Jesucristo superestrella

 Por: Rodrigo Márquez

Dedicamos este zoomtrack a la película de Norman Jewison, Jesucristo Superestrella (Jesus Christ Superstar, 1973) ópera rock basada en la obra homónima de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, la cual narra musicalmente los últimos años de vida de Jesús en la tierra.

Heaven On Their Minds – Carl Anderson

Después de que los actores se han preparado para iniciar la historia en sí, Judas Iscariote comienza un monólogo de preocupación ante la relevancia que ha tomado Jesús en Israel, sabiendo que podría molestar a las altas esferas judías y romanas, por lo que comienza a tener un resentimiento hacía su maestro, intentando de cierta manera, ponerlo a salvo de lo que pudiera suceder. Además Carl Anderson deleita las audiencias con su voz desgarradora y una magnífica interpretación de la canción.

Then We Are Decided – Bob Bingham y Kurt Yaghjian

Las noticias del nuevo mesías y rey de los judíos han llegado a los oídos de los altos mandos del sacerdocio israelí. Lo anterior preocupa a Caifás debido a que puede perder su poder, sin embargo, Anás (sumo sacerdote y mano derecha de Caifás) no ve alguna razón para temer: Jesús es una simple moda que pasará. Caifás no lo ve así.

Se trata de una de las duplas magníficas del filme, ya que la combinación entre la voz tenor de Bob Bingham y contrantenor de Kurt Yaghjian, reflejan con exactitud las posturas de ambos sacerdotes frente a la situación que enfrentan.

Pilate’s Dream – Barry Dennen

¿Les ha pasado que sueñan con algo tan impactante que incluso después de despertar, sienten una ardua extrañeza a pesar de haber sido sólo un sueño? Pues previo a su nombramiento como procurador del pueblo de Judea, Poncio Pilato soñó con un hombre peculiar que lo marcó, ya que sin saberlo, tuvo una premonición.

I Don’t Know How To Love Him– Yvonne Elliman

María Magdalena, prostituta rescatada por Jesús, por fin, conoce a un hombre que la valoraba. Pero pongámonos en su lugar: te enamoras del Mesías sabiendo que nunca podrás tenerlo por ser un hombre santo… o por lo menos así nos lo enseñaron en el catecismo. En fin, María no se quedó con las ganas de hacernos saber lo que sentía por Jesús y nos lo canta en una de las pistas más emblemáticas de la película. Deléitense con Yvonne Elliman:

Gethsemane (I Only Want To Say)– Ted Neeley

Después de la última cena y de darse cuenta que Judas lo ha traicionado y que Pedro lo negará tres veces, Jesús decide irse al monte a platicar con su padre, mostrando su lado humano de aferrarse a la vida y cuestionando por qué siendo el hijo de Dios debe morir. Toda su vida se ha preparado para la muerte, pero ahora tan cerca de ella, ya no está tan seguro. Tal vez la mejor canción e interpretación de la cinta con Jesús como todo buen rockstar alcanzando notas altísimas:

 King’s Herod Song– Joshua Mostel

Después de que Caifás y Anás lo mandaran con Pilatos, Jesús llega ante el colorido y peculiar rey Herodes, quien lo recibe emocionado y ansioso por ser testigo de alguno de sus milagros. Sin embargo, Jesús decidido a morir, se dedica a ignorar al rey, desesperándolo y haciéndole creer que no es más que un fraude. Gran número musical encabezado por Joshua Mostel como el rey Herodes.

Trial Before Pilate– Barry Dennen y Ted Neeley

De regreso con el procurador romano, Jesús deberá enfrentar su juicio por autoproclamarse rey de los judíos. El pueblo lo quiere muerto y sólo Pilatos lo puede sentenciar a ello, sin embargo el político romano no ve crímenes en Jesús para condenarlo. La presión del pueblo y las pocas ganas de vivir de Jesús, orillan a Pilato a azotarlo a latigazos y posteriormente mandarlo a la cruz. Disfruten el juicio:

Superstar-Carl Anderson

Tras haber sido condenado, Judas (ya muerto), se le aparece a Jesús para intentar conseguir explicaciones acerca de lo que acaba de hacer. “¿Por qué escogiste un país extraño en tiempos tan extraños?” sin medios de comunicación, y si lo que hizo lo pone a la par de sus colegas Mahoma y Buda. Gran número de Carl Anderson, con bailarinas celestiales que sirven de preludio al momento de la crucifixión de Jesucristo.

 

La sonoridad idílica de Xavier Dolan

En la filmografía de Xavier Dolan, quien considera que el arte cinematográfico es la suma de muchas otras, la música es una pieza que siempre encaja en el carácter de los interpretes y en aquellos momentos que revelan al personaje. Asimismo matiza la relación entre ellos y advierte sus características anímicas. Rock francés, rock alternativo y diversas agrupaciones alemanas, británicas, canadienses y francesas son parte del cúmulo musical en las películas del “enfant terrible”.

A diferencia de Yo maté a mi madre (J’ai tué ma mère, 2008) donde la sonoridad combina con la curva del protagonista y los acordes mínimos del inicio se abandonan paulatinamente para llegar a secuencias vehementes, como aquella donde recurre a la versión completa de Vive La Fête (Noir Desir), en Mommy (2014), las canciones que integran el repertorio son mostradas en su totalidad.

El viaje idílico arranca a cargo del músico escocés Craig Armstrong, quien inyecta una dosis de concordia y tranquilidad a la figura de la mujer que nos introducirá en la historia de Steve (Antoine-Olivier Pilon): Diane Després (Anne Dorval).

Cuando la mancuerna entre madre e hijo ha sido mostrada y el eje conductor de la película comienza a dibujarse, White flag (Dido) nos advierte que el amor supera la definición de un sentir atado a las consecuencias y a los contrastes de la vida: es más bien un hechizo inquebrantable, lo cual guiará las decisiones de los personajes.

Dicha unión no sólo desemboca en momentos agradables, sino en disputas de consecuencias perniciosas debido al Transtorno de Oposición Desafiante de Steve. Por lo cual, Kyla (Suzanne Clément) emerge como el personaje secundario que desempolvará los caminos que la familia no alcanza a visualizar y al ritmo de On ne change pas (Céline Dion), observamos cómo se embarca en una travesía que conmocionará su personalidad.

Wonderwall (Oasis) es la encargada de resaltar el vínculo y la delicadeza entre los tres interpretes. Se trata de una de las escenas de más regocijo, en la cual el sobrevenir de la historia se torna positivo. Sin embargo, sólo se trata de un destello.

Retomando las palabras del cineasta canadiense (“En una película hay momentos de narración y momentos en los que se respira. Las películas respiran en esos momentos musicales.”) en Mommy se agradecen tales respiros que nos insertan en el cosmos de los sujetos.

Leticia Arredondo

Cofundadora y editora de ZOOM F7. Escribo sobre cine y fotografía.