Llegó el invierno

Por: Carlos Zenil

Estamos a menos de ocho días de que comience la séptima y penúltima temporada del fenómeno mundial Game Of Thrones. La joya de HBO está llegando a sus últimos capítulos y con ello vienen desenlaces, reencuentros y venganzas entre muchos de los personajes que se desenvuelven en la trama producida por David Benioff y Daniel Brett Weiss. Por encima de todas las cosas, llegó el invierno. Los fans de esta serie basada en la saga literaria de George R. Martin, Canción de Hielo y Fuego, conocen muy bien todo lo que rodea al famoso invierno del universo de Game of Thrones y lo que verdaderamente significa. Al fin y al cabo los Stark siempre aciertan con su lema “Winter is Coming”.

Es inevitable saber que desde la temporada pasada la serie ha tomado un “atajo”, como le gusta decir a sus productores, respecto a los libros del escritor estadounidense, ya que éste aún no ha publicado su sexto libro, Vientos de Invierno, y eso ha obligado a la producción de HBO a dar un giro en la trama y agilizar muchos desarrollos de sus grandes personajes.

Esto generó mucha desconfianza y escepticismo entre los admiradores de Poniente, cuéntenme como uno de ellos. Pero con la ya vista sexta temporada y la séptima a la vuelta de la esquina, podemos estar tranquilos con ese nuevo camino que nos dará grandes cierres a misterios que sabemos pronto explotarán. Y por supuesto a la gran loza apocalíptica que viene de más allá del muro, que por pura intuición sabemos, es la verdadera gran amenaza a la que Jon, Sansa, Cersei, Jaime y los recién llegados a Poniente, Daenerys y Tyrion, tendrán que enfrentarse.

Y es aquí donde considero que está el núcleo de la trama, tanto de esta como de la siguiente temporada. ¿Habrá guerra entre Daenerys y los Lannister por el Trono de Hierro? ¿Podrá haber alianzas contra la creciente amenaza  del Rey de la Noche? ¿El muro será lo suficientemente fuerte para evitar la llegada de los Caminantes Blancos? ¿Entenderemos mejor el origen de Jon Snow sumergiéndonos al pasado a través de Bran? ¿Continuaremos viendo grandes traiciones por poder a pesar de la fría amenaza que viene? Estoy seguro que habrá respuestas para todo esto y más desarrollos que probablemente hemos pasado por alto.

Game of Thrones siempre te invita a sumergirte, a disfrutar su desarrollo y de la enorme complejidad de sus personajes, porque la bondad y la maldad en la historia de Los Siete Reinos nunca ha sido simple y banal. Aunque el escritor oriundo de New Jersey nunca ha negado la grandísima influencia de Tolkien y El Señor de los Anillos en su obra, sí podemos cortar con una filosa espada de acero Valyrio la gran diferencia de personalidades en los personajes de ambas, así como la gran fórmula de Martin de escribir sucesos impactantes e inesperados.

Fue así como David Benioff y Daniel Brett Weiss se enamoraron de este trabajo, y han tenido gran fe en el proyecto, llevándolo a los casi siempre atinados de HBO y convirtiendo a los Stark y compañía en un fenómeno mundial.

Es un secreto a voces que la  gente de HBO y el viejo George se sentaron hace un par de años para que éste les hablara del final de la obra,  por si la vejez y lo inevitable se atravesaban en la camino del escritor y le fuera imposible terminar sus libros. Por lo tanto creo que desde un principio, hemos estado en buenas manos con el trabajo de esta producción, con su enorme crecimiento y evolución en cada capítulo (no olvidaremos la excelente labor hecha en “La batalla de los bastardos”, la escena de la batalla más grande y costosa realizada en la historia de la televisión) así como a los grandes guiones, que han sabido sacar jugo a las páginas de cada libro de George.

Llegó el invierno, y con esto el principio del fin. Se acerca el inevitable desenlace y aunque nos rehusemos a creerlo, sabemos que no todos sobrevivirán, sabemos que “No importa quien se siente en el Trono de Hierro cuando la Larga Noche llegue”.  Así que sólo nos queda esperar que este frío Invierno que aterriza en pleno verano, nos de todo lo que esperamos, pero sobre todo, que nos dé lo más inesperado.

A propósito de Twin Peaks. ¿La tercera temporada superará las expectativas?

Llegó la nueva temporada de la serie que marcó a la televisión para siempre. Les presentamos los elementos que contribuyeron a su consagración.

Iron Fist, el camino del héroe

Por: Isaac Avila

 “Everybody was Kung Fu Fighting

Those kids were fast as lightning

In fact, it was a little bit frightening

But they fought with expert timing…”

 

Cada que veo una película/serie que toca este tema, no puedo evitar hacer la asociación con esa canción.  Me trae buenos recuerdos. Las películas de Bruce Lee, Jackie Chan (las chinas), Van Damme, Chuck y muchas otras que en su mayoría exponían las habilidades marciales de los actores principales y sus antagonistas. Todo un tema para analizar. En los 70 tuvo su boom y ahora nos echamos a uno de sus rezagos.

Iron Fist (el personaje de cómics) nació en está época de patadas y golpes certeros. La adaptación a la serie es bastante buena y sugiere un cambio con sus antecesoras. Visualmente tiene una paleta de colores más cálida y aunque sí están presente las batallas en lugares minúsculos que tanto le han gustado a Netflix y Marvel, propone un cambio de ritmo en la dinámica de este universo expandido.

Esta entrega es la última de preparación para los Defenders, que también veremos este año.  Toma la batuta del enfrentamiento contra La Mano, enemigo jurado de Iron Fist. Como una vieja jugarreta de Marvel, presentó a los personajes, los juntó y los enfrentó cada vez a enemigos más difíciles. Por ese lado, la serie no propone mucho. Vemos el sendero del Héroe. Una lucha interna, más fuerte que los sucesos externos y la cual siempre tiene mucho peso sobre las decisiones del protagonista.

Un pasado angustioso y una lucha constante para desprenderse de él para triunfar. En este caso, el cambio de ritmo ayuda a ir desenmascarando al verdadero enemigo. En esta entrega, el tema principal es la relatividad, no todo es como nos lo enseñan y puede tener diferentes matices al enfrentarlo. El personaje se va construyendo en cada capítulo (muy a modo de la primera temporada de Daredevil). El cambio es que Danny ya es un súper humano seguro de sus convicciones y va mutando hasta darse cuenta de su verdadero destino.

El peso de la música disminuye y no aporta mucho al discurso narrativo como en Luke Cage. Podría pasar desapercibida. La acción en gran cantidad de momentos parece torpe y te dan ganas de darle un par de cachetadas a varios personajes (bien ahí, Marvel). Es aquí donde se dieron el tiempo para construirlos mejor. Como venía haciendo con Cottonmouth y tómala (recomiendo ver Luke Cage para sorprenderse con el desarrollo de ese personaje).

Si bien no me parece una obra maestra, es una serie entretenida que cumple con los estándares de Marvel y en la que ya se nota el desgaste de la fórmula. Es una serie de preparación para la siguiente temporada, por eso se siente más floja. Porque parece no tener el mismo impacto que sus predecesoras y nos dejó con una buena serie de preguntas sobre cómo se unirá el equipo.

El fan service del MCU es muy bueno y tiene referencias por todos lados. Si tienes tiempo y quieres estar bien enterado de lo que acontecerá para unir a todos (aunque no sepamos si estos personajes entrarán en Infinite War, podrían funcionar como las líneas alternas en los eventos de las viñetas), échate Iron Fist. Te divertirás y puede que te hagas fan de uno de los Heroes for Hiring.

Luke Cage, my nigga

Por: Isaac Avila

 

“(…)Got that crunk, for yo’ trunk, goin gangsta crazy

We some real life hustlers, playin games in the street…”

 -Cypress Hill. Lowrider. 

Hay un unión estrecha entre la cultura de los afroamericanos y el resto de los latinoamericanos. No se puede negar esa sabrosura, el guaguancó y por su puesto el orgullo que representa serlo. Además de la constante persecución en E.E.U.U, basada en prejuicios, que seguimos alimentando ambas partes.

Cuando nos enfrentamos a Luke Cage, podemos oler el barrio entre sus capítulos. La serie trabajó muy bien la construcción del Harlem como personaje. Como bien dicen en muchas partes, “las calles se ocuparán” de regresar el balance de las cosas. Me parece que el Nueva York en las tres series ha sido bastante bien elaborado. Te sientes parte y de alguna forma lo eres. Por lo menos la realidad en las ciudades de México no es muy distinta.

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Por todos lados leemos comentarios de fanboys diciendo “la fórmula de Marvel ya se agotó”, “siempre lo mismo, con sus chistes”, “hacen películas para niños”. Pareciera que en las series todo es distinto, pero no. Si bien el festival de guiños es algo sorprendente (y se agradece), las series tienen la misma estructura. Y si por la sangre y semidesnudos, “es para adultos”, creo que estamos confundiendo prioridades.

Pixar ha demostrado que haciendo personajes con características llamativas para los niños, puede contar historias complejas y cautivar a espectadores de edades avanzadas y variadas. La madurez de un producto y un público puede medirse en el nivel de complejidad que tienen los personajes, las historias y cuánto trasciende en la vida de sus espectadores. Por otro lado, el hype, el idealismo, el fanatismo y poco buen gusto pueden hacer de grandes bodrios un filme de culto. Pero tales características podemos analizarlas en otro texto, ¿a dónde voy con esto?

Luke Cage (y las series con que comparte universo), si bien tienen un gran trabajo de desarrollo de personajes, caen en los clichés y lugares comunes. Odiseo, Jesucristo  y Heracles siempre presentes, como diría el maestro Borges. Esto no está mal, sólo que no explora o innova. También se dice que las contrapartes ayudan a construir al personaje, Cottonmouth tiene un excelente desarrollo en la primera mitad de la serie. Es un villano construido por las circunstancias, de gran inteligencia y temperamento explosivo. Al final, la inclusión de más villanos no ofrece un giro de tuerca, sino el corte de un personaje que pudo ser tan memorable como Fisk.

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Una vez más, dándose cuenta del gran impacto que tiene la música en las historias, Marvel hizo una magnífica selección de temas. En serio se disfruta el desarrollo de los personajes en los momentos cumbre de su trama gracias a las tremendas piezas sonoras. La música de esos barrios tiene historia, razón de ser y pelea por la vida que se anhela pero que sabemos lejana. Hace un excelente match con la entrada que me recuerda American Gangster y películas de los 70 de las que notoriamente tiene mucha influencia.

Visualmente, han marcado un standard lúgubre y oscuro de las calles neoyorquinas. Buenas secuencias y planos. Lamentablemente, las peleas lucen torpes, ¿cómo un superhéroe con gran fuerza y resistencia, que además tiene entrenamiento en boxeo, puede pelear así? Si bien tiene su explicación en su desarrollo, no se justifica la torpeza de las batallas, parece que nadie ensayó bien sus escenas de acción y entregan un material aburrido, comparado con Dare Devil y Jessica Jones.

Argumentalmente aporta poco, so pretexto de estar presentando los orígenes del Hero for Hire. Pretexto que ha usado Marvel los últimos años para entregar productos aburridos y sin estructura porque viene una gran conclusión con las guerras contra Thanos. Cada producto debería funcionar en sí mismo y construir el universo que pretenden presentar.14462850_1135741933186289_4177815943915823203_n

Si bien es entretenida, cae en la monotonía y pierdes la atención en varios capítulos. El desenlace es previsible y muy, muy meloso. El contexto histórico exige esperanza y buen juicio. El proceso electoral parece guionado por un escritor de cómics, en el que el menor de los males siempre traerá consecuencias para las minorías.

Con la inclusión de Iron Fist y Doctor Strange al MCU tendremos a una parte de los Defenders lista para enfrentar la guerra del infinito, ¿será que con esos personajes por fin unan los universos y se justifique la inclusión de tantos personajes en los capítulos finales de esta saga? Sólo esperemos que las entregas sean respetables.