“El respeto por una directora es menor que por un director”: Claire Denis

‘Horizontes’, la sección del Festival Internacional de Cine de Venecia dedicado a las propuestas más vanguardistas, estuvo presidida por la cineasta francesa Claire Denis. En este marco, la directora tocó el tema de las mujeres en la dirección cinematográfica de manera muy frontal.

Dijo no considerarse una pionera, y que no había muchas mujeres dirigiendo cuando ella comenzó; sabía que no habría mucho apoyo, pero consideró que desde el movimiento #MeToo se ha tenido más presente la participación de las mujeres y su presencia en festivales. La directora de White material (2010) aclaró que no es que antes fuera difícil dirigir y ahora ya no, sino que “dirigir una película siempre ha sido complicado para hombres y para mujeres, pero es aún más difícil para las mujeres”.

También se le preguntó a la realizadora un consejo para quienes buscan embarcarse en una carrera similar a la suya. Claire Denis contestó: “Ser terco, eso es lo único que sé. Cuando dices ‘embarcar’, veo a alguien subirse a un barco, cruzar los océanos, y eso es lo que necesitas en tu corazón. Debes estar seguro de que es realmente lo que quieres para poder sobrevivir a muchas cosas, la primera de ellas, el miedo”. Especialmente el miedo a que no te respeten, porque, puntualizó, “el respeto por una directora es menor que por un director. Quizá la diferencia no sea grande, pero existe”.

La cineasta también compartió un poco sobre su experiencia como asistente de Wim Wenders. “Me interesó mucho su confianza y su creencia de que el cine es algo que se tiene que buscar.” Esto lo relacionó con una experiencia recién vivida en el festival. “Ayer, vi una película en la competencia dirigida por una joven mujer (se trata de la directora noruega Mona Fastvold) y pude ver que ella temblaba antes de comenzar la proyección. Hay algo de gloria en venir a un festival. Pero esa gloria está construida sobre un millón de dudas, miedo y fragilidad”.

“Dolor y alegría” así describió Claire Denis la inspiración, ya que la considera “fugitiva” por no venir a ella simplemente con una orden. También compartió un poco sobre sus métodos de dirección en su última película, High life, protagonizada por Robert Pattinson. Para ella, hacer cine está lleno de sensaciones, es por ello que no se queda sentada junto al monitor, apartada de todos; se acerca a sus colaboradores, le toca el hombro al director de fotografía, toca los props y también a los actores y actrices. Como no habían trabajado juntos, Claire y Robert eran algo se trataban con timidez en el set, pero ella encaró la situación: “Robert, no te ofendas, pero cuando dirijo, tengo que tocarte, y tal vez te toque a ti también. No puedo evitarlo, es necesario para mí”. Sorprendido, el actor le contestó “¿tocar?”, pero después comprendió a lo que se refería. Quizá se deba a este método de trabajo que High life no se olvida de la corporalidad a pesar de tratarse de una tripulación en medio de la nada encerrados en su nave espacial.

Fuente: Variety

Seis películas de Werner Herzog que puedes ver gratuitamente

Werner Herzog, director alemán de 78 años, ha sabido revitalizar su obra a lo largo de su sólida y muy extensa filmografía. Un hombre con espíritu guerrillero en todos los aspectos, pero más en el cine. Aunque siempre ha ido contra las corrientes artísticas y las convenciones cinematográficas de la industria, de ninguna manera ha estado peleado con las diferentes formas de hacer, distribuir y ver el cine. Más que nadie, Herzog reconoce las posibilidades de las nuevas tecnologías que han impactado en la sociedad, y en las realización de diversas expresiones cinemáticas.

Su visión personal y filosófica siempre ha estado presente en la trayectoria fílmica del prolífico cineasta, la cual se conforma de más 70 títulos, entre los que se encuentran el cortometraje, documental para cine y televisión, así como el largometraje de ficción.

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Herzog es uno de los cineastas más conocidos y cuyo trabajo es admirado alrededor de todo el mundo, por lo tanto, siempre es buena oportunidad para revisitar su trabajo o descubrir la audacia de quien fuera parte del movimiento cinematográfico surgido en los años 60, conocido como ‘El nuevo cine Alemán’.

Aquí una selección que está disponible gratuitamente.

1. Aguirre, la ira de Dios (1972)

Largometraje inspirado en la expedición liderada por el conquistador español Lope de Aguirre en el siglo XVI hacia la búsqueda incesante de la ciudad El dorado, lugar supuestamente hecho de oro y ubicado en lo más recóndito de la selva amazónica.

Muchas son las anécdotas que resaltan a la luz cuando se menciona el proceso de producción de esta cinta, pero más allá de todo, es portentosa tanto en su historia como en sus paisajes tan vivos y peligrosos. Una historia que refleja la locura como punto máximo de la ambición y egocentrismo.

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2. Nosferatu, el vampiro (1979)

En esta era en la cual los remakes son simples calcas de las obras originales, es importante recordar a un- de las readaptaciones mejor logradas de las que se puede hablar en toda la historia del cine. Esta nueva versión del Drácula de Bram Stoker (1897) toma su estructura narrativa del Nosferatu silente de W.F. Murnau (1922), pero, lo viste de otra alma fílmica expresada a través de la frívola y saturada fotografía. El amor que el director profesa por el cine se proyecta en este sobrio homenaje, por supuesto, protagonizado por un excelente Klaus Kinski.

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3. Corazón de cristal (1976)

La historia se desarrolla en el pueblo de Baviera, en Múnich, luego de que los habitantes se quedan sin el único maestro cristalero, cuya fabricación era la principal fuente económica de esta tierra. Herzog, a través de metáforas en la voz de un pastor a quien todos creen fuera de sí, prevé la decadencia de aquel pueblito, pues el profeta no deja de mencionar la llegada del Gigante, que bien se podría asociar a la era industrial y, posteriormente, a las guerras, desastres económicos y ecológicos.

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4. Fitzcarraldo (1982)

Una de las películas más conocidas de toda la filmografía del cineasta, quizá, al igual que Aguirre, la ira de Dios. El cineasta explora de nueva cuenta los arrebatos del hombre dominado por la locura de su propia ambición; en este caso, la trama se inspira en Carlos Fitzcarrald, quien sueña con construir un recinto operístico en un pueblo ubicado en la selva peruana. Una obra arriesgada que incluso el cineasta considera uno de sus mejores trabajos jamás hechos.

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5. Lecciones de oscuridad (1992)

Las imágenes del documental se encuentran entre la belleza y el horror provocado por el hombre luego de la devastación de los pozos petroleros en el país árabe de Kuwait. Herzog decidió adentrarse en el fuego que ilumina el desierto para explorar el panorama dancístico de las llamas que causan tal desastre. El cineasta busca acercarse más a los cuadros que recuerdan al Bosco que a un cine meramente expositivo, practica realizada por los noticieros.

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6. Cobra verde (1987)

La que fue la última colaboración entre el director y el actor debido a sus continuos desacuerdos, toma lugar entre diversas localidades de Colombia, Brasil, y Ghana. La historia explora la maldad del bandido Francisco Manoel da Silva, conocido como Cobra verde, personaje originario de la novela El virrey Ovidach, escrita por el británico Bruce Chatwin alrededor del siglo XVII. El cobra verde tiene mucho de los rasgos predilectos por el cineasta: locura, egoísmo y maldad. Por supuesto, la actuación impecable de Kinski sólo hace más realista esta figura.

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Marvel revisa opciones para protagonista de ‘Black Panther 2’

Recientes informes obtenidos por The Hollywood Reporter indican que la subsidiaria de Disney, Marvel Studios, estaría contemplando opciones para el rumbo del personaje Black Panther.

La muerte del actor Chadwick Boseman, tras batallar con cáncer de colon, sorprendió al mundo por lo repentina que fue. Las muestras de cariño y de pasmo inundaron las redes sociales, las cuales demostraron respeto al recién fallecido por mantenerse en activo y con gran actitud tras cuatro años desde su diagnóstico. Hubo quien se manifestó en contra del recast del Rey T’Challa, pues creen que el legado que dejó su protagonista debería respetarse. No obstante, esta figura importante en el Universo Cinematográfico de Marvel tiene apariciones ya determinadas en proyectos por venir, así como una secuela con fecha de estreno. Parece inevitable la elección de un nuevo intérprete para el líder de Wakanda.

Disney no ha querido manifestarse sobre el futuro próximo por respeto al recién fallecido, pero según la información de THR, la corporación tiene dos opciones fuertes. La primera sería reemplazar a Boseman por completo, lo que seguramente traería sentimientos encontrados a gran parte de su base de fans, además de que siempre arrojaría comparaciones entre ambos trabajos actorales. La segunda opción que se contempla es dar el traje de la Pantera Negra a Shuri (encarnada por Leticia Wright), la hermana de T’Challa. Esta luce como una vía más segura, pues incluso se acoplaría con una historia del actual canon de cómics del personaje. En contraparte, algunos fanáticos han teorizado sobre la posibilidad de revivir a Erik Killmonger “N’Jadaka” para que ocupe su lugar en el trono y, por ende, el traje del superhéroe. Este villano fue interpretado por Michael B. Jordan con cierto reconocimiento tanto del público como de la crítica profesional.

Las fechas podrían cambiar debido a la pandemia del coronavirus, pero Black Panther 2 está puesta para estrenarse en 2022. Ryan Coogler, uno de los más afectados por la muerte de su actor protagónico y amigo, repetiría como director.

Conoce las películas y series que Netflix ha liberado para ver gratuitamente

Netflix es la plataforma de streaming más poderosa del mercado. Sus series originales han sido las que principalmente han ayudado a posicionarla como una fuerza, tanto en el ámbito de producción como en el de la exhibición. Si bien, los títulos Stranger Things y Élite son en extenso conocidos, ahora la plataforma ha liberado éstas y otras producciones para verlas sin costo de manera limitada.

Como parte de una estrategia para atraer más suscriptores, el coloso de las reproducciones abrió la pestaña “watch free”, donde se podrá consumir de forma gratuita el primer episodio de algunas de sus series más famosas, así como algunos largometrajes exclusivos de su catálogo.

El contenido liberado es el siguiente:

Episodio 1 de Stranger Things, serie ambientada en la nostalgia ochentera que comienza a desarrollarse tras la desaparición de un niño.

Episodio 1 de Élite, serie adolescente que muestra los desenfrenos que ocurren en el ambiente de un colegio privado.

Episodio 1 de Jefe en pañales: de vuelta a los negocios, producción spin-off de las cintas infantiles de Jefe en pañales.

Episodio 1 de Así nos ven, serie basada en hechos reales que elabora las penumbras que pasan cinco jóvenes afroamericanos tras ser acusados de un crimen. Creada por la nominada al Óscar, Ava DuVernay.

Episodio 1 de El amor es ciego, reality show sobre parejas que se comprometen sin conocerse.

Episodio 1 de Grace y Frankie, serie multinominada al Emmy que elabora alrededor de la relación de dos señoras forzadas a convivir tras la unión matrimonial entre sus exesposos.

Documental Nuestro planeta, película que expone los terribles cambios generados en el mundo a causa del cambio climático.

Película Los dos Papas, la cual dramatiza un encuentro entre el saliente Papa, Benedicto XVI, y el candidato puntero, Jorge Mario Bergoglio. Nominada al Oscar.

Película Bird Box: a ciegas, thriller que muestra la odisea de supervivencia de una madre y sus hijos en medio del caos generado por una extraña invasión extraterrestre.

Película Misterio a bordo, protagonizada por Adam Sandler y Jennifer Anniston, quienes hacen de una pareja de clase media que termina inmiscuida en la resolución del asesinato de un millonario.

Las pruebas gratis pueden verse aquí.

An American Pickle: defendiendo las tradiciones

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

Tras ver destruido su patrimonio por los cosacos, Herschel Greenbaum (Seth Rogen) y su esposa viajan de Europa del Este a Estados Unidos, en búsqueda del sueño americano. Para salir de la pobreza, él trabaja en una fábrica de pepinillos, pero accidentalmente queda atrapado en el contenedor de salmuera y no sale hasta el siglo XXI. El único familiar vivo es su bisnieto Ben (Rogen), quien lo acoge e introduce al estilo de vida del nuevo milenio.

Con el desproporcionado “5.8” en IMDb para An American Pickle, más o menos podemos dimensionar los problemas en la crítica “profesional” y sus adoctrinados, quienes creen inconcebible una buena película protagonizada por Adam Sandler, Jim Carrey, Nicolas Cage o Seth Rogen. ¿Sería la misma recepción si Quentin Dupieux dirigiera y otro actor sustituyera a Rogen? Ciertamente, el estreno estelar de HBO Max es una gozosa caricatura del postureo neoyorkino y cómo los lazos familiares han perdido valor en el mundo globalizado.

¿Recuerdan cuando Jojo Rabbit (2019) dividió audiencia por la representación de Hitler? En aras de esquivar la apología del nazismo, el führer de Taika Waititi era inconsistente en el tono: al principio encantador y después (repentinamente) sádico. La mente del entrañable Herschel Greenbaum tiene los discursos de odio más tóxicos del pasado: racismo, homofobia, misoginia, xenofobia, intolerancia religiosa, etc. No obstante, a diferencia de Waititi, los creadores de An American Pickle huyen hacia adelante, dando por hecho que la inteligente audiencia sabrá comprender la naturaleza del personaje, hijo de una sociedad sin derechos humanos. Algo parecido sucedía en la novela gráfica Maus, donde Art Spiegelman retrata a su anciano padre como un racista sin escrúpulos, a pesar de haber presenciado los horrores del holocausto.

El guion de Simon Rich (sello SNL y colaborador en Intensa-mente) juega con las mismas armas nostálgicas de Pixar (incluido Michael Giacchino), pero sin los tapujos correctivos de Disney. La idea surgió cuando el autor se practicó un test 23andMe (ADN para ancestros) y descubrió que el 99.6% de su carga genética era judía askenazí; entonces se preguntó cuál sería la opinión de sus antepasados sobre su actual estilo de vida. El encuentro de Ben con su bisabuelo, sirve de pretexto irreverente para hablar sobre los valores positivos que los habitantes de las grandes ciudades han perdido, en su camino hacia sociedades progresistas con relativos privilegios. Las tradiciones y el patrimonio cultural han sido menospreciados en pro de un erróneo sentido de bienestar; la llegada de Herschel, supone una conciliación del joven emprendedor con sus padres muertos, a quienes comenzaba a olvidar lentamente. 

En la era del consumismo voraz, las propiedades han perdido su valor simbólico; el visitante del pasado queda sorprendido por la posesión de “25 calcetines” y una máquina de agua carbonatada.  El patrimonio es reducido a poder adquisitivo; nada tiene un valor afectivo y la mayor parte de nuestros bienes sólo cumplen funciones prácticas. La insistencia del abuelo por salvar el cementerio familiar (con los ingresos del negocio de pepinillos encurtidos), es una forma de anteponer la memoria a cualquier fortuna económica. Al final, eso se traduce en un rescate de la identidad judía de los Greenbaum, la cual, más que un sentido religioso, significa compartir el legado familiar mediante tradiciones. Según Rich, la intención era ir en contra de “la desconexión judía de autores como Philip Roth”, para reflexionar sobre el personal reencuentro con su pasado desconocido.

La confrontación de protagonistas es una lucha entre la modernidad y lo vintage. Las denuncias están por igual: mientras se reprocha al pasado la despiadada explotación laboral –con un guiño a las actuales culturas organizacionales sostenidas por “becarios”–, al futuro se le cuestiona su volatilidad ideológica. El filme simula la sátira de Hal Ashby y Jerzy Kosinski en Desde el jardín (1979), con una opinión pública confundiendo inocencia con ignorancia. La política se ha vuelto más voluble en tiempos digitales, ocasionando que demagogos adquieran liderazgo entre las masas ansiosas de discursos extremos. Es interesante la forma concisa de llevar a Herschel de izquierda a derecha, pues cada postura aprovecha el populismo a su provecho.

El “absurdo” fantástico siempre ha sido problemático en la comedia mainstream, sea bien o mal ejecutado. Aún hay gente reacia en aceptar la falta de explicación lógica en los viajes temporales de Kate y Leopold (James Mangold, 2001) o Si yo tuviera 30 (Gary Winick, 2004), infravalorándolas a mero cine comercial, cuando son excelentes trabajos humorísticos. Igualmente, el “encurtido” del protagonista causa ruido al inicio, pero después (con el buen manejo de la trama) pasa a un segundo término. El largometraje de Brandon Trost –director de fotografía en Diario de una chica adolescente (Marielle Heller, 2015) y otras– es minimalista y sencillo en su estructura, pero aspira a ser más que una película indie melosa. Junto con Palm Springs (2020), An American Pickle demuestra los prometedores caminos de la comedia post-corrección política, donde sólo hace falta un pequeño reajuste temático a los guiones y sus discursos.

Devs: los dioses son computadoras cuánticas

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

Tras ser ascendido, el novio de Lily (Sonoya Mizuno) desaparece y un día más tarde es localizado muerto. Ella no cree la versión del suicidio, así que investiga la conexión de Sergei (Karl Glusman) con Devs, una división tecnológica de Amaya, comandada por el visionario techie Forest (Nick Offerman) y Katie (Alison Pill). Con la ayuda de su expareja Jamie (Jin Ha), Lily intentará descubrir por qué la empresa de inteligencia artificial asesinó al chico.

El punto central de la miniserie es el miedo a las realidades alternas en la ciencia ficción. ¿Esa madre del pasado es mi madre o una “simulación”? La necesidad de certezas sobre la realidad es una consecuencia de la inteligencia artificial. En Aniquilación (2018) ya aparecía la “incógnita del replicante”, al dejar dudas sobre la identidad de un personaje. En Devs, el principal conflicto de Forest es lograr proyectar a la hija muerta de su línea temporal, no la de otra realidad paralela. La ansiedad del científico convierte al hiperrealismo fotográfico en antónimo de realidad; dimensión filosófica resultante del pánico a ser engañado por una copia fiel.

En un sentido menos tecnológico, Lily también es “engañada” por otra simulación, pues su relación con Sergei sólo era el espejismo de los buenos años al lado de Jamie; tal subtrama amorosa da un paralelismo argumental entre ciencia y melodrama. A partir del episodio cinco, el determinismo adquiere una carga sentimental sobre la relación de Lily y Jamie: ¿en realidad se acabó el amor o la rutina forzó la ruptura? El journey de ocho episodios ayuda a Lily a esclarecer las emociones hacia un amor que creía terminado.

La serie tira más en dirección del drama y no hacia las concepciones técnicas del determinismo. Mediante supuestos (de tipo “¿qué pasaría si?”), la trama busca dejar atónito al espectador sobre su existencia en un universo temporal legible mediante algoritmos. En ese sentido, Devs se aproxima más a la fantasía científica de los hermanos Strugatsky que a la ciencia ficción formal. La paradoja del río cambiante (enunciada por el padre moribundo de Lily), por ejemplo, explica con mayor precisión la lógica de la ficción que cualquier teoría cuántica en boga.

Si bien ha sido criticada por dicha simplicidad tecnológica, la serie se da a entender en todas sus “metáforas” y no queda en libre simbolismo. La mayoría de los conceptos abstractos, como el paraíso celestial, sigue el patrón marcado por sus contemporáneos. Parecido al conceptual San Junipero en Black Mirror, la computadora cuántica de Devs es otra aproximación al sueño del “más allá” digital, extendiendo en la nube la longevidad del alma humana.

Una inconsistencia en continuidad son las reglas narrativas en el uso de la computadora cuántica. ¿Por qué no aplicaron Forest y Katie el “poder de elección”? ¿Cómo descubrieron que el determinismo llevaba los hechos a un mismo punto predeterminado? Garland no se corta por esos vacíos argumentales y continúa de forma desenfadada hacia el final metafísico sobre el paraíso digital. Lo anterior genera una división entre la audiencia (hambrienta de elevadas paradojas científicas), porque la carga filosófica no da respuestas concretas, sólo estiliza los diálogos y situaciones.

[INICIA SPOILER] 

La dimensión teológica también es constante en esa “estilización”, según el realizador, para reflexionar acerca del mayor absurdo de las religiones: la existencia de un arquitecto divino omnisciente y omnipotente, indolente hacia los males de la humanidad. Forest y Katie  son esos dioses, ya que fuerzan los eventos para seguir el curso marcado por la computadora; si cambiaban la narrativa, darían la  razón a Lyndon (Cailee Spaeny) sobre la teoría del Multiverso. El “conocimiento” adquirido por Lily (el “fruto prohibido” de la Biblia) la lleva a un acto de insurrección, el cual  destruye el proyecto de “Dios”. La serie se presta para múltiples lecturas, mas ninguna está de forma explícita.

[TERMINA SPOILER]

La idea original surgió tras leer a David Deutsch, enunciador de complejas teorías que el director quería abordar en la serie; para eso, Garland sólo bosquejó el pesado tema a la audiencia, sin datos específicos sobre las partículas cuánticas. El resultado final es una libre ficción fantástica a lo Julio Verne, sugerente a posibles avances científicos no concretados. Por otra parte, Devs también se regodea en la fantasía del “destino trágico”, en su forma más clásica. Lo “predecible” de la historia responde a la moiras, hybris, catarsis y demás elementos que conforman la tragedia aristotélica; entonces, la razón científica se convierte en un “dios” automatizado, el cual determina la longitud de los hilos vitales.

De acuerdo con Garland, sus proyectos no son trabajos documentados sobre el futuro tecnológico, sino interpretaciones personales resultantes de su afición por la ciencia. A nivel entretenimiento, Devs nos brinda una poética concepción del individuo en el tiempo. Rob Hardy y Mark Digby firman un excelente trabajo en la fotografía y el diseño de producción, haciendo de Amaya un minimalista Silicon Valley perturbador. Es pretencioso (y desproporcionado) compararla con 2001: odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968), pero la experiencia de insignificancia frente a la Historia es muy parecida al filme de Kubrick; un intenso drama (a fuego lento) sobre la incertidumbre temporal y el libre albedrío. Programa merecedor de un lugar en tu lista de series pendientes.

Las películas mexicanas favoritas del equipo de Zoom F7

Elegir un título favorito del cine mexicano de todos los tiempos puede resultar algo arriesgado; aunque se sabe identificar qué es lo que más gusta, conmueve, sorprende, etc., de la obra escogida, mencionarla es dejar de lado a muchas otras que se admiran igualmente. Sin embargo, compartir esta lista colectiva es una manera de manifestar la pluralidad que distingue al cine nacional, al cual se le suele encasillar en los géneros más populares y taquilleros: el melodrama, la comedia y la comedia romántica, así como en las temáticas que más han explotado las grandes productoras en los últimos años: la violencia y el narcotráfico.

Lo anterior no es sinónimo de que no existen entregas de tales géneros y temáticas que cuentan con una valiosa propuesta, desde el enfoque en el que aborda una premisa, hasta la forma en la que conjunta el lenguaje cinematográfico. No obstante, con esta recopilación se desea mostrar que un gran abanico es el que mantiene al cine mexicano…aunque quizá no en todos los aspectos, porque al hablar de cine nacional es inevitable no mencionar lo que hace falta para que se mantenga vivo en todos los aspectos: que llegue al público. Los problemas de exhibición no han logrado resolverse en gran medida, y, desafortunadamente, algunas de las películas aquí comentadas no han contado con ventanas afortunadas para ser vistas.

Con motivo de la celebración del Día Nacional del Cine Mexicano, el equipo de Zoom F7 comparte su película favorita nacional, esperando que quien lea estas líneas también externe cuál es su elegida.

Leticia Arredondo, editora Zoom F7

Días de otoño (Roberto Gavaldón, 1963)

“Aquí todo es como en un sueño, cambian los árboles y la luz es dorada, Carlos es como esos días de otoño…”

Una fantasía desdibujó la delgada línea entre la realidad y la ficción en la vida de Luisa, interpretada por la maravillosa Pina Pellicer.  Llegó a la inmensa Ciudad de México buscando una oportunidad, pero su sumisa y retraída actitud le impedían un acercamiento real al mundo de la gran metrópoli.

Luisa sólo buscaba ser amada, “necesito tanto que me quieran”, sentencia en un diálogo. Pero una decepción amorosa rompe su psique, quizá por esta razón: la búsqueda implacable de ser alguien ante los demás, lo cual la orilla a crear una historia ficticia que lleva hasta las últimas consecuencias.

Su estado mental, retratado a veces a través de un espejo y otras a través de las sombras, nos recuerda que su mundo ha sido distorsionado; su fantasía ha saltado a la realidad y su actuar con toques terroríficos de locura muestran su lado más oscuro. La impecable dirección de Roberto Gavaldón y la fotografía del gran Gabriel Figueroa, revelan lentamente la demencia de Luisa y muestran sus inocentes, pero siniestras mentiras.

Fan Valdés (@fan_nekobasu)

La última mirada (Patricia Arriaga-Jordán, 2006)

Un nombre importante en el entretenimiento televisivo infantil de los millennials es Patricia Arriaga-Jordán, responsable de la primera barra Once Niños (Bizbirije, El diván de Valentina). Su debut cinematográfico es una adaptación del cortometraje La nao de China (2004), en el cual versiona al arquetipo literario del lazarillo, mezclando realismo crudo con un “profano” imaginario fantástico inspirado en la cultura asiática.

La última mirada está dotada de hermosas metáforas narrativas y visuales, las cuales envuelven a dos personajes en el precipicio: un pintor al borde de la ceguera y una chica destrozada por la partida de su madre al otro lado. Como si se tratara de Kieślowski, la directora se aventuró a construir seductoras composiciones cromáticas, donde el rojo conforma una narrativa sobre los últimos resplandores de belleza y genuina inocencia en un entorno hostil. 

Irving Javier Martínez (@IrvingJavierMtz)

Viento negro (Servando González, 1965)

En el árido desierto de Altar, en Sonora, un grupo de trabajadores mexicanos sufre las consecuencias del aislamiento y el trabajo duro al realizar una construcción ferroviaria cuasi “imposible”. Basada en la novela El muro y la trocha de Mario Martin, Viento negro es un drama clásico que nos hacer ver la degradación de los individuos en un ambiente hostil. David Reynoso —quizá en el mejor papel de su trayectoria actoral— interpreta en este largometraje a Manuel Iglesias, un jefe de cuadrilla hosco e iracundo que se enfrenta a sus propios demonios y problemas familiares. 

Lo interesante de este filme es que ofrece diferentes niveles de lectura; sus interpretaciones abarcan desde la lucha del individuo por dominar la naturaleza, hasta el conflicto de un hombre que no puede entablar una relación emocional con su propio hijo. 

Eduardo Carrasco (@drfarabeuf)

Canoa (Felipe Cazals, 1976)

Felipe Cazals se convirtió en uno de los directores nacionales más respetados al realizar tres obras icónicas de la filmografía mexicana: Las Poquianchis, El Apando y Canoa. Esta última muestra un crimen aberrante en contra de un grupo de estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), acusados injustamente de ser comunistas por el sacerdote de la comunidad, quien hace que una horda de campesinos iracundos los golpeen hasta ser linchados por el pueblo.

Un filme que no pierde vigencia, tanto por las diferentes circunstancias que como país aún se enfrentan, así como por la propuesta narrativa que lo hace parecer más un documental de lo sucedido que una adaptación de este hecho vergonzoso. Cazals presenta la crudeza de un pueblo asustado por algo que no entiende…¿quizás una alegoría similar la que vivimos ahora? Imperdible película que alimenta al cine mexicano de denuncia, que se aleja de los parajes citadinos y lleva a la cámara a los lugares más marginales del país.

Sebastián Ortiz Casasola (@pillinsebas)

Titixe (Tania Hernández Velasco, 2018)

Aunque mi película mexicana favorita es Güeros (Alonso Ruizpalacios, 2014), creo que es muy mencionada en los conteos; hablaré entonces de mi preferida del 2019: Titixe, un documental de 62 minutos que explora el universo rural desde una mirada íntima. A través de una siembra de frijol en el terreno de su abuelo, quien murió hace varios años, la familia de la cineasta intenta demostrar que la venta del terreno puede evitarse y conservar así no sólo una propiedad, también el legado de Don Vale.

No es sólo un testimonial destacable de lo que significa la vida en el campo, con sus claros y sus oscuros; titixe (o pepena en náhuatl) es también el proceso de escarbar en el pasado y buscar lo que a simple vista no se puede encontrar, significa conectar con los pedacitos de historia que se vinculan con nuestras raíces familiares.

Cuauhtémoc Juárez Pillado (@cuaupillado)

La jaula de oro (Diego Quemada-Díez, 2013)

La migración es un asunto medular en la estructura de la nación mexicana. Ya sea del campo a la ciudad, de estado a estado por algunas horas o hacia Estados Unidos. No sólo somos exportadores de esperanzas y sueños de los nuestros, somos puente y dique para trabar los de otros.

La jaula de oro retrata la odisea de unos niños guatemaltecos que cruzan su frontera para llegar a Estados Unidos. La película representa uno de los mejores ejemplos en el cine nacional de cómo concentrar el peso argumental en una atmósfera incontrolable de un franco viacrucis lleno de penumbras.
No solamente posee una de las mejores adjetivaciones filmadas de la búsqueda del sueño americano, también, en una sola escena, su desmitificación contundente. “Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión”. Indiscutible obra mayor del cine nacional.

Mauricio Hernández (@MauHeRa)

Las niñas bien (Alejandra Márquez Abella, 2018)

El rumor de una crisis económica acecha el cumpleaños de Sofía (Ilse Salas), una mujer rica de la Ciudad de México, quien hará todo lo que esté en sus manos para no perder su vida de lujos. Adaptación del libro homónimo de Guadalupe Loaeza, retrata la también crisis de un joven matrimonio –y de un sector poblacional privilegiado– tras el sexenio del presidente José López Portillo, aquel que prometió “defender el peso como un perro”.

Esta estampa, en principio destellante de las clases altas de la capital del país, pierde poco a poco su glamour mientras nos presenta el declive de su protagonista: la ‘niña bien’, educada para guardar los buenos modales, acostumbrada a las fiestas con menús exquisitos y que, en contraste, sufre la infidelidad y alcoholismo de su esposo. La historia brilla por su intimismo al dejar expuesta la faceta infantil de estos dos personajes, quienes se perciben dejados a su suerte cuando sus empleados renuncian. Destaca la relación de Sofía con su círculo amistoso, el cual, además de juzgar al mexicano de clase media y baja en su otredad, llena a la película de diálogos que revelan lo trivial de sus interacciones. También resaltaa el uso de pequeños símbolos, mediante los que el relato augura la catástrofe –emocional y económica– del matrimonio, cuya grieta es más que evidente alcanzado el final.

Miguel Ángel Sandoval

Sofía se desenvuelve entre casas y autos de lujo, juegos de tenis, fiestas, y buenas costumbres; hasta que pronto, y como consecuencia de la crisis económica de 1982, su mundo cae ante sus ojos y se torna en el panorama de quienes considera “los otros”.

Bajo una trama que se desarrolla de manera certera y honesta, Márquez Abella consolida una propuesta que va más allá de una simple documentación y adaptación de la época. En su lugar, y gracias a elementos tan destacados como la fotografía y la dirección de arte, se plantea de manera crítica el devenir de las clases privilegiadas y la dualidad entre la arrogancia y clasismo, así como la desolación de una vida sin freno. 

Karla León (@klls_luu)

Los ladrones viejos (Everardo González, 2007)

Desde sus primeros documentales, Everardo González ha fijado su mirada en las pequeñas historias surgidas alrededor de la cotidianidad. Relatos cuyos rostros son personajes apartados de la sociedad, conscientes de sus acciones y, por supuesto, de sus consecuencias. Su visión más que antropológica, o dirigida a la denuncia social, es de un cineasta que utiliza esas herramientas para mostrar el mundo desde su perspectiva.

En este caso, su segundo largometraje, es el recuerdo de los buenos tiempos que vivieron cuatro famosos ladrones ahora encerrados de por vida. Durante el documental, las vivencias del Carrizos y sus compañeros no son vistas desde el ángulo del victimismo ni mucho menos: es un retrato del crimen manejado a través de códigos de honor, antes de convertirse en lo que ahora conocemos. Un documental para añorar los tiempos donde se robaba con agilidad, donde sí merecía llamarse una profesión.

Diana Mendoza (@DimeDianaLau)

Magueyes (Rubén Gámez, 1962)

Tras un cine industrial que ya daba muestras de su agonía, llega un cortometraje de casi nueve minutos en el cual sus personajes son una planta más que nacional. A partir de un montaje que remite al de Sergei Eisenstein, Magueyes, del poco reconocido, pero más que influyente, Rubén Gámez, crea una batalla entre ejércitos de agaves armados con sus propias espinas y pencas. Con la música de Dimitri Shostakovich y la fotografía de Gámez, se les da personalidad a los combatientes nacidos de la tierra; e incluso al enfrentamiento mismo, pasando de la preparación del combate, al avistamiento de los caídos, hasta llegar al renacimiento.

El cortometraje de Gámez, así como su poca y destacada filmografía, demostraba que la crisis por la que pasaba el cine mexicano, posterior a su edad dorada, definitivamente no era creativa, sino por una falta de renovación al interior de esos círculos dirigentes de la cinematografía en México.

“Creo que el cine mexicano debe tener una experiencia propia como la tiene su pintura (…) ¿Cuáles son las barreras para hacer buen cine? No existen esas barreras, son mentiras, considero que el que realmente quiere hacer buen cine lo puede hacer”- Rubén Gámez

Denise Roldán (@den_rol_)

Párpados Azules (Ernesto Contreras, 2007)

La primera vez que vi Párpados Azules fue quizá en 2010, en la programación nocturna de los domingos del Canal 22. En ese tiempo era estudiante universitario y mi interés por el cine mexicano era cada vez más creciente. La ópera prima de Ernesto Contreras, escrita por su hermano Carlos Contreras, penetró en mi vida de una forma tan contundente que a través de los años sigue removiendo emociones distintas cada vez que la veo.

Aunque pareciera de esas películas en las que “no pasa nada”, con un argumento que transcurre sin complicaciones, sin dramas, ni puntos climáticos intensos, la psicología de sus personajes, sus universos y acciones son de tal complejidad que la vuelven una entrega íntima y altamente humana. Cecilia Suárez encarna a Marina, y Enrique Arreola a Víctor, dos personajes solitarios, silenciosos y anclados al pasado que se (re)encuentran para resignificar la idea de amor y melancolía. Sin duda una de las parejas con más sinergia de todo el cine mexicano.

Eduardo Reyes (@EduardoReyesSer)

María Candelaria (Emilio Fernández, 1944)

El cine mexicano siempre estuvo presente en mi vida pero era casi invisible; nunca le presté la atención necesaria. Sin embargo, la primera vez que me sentí auténticamente abrumada por una cinta mexicana fue con María Candelaria. La fotografía de Gabriel Figueroa fue la principal razón por la que le presté atención, pero poco a poco las actuaciones de Dolores del Río y Pedro Armendáriz me cautivaron, sin mencionar la triste historia de una mujer inocente, condenada y la malicia humana.

María Candelaria me ayudó a abrir los ojos al cine de un México del pasado, pero Vuelven (Issa López, 2017) me demostró que se puede hacer una crítica social y hablar sobre la violencia actual del país de una forma diferente a la acostumbrada en el cine nacional; que las realidades son difíciles y crueles, pero que aun en los momentos más oscuros debemos recordar que los “tigres no tienen miedo”.

Citlalli Juárez (@CitlalliJuaarez)

A.T.M. ¡A toda máquina! (Ismael Rodríguez, 1951)

Una humorística, sarcástica, amigable, aventurera y machista (en momentos), se hace visible en este trabajo del destacado director mexicano, quien fusiona al heredero de generaciones, Pedro Infante, y el roba sonrisas, Luis Aguilar, quienes muestran la amistad del mexicano en su forma más natural y distintiva. 

Como espectadores contemporáneos nos damos cuenta de que las costumbres e ideologías que exhibe la película no han cambiado en gran medida; en efecto, los gustos en la cultura y lenguaje sí. La película cuenta con una trama sencilla, sin huecos y sin exageraciones; Ismael maneja y aprovecha la peculiaridad actoral de ambos monstruos de la Época de Oro del Cine Mexicano y entrega varios de los momentos clásicos más representativos de la filmografía mexicana. 

Parece que va a llover… 

Así enamorada…

Besáme mucho… 

¡Una aventura icónica y nostálgica! 

Sebastián López (@sebs_lopez)

 

 

¡Gratis y en línea! Así se realiza DOQUMENTA, festival internacional de cine documental

Por: Erik León (@erictronikRKO)

El Festival Internacional de Cine Documental 2020 (DOQUMENTA) se llevará a cabo del 13 al 22 de agosto, pero al igual que otros eventos masivos, no será de manera presencial, sino que este año se transmitirá gratuitamente de forma virtual por la plataforma Filminlatino

En esta ocasión, el festival con sede en Querétaro, que lleva ocho años buscando fomentar el cine documental, centrará sus proyecciones en temas como relatos personales, denuncias sociales, causas ambientales y otras experiencias humanas. 

También contarán con 47 títulos manufacturados en 14 países que serán presentados como parte de sus Selecciones Oficiales de largometraje y cortometraje nacional e internacional. A su vez estarán divididos en siete temas: 

Ecos de la ausencia, programa sobre la violencia en México.

De la tinta a la voz, documentales sobre el ejercicio periodístico.

Armonías en la pantalla, un programa para toda la familia.

Desplazamiento del silencio, sobre cómo se habitan y transforman los espacios.

Cantos de rebeldía, una selección de películas con perspectiva de género dirigidas por mujeres.

Sonidos de la diversidad, programa sobre diversidad sexual 

Nuevas frecuencias, programa sobre las tendencias innovadoras actuales en narrativas de no ficción.

Asimismo, a través de redes sociales habrá siete conversaciones con invitados especiales, entre los que se encuentran: ZonaDocs, Artículo 19, Malvestida, el Instituto Intercultural Ñöñho, Cinema Queer y Cultura Colectiva. 

Destaca que Doquementa 2020 es realizado por la organización civil sin fines de lucro Documental en Querétaro A.C., fundada por Cristina Bringas y Charo Jiménez en 2012, a la par de Filminlatino.

La proyecciones estarán disponibles sólo en territorio mexicano. Para más información consulta la página oficial del DOQUMENTA.

¡Cineteca Nacional reanudará actividades! Aquí todo lo que debes saber

La reapertura de la Cineteca Nacional era la noticia que muchos cinéfilos esperaban. Esta tarde, el recinto de Xoco ha confirmado que abrirá sus puertas el miércoles 12 de agosto.

A pesar de que la reanudación de actividades de los cines sería cuando la capital llegará al semáforo amarillo, el 7 de agosto el Gobierno de la Ciudad de México anunció que, aun en semáforo naranja (en el cual se encuentra la capital), se permitirá la apertura de diversos lugares, entre ellos los cines.

En un comunicado, la Cineteca Nacional ha informado que cada función operará a un máximo del 30% de capacidad y sólo se habilitarán siete de las 10 salas. Asimismo, ha compartido las medidas sanitarias que se implementarán:

-El personal que está en contacto directo con los usuarios manejará en todo momento equipo de protección: cubrebocas y caretas faciales.

-Respecto al uso de butacas, habrá dos espacios entre persona y persona.

-El recinto contará con despachadores de soluciones desinfectantes, o cloro comercial, en espacios públicos, además de contar con la instalación de barreras de acrílico (taquillas, recepción, dulcerías y cajas registradoras).

-El uso del cubrebocas es obligatorio para ingresar al recinto.

-Aunque habrá venta normal en taquilla con cobro en efectivo, se recomienda usar los servicios de venta en línea o pagar en taquilla con tarjeta bancaria.

-En caso de asistir con acompañantes, se recomienda que sea una sola persona la que realice la compra en taquilla o dulcería.

-Al finalizar la función, se deberán seguir las instrucciones del personal, que optimizará la salida ordenada de las salas.

-Se podrá consumir alimentos, pero se recomienda que se consuman una vez realizada la limpieza de manos y un retiro adecuado de cubrebocas.

Algunas de las películas con las que la Cineteca Nacional reabrirá sus puertas, son: El acusado y el espia (Roman Polanski, 2019), Familia de medianoche (Luke Lorentzen, 2018), Los Miserables (Ladj Ly, 2019), Retrato de una mujer en llamas (Céline Sciamma, 2019) y la versión en blanco y negro de Parasite (Bong Joon-ho, 2019).

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Disney+ ya tiene fecha de lanzamiento en México y Latinoamérica

Después de su lanzamiento en Estados Unidos en noviembre de 2019, y de rumores desmentidos sobre fechas que indicaban que llegaría en marzo pasado, la plataforma de streaming Disney+ tendrá su lanzamiento oficial en Latinoamérica el próximo mes de noviembre.

Así lo ha informado Bob Chapek, CEO de Disney, en el marco de la presentación de los resultados de las ganancias del tercer trimestre de la empresa. Hasta este momento no se ha especificado qué día estará disponible el servicio que reúne contenido de Disney, Pixar, Marvel, Star Wars, National Geographic y algunas de las producciones de Fox.

El aviso se da el mismo día que se ha anunciado que la entrega live action de Mulan, película cuyo estreno se ha retrasado por la pandemia, tendrá su estreno en Disney+ el próximo 4 de septiembre. El costo será de $29.99 dólares y estará disponible en Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Alemania, Italia, Suiza y España.

Disney+, compañía que hasta el 3 de agosto de 2020 ha acumulado 60.5 millones de suscriptores, se perfila como la principal competencia de Netflix.