Así ha representado el cine al Joker, el mejor villano de DC

Por: Fernando Martínez (@frnndmtz)

Legendarios payasos se han presentado en la pantalla grande; tenemos a Pennywise en IT, Patch Adams (Tom Shadyac, 1998) protagonizado por Robbie Williams, Clown (Jon Watts, 2014) con Jon Watts, incluso uno que otro en episodios de American Horror Story.  Muy pocos se han replicado a lo largo de la historia, y si bien algunos no lo consideran “payaso”, sí entra como el asesino tras el maquillaje: The Joker, quizá el villano mejor creado en la historia de DC Comics y quien ha sonado recientemente por la próxima película protagonizada por Joaquin Phoenix.

The Joker, creado por Bill Finger, Bob Kane y Jerry Robinson, aparece como el villano de Batman desde la década de los 40, caracterizado con traje morado, pelo verde y una sonrisa maquiavélica. Con el paso del tiempo, Batman regresó casi cada cinco años en un nuevo universo y con él también evolucionó su villano, llegando a tener su propia saga de cómics. No me adentraré en todas las historietas que existen alrededor del personaje, aunque debemos recordar que hay muchas vertientes de su origen y cómo es que crece como un villano; lo que abordaré son las apariciones en la pantalla y las impresiones que ha dejado. 

Cesar Romero fue el live action memorable del personaje, pues su aparición en la serie de televisión Batman (1960) nos llevó a conocer dicha rivalidad más a fondo. En los cómics (donde todo es más sangriento y descabellado) la esencia del Joker es la locura y la demencia…un psicópata desatado; sus crímenes van más allá de robar. Romero nos presenta un Joker demasiado humorístico, que comete delitos menores: burlarse de los policías, robar un banco sin dañar a nadie. A lo más que llegó fue a tener a alguien tras un cuchillo. El maquillaje era básico, pintura blanca en el rostro, sonrisa roja, ojos azules y cabello verde, sin deformaciones, sin perturbaciones. 

Tras esto, llega el primer gran maestro de la risa: Jack Nicholson en Batman (1989), un Joker elegante, con clase pero sin piedad, con la intención de matar a Batman y haciendo un caos en la ciudad. Un personaje bidimensional, pero con una meta clara y un control sobre todo lo malo que le sucedía al héroe. En Jack mejoró el traje, más saturación de color y se incluyó el verde y amarillo como colores secundarios. Al rostro lo vemos con una ligera desfiguración en la sonrisa, lo cual lo dota de una personalidad completa. La transformación que tiene es grande, pues desea esconder esa parte de él maquillando todo su color blanco, pero al final se acepta como Joker. Si bien la cinta no es la más destacada en dirección y los diálogos pudieron ser mejores, el personaje de Jack dejó una punta muy alta. 

Desde tal fecha, el Joker apareció en diversas historietas y videojuegos, donde aunque se presenta una versión bien construida en general, el público no conectaba tanto e incluso la llegaba a rechazar. Pero, llámese coincidencia o destino, el 2008 fue uno de los grandes años para este personaje; por un lado salía a la luz el mejor cómic con una historia realmente grande: The Killing Joke, y por el otro, Heath Ledger se transformó en un psicópata con ansias de “ver arder el mundo”. The Dark Knight nos dio al mejor Joker jamás actuado, con un panorama donde él era el caos y convertía todo en llamas sin otro propósito más que cambiar la realidad en una horrible pesadilla. Son más evidentes las deformaciones en el rostro, con cortaduras y detalles que hacen que el personaje crezca entre todos los demás. La entrega fue aclamada por los fans de los cómics, por los cinéfilos y por el público en general, quienes aplaudieron a Ledger como The Joker. Desafortunadamente sabemos el desenlace de esta última presentación actoral para Heath, pero no le quita el podio del mejor Joker. 

Ocho años después llega al cine Suicide Squad (David Ayer, 2016) protagonizada por Will Smith, Margot Robbie y Jared Leto. Un Joker mafioso, con mal carácter y mal vestido, sin deformaciones, sin una sonrisa prolongada y, lo más importante de mencionar, sin ninguna historia por detrás. Lo único que existe en su razonamiento es Harley Quinn, mujer de la que está perdidamente enamorada. Y es aquí donde los aplausos recaen en Jack y reafirman a Ledger. Leto no logró nada como este villano, y aunque se preparó a tal grado de encerrarse en una prisión, se presenta como un apasionado por el amor de Harley ¿Dónde está el matar por matar? ¿Qué pasó con el traje morado? ¿Por qué tiene tatuajes? ¿POR QUÉ AMA A ALGUIEN MÁS? Un Joker plano, sin sentido en la historia…lo rescatable será la risa. Exacto, la risa, algo que no define para nada al personaje.

Ahora, dos años más tarde, Phoenix viene como el nuevo Joker, diferente a los demás por un gran detalle: no entra en un universo compartido por Batman. La historia es independiente a cualquier relación con los superhéroes; al parecer veremos un personaje bien estructurado, una historia cruda, con profundidad de emociones. Entre pósters, tráilers y reacciones en los festivales, nos vamos dando cuenta que es un enfrentamiento interpersonal, en el cual el actor se desnuda por completo al actor y se sitúa en un conflicto interno: esto es lo que el Joker quiere expresar. 

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Si bien Ledger fue aclamado por lo que hizo después de su batalla entre el ego, el yo y el superyó, a Phoenix lo adentrarán en ese limbo enorme, caso que sólo mostraron con una embarrada en Jack Nicholson. La tiene “sencilla”, pues su antecesor no fue más que uno más en el mundo. Pero no se quedará ahí, y quizá estemos hablando de un nuevo mejor Joker, no obstante, Joaquin ya habló sobre esto: 

“¿El joker de Heath Ledger? Inalcanzable para cualquiera. Honraré su memoria, en el set fue como si estuviera allí a mi lado, te amo Heath, amigo y hermano… te extraño”

Esto no excluye su gran preparación; aparte de perder peso y maniobrar con diferentes payasos para los movimientos fluidos en el escenario, leyó artículos y libros sobre asesinos políticos y seriales, cosa que aseguran se ve reflejada en su actuación. Seremos testigos de un Joker diferente, no al que le gustan las explosiones desde el inicio o quiera ver sangre de todos. Veremos a un personaje siendo trastornado por factores externos, reflejados en la lucha interna. Un Joaquin Phoenix que ha dado mucho de qué hablar; un Joker que sigue siendo el villano más grande. 

Defensores de la fe en Marvel

Por: Isaac Ávila 

 “We’ll rise inside ya till the power splits your head

We’re gonna rock ya till your metal hunger’s fed…”

 -Defenders of Faith. Judas Priest. 1984.

Si bien la entrega anterior del universo de series en Netflix estuvo un poco floja,  empezó con todo. Me sentí frustrado al darme cuenta que ya había terminado y eso me parece una buena señal, dejarte con ganas de más. Desde mi punto de vista habla de un trabajo con mucha calidad.

Caso contrario al MCU, Defenders no parece un comercial que te prepara para las siguientes producciones, como Age of Ultron, que sólo anticipa para las siguientes películas, enfilándose a Infinity War. Para disfruta Defenders no es necesario ver las entregas individuales de los protagonistas, ya que sus motivaciones, ideales e idiosincracias se presentan en los primeros capítulos y se van reafirmando hasta que revelan su verdadero yo.

Aunque he escuchado varias opiniones sobre lo reiterativa que parece la serie y que pudieron ahorrarse algunos capítulos, creo que la intención fue llegar a todos los espectadores posibles, estrategia que tienen en muchos de sus productos. Por eso, los personajes debían ser mostrados de cierta manera y se debía hacer visible el porqué actúan así.

Es interesante ver la evolución de los Defenders tanto la de ambos protagonistas, como la de los otros dos que cumplen la función de secundarios. A pesar de que dan la impresión de volver al mismo punto durante el epílogo, todo ha cambiado en ellos y comienza su carrera como grupo de héroes.

Visualmente la califico de muy atractiva. Al inicio, mientras se presenta los personajes, tenemos brincos entre el estilo de cada uno, yendo de los sepias, azules, rojos y verdes a una mezcla entre un alto contraste y poca luz, cosa que llama la atención con la paleta de colores que han decidido usar para la reunión de los Defensores. Misma que se ayuda de la fotografía muy bien cuidada y ajustada a las escenas de acción, que son bastantes.

El montaje es fluido y se ayuda de las coreografías estilo Daredevil, en espacios reducidos, contra muchos enemigos genéricos y jefes que se repiten hasta el cansancio. Si bien esto se vuelve tedioso, es un elemento recurrente en los cómics y videojuegos. Así que no siempre resulta extraño y se supera pronto.

El tema principal de la serie es hasta ahora mi favorito de este universo, tiene gran potencia y como el prólogo siempre te presenta algo interesante, te llena de emoción para el capítulo que estás por ver. El diseño del sonido, en general es adecuado, a pesar de que notas en algunos momentos que la coreografía falló un poco, se siente natural y la música ayuda con los momentos cumbres de los capítulos.

Debo mencionar que el  fan service está a tope y el humor para bajar la tensión es un poco sombrío y deprimente, son chistes que generalmente rompen la tensión pero demuestran las debilidades del equipo.

En conclusión, es una buena serie, cumplidora. Sólo peca del mismo error que la segunda temporada de Daredevil, darle demasiada importancia a Elektra quien suele ser de esa forma porque sí, porque así lo requiere el guion o no saben cómo resolverlo. Estos personajes cliché funcionan “bien” en las películas porque no tienen el tiempo para definir a sus personajes como en las series, pero no lo defino como un buen elemento cuando puedes hacer un Wilson Fisk o un Cottonmouth y pones a un malo porque sí.

Trailer:

Warner Studios v. DC Cómics: Dawn of failure

rebirth

Por: Isaac Ávila

Viene una tormenta de arena. La veo venir y no traje mi camello. Vivimos la época de los monstruos del entretenimiento multimedia y multiplataforma. Si bien el modelo de consumo está cambiando, la base del negocio sigue siendo la misma, vender historias.

Cuando ves una película o serie, lees un cómic o libro; lo mínimo que esperas es una buena historia. Construcción multidimensional de los personajes. Curvas dramáticas y giros de tuerca que te sorprendan (no buscamos el hilo negro sólo una narrativa de calidad, ritmo y drama adecuado para lo que sea que estemos apreciando).

Si bien se necesita gran background de los productores y los espectadores para que las obras sean entendidas en su totalidad, una historia contada adecuadamente debería (utópicamente) poder sostenerse por sí misma. Sin necesidad de recurrir a otros medios o capítulos de la misma. Debe funcionar como unidad y al mismo tiempo como parte de un todo (llámese universo cinematográfico, serie televisiva, serie de cómics, etc.)

Ésta vez nos apoyaremos en Time Warner, un monstruo del entretenimiento que podría pasar un tanto desapercibido por su principal competencia, Disney. Aunque la relación Warner/DC es tan profunda como Disney/Marvel, algo no está funcionando de la misma manera (en apariencia) para sus producciones.

Para analizarlo, dividiremos el multiverso de Warner/DC en series para la televisión, universo cinematográfico, películas en animación y los cómics. Haré una comparativa de cómo se relacionan estos universos y terminaré compartiendo las conclusiones del fallo en la sinergia de su interacción (nula).

Justice_League_The_Flashpoint_ParadoxSeguramente argumentarán que no se puede comparar el cine con las series de televisión por la abismal diferencia de tiempos que hay entre cada una. Pero debo decir que cada capítulo de la serie tiene que cumplir con el mínimo de los 3 actos, el cierre de las curvas dramáticas (que alimentan la curva de cada temporada y de la serie en general) y el desarrollo multidimensional de los personajes. El trabajo no es más fácil por tener más tiempo, podríamos considerarlo todavía más complejo.

Me parece risible que series como The Flash, Arrow, Gotham, Super Girl y Legends of Tomorrow hayan logrado construir un universo bien establecido con reglas y guiños a los cómics que en todo momento nos hacen sudar, reír y emocionarnos (en los últimos capítulos de la segunda temporada de Flash hay tantos homenajes a momentos de suma importancia para el mundo de los cómics que mi corazón no podía soportarlo). Debo exponer que cada producción tiene su sello de humor, brutalidad, seriedad y oscuridad (pongo estos dos al final porque se la han pasado defendiendo BvS con todo y los enormes fallos que tiene la película. Léase esta reseña para entender lo que quiero exponer) que hacen de cada serie algo único, apreciable y muy entretenido para los fans de DC.  

Con el anuncio de la inauguración del universo cinematográfico de DC se especuló sobre un posible crossover (como tiene previsto Marvel) de dichas producciones. Los involucrados se escudaron diciendo que los universos están separados y no veremos eso. Como si las series ocuparan Tierra 1, 2 y 3 pero las películas están en Tierra 69 donde se los han garchado a todos y son emos y un poco estúpidos.

Vamos, no es hora de arrancarse los cabellos y llamarme fanboy. Sé que su universo cinematográfico está tomando forma pero no es pretexto para entregar historias tan malas que hasta el mismo Bay se sonrojaría al verlas. Cuesta creer que se aprueben dichos proyectos, lo que me lleva al siguiente punto antes de pasar a las animaciones y cómics. El negocio. Todos sabemos que lo hacen porque quieren ganar dinero, sí, hacen fanservice pero como parte de su estrategia de mercado para vender más. Mentiría si les dijera que no me emocionó pensar y ver las referencias a los cómics en BvS, pero salí asqueado de la película. Me pareció pésima y probablemente como tributo a las historietas podría funcionar, pero yo fui a ver una película, no a leer cómics.

bvs

Como fan de DC recomiendo a los cinéfilos echarse un clavado a lo que Warner/DC está haciendo en sus películas animadas. En ellas, las adaptaciones a los cómics se hacen casi puras; la sangre y oscuridad que han estado buscando con grandes escritores se hace ver y disfrutar. El fanservice aquí provoca nerdgasmos múltiples y el deseo de seguir viendo más y más.

Pasando a los cómics, hace poco se tomo una decisión aventurada y en mi opinión, acertada. Unir los universos de Vertigo y DC Comics, llenándonos de mindfucks, mucha especulación y rechazo. No entiendo por qué ser tan puritanos con esto. Podría funcionar y soy optimista con Rebirth, que creo ha tenido un inicio formidable trayendo de vuelta personajes e introduciendo líneas temáticas un poco olvidadas por DC y sus New 52.

Me parece increíble que estén arriesgando en muchos planos y otros los dejen a la suerte. No quiero que el MCU y DC se parezcan, son sus diferencias lo que me ha hecho apreciar u odiar lo que han hecho desde que me introduje en ese mundo, pero sí me gustaría ver historias agradables por ambas partes. ¿Por qué no trabajar todos los proyectos en conjunto para sacar lo mejor de todos? (Cosa que en Marvel se nota mejor).

Comprendo que tratan de hacer una reconfiguración de los públicos a los que intentan llegar desde distintos frentes, pero hacerlo bien en todos, unificaría a los que estamos emocionados de ver (otra vez) a nuestros personajes en distintas pantallas e impresos.

Ojalá la batalla Warner v. DC termine pronto y en las producciones venideras podamos salir satisfechos del cine y esperando la siguiente entrega con ansias. Vivimos una buena época para ser geeks pero no una para un discurso complejo y sustancioso que mueva parte de nosotros con todo lo que podríamos apreciar.