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Crítica de ‘Los Pradeep de Pittsburgh’: viaje humorístico al corazón racista de Estados Unidos

Critica de la serie Los Pradeep de Pittsburgh autor irving javier martinez zoomf7

Los Pradeep de Pittsburgh tiene el potencial de ir a mejor, pero también puede quedarse en la triste mediocridad.

Recién llegados a Estados Unidos de India, los Pradeep se encuentran con dificultades para adaptarse a su nuevo vecindario, especialmente Sudha (Sindhu Vee), quien comienza una rivalidad con su vecina cristiana Janice Mills (Megan Hilty). A esto se suma el emprendimiento de Bhanu (Sahana Srinivasan) en la venta de drogas junto a su novio Stu (Nicholas Hamilton), el hijo de Janice, relación que llevará a la familia entera a ser investigados e interrogados por la Oficina de Migración. 

Ver Los Pradeep de Pittsburgh (The Pradeeps of Pittsburgh) es enfrentarse a un torrente de estereotipos racistas (bastante agresivos, por lo burdo de los clichés) que han molestado a buena parte de los espectadores indios. Sin embargo, la visión de Vijal Patel (guionista y productor) es más o menos entendible cuando se analiza su humor con mayor seriedad, ya que el show nos presenta un inesperado “thriller” que oculta en sus remates cómicos lo más podrido de la cultura segregacionista de Estados Unidos.  

Al centro de la historia están dos mujeres en conflicto con sus nuevas identidades en Estados Unidos: por un lado está Sudha, quien abandonó su prestigio profesional por una “membresía en Costco”, y al otro extremo tenemos a Bhanu con su proceso de “americanización”. A partir de estos arcos dramáticos, Vijal Patel y demás guionistas desarrollan una emotiva discordia entre madre e hija, pues ambas son obligadas a cambiar sus personalidades por roles arquetípicos que no tenían en India. En algún punto de la temporada, Banhu llega a sentir nostalgia por sus raíces, pero pesa más el deseo de mimetizarse con su nuevo entorno, a pesar de lo ilegal y amoral que este sea.

La exagerada comedia viene acompañada por un entretenido juego de perspectivas alteradas que humoriza sobre lo hostil de la sociedad estadounidense con todas las comunidades migrantes, sin importar que se trate de personas con cierto grado de privilegios en sus países de origen como los Pradeep. A diferencia de otras sitcoms en las que ha colaborado Patel (The Middle, Black-ish), el humor del programa tiene un arriesgado grado de acidez lleno de cuestionable irreverencia, parcialmente contrarrestada por la caricaturización de los hipócritas y xenófobos “ciudadanos americanos”. 

Critica de los pradeep de pittsburgh autor irving javier martinez zoomf7
‘Los Pradeep de Pittsburgh’

El creador de la sitcom también incluyó a un par de investigadores (Romy Rosemont y Pete Holmes) cumpliendo la función de Rosencrantz y Guildenstern en la historia, puesto que contribuyen con sus fobias, prejuicios o simpatía en la (poco confiable) narrativa de los hechos. Más allá de aportar intriga, estos personajes permiten a los guionistas complejizar el subtexto de la trama, dando matices a los motivos de la familia Pradeep mediante los interrogatorios, recurso sin el cual la producción solo sería una frívola mofa olvidable. 

Con total descaro, Los Pradeep de Pittsburgh es desprolija en todos los aspectos técnicos: efectos especiales sin la mínima calidad, videos de stock redundantes y muchos “errores” de continuidad, los cuales hacen que la serie luzca como un producto de baja calidad, inferior a cualquier sitcom genérica del momento, sin importar cuántas anécdotas de infancia inyecte Vijal Patel al proyecto. En consecuencia, el mayor fuerte de esta producción resulta ser el suspenso alrededor del incendio en la casa de los Mills.

Como si fuera telenovela turca, cada episodio trae nuevas revelaciones que, sin la menor delicadeza, van soltando información sobre el crimen investigado, llegando a esa sorprendente cadena de giros al final de la temporada. A nivel argumental,  el show es ingenioso en su forma de utilizar el fanatismo religioso de Janice y Stu como detonante del caos en el vecindario. Toda esa mojigatería oculta una retorcida capa de microagresiones contra los Pradeep, que hasta el momento es el principal componente del misterio, pues satiriza escenarios reales donde las víctimas son convertidas en victimarios, debido a un sistema judicial corrompido por el supremacismo inherente en la idiosincrasia estadounidense. 

Si bien el show parece la típica banalidad cómica local, Los Pradeep de Pittsburgh no da ningún paso en falso en su desinhibida comedia, incluso cuando la farsa se balancea peligrosamente hacia el escarnio deliberado. La serie tiene el potencial de ir a mejor, pero también puede quedarse en la triste mediocridad, especialmente si todo se mantiene en un suspenso prolongado que no llegue a ningún punto en específico.

Los Pradeep de Pittsburgh está en Amazon Prime Video

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