Hace 10 años así recibió la crítica a ‘500 días con ella’

Por: Rubí Sánchez (@rubynyu)

Tom conoce a Summer, él se enamora perdidamente…ella no tanto. Con una estética pop, hace 10 años 500 días con ella causó revuelo como una comedia romántica que busca desmitificar algunas convenciones del enamoramiento. Alejándonos de las últimas controversias alrededor de la película de Marc Webb, repasemos lo que la critica de aquellos días dijo sobre esta historia. 

La trama es sencilla, el camino de una relación entre dos personas que comparten gustos musicales, pero no congenian tanto en sus ideas sobre el amor. Tom, un arquitecto frustrado que desea llenar un vacío a través de un ideal, y Summer, al parecer, sin aspiraciones amorosas. Su destino lo sabemos desde el inicio: no seguirán juntos, lo que importa aquí es descubrir cómo un desastre tan anunciado sucedió.   

En general la película tuvo una aceptación positiva entre el público y las criticas, su frescura impresionó, David Edelstein de New York Magazine alabó el guion, sin embargo, a su parecer, la manera de desarrollarlo y de querer jugar a ser Charlie Kauffman, fue poco acertado…para su gusto hay poco drama. En cambio, del Chicago Reader, J.R. Jones favoreció a las escenas de fantasía, que sin ser un elemento novedoso, son ejecutadas con sencillez.

Uno de los puntos más mencionados de 500 días con ella es estructura narrativa, un ir y venir del comienzo, el clímax y el rompimiento entre Tom y Summer. Roger Heber consideró que era maravillosa al asemejarse a la manera en que recordamos nuestras vivencias, para él fue un caleidoscopio. Pero esto no fue del gusto de todos; a manera de carta amorosa, Richard Corliss de Times, la comparó con una canción que no puedes sacar de tu cabeza, una canción que no es su favorita, sobre todo porque el modo aleatorio de sus escenas sólo confunde. Y no fue el único; Dana Stevense, de Slate, mencionó que su forma se desgasta cuando emparenta al filme con un vino espumoso que no llega a ser champagne.

A pesar de lo anterior, la cinta presentó otro elemento que convenció a la critica: el montaje de expectativa/realidad. Uno de ellos fue Scott Tobias, de AV Club, quien en los aspectos negativos prefirió hablar del deseo de ser demasiado reflexiva y contar con un narrador omnisciente que va por ahí repartiendo sabiduría.

Zooey Deschanel y Joseph Gordon-Levitt juegan un papel clave para que esta producción haya sido tan popular. Sobre ellos se resaltó la fuerte química que expresan, creando una relación creíble y por unos hasta deseable. De la habilidad actoral de Gordon- Levitt se mencionó su capacidad de pasar del drama a la comedia; también se exaltó su trabajo por ser el protagonista de una cinta de mujeres para hombres. Por otro lado se criticó el modo en el que está escrito el personaje de Summer, de quien se remarcó la falta de profundidad, creando más una mujer-objeto con estilo de los años 50. 

Otro aspecto que también se reconoció fue el hecho de refrescar el género de la comedia romántica, al cambiar el foco tradicional de este tipo de historias, de ahí que Lou Lumenick del New York Post la llamó “la Cuando Harry conoció a Sally (Rob Reiner,1989) de la generación Y”. En el mismo sentido, el sitio Time Out London la comparó con Annie Hall (Woody Allen, 1977), aunque aceptando que no llega a tanta genialidad. Aun con ello, se le consideró una comedia romántica que pretendía alejarse de los clichés…pero sólo logró diferenciarse por su soundtrack de música indie.

Por otro lado, críticos como A. O. Scott del New York Times destacaron que el montaje agrega suspenso, en un género en el que es poco común, puesto que importa más saber cómo se llega a ese final tan anunciado. También cobra importancia con quién se le comparó, por ejemplo: Roger Weber aplaudió sus referencias a Fellini y su Dolce Vita (1960). En cuanto al estilo, se le vinculó con Cameron Crowe, así como con Garden State (Zack Braff, 2004) y The Graduate (Mike Nichols, 1967), cinta que los protagonista ven. 

500 días con ella cosechó halagos y también puntos en contra, hubo un consenso de su frescura y sus intentos por revertir una formula ya gastada, aunque para algunos no lo consiguió. Sin embargo logró convertirse en un referente amoroso para una generación que empezaba a querer ser retratada en pantalla. A 10 años de su estreno continúa siendo referenciada y comentada. 

500 días sin romanticismo o el curioso culto a (500) Days of Summer

 Por: Daniel Álvarez Tostado/ @Toust

Sé que vivimos en una época en la cual los valores se pierden poco a poco. Una época en la que todo el mundo sufre de crisis de identidad y que el deseo ferviente de destacar o pertenecer a algo es el pan de todos los días.

Está la cultura y la contracultura. Decaemos, escarbamos más y más para encontrar algo único que nos diferencie de las masas. Queremos ser únicos, originales y con grandes reconocimientos. Y todas estas ganas de ser uno mismo se reflejan en el arte contemporáneo.

Con las grandes cantidades de información que saturan todos los días, la competencia por ser original está reñida en nuevos libros que todos pueden escribir, todas las fotos que podemos capturar y por supuesto el cine que podemos filmar.

Me di cuenta de ello con una película estrenada en 2009, protagonizada por la bella Zooey Deschanel y el galán Joseph Gordon-Levitt. Hablo de (500) Days of Summer. Una tragicomedia llena de pretensiones para agradar al espectador (¡y vaya que lo logró!). Eliminaron los viejos clichés de dramas románticos para sustituirlos por un poco de humor soso contemporáneo, con frases elaboradas y situaciones fuera de lo común, de esas con la que jóvenes menores de 20 años sonreirán y se sentirán identificados.

500dias

“Innovan” con una narrativa no-lineal (que Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2002) ya había hecho años atrás) y lo complementan con un OST digno de todo fan de festivales como el Coachella, Glastonbury y un tal Corona Capital. ¡Wow! Suenan The Smiths, Regina Spektor, Carla Bruni, Wolfmother  y ¡Temper Trap! (¿qué fue de ellos?).

En resumen, este filme es el claro reflejo de la decadencia de nuestra sociedad, en el cual, a pesar de ser una historia de la relación de dos personas, domina el individualismo que tanto nos caracteriza y que escribí en las primeras líneas.

Y dirán: Es sólo una película, no te claves.

Bueno, Eternal Sunshine of the Spotless Mind (otra película romántica, sin clichés y bien planeada) va para 10 años y la gente continua compartiendo frases en sus muros de Facebook. ¿Quieren algo de más atrás?Casablanca (1942) es un clásico del género, con un anti-héroe galán que siempre tendrá París y con un guion lleno de frases épicas que hasta Tom y Summer envidiarían.

El cine educa, marca tendencias y genera expectativas respecto a lo que sentimos. Y lo que observo con esta película es que los solteros quieren una Summer, que les dé “alas”, que los trate con indiferencia y al final suene Sweet Disposition de The Temper Trap como premio de consolación.

¿Rendirle culto a una película así? Paso sin ver, porque como dice la canción: Yo soy de esos amantes a la antigua.