Martin Scorsese en cinco cortometrajes

Por: Rubí Sánchez (@rubynyu)

Martin Scorsese es uno de los directores que se forjó estudiando cine, de ahí que sus primeros acercamientos cinematográficos hayan sido tareas escolares, mismas que nos presentan las obsesiones en ciernes de uno de los mejores cineastas nacidos el siglo pasado.

Dichos trabajos en su mayoría son cortometrajes en los que Scorsese experimenta con distintas técnicas , las cuales lo ayudaron a encontrar su estilo. 

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What’s a Nice Girl Like You Doing in a Place Like This? (1963)

La primera dirección del cineasta originario de Queens, Nueva York, fue Vesuvius VI (1959), una mini épica de la erupción en la Antigua Roma; la cinta, grabada en super 8, no está disponible, no así su siguiente trabajo: What’s a Nice Girl Like You Doing in a Place Like This? (1963), el cual dirigió siendo estudiante del Máster en Bellas Artes en  la Tisch School of the Arts.

En nueve minutos conocemos a un escritor obsesionado con la imagen de un cuadro donde el agua es muy importante; esto lo lleva a filosofar sobre su falta de inspiración. Se distingue por un montaje vertiginoso y una fotografía descuidada en blanco y negro. También se percibe la influencia de la nueva ola francesa y nos deja ver a un Scorsese en busca de balancear lo sublime y lo fallido. En general es un juego de movimientos y de obsesiones que se verán más adelante en la filmografía del director. 

 It’s Not Just You, Murray! (1964)

La cinta, con un final homenaje a Fellini, es un trabajo más cercano a los temas que Scorsese ha tocado a lo largo de su carrera; alejado de los juegos experimentales tenemos a su primer gánster, Murray, quien nos cuenta cómo hizo crecer su fortuna. En el inter descubre que la ayuda de su amigo Joe fue más allá de los negocios. 

El protagonista presume sus lujos y nos lleva a manera de flashback a sus inicios como apostador, a su matrimonio, sus idas a la cárcel, y sobre todo la constate compañía de Joe. Scorsese se adentra en el uso del montaje frenético y se divide entre el uso de colores vibrantes y oscuros. 

 

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The Big Shave o Viet ’67 (1967)

Después  de sus primeros largometrajes, Who’s That at my door? (1967) y del documental New York City.. Melting Point (1966),  y aun sin encontrar productor para Mean Streets, Scorsese decide mandar el guion del cortometraje The big Shave al Festival internacional de Cine Experimental de Knokke-le-Zoute Bélgica, donde resulta ganador. 

Durante seis minutos seguimos la rutina de un hombre al afeitase, hasta que sin mutarse, comienza a lastimar su rostro y gotas de sangre van apareciendo, mismas que poco a poco se convierten en borbotones. Es entendido como una crítica visceral hacia la guerra de Vietnam y a la participación autodestructiva de los Estados Unidos. 

La melodía que lo acompaña es I can’t get started (Bunny Berigan) grabada en 1937, la cual nos lleva a un tono atemporal y decadente. 

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Bad (1987)

Después del éxito de cintas como Taxi driver (1976) y Raging Bull (1980), Martin Scorsese ya era reconocido como uno de los directores más afianzados en la industria de Hollywood, lo que llevó a Michael Jackson a buscarlo para dirigir el video de su canción Bad, tratando de emular el éxito conseguido con Thriller, dirigido por John Landis. 

El corto fotografiado en blanco y negro sigue a Daryl, un joven que ha terminado sus estudios en un colegio privado y quien vuelve a su lugar origen, un barrio bajo de Nueva York. Conserva elementos del cine de Scorsese, como el retrato del protagonista como un ser solitario o atrapado en un mundo en el que no es feliz, así como el guion de Richard Price, responsable por ejemplo de The color of Money (1986). La atmósfera de Nueva York es tan decadente, que llevó a Michael Jackson a preguntar si en ese sitio vivía gente. 

The Key to Reserva (2007)

Los últimos cortos de Scorsese se alejaron por completo de sus orígenes experimentales, así como de sus temas tradicionales. Junto a The Audition (2015)The key to Reserva juega con lo meta ficcional al presentarnos al Scorsese director interpretándose a sí mismo, en este caso en un comercial para la empresa española Freixenet Cava, la cual sigue su tradición, desde 1977, de crear publicidad de la mano de actores y directores reconocidos. 

La historia se inventa el hallazgo de un guion de Hitchcock que estaba perdido, y el director protagonista tiene toda la intención de rodarlo para homenajear al maestro del suspenso. El supuesto guion es la  intriga que lleva a un hombre a buscar entre los asientos de un palco en la ópera, mientras en el fondo la orquesta armoniza con gran tensión. Dejando de lado su carácter publicitario, en este trabajo ronda la idea que tiene Scorsese de la importancia de preservar cintas olvidadas. 

Cinco trabajos muy diferentes entre sí, desde el corto experimental, el video clip, el homenaje y la publicidad, Scorsese demuestra que en poco tiempo es posible narrar historias apoteósicas, divertidas y vertiginosas. 

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Las siguientes son historias de cineastas mexicanos, las cuales se distinguen por su contundencia ante temas sociales, psicológicos y políticos. Disfruta de ellas en la sección Gratis MX de FilminLatino.

Señas particulares de Kenya Márquez (2007)

Un resistente y punzante vínculo primario entre madre e hijo caracteriza la relación de Ramona y Osvaldo. Él, a sus probablemente más de 40 años, depende de ella no solo para que su cena esté lista en la mesa, sino incluso para sus cuidados personales.

La desvergüenza en cómo Osvaldo trata a su madre es el gancho para introducirnos a un relato que gira alrededor de la pregunta: ¿quebrar ese lazo es lo mejor? Tal vez sí, pero en esta historia la forma es lo que importa, una forma que arrastra consecuencias desgarradoras.

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Los sitios y la paleta de colores del cortometraje construyen un ambiente consumido por el tiempo como representación de los efectos de dicha relación entre madre e hijo. Con ligeros tintes de comedia, Señas particulares es una ficción que destaca por la sencillez y fuerza de su guion y sus componentes dramáticos tales como el quiebre del mundo y sus reglas, así como la yuxtaposición de elementos de orden interior y exterior, como lo es la dimensión física y psicológica de los personajes. Tenemos una apariencia clave en ambos, la cual desde la primera escena nos revela aspectos indispensables que no se deberán perder de vista en el desarrollo de la trama.

Verde de Alonso Ruizpalacios (2016)

Ariel conduce una camioneta de traslado de valores. Quienes le acompañan cuentan anécdotas respecto a sus relaciones con mujeres, mientras a él lo invade una preocupación ante aquello que pronto cambiará su panorama: ser padre. Es interesante la disonancia entre la cercanía física y la cercanía emocional entre el protagonista y sus dos compañeros, tanto, que ambos personajes pasan por alto la preocupación que se expande por todo el ser de Ariel. Y aunque la interacción del protagonista con palabras es raquítica, logra externar una preocupación económica ante un panorama de clases.

Entre los trabajos que preceden el primer largometraje de Alonso RuizpalaciosVerde se distingue por una vorágine de sentimientos acumulados en la que se presenta con más fuerza el recelo a la moral. Al igual que en sus otros cortometrajes, (Café Paraíso y El último canto del pájaro cu) el director mexicano muestra una inquietud temática: el cómo limitamos nuestras acciones por el deber ser. El atrevimiento habita en nuestro ser, pero es más fuerte el actuar que ha delineado lo social.

La forma del momento climático se anticipa paulatinamente desde el inicio con el uso de la cámara. Nos sumergimos en la intranquilidad de Ariel mediante planos cerrados para después entrar a tomas abiertas que se dibujan con la posible “libertad” del protagonista. Ahí, en esa apertura, es donde se presentan las opciones. ¿Cuál será la elección? ¿Qué tanto somos capaces de renunciar al deber ser?  

Club Amazonas de Roberto Fiesco (2016)

Dos mujeres trans huyen de un ambiente de violencia y discriminación en el que es inevitable reflejarse en el otro. El contexto se revela con frases contundentes como: «Desde el momento en que te empiezas a vestir de chica prácticamente dejas de tener todos tus derechos». Y ese otro es más cercano de lo que quisieran: amigos y familiares, quienes hoy figuran en la lista de víctimas. Ellas no quieren ser las próximas, y este es el motivo por el que se dejan seducir por el sueño americano.

Al salir de su país natal, Honduras, es cuando la frontera sur de Tenosique, Tabasco, se vuelve su refugio, porque llegar al otro lado tampoco es el mejor camino. Y aunque en México aún no es inminente la discriminación y la violencia a la población LGBTTTI, hay grupos de personas que desde hace un par de décadas han decidido hacer la diferencia: el hogar-refugio para migrantes “La 72” y el “Club Gay Amazonas”.

El documental evidencia la pobreza, la poca tolerancia a la diferencia, la discriminación y la violencia desde una mirada que ofrece indicios para alejarse de las conjeturas ante la comunidad LGBTTTI. La defensa de la vida y de la dignidad están primero. Se puede huir de un lugar, pero no del ser. Ellas han decidido ser, aunque eso represente una lucha.

David Lynch en cinco cortometrajes

Por: Rubí Sánchez (@rubynyu

El de David Lynch ha sido un camino sinuoso, como su estilo mismo. Comenzó su carrera artística con la pintura, pero en algún punto se preguntó qué pasaría si su obra tuviera movimiento, lo cual lo llevó a jugar con la cámara y descubrir las grandes posibilidades que el cine le otorgaba. Sus primeros trabajos fueron cortometrajes muy breves, en los que experimentaba con todos los aspectos del cine, rasgo que ha perdurado al ser un asiduo de involucrarse en varios departamentos. 

A continuación cinco cortometrajes que son clara muestra de sus motivaciones y deseos artísticos.

The Grandmother (1970)

Un cuento de hadas atravesado por la estética en ciernes de un joven artista. Después de varios cortometrajes de apenas tres minutos de duración y de The Alphabet (1968), una muestra tortuosa de lo que es aprender el abecedario, con el dinero que le otorga el American Film Institute, Lynch creó The grandmother. La historia sigue a un niño, cuyos padres no son los más amorosos, que moja la cama al sufrir pesadillas. Nuestro protagonista sólo encuentra consuelo cuando siembra una extraña semilla y de esta planta nace una abuela, quien le da el cariño que le faltaba.

Esta producción ya presagiaba en buena parte la estética de su primer largometraje, Eraserhead (1977). Lo oscuro de la trama es bien representado con escenarios tétricos y angulosos, la música es estridente y constante. Es un buen vistazo a sus obsesiones iniciales e ideas alrededor del cine.

Darkened Room (2002)

Después de trabajar sucesivamente en largometrajes y televisión, Lynch ya había cimentado un estilo, en el que lo onírico y lo extraño se conjuntan en luchas del bien y el mal.

Al dedicarse de lleno a su pagina web, el primer proyecto que publicó fue Darkened Room, grabado en formato digital. En el corto de ocho minutos vivimos la desesperación de dos mujeres separadas, una de ella clama por su amiga encerrada en una habitación, al mismo tiempo que nos habla de la exportación de plátanos. En la siguiente escena conocemos a su amiga y al cuarto oscuro, sitio del que parece no poder escapar, por lo que llora con desesperación. 

Lynch se aleja de la estética definida en sus trabajos anteriores, pero angustiante al máximo, lo terrorífico sin necesidad de ser sobrenatural. En este título se acerca más a Inland Empire (2006) grabada 4 años más tarde, también es una muestra del alejamiento de su trabajo plástico.

Absurda (2007)

Alejado de los largometrajes, Lynch continuó trabajando en el cine por medio de piezas a veces de apenas un minuto, en las que experimentaba con el sonido (Industrial Soundscape 2008), la luz (Steps 2007) y el montaje plástico (Bug Crawls 2007). De esta época es Absurda, planeado para la premiere del Festival Internacional de Cine de Cannes.

Un grupo de personas en una sala de cine. La mujer se da cuenta que una de sus pesadillas se proyecta en la pantalla. Ella la protagoniza junto a unas tijeras gigantes. Al mismo tiempo vemos escenas del también cortometraje Ballerina (2007) que muestra a una bailarina de ballet flotando de manera etérea entre neblina, mientras la cámara se aleja y acerca al ritmo de una música. Como su nombre lo presenta, se trata de un viaje absurdo, en el que el sonido sigue cobrando gran importancia, así como la creación de atmósferas anormales; el papel de la bailarina sobresale gracias al uso del color y su manera de enunciar sus movimientos entre un escenario que no existe.

Lady Blue Shanghai (2010) 

Con apenas dos restricciones, mostrar el bolso Dior y elementos de la ciudad antigua de Shanghái, Lynch filmó el cortometraje que acompañó a la campaña comercial Lady Blue de Dior, con el trabajo musical de Dean Hurley y Nathaniel Shilkre, mientras que en el lado actoral vemos a Marion Cotillard.

La historia sigue a una mujer sin nombre, quien al llegar a su cuarto de hotel en Shanghai es sorprendida por la aparición de un bolso azul, mismo que posee un aura que la atemoriza. Poco a poco se nos desvelan sus recuerdos, que nos llevan de viaje entre la Shanghái antigua y la moderna, en los que conocemos una breve historia de amor y la importancia del bolso y una rosa azul.

Alejado del mundo de los sueños y las pesadillas, nos sumergimos en la ciudad de Shanghai donde los colores estridentes predominan, las luces son flashs que ciegan a la protagonista y al espectador. Parece alejarse del estilo de Lynch pero sus claves están ahí; desde el misticismo que surge de un objeto y el juego con la psique dañada de su protagonista, la música que crea un ambiente eléctrico. Es un cortometraje hipnótico.

AI Touch a Red Button (2011)

Tres años antes de regresar a Twin Peaks, Lynch se acercó su trabajo al mundo musical. Participó en el documental de Duran Duran (2014) y en un videoclip para Nine Inch Nails; tamién fue el encargado del cortometraje animado I Touch a Red Button, para la canción Lights de la banda Interpol, pensado no como videoclip, si no como acompañamiento audiovisual.

AI Touch a Red Button,de cinco minutos de duración, nos muestra a un personaje detrás de una máscara sonriente, quien persigue un botón rojo, el cual se empeña en presionar. En momentos la escena se llena de miles de bolas rojas que ahogan a nuestro personaje.

A pesar de ser un trabajo por encargo, vemos cómo David Lynch vuelve a sus inicios a través de lo plástico que resulta ser la animación. El ritmo es frenético, mientras que usa el blanco y negro como síntoma de lo anormal, en contraste con el color rojo vibrante que acapara toda la atención. Es un trabajo preciso y que deja ver como a manera de un botón Lynch a dejado desbordar sus ideas en el cine.