniela Velázquez durante las dos primeras temporadas. Recientemente se anunció que será parte del elenco de Matrix 4, producción dirigida por Lana Wachowski.

Mayes C. Rubeo

Al igual que Rodrigo Prieto, es uno de los talentos nacionales que están en la lista de nominaciones de los próximos Oscar y BAFTA; compite por el premio a Mejor diseño de vestuario por Jojo Rabbit (Taika Waititi). Su primera colaboración con el cineasta neozelandés fue en Thor: Ragnarok (2017)producida por Marvel Studios.

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Respecto a la experiencia de trabajar con Waititi, mencionó: “Tiene una visión súper clara y estaba muy involucrado porque le encantan los disfraces, la ropa y la moda, se prueba todo. Él presta toda su atención y su experiencia artística y su mente ecléctica lo hacen tan caprichoso y divertido”. (Buro247)

En su amplia trayectoria, iniciada en los años 90, Mayes ha diseñado el vestuario de importantes películas estadounidenses, entre ellas Apocalypto (Mel Gibson, 2006) y Avatar (James Cameron, 2009). Cuenta con 20 años de experiencia y es un nombre indispensable en la industria del cine norteamericano.  

Baby Driver | Crítica

En la tradición del cine estadounidense los antihéroes siempre han tenido especial atención del público, desde la pareja de bandidos Bonnie y Clyde, pasando por otros personajes como Travis Bickle de Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976), inclusive podemos nombrar al propio “Conductor Sin Nombre” de Drive (Nicolas Winding Refn, 2011).

Baby Driver (Edgar Wright, 2017) no se aleja de este tipo de personajes. La película nos lleva a las calles de Atlanta, donde un joven que tiene una deuda con un señor del hampa tiene que conducir para un puñado de delincuentes quienes deben hacer el trabajo sucio; Baby solo tiene que manejar y que el plan salga al pie de la letra.

Baby tiene un problema en el oído que lo hace escuchar un zumbido perenne. Para mitigar esta molestia, todo el tiempo escucha música, por lo que cuenta con una colección de iPods para cada tipo de ánimo en el que se encuentre.

Un trabajo más y logrará zafarse de esa deuda para dedicarse a lo que más le gusta, hacer música, la cual crea a partir de grabaciones derivadas de la gente para la que trabaja.


Alejándome del afán de arruinarles la película contando todo, voy al punto: Baby Driver es sin lugar a dudas entretenida, divertida y con un montaje rítmico pocas veces visto en la actualidad, y a la par del gran soundtrack, logra que el espectador esté alerta ante cada escena donde sucede la acción, que al puro estilo hay balaceras, y persecuciones, sí, muy gabacho.

Destaca la actuación del joven Ansel Elgort, conocido por sus papeles en Divergente (Neil Burger) y Bajo la misma estrella (Josh Boone), ambas de 2014. También resalta un personaje misterioso y meticuloso interpretado por Kevin Spacey, líder de los golpes que se realizan, además de las actuaciones de Jon Hamm, Eiza Gonzalez (sí, la actriz mexicana), Jamie Foxx y Lily James, quien interpreta a Debora, el amor de Baby.

En el aspecto de dirección, Edgar Wright, responsable de las adaptaciones cinematográficas de Scott Pilgrim Vs. The World (2010) y Ant Man (2015) nos muestra un filme dinámico en sentido de montaje, música y dirección. Se nota la planeación de las escenas y el ritmo que deben llevar. Por ello, en los momentos más emocionantes lleva al público a una sensación casi de vértigo con su respectivo descanso. Lo cual es un acierto interesante de este cineasta.

Como se menciona, el soundtrack es una elección magnífica, alcanza su objetivo con el uso de canciones no tan conocidas en la actualidad, con la creación de mixes y la conjunción creada con un aparato que ya se antoja obsoleto: el iPod.

Otros aspectos técnicos a destacar son la fotografía, que con la la elección de tiros y el diseño sonoro, nos mete en la cabeza de Baby y su necesidad de la música.

El punto en donde el filme cojea es en el final, llevando un ritmo al que fácilmente se acostumbra. Aun con todas las personas que ven el lado bueno que tiene Baby, este pasa un par de años tras las rejas. Pienso que dicha parte pudo ser ahorrada. En general es un buen filme, a lo que el director nos tiene acostumbrados. 

Sebastián Ortiz 

Comunicólogo que habala mucho y escribe (mal) sobre cine, música y ciencia ficción.