En 2022 El Padrino cumplió cinco décadas. En la carrera de su director, Francis Ford Coppola, la película —considerada por el American Film Institute la segunda mejor de la historia— representa la salida de una crisis económica por la que atravesaba. Iniciaba la década de los 70 y el joven realizador estaba endeudado después de hacer varios largometrajes con George Lucas a través de Zoetrope Studios (THX 1138, American Graffiti). “Debes aceptar este trabajo. No tenemos dinero y el sheriff vendrá a encadenar la puerta principal”, le dijo Lucas.
Dicho trabajo era ser director de El Padrino (1972), la adaptación cinematográfica de la novela del ‘literato de la mafia’, Mario Puzo, de la cual Paramount había comprado los derechos. La productora buscó al entonces director de la película de terror Dementia 13 (1963), el primer trabajo en solitario como director de Coppola, quien poco después sumó a su filmografía You’re a Big Boy Now (1966), su proyecto de tesis de la universidad de California. Finian’s Rainbow (1968), la adaptación del musical homónimo de Broadway, y The Rain People (1969), película que Coppola filmó en Ogallala, Nebraska, también forman parte de la filmografía pre-El padrino.

Aunque el entonces realizador de 32 años deseaba seguir por un camino más independiente, el factor económico se lo impedía; no sólo había deudas, sino que la familia que empezaba a formar con la recién fallecida Eleanor Coppola (1936-2024) crecía: Roman tenía seis años y Gian-Carlo (1963-1986) estaba cerca de los 10, mientras que Sofia, la más pequeña de la familia, venía en camino. “Nunca quise hacer El padrino”, le dijo Coppola a GQ en 2022, sin embargo, aceptó porque su familia y amigos (entre ellos el mencionado Lucas) lo persuadieron, como lo ha contado en varias ocasiones. Una vez en la producción, que arrancó oficialmente el 23 de marzo de 1971 (un mes antes del nacimiento de Sofia Coppola), las complicaciones no se hicieron esperar. Coppola no se llevaba bien con el productor Bob Evans, no había consenso en cuanto al casting… el director quería a Al Pacino y a Marlon Brando, a lo cual Evans se rehusaba. Entre este y otros detalles, la tensión se acrecentaba en el set.
Para fortuna del proyecto, el 15 de abril de 1971, Patton ganó el Oscar a Mejor Guion. El largometraje dirigido por Franklin J. Schaffner lo escribieron Francis Ford Coppola y Edmund North. Coppola no pudo estar en la ceremonia de premiación porque estaba en Nueva York, a punto de que lo despidieran de El Padrino. “Si no hubiera ganado el Oscar por Patton, definitivamente me habrían despedido”, recordó el cineasta en 2013.
El padrino (1972) representa el inicio de la época más exitosa en la carrera de Coppola, uno de los más grandes talentos del grupo Nuevo Hollywood. Sólo dos años después dirigió La conversación y El padrino: parte II, y remató la década con —nada más y nada menos— Apocalypse Now (1979). Si sólo nos remitimos a los premios, dos palmas de Oro en Cannes (por La conversación y Apocalypse Now), dos Oscar a Mejor Película (El padrino y El padrino: parte II), dos Oscar a Mejor Guion Adaptado (El padrino y El padrino: parte II) y uno más a Mejor Director (El padrino: parte II), además del ya mencionado Oscar por Patton, son muestra de esa fructífera etapa.
Pero no fue hasta décadas después que Coppola emprendió su proyecto más deseado, Megalópolis, cuya semillas se plantaron en la mente del cineasta desde que era niño. En el marco del primer vistazo a su nueva película, película que realiza después de más de una década de ausencia como director —Twixt (2011) fue su último largometraje—, le ha contado a Vanity Fair que Things to Come (1936), dirigida por William Cameron Menzies y escrita por H.G. Wells (quien se basó en su propia obra, publicada tres años antes, The Shape of Things to Come), fue de suma importancia para el origen de Megalópolis.“Este clásico de los años 30 trata sobre la construcción del mundo del mañana y siempre ha estado conmigo, primero como el ‘niño científico’ que fui y luego como cineasta”.
Una primera versión del guion de Megalópolis se dio una vez que el realizador concluyó con el gran y arduo capítulo de Apocalypse Now, pero al, nuevamente, significar grandes retos económicos y de producción, la ideas quedaron guardadas. Fue en los 2000 cuando planeó darle vida con un elenco que contemplaba a Robert De Niro y a Nicolas Cage. Sin embargo, los ataques del 11 de septiembre pusieron al proyecto en suspenso indefinido, ya que la magnitud de tal hecho en Nueva York hizo que Coppola se replanteara puntos fundamentales de la película. 24 años después, Megalópolis (cuyo costo se estima en 120 millones de dólares) es una realidad, después de que su autor le empezara a dar forma al guion hace 12 años.
Estoy agradecido de poder hacer una película que me persigue y que creo que será maravillosa, que arrojará luz sobre cómo podría ser el futuro y cómo son realmente los seres humanos.
Francis Ford Coppola
La solidez económica para autofinanciarla proviene de la venta de una parte de su negocio de vinos. El director de Drácula, de Bram Stoker (1992) compartió con Deadline, en mayo de 2023, que a sus ocho décadas de edad reconoció que no tenía gente que lo sucediera para dirigir su negocio, “mis hijos han sido de gran ayuda en el negocio del vino y otros, pero tienen sus propias carreras. Sofía no va a dirigir de repente un gran imperio vitivinícola, ni Roman”, explicó. Al ser su bodega la decimotercera más grande en Estados Unidos, Coppola vio en la venta la oportunidad para resolver la dirección de su negocio, uno sobre el que reconoció no poder lidiar con los cambios que exige la industria.“El negocio del vino ha cambiado. Para tener éxito hoy en día hay que ser lo suficientemente grande como para conseguir la cooperación de los distribuidores”.
En la misma plática habló de su característica inclinación por el riesgo, lo cual Coppola ha convertido en una cualidad: “siempre he operado bajo esta vaga idea de intentar hacer cosas, porque si no lo logras, no es peor que si no lo intentas. Al menos intentándolo, tienes la posibilidad de lograrlo”.
Y sobre la información de que la producción de Megalópolis estaba fuera de control, publicada en diciembre del 2022 en The Hollywood Reporter, el realizador sostiene que no eran más que rumores. Cuenta que cumplió el cronograma, que ama a sus actores y que no cambiaría a ninguno de ellos, pero no sólo eso, sino que se muestra seguro ante el resultado; “la película tiene un estilo que superó mis expectativas. Sinceramente eso es lo que siento”. Al parecer, el director logró lo que buscaba: una película que represente su estilo más personal, porque sí, el mismo Coppola considera a su filmografía una exposición variopinta. “He hecho muchas películas de diferentes temas y en muchos estilos diferentes, esperaba tener un proyecto más adelante en la vida en el que pudiera comprender mejor cuál era mi estilo personal”, le ha dicho a Vanity Fair (vía comunicado) hace un par de días.
El protagonista del filme más ambicioso de Francis Ford Coppola es Adam Driver, cuyo personaje Vanity Fair describe como “el arquitecto y artista idealista que planea reconstruir una ciudad en ruinas”. Según la misma revista, Megalópolis es una película sobre enfrentamientos personales, políticos y románticos que surgen durante una batalla para construir una utopía estadounidense. La coprotagonista Nathalie Emmanuel interpreta a la socialité hija del némesis del protagonista, un alcalde corrupto (Giancarlo Esposito). “Mi primer objetivo siempre es hacer una película con todo mi corazón, así que comencé a darme cuenta de que trataría sobre el amor y la lealtad en todos los aspectos de la vida humana”, ha explicado Coppola a VF.
La idea de Megalópolis también se nutrió de, principalmente, ocho libros, entre ellos varios del antropólogo estadounidense David Graeber, como el bestseller En deuda y el reconocido Trabajos de mierda. En la lista del director también encontramos la que es considerada por críticos como la obra maestra del artista alemán (nacionalizado suizo) Herman Hesse (1867-1962), The Glass Bead, la cual le valió el Premio Nobel de Literatura en 1946.
Además del protagonista de Paterson (Jim Jarmusch, 2016) actuará el ganador del Oscar por El último rey de Escocia, Forest Whitaker, Laurence Fishburne (The Matrix), Jon Voight (Coming Home), Talia Shire (El padrino), Shia LaBeouf (American Honey), Jason Schwartzman (El gran hotel Budapest), Grace Vanderwaal (Stargirl), Kathryn Hunter (La tragedia de Macbeth), James Remar (Dexter), Madeleine Gardella (Crushed), Aubrey Plaza (Parks and Recreation) y Giancarlo Esposito (Breaking Bad, Better Call Saul). Finalmente, al grupo de histriones se unió Chloe Fineman (Saturday Night Live), Isabelle Kusman (Licorice Pizza, The Fabelmans), D.B. Sweeney (Haymaker), el debutante Bailey Ives y el ganador del Oscar por Kramer vs. Kramer y Rain Man, Dustin Hoffman.
“Creo que este largometraje que deseo hacer será un cambio emocionante con respecto al tipo de películas que se han ofrecido al público”, manifestó el realizador en otra entrevista con Deadline, realizada a principios del 2022. También expresó que con Megalópolis no desea más premios, sino que hacer al público reflexionar y discutir sobre las siguientes cuestiones: ¿la sociedad en la que vivimos es la única posible? ¿Cómo podemos mejorarla? ¿Educación, salud mental?
“En cierto sentido, estoy apostando por la gente. No puedo obligarlos a ir al cine, pero si llegan, intentaré cuidarlos lo mejor que pueda”, sostiene Coppola, quien a sus 85 años entrega la que seguramente es su última película, con la cual regresa a competir al Festival de Cannes por la Palma de Oro. El festival francés también será escenario de encuentro de Coppola con su viejo amigo George Lucas, quien recibirá un premio honorífico por su trayectoria. Una edición de Cannes para la historia, aunque sin la gran presencia de Eleanor, a quien Francis le dedica Megalópolis.
Categorías

