Las mejores películas de Alfonso Cuarón

Cuando se habla del cine mexicano del nuevo milenio, tres nombres se destacan internacionalmente por encima de los demás. Los “tres amigos” (Alfonso Cuarón, Alejandro G. Iñárritu y Guillermo del Toro) salieron del país ante el nulo apoyo en México para explotar su talento. Con el paso de los años se han ganado el aprecio del público y la crítica, lo mismo con obras profundamente personales que con grandes Blockbusters. Es Alfonso, sin embargo, quien llevó las fronteras del lenguaje cinematográfico más allá de lo inimaginable; innovador genial tanto en lo narrativo como en lo técnico, las siguiente son sus películas más relevantes:

5. La Princesita (1995) 

Contada durante la primera guerra mundial, el filme narra la historia de una pequeña resguardada en un orfanato mientras su padre se va a combatir. Se trata de la primera película en el extranjero del mexicano. Junto a su eterno colaborador: el cinefotógrafo Emmanuel Lubezki, la pareja otorga una paleta de color verde ocre, la cual, constituye la principal propuesta estética, misma que le aseguró la dirección de Harry Potter: El prisionero de Azkabán.

La princesita Alfonso Cuarón

La única “falla” es el deficiente uso de efectos generados por computadora, los cuales han envejecido con el paso del tiempo; sin embargo resultan adecuados por su función dramática, que es reflejar la imaginación de la niña. La cinta catapultó el prestigio del realizador, permitiéndole asentarse la industria hollywoodense y británica respectivamente.

4. Y tu mamá también (2001) 

Una vez más el díptico conformado por Alfonso y Carlos se une para narrar una historia nacional y cuasi-autobiográfica. Consolidaron además a otra dupla actoral: Gael García Bernal y Diego Luna, quienes a partir de entonces atrajeron los reflectores en el extranjero.

Y tu mamá también es una road movie que cuenta el viaje de Julio (García Bernal) y Tenoch (Luna) del Distrito Federal a Oaxaca, acompañados por Luisa Cortés (Maribel Verdú), una española diez años mayor que ellos. El periplo funciona como alegoría de la amistad, sólida al principio, resquebrajada hacia el final; de la destrucción de los propios valores impuestos; de la sordidez juvenil. La playa es el escenario de la caída, un lugar paradisíaco que paradójicamente, deshace.

y tu mamá también

El filme fue financiado por el controversial Jorge Vergara y dio origen a la productora Cha, Cha, Cha, Films. Destaca por revelar una de las principales herramientas narrativas del dúo Cuarón-Lubezki: el plano secuencia, que apremia el contexto como reflejo del personaje. Además, la película es el banderazo de salida para el cine nacional del nuevo milenio.

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3. Gravity (2013) 

Película cumbre de la colaboración Cuarón-Lubezki, ambos inventores e innovadores de la iluminación en set. La historia espacial es el pretexto perfecto para explorar nuevas instancias narrativas, principalmente en el apartado de la fotografía, alabada y multipremiada. Se trata de la cinta con mayor repercusión técnica en la filmografía de los mexicanos. Contada con planos secuencia interminables y sumamente complejos, Gravity deslumbra por sus logros e incluso ha sido comparada con obras como 2001: Una odisea en el espacio de Stanley Kubrick.

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Gravity habla sobre el viaje de vuelta a casa de la Dra. Ryan Stone, astronauta varada en el espacio después de la destrucción del Explorer.

Aun con los elogios, sufre de un guión que de estar situado fuera del contexto espacial, probablemente habría pasado desapercibida. Sin embargo, arrasó en los premios y cimentó la fama del defeño, quien supo explotar el talento de Sandra Bullock y George Clooney; además contó con la colaboración de Jonás Cuarón, hijo del director, también cineasta.

A la postre, Alfonso conseguiría el Óscar a mejor director, convirtiéndose en el primer cineasta latinoamericano en recibir el galardón.

2. Sólo con tu pareja (1992) 

Ópera prima del capitalino, el guión está inspirado por cineastas icónicos de los años 40, entre los que se destaca Ernst Lubitsch, escrito en colaboración con su hermano Carlos. La historia es una comedia urbana que re-construye la figura arquetípica de Don Juan, pero la reinventa a través de una problemática creciente en la década de los 90: el VIH.

Solo con tu pareja

El filme lo estelariza Daniel Giménez-Cacho, en sustitución de Eugenio Derbez quien estaba contemplado originalmente. El actor brinda una sólida interpretación de Tomás, hombre al que “le gustan todas, menos las verdes”, funciona e impone el tono cómico que oscila con el melodrama.

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Cuarón tuvo la virtud e insolencia de colaborar con uno de los máximos artistas que ha brindado la humanidad: Mozart, quien con su serenata al viento conduce el amor apasionado de Tomás Tomás hacia una azafata, que se consuma en la Torre Latinoamericana; perfecta consonancia entre dos artes, la música y el cine, Europa y América. dos siglos que se encuentran en una secuencia única. Excelente carta de presentación para el mexicano.

Sólo con tu pareja tiene la mayor de las virtudes, se narra tomando como base un guión sólido, con personajes complejos, que marca un ritmo lo mismo ágil que apacible. Se nota el oficio respecto al manejo del género, una comedia con tintes fársicos que mejora con el tiempo. La cinta es seguramente una de las mejores óperas primas en la historia de la cinematografía nacional e internacional.

1. Children of men (2007)

Quizá no se trata del mayor logro técnico de su realizador, sin embargo, el alcance técnico de esta obra es sobresaliente. Emmanuel Lubezki de nueva cuenta fotografía el filme de manera sublime, con la dificultad que representa rodar en exteriores logra capturar la repercusión del contexto sobre el personaje principal: Theo (Clive Owen), mediante el uso de planos secuencia meticulosamente planeados por Cuarón, entre los que se destaca la escena al interior del coche.

Niños del hombre se ubica en un futuro post-apocalíptico plagado de guerrillas, caracterizado por la infertilidad de las mujeres y por la muerte del hombre más joven del planeta tierra.

Basada en el libro homónimo de la escritora P.D. James, la película es la mejor del mexicano por una sencilla razón: logra conjugar su capacidad técnica con su grandioso genio narrativo. El guión, sumamente complejo es perfectamente utilizado por un cineasta en plenitud de facultades, con el presupuesto adecuado y un crew idóneo.

Resulta fascinante mirar el proceso de rodaje del plano secuencia al interior del vehículo:

A diferencia de Gravity, aquí el logro técnico va de la mano con el bello arte de narrar una buena historia.

Gerardo Herrera

Guionista, cofundador y editor de Zoom F7

Las películas que no ganaron un Oscar

Por: Rodrigo Márquez 

La 87° entrega de los Premios de la Academia está a casi nada de efectuarse. El Teatro Dolby está listo, la lista de nominados también y todos estamos a la espera de los ganadores. Sin embargo, el glamour y los reflectores del 22 de febrero sólo serán para los ganadores, es por ello que en esta ocasión trataremos de rendir homenaje a quienes se tuvieron que conformar con aplaudir desde sus asientos, mientras veían a otros recoger la preciada estatuilla en el escenario. Sin más preámbulo, les dejamos el soundtrack de las canciones que no ganaron un Oscar, pero son demasiado buenas:

Eye of the Tiger – Survivor.

Cuando escuchamos esta canción, casi en automático internamente nos preparamos para lanzar golpes al aire e indudablemente se nos viene a la cabeza Sylvester Stallone en su papel de Rocky. El éxito de rock ochentero quedó en el imaginario colectivo como himno de batalla, fue nominada a mejor canción en la 55° Entrega del Oscar, representando a Rocky III, sin embargo, Jim Peterik y Frankie Sullivan (autores de la canción) mordieron el polvo ante Up Where We Belong de la película Reto al Destino (An Officer and a Gentleman, Taylor Hackford, 1982). Pero la verdad preferimos intentar alcanzar la nota alta de ¡…and he’s watching us all with the eyeeee….! of the tiger.

I’ve seen it all- Björk & Peter Stormare.

Una tragedia musical, con una cantante polémica nacida de un país del cual la mayoría desconocemos, y una canción a base de diálogos que retrata a una madre que usa la música como escapatoria frente al estrés de su vida, nos da como resultado esta melodía escrita por la islandesa Björk y el director Lars Von Trier, para Bailando en la Oscuridad (Dancing in the dark, 2000), la cual se hizo presente en la ceremonia para competir contra Sting y Bob Dylan, cayendo ante el segundo por la canción Things Have Changed del filme Loco Fin de Semana (2005).

I’ve seen it all es una pieza que para ser extraordinaria no necesitó más que el minimalismo y la potente voz de Björk. Por cierto, ¿se acuerdan de su vestido aquella noche de marzo del 2001?

The Hands That Built America- U2

Para una película acerca de irlandeses en Nueva York, la canción no podía ser interpretada por nadie que no fuera U2. La melodía que narra la creación de la “Gran Manzana” a través de una fusión pluricultural de individuos, comienza con serenidad y explota al final con la voz de Bono “tenoriando”.

Sin embargo, ni la variedad de los elementos ni el grupo pudieron llevarse la estatuilla a casa, siendo parte del fracaso del filme de Martin Scorsese en aquel año, cuando de 10 nominaciones para Pandillas de Nueva York (Gangs of New York, 2002), se llevó cero. Durante la ceremonia, U2 no hubiese sido U2 sin haber modificado la letra de la canción e involucrar un poco de política; además, la banda irlandesa compitió en el escenario contra Queen Latifah y Catherine Zeta-Jones (por Chicago de Rob Marshall), Paul Simon (por Los Thornberrys la Película) y Lila Downs y Caetano Veloso (por Frida de Julie Taymor), y a pesar de ello, cayeron frente al único cantante que no se presentó: Eminem y su Lose Yourself.

You’ve Got a Friend In Me- Randy Newman & Lyle Lovett

Si tu niñez pertenece a los noventas, entonces te acordarás de Yo soy tu amigo fiel y de las aventuras de los juguetes más recordados del séptimo arte, pues nos divertimos y tarareamos con Woody, Buzz y compañía al compás de esta canción, que no se llevó el galardón en la 68° Entrega de los Premios de la Academia. Si sirve de consuelo, aquella noche Bruce Springsteen y Bryan Adams también se retiraron con las manos vacías, la ganadora fue Colors of the Wind de Pocahontas. ¿Verdad que nos acordamos más de nuestro amigo fiel?

Ben– Michael Jackson

Antes de las cirugías, los escándalos y la tragedia, había un niño que estaba sembrando éxito, el cual después cosecharía para conquistar el mundo con su talento, y desde el escenario de los Oscars de 1973, comenzaría a ganarse al público con Ben, el tema del largometraje homónimp. Esta actuación sería la primera en solitario de Michael Jackson (sin sus hermanos) y conmovió a todos con la ternura de su voz y la canción melosa que casi parecía romántica. Pero no se dejen engañar, la historia era de una rata asesina llamada Ben… igual recordamos más la canción que la película… por cierto The Morning After de “La Aventura del Poseidón” ganó aquella noche la estatuilla.

¿Faltó alguna? No duden en sugerirla en los comentarios de abajo:

Recorrido cinéfilo por el mes del terror

Por: Rodrigo Márquez

En este mes del terror, en diferentes países, incluido el nuestro, se ha adoptado la celebración de Halloween, y con ello, el estreno de algunas películas del cine de terror.

Sabemos que este género cinematográfico tiene como principal finalidad provocar el miedo a sus espectadores a través de temas como lo sobrenatural, o explorando lo que está más allá del entendimiento, la pérdida de la cordura, y otros elementos.

Desde hace algunos años, Hollywood ha conseguido su objetivo a cuentagotas, pues hoy en día la gente ya no se asusta con el asesino serial, el fantasma o monstruo que mata sin ton ni son.

Asimismo, el cine ha reciclado temas que fueron un éxito en el pasado como los exorcismos o presentando y representando nuevas fachadas de aberraciones clásicas como los vampiros, muertos vivientes, o personajes entrañables, o mejor dicho, que te sacaban las entrañas como Freddy Krueger, Jason o Michael Myers.

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Por otro lado, no se queda atrás el intentar horrorizar al público con la violencia extrema, como en Hostal (Eli Roth, 2005) o La casa de los 1000 muertos (Rob Zombie, 2003), en las cuales, tanta brutalidad llega a superar la misma historia del filme, logrando el objetivo de provocar miedo, pero cerrando con un clímax predecible o pobre.

En México, también se ha hecho cine de terror como El misterio del rostro pálido (Juan Bustillo Oro, 1935), Alucarda (Juan López Moctezuma, 1977) o Hasta el viento tiene miedo (Carlos Enrique Taboada, 1968) en las que el horror se ha tenido que adaptar a nuestra cultura; por ejemplo, en Cronos (1993) de Guillermo del Toro, el vampirismo es aterrizado a una problemática humana como lo es enfrentarse al conflicto somático se ser un muerto en vida, convirtiéndose así, el monstruo en víctima de una crisis provocada por lo desconocido, dándose cuenta que para subsistir debe ser a costa de las vidas de otros.

Muchas otras películas han tenido éxito como Km 31 (Rigoberto Castañeda, 2006) y Más negro que la noche (Henry Bedwell, 2014), pero también se ha recurrido al refrito como el último título mencionado, que ha sido un fiasco y varios actores y actrices de la película demostraron que cuando se les saca de su zona de confort telenovelera, difícilmente destacan su talento histriónico.

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Regresando al tema de lo que hace temblar a la gente, ¿por qué los escritores y directores no voltean a ver la realidad, o inclusive, ir más allá y retratar la maldad y crueldad humana?

Sería un buen tema, ya que consciente o inconscientemente, cuando vemos algún ser sobrenatural, sabemos que es ficción, pero cuando se retrata la crudeza humana o del daño que somos capaces de hacer a un semejante, el cuerpo se estremece, un ambiente de incomodidad nos invade y entonces, sentimos miedo de verdad.

Si aún son escépticos, los invito a dar un vistazo a películas como Salò (1975), en donde Pier Paolo Pasolini adapta Los 120 de Sodoma o la escuela de libertinaje, para mostrar la degradación y humillación máxima del ser humano, con el fin de estimular los placeres más bajos y horrorosos del ser humano; o El resplandor (1980) de Stanley Kubrick, en donde Jack Nicholson pierde la cordura entre la soledad y sucesos inexplicables, provocando que quiera matar a su familia; o Irreversible (2002) de Gaspar Noé, quien nos muestra los once minutos más largos de nuestra vida cinéfila.

En última instancia, si el cine no logra asustarlos, den una vuelta a la realidad del mundo, y tal vez hasta los haga llorar.