Adrenalina, amor y comedia en el cine de fin de semana

Por: Guadalupe Arredondo

Para este fin de semana te cuento los detalles de diversos estrenos. No olvides contarme cuál te animaste a ver:

En Baby drive el director Edgar Wright nos sorprende con un gran elenco: Baby es protagonizado por Ansel Elgort a quien recordaremos por sus actuaciones en Bajo la misma estrella, Carrie y Divergente, por mencionar algunas. También nos encontraremos a Lily james, quien tuvo participación en La cenicienta, y no podía faltar una mexicana en este cast, Eiza González. Eso no es todo lo que nos trae Wright, también podemos hablar del exceente soundtrack, y no podíamos esperar menos de este cineasta, quien siempre acierta en el uso de canciones en su narrativa (el ejemplo más claro es la escena del bar en El desespertar de los muertos).

Pero hablemos un poco de la película, Baby es un joven muy talentos, y entre esos talentos se encuentra ser un conductor especializado en fugas. La historia comienza a tornarse muy interesante en el momento que conoce a la chica de sus sueños y debe de abandonar esta vida criminal, ¿creen que logre hacerlo?

Para este verano no podía faltar una historia de amor, Bang Gang  una historia de amor moderna (tuvo su premier el Film Festival Riviera Maya). Es ideal ya que es una trama basada en hechos reales.  Eva Husson dirige esta película en donde refleja la falta de rumbo de muchos adolescentes. Bang gang es el famoso juego de “la botella”, pero este tiene algo diferente al que conocemos,  ya que los participantes deben de drogarse, tener sexo entre ellos, entre otras cosas “alocadas” como Husson las llama. Alex, quien inicia este juego lo hace tan solo para llamar la atención de Georgette, de quien se enamora. Un dato curioso es que fue rodada en tan solo ocho semanas en diversos lugares de Europa.  Críticos afirman que es una realidad en la cual viven los Millennials.

Y  por último te cuento de la comedia mexicana Hazlo como hombre, (cuyo nombre original es Amigo gay), dirigida por Nicolás López, quien también dirigió Sin filtro, película que tuvo bastante éxito en Chile. En esta ocasión busca crear conciencia sobre la discriminación hacia la homosexualidad. Nos presenta un elenco extenso, considerado “bueno”, pero con interpretaciones que dejan mucho que desear; como el personaje que encarna Aislin Derbez, el cual ha sido considerado como lamentable, o como el de Mauricio Ochmann, a quien vimos en la famosa serie El señor de los cielos; esta vez protagoniza a Raúl, “el macho alfa”.

La trama muestra la vida de tres amigos, quienes se conocen desde la infancia, pero su vida comienza a cambiar cuando uno de ellos les confiesa su verdadera orientación sexual. La pregunta es ¿será aceptado por sus amigos? Varias plumas nos dicen que el tono y la conducción son desfavorables y se desvían de la misión central.

Baby Driver | Crítica

En la tradición del cine estadounidense los antihéroes siempre han tenido especial atención del público, desde la pareja de bandidos Bonnie y Clyde, pasando por otros personajes como Travis Bickle de Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976), inclusive podemos nombrar al propio “Conductor Sin Nombre” de Drive (Nicolas Winding Refn, 2011).

Baby Driver (Edgar Wright, 2017) no se aleja de este tipo de personajes. La película nos lleva a las calles de Atlanta, donde un joven que tiene una deuda con un señor del hampa tiene que conducir para un puñado de delincuentes quienes deben hacer el trabajo sucio; Baby solo tiene que manejar y que el plan salga al pie de la letra.

Baby tiene un problema en el oído que lo hace escuchar un zumbido perenne. Para mitigar esta molestia, todo el tiempo escucha música, por lo que cuenta con una colección de iPods para cada tipo de ánimo en el que se encuentre.

Un trabajo más y logrará zafarse de esa deuda para dedicarse a lo que más le gusta, hacer música, la cual crea a partir de grabaciones derivadas de la gente para la que trabaja.


Alejándome del afán de arruinarles la película contando todo, voy al punto: Baby Driver es sin lugar a dudas entretenida, divertida y con un montaje rítmico pocas veces visto en la actualidad, y a la par del gran soundtrack, logra que el espectador esté alerta ante cada escena donde sucede la acción, que al puro estilo hay balaceras, y persecuciones, sí, muy gabacho.

Destaca la actuación del joven Ansel Elgort, conocido por sus papeles en Divergente (Neil Burger) y Bajo la misma estrella (Josh Boone), ambas de 2014. También resalta un personaje misterioso y meticuloso interpretado por Kevin Spacey, líder de los golpes que se realizan, además de las actuaciones de Jon Hamm, Eiza Gonzalez (sí, la actriz mexicana), Jamie Foxx y Lily James, quien interpreta a Debora, el amor de Baby.

En el aspecto de dirección, Edgar Wright, responsable de las adaptaciones cinematográficas de Scott Pilgrim Vs. The World (2010) y Ant Man (2015) nos muestra un filme dinámico en sentido de montaje, música y dirección. Se nota la planeación de las escenas y el ritmo que deben llevar. Por ello, en los momentos más emocionantes lleva al público a una sensación casi de vértigo con su respectivo descanso. Lo cual es un acierto interesante de este cineasta.

Como se menciona, el soundtrack es una elección magnífica, alcanza su objetivo con el uso de canciones no tan conocidas en la actualidad, con la creación de mixes y la conjunción creada con un aparato que ya se antoja obsoleto: el iPod.

Otros aspectos técnicos a destacar son la fotografía, que con la la elección de tiros y el diseño sonoro, nos mete en la cabeza de Baby y su necesidad de la música.

El punto en donde el filme cojea es en el final, llevando un ritmo al que fácilmente se acostumbra. Aun con todas las personas que ven el lado bueno que tiene Baby, este pasa un par de años tras las rejas. Pienso que dicha parte pudo ser ahorrada. En general es un buen filme, a lo que el director nos tiene acostumbrados. 

Sebastián Ortiz 

Comunicólogo que habala mucho y escribe (mal) sobre cine, música y ciencia ficción.