Ridley Scott: una revisión a las épicas históricas de su filmografía
En 2018, la especialista Rosie Fletcher describió como «versátil» al trabajo Ridley Scott, termino adecuado para una filmografía en la que encontramos la dramatización de hechos históricos, como los viajes de Colón en 1492: La Conquista del Paraíso (1992), hasta la especulación del terror existencial que nos depara en el futuro en la ciudad futurista de Blade Runner (1980) o en el espacio exterior en Alien: El Octavo Pasajero (1979).
Sin embargo, sus épicas históricas han sido más que influyentes en su trayectoria como director tras haber realizado ocho de ellas en un repertorio de veintiocho películas de diversos géneros. Es ahí donde encontramos casi siempre protagonistas con mentalidad estoica y principios sólidos, como Máximo en Gladiador (2000); una figura paterna prominente que sirve de apoyo, como Godfrey de Cruzada (2005); perfiles en busca de poder con actitudes inmaduras, como el faraón Ramsés en Éxodo: Dioses y Reyes (2014), así como la influencia de la religión, ya sea como enemiga del progreso (1492) o como parte integral del contrato social (El Último Duelo, 2021).

En el marco del Napoléon, la nueva épica que se suma a la filmografía de Ridley Scott, exploramos sus pasados proyectos históricos que retratan la historia desde el antiguo Egipto hasta llegar a Francia a inicios del siglo XIX con el objetivo de detectar los patrones narrativos y temáticos del director estadounidense. Aunque los errores históricos en ellas evitan que sean lecciones históricas, como menciona Joaquin Phoenix, el actor que interpreta a Napoleón, «si ves esta película, es una experiencia contada a través de los ojos de Ridley».
La historia según Ridley Scott: una retrospectiva de sus épicas históricas
Los Duelistas (1977)
No sólo es el primer drama histórico de Ridley Scott, también es el largometraje que inaugura su carrera como director. La película sigue la rivalidad de dos tenientes miembros del ejército francés; del honorable Armand d’Hubert (Keith Carradine) y del orgulloso Gabriel Farould (Harvey Keitel). El conflicto empieza después de que D’Hubert le informa a Farould sobre una reprimenda oficial que se ha hecho en su contra por haber lastimado al sobrino del alcalde en un duelo. Farould toma el aviso de D’Hubert como una ofensa personal y lo desafía al primero de muchos duelos durante las guerras napoleónicas.
El debut de Scott introduce una de las narrativas más recurrentes en sus posteriores trabajos: la rivalidad entre dos hombres, causada por el orgullo. La necesidad de Farould por ganar y la preocupación de D’Hubert por su estatus social en el ejército mantienen viva la lucha durante más de una década, poniendo en peligro sus vidas laborales, así como sus relaciones íntimas. La actuación de Keith Carradine como el honorable D’Hubert contrasta perfectamente con la de Harvey Keitel como el explosivo Farould; los saltos de tiempo (otro elemento recurrente en la filmografía de Scott) nos permiten experimentar una década de peleas en cuestión de minutos, al igual que observar la evolución de ambos hombres entre enfrentamientos.

Los duelos están llenos de tensión: además de que una sola estocada puede resultar en una herida grave, las peleas son capturadas en una combinación dinámica de planos abiertos y cerrados, por lo que en cada movimiento la audiencia aguanta su respiración. La fotografía de Frank Tidy usa claroscuros para retratar el contraste de ambos personajes, y al mismo tiempo aprovecha la luz natural de los paisajes exteriores para crear una atmósfera melancólica. Esto, junto con los espacios reducidos y casi vacíos diseñados por Peter J. Hampton, le dan a la historia un aire de decadencia apto a la época.
En venta en DVD y en Blu-ray (Amazon Prime)
1492: La Conquista del Paraíso (1992)
15 años tras de su debut, después de haber conseguido reconocimiento internacional con éxitos como Thelma & Louise (1991), Ridley Scott regresa a la épica histórica para retratar la llegada del ambicioso Cristóbal Colón (Gérard Depardieu) a las Américas. Vemos desde su lucha contra la rígida ideología religiosa de la época, su reunión con figuras históricas —como la reina Isabel de España (Sigourney Weaver)— para financiar el viaje, su éxito al descubrir la isla de San Salvador, hasta los problemas que tuvo, tanto con españoles como con los nativos, al tratar de construir un nuevo hogar en el Nuevo Mundo.
Lamentablemente, el guion de Roselyn Bush no tiene un enfoque emocional que se desarrolle, a lo cual se suma la ausencia de matices que pudieron haber hecho a la historia interesante; esto termina posicionando a Colón como un héroe plano que ni la actuación bienintencionada de Depardieu puede salvar. Otros personajes como Adrián de Moxica (Michael Wincott), un español que acompaña a Colón en sus viajes, sufren de lo mismo, convirtiéndose en villanos planos que son víctimas de la ideología de su época. A pesar de todo, la caracterización de la población indígena en las islas americanas es una representación digna que los pinta como pueblos autónomos con su propia identidad y tradiciones.
Por otra parte, son los elementos técnicos los que le dan a la película su alma, empezando por la impresionante escala y detalle de los sets de Norris Spencer, y de los vestuarios de C. Knode y B. Rutter. La fotografía de Adrian Briddle pinta el mundo con colores cálidos que le dan a los escenarios intensidad, al mismo tiempo que captura la escala de la historia con planos abiertos e imponentes. Además, la majestuosa música de Vangelis le otorga a la película un aura mítica, convirtiendo cada momento en un espectáculo.
Al final, la falta de un conflicto dramático sólido hace que escenas como el encuentro de Colón con la reina Isabel o la salida de la Niña, la Pinta y la Santa María al Nuevo Mundo se pierdan en medio de una una narrativa casi inerte.
En venta en Blu-ray (Amazon Prime)
Gladiador (2000)
Ridley Scott siguió sus épicas con la historia del general Máximo Décimo (Russell Crowe), convertido en un gladiador que busca venganza por el asesinato de su familia, y del emperador Marco Aurelio (Richard Harris) a manos del nuevo emperador Cómodo (Joaquin Phoenix). En Gladiador se revelan con claridad elementos narrativos que hacen eco en posteriores películas: el rechazo o la aprobación de parte de la figura paterna, la rivalidad de dos hombres causada por el miedo de perder el poder o por la ambición de obtenerlo, así como la ineptitud e inmadurez de quien desea conseguirlo.
Al inicio de la película el emperador Marco Aurelio, padre de Cómodo, le pide a Máximo que gobierne por ser un líder honorable y experimentado, cuyo corazón está con su familia, mientras que Cómodo es inapropiado para hacerlo, por su sed de poder y su “falta de moral”, el rechazo lleva a Cómodo a asesinar a su padre y a ordenar la muerte de Máximo y su familia. Cómodo continúa comportándose como un niño celoso que explota por la más mínima ofensa, mientras que Máximo continúa fiel a sus principios. El guion de D. Franzoni, J. Logan y W. Nicholson tiene un enfoque emocional más rico por la caracterización lograda de los personajes, quienes mantienen su honor al margen de la tiranía.

Las actuaciones de Russell Crowe y Joaquin Phoenix (quienes se convertirían en colaboradores frecuentes de Scott) definen la película, mientras la música de Hans Zimmer mezcla lo trágico e inspirador para darle a la historia su corazón. Además, como la primera película histórica de acción de Scott, las secuencias de batallas son apantallantes, aunque hay escenas, como la de Máximo batallando contra carrozas, donde la edición rápida vuelve confusa por momentos.
Finalmente, el diseño de producción de Arthur Max enseña a Roma en todo su esplendor; los vestuarios de Janty Yates son deslumbrantes por su detalle, y la fotografía de John Mathieson usa azules, blancos y dorados para convertir a Roma en un festín para los ojos.
Disponible en Netflix, Star+, Amazon Prime Video y Vix
Cruzada (2005)
La religión pasa a ser el enfoque de Cruzada. El nuevo proyecto de Ridley Scott se centra en Balian (Orlando Bloom), un herrero cuya esposa cometió suicidio tras la muerte de su hijo. Un día lo visita un caballero cruzado llamado Godfrey (Liam Neeson), quien se revela como su padre y le ofrece un lugar en Jerusalén para convertirse en un caballero que defiende a la gente del Reino de los Cielos (el título original de la película).
Cruzada es la única película en esta lista con dos versiones radicalmente diferentes: la estrenada en cines (de144 minutos) y la del director (de 194 minutos). Aunque los eventos principales de la historia no cambian en ambas, la versión extendida da mayor caracterización de sus personajes, además de tener una estructura levemente distinta que permite darle un respiro a las aventuras de Balian en Jerusalén y, por ende, un mayor impacto emocional. Es por ello que recomendamos la versión del director sobre la original.
La película detalla la vida de Balian después de que decide a vivir bajo los principios de su padre, pero a su vez es un drama político donde líderes de diferentes religiones (cristiana, musulmana y judía) lidian con las tensiones entre grupos, y donde el verdadero desafío es mantener la paz. Aun cuando los personajes tienen sus propios dilemas que pueden desencadenar violencia, como el rey Baldwin de Jerusalén (Edward Norton) con los cruzados que quieren guerra con los musulmanes, la relación de la princesa Sybilla (Eva Green) con su hijo al igual que su atracción por Balian, o la promesa que hizo el sultán Saladin (Ghassan Massoud) por retomar Jerusalén para su reino aún obedeciendo la paz, todos entienden que proteger la paz debe ser la prioridad, convirtiendo a Cruzada en una historia más madura y llena de matices que los demás proyectos de Scott.
La épica cuenta con grandes actuaciones de su elenco (especialmente Eva Green), secuencias de acción gráficas y dinámicas, con fotografía de John Mathieson que hace que Jerusalén parezca un paraíso terrenal, un inmenso diseño de producción por Arthur Max (cuya escala se siente más grande que la Roma de Gladiador), y música de Harry Gregson-Williams que la película en una épica emocional que te mantiene al borde del asiento.
La versión estrenada en cines está disponible en Star+
La versión del director está en venta en Blu-ray (Amazon México)
Robin Hood (2010)
Robin Hood relata la historia de Robin Longstrade (Russell Crowe), un arquero desertor del ejército inglés que para entrar a Inglaterra se hace pasar por Sir Robert Loxley (Douglas Hodge), un caballero que su grupo encontró malherido en un bosque. Antes de morir, Sir Robert le pidió a Robin que le entregara su espada a su padre, Sir Walter Loxley (Max von Sydow), en Nottingham. Mientras tanto, en Inglaterra, el rey Felipe de Francia (Jonathan Zaccaï) conspira con el agente inglés Godfrey (Mark Strong) para atacar al país y debilitar al nuevo Rey John (Oscar Isaac).
Lamentablemente, Robin Hood quiere contar el origen del legendario forajido y conectarlo con figuras históricas de la época, resultando en una historia apresurada con muchos personajes que terminan sin desarrollo. Aun con ello podemos reconocer características recurrentes de Ridley Scott: Robin es un soldado seguro de sí mismo, fiel a sus principios; Godfrey, retratado como alguien sin escrúpulos, desea el poder, y el nuevo Rey John es un joven celoso que sólo busca imponer. También vemos a Sir Walter Loxley convertirse en la figura paterna de Robin; es quien lo acerca con su pasado y lo impulsa a convertirse en un mejor hombre.

En la parte técnica esta película de acción deja mucho que desear en cuanto a la edición, ya que incluye cortes demasiado rápidos. Además de las actuaciones de Cate Blanchett como Lady Marion (la viuda de Sir Robert), Max Von Sydow, Oscar Isaac, y los valores de producción, no hay mucho que destacar. El diseñado de producción de Arthur Max logra el realismo que la película busca, la fotografía de Mathieson también complementa la atmósfera de decadencia en el reino al ser colorida y lúgubre al mismo tiempo, mientras que la música de Marc Streitenfield agrega un toque heróico a esta versión tristemente incompleta del famoso bandido.
Disponible en HBO Max, Lionsgate+ y en Claro Video
Éxodo: Dioses y Reyes (2014)
En esta versión de la historia del libro bíblico Éxodo, Moisés (Christian Bale) creció bajo la protección del faraón Seti (John Turturro) y como amigo íntimo de su hijo Ramsés (Joel Edgerton). Un día, Ramsés empieza a sospechar de su amigo después de que una profecía apunta que Moisés se convertirá en un líder, y al mismo tiempo Seti le confiesa que lo cree más apto para gobernar que su hijo.
Los ecos narrativos de Ridley siguen en Éxodo con la rivalidad entre Ramsés y Moisés, con el rechazo de Ramsés por parte de su padre, con el comportamiento impulsivo y celoso del nuevo faraón, así como con la transformación del desterrado Moisés en un líder liberador. Otra comparación directa se encuentra cuando Ramsés observa a su hijo dormir y repite las mismas líneas que Cómodo dijo: “Duermes tan bien, mi niño, porque sabes que eres amado”. Y dejando a un lado la falta de fidelidad al texto original, así como las cuestionables decisiones de casting, los efectos visuales y la dirección ofrecen un espectáculo en las secuencias de las plagas que sufre Egipto y la partición del Mar Rojo.
Por desgracia, Éxodo continúa la racha de los proyectos de Scott que son una gran producción( con trabajos magníficos de Arthur Max y Janty Yates), pero que sólo dramatiza un guion que recuenta los hechos, sin revelar la humanidad de sus personajes. Aunque Ramsés y Moisés son amigos de la infancia, sus interacciones no demuestran la confianza de dicho vínculo, causando que su rivalidad pierda poder. Al final, el personaje de Moisés sufre más estas fallas porque es un protagonista atípico de Scott: Moisés creció creyendo una falsa identidad y tras su destierro desea liberar a su pueblo sin confiar del todo en su Dios, un personaje que contrasta con los héroes estoicos que definen la filmografía histórica del director.
Disponible en Star+
El Último Duelo (2021)
El Último Duelo sigue la acusación de violación que hace la doncella Marguerite de Carrouges (Jodie Commer) contra el escudero Jacques Le Gris (Adam Driver), rival de su esposo Sir Jean de Carrouges (Matt Damon). La película marca un cambio de dirección radical comparado con los otros proyectos de Ridley Scott, ya que se recrean los hechos que llevaron a la violación a través de la perspectiva de cada personaje, dejando a un lado la gran escala de las históricas pasadas para concentrarse en los conflictos personales.
La estructura del guion escrito por Nicole Holofcenter, Ben Affleck y Matt Damon permite que sus personajes ganen nuevas dimensiones con cada perspectiva, que resultan fascinantes de observar y de debatir. Por esto, la historia de El Último Duelo logra igualar a la destreza técnica; desde la sombría atmósfera creada por el fotógrafo Dariusz Wolski hasta el impecable diseño de producción del siempre confiable Arthur Max.
Los elementos recurrentes de las épicas históricas de Scott continúan: Jean de Carrouges busca salir de la sombra de su padre, Jacques se revela poco a poco como un hombre que no controla su ego, la religión es un factor decisivo en el juicio y el rey es un joven emocionado por ver sangre. Mención aparte merece Marguerite, quien más destaca no sólo por ser la primera protagonista en una historia medieval del director, sino por ser el personaje más estoico de la película (sin caer en la monotonía rígida de Cristóbal Colón o Robin Longstride).
Scott juega mucho con planos ligera o drásticamente diferentes en cada recuento, invitando al espectador a anticipar los cambios de comportamiento de cada personaje (como en la reconciliación de Jean y Jacques) o sorprendiéndolo al revelar otra versión de los hechos (la mayoría de las interacciones de Jean con Marguerite). La acción es tratada con la claridad que se merece, y los momentos dramáticos ocurren con naturalidad y sin exagerar su melodrama. A pesar de unos diálogos forzados, y algunas decisiones cuestionables en las escenas del abuso sexual (A. Wilkinson, 2021), la película logra convertirse en uno de sus proyectos más envolventes sobre un tema cuya relevancia no ha disminuido en miles de años.
Disponible en Star+
Napoleón (2023)
El último esfuerzo de Scott inicia con un joven Napoleón (Joaquin Phoenix) viendo la decapitación de María Antonieta (Catherine Walker) por las masas; todos a su alrededor se burlan de ella a pesar de estar muerta. En este caso, el guion escrito por David Scarpa retrata al primer emperador francés como un hombre que se duerme en juntas, que tiene una relación posesiva con su esposa Josefina (Vanessa Kirby), que se queja como perrito cuando quiere hacer el amor y cuyo su interés más grande es conseguir un heredero. En Napoleón no existe un héroe estoico, la figura paterna es reemplazada por una materna y Ridley Scott continúa retratando al hambriento de poder como un tonto desalmado.
Por otra parte, el cineasta logra dirigir la acción de las batallas de forma clara y con una construcción llena de tensión, aunque en donde más destaca es en revelar la escala de cada escenario que deja a la audiencia sin aliento. Aunque las secuencias de batalla son el gancho de la película, es la actuación de Vanessa Kirby (Josefina) la que domina la pantalla; sus interacciones con Joaquin Phoenix demuestran un sutil espíritu de supervivencia en una relación llena de juegos de poder, y es en momentos como su divorcio donde podemos observar su shock y tristeza —así como cuando recibe correspondencia de Napoleón hablándole de otro matrimonio— los que la convierten en el corazón de la historia. Lo anterior, junto a la fotografía de Darius Wolzic y la música de Martin Phipps, crean una épica atmosférica que alarga mucho su trama para cubrir eventos importantes de la vida de un hombre que, a ojos del director, logró mucho, pero que estaba en su naturaleza caer muy abajo.
Disponible en cines, próximamente en Apple TV+
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El discurso en las películas del británico no ha cambiado desde sus inicios. Para él, los hombres que buscan el poder son niños inmaduros con la capacidad de obtenerlo y generar caos con sus decisiones impulsivas, que a veces son respaldados por el derecho divino. Variety ya confirmó que Gladiador 2 se estrenará el próximo año y que se centrará en la vida de Lucio Vero, el sobrino de Cómodo y su heredero, años después de su encuentro con Máximo. Como la película original tomó libertades creativas con la historia, no sabremos exactamente qué sucederá en su secuela, pero no podemos negar que Ridley Scott no tenga el retrato más noble en mente. Mientras esperamos, será divertido imaginarse que mientras Joaquin Phoenix está liderando los ejércitos de Napoleón, Armand D’Hubert y Gabriel Farould están enfrascados en sus duelos.
¿Qué opinas de las épicas históricas que Ridley Scott ha dejado a su paso? ¿Cuál o cuáles son tus favoritas?
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