True Detective: La construcción del personaje en el cine noir

True Detective elevó las convenciones del cine noir y las trasladó a la pantalla chica. La serie escrita por Nic Pizzolatto sería un largometraje, pero las 500 cuartillas del guión dieron vida a una de las mejores propuestas televisivas, protagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrelson. 

Game of Thrones: el verdadero terror ha llegado

Por: Carlos Zenil

Ha llegado el final de temporada con The Dragon and The Wolf, capítulo dirigido por Jeremy Podeswa y el más largo de toda la serie. En él se cierran ciclos, se confirman teorías y da paso al principio del final en la historia de Westeros.

No tiene caso engañarnos, ya lo dije antes, la serie ha establecido su propio camino al de los libros, con el justificante de que George R. Martin no ha terminado la saga y ya no tienen libro en cual basarse, por lo tanto, azotarse con los giros que ha dado la historia es una total perdida de tiempo, sobre todo cuando sabemos que el propio George comunicó hace muchos años a los productores de HBO que el camino de Jon Y Daenerys iba a terminar cruzándose, por poner un ejemplo. Aquí es donde aquellos más reacios a lo que está pasando en la serie me dirán que el problema es el “cómo”, pero seamos honestos, no lo sabremos hasta que Martin publique Vientos de Invierno.

Entrando de lleno al capítulo, comenzamos con la famosa asamblea que Tyrion planeó para proponer un cese al fuego y que se lleva acabo en Dragon Pit, mítico lugar que se menciona tanto en los libros y que fue el principio del fin para los dragones. Ha llegado el momento de ponerle el broche de oro a los reencuentros de esta temporada, donde por fin podemos disfrutar de aquellos que faltaban. De la mano del gran reencuentro entre Tyrion y Bronn vemos a prácticamente todos los personajes juntos por primera vez en una asamblea que independientemente de las amenazas de Euron, y las ansiosas ganas de Cersei de hacer una masacre, todo se reduce a la prueba que Jon trae de más allá del muro.

Pero por muy pocas alianzas que haya logrado el Rey en el norte o no, solo el tiempo y los capítulos de la ultima temporada nos lo dirán. No podemos negar que toda esta secuencia de escenas se las lleva Lena Headey de calle, con su Cersei Lannister. Nuevamente me calla la boca, cuando creo que ya no tiene hacia donde ir, encuentra otro camino y resurge de todas sus locuras para colocarse en ventaja sobre los demás.

Esa es Cersei Lannister, se cree la viva imagen de su padre, la obsesión con el es contundente, algo que seguramente terminara por caerle encima. Sin embargo Cersei es una embustera, una cínica y ventajosa, quieres que la guillotina pase por su cabeza porque la odias, ya que convierte una desventaja en una seducción para sus enemigos, los acerca despiadadamente para después morderlos en la oscuridad. A pesar de que su línea argumental probablemente vaya en picada y podamos intuir que todo para ella terminará en sangre, es cautivante ver cómo ella lo acepta, lo juega, lo compite y eso es gracias a la brillante interpretación de Lena, que esta temporada solo tuvo a su altura Peter Dinklage, con Tyrion, en precisamente esa escena de ambos soltándose todo, la mejor escena de este capitulo en mi opinión.

Los planes de Cersei son obvios, no participará en ninguna alianza, solo hizo lo imposible por demostrar lo contrario, sus planes pasan por la traición a la alianza, algo que Jaime no entiende en lo más mínimo.

Cerrando la trama de Winterfell, Sansa ha recibido noticias de Jon, quien la hace consciente de que ha logrado las alianzas que esperaba cuando partió, algo que apremia el tiempo de Lady Stark para solucionar el conflicto con su hermana, siempre aconsejada por el maquiavélico Meñique, que sinceramente se queda corto esta temporada. Sé que los guionistas intentaron convencernos del conflicto mortal entre las dos hermanas, pero es intuitivo el fin de Peter Baelish.

El Lord protector del Valle está convencido de que sus manipulaciones le han salido nuevamente a la perfección, pero es evidente que la mezcla de la experiencia que Sansa por fin cultivó, las habilidades de Arya y el carácter sobrenatural de Bran, lo han vencido olímpicamente. Todo se reduce a un juicio por traición, que Sansa lleva acabo astutamente, donde se descubren por fin las atrocidades cometidas por Baelish.

Y ahora sí, de lo que todos hemos hablado en estos días post Game Of Thrones, el cierre de la trama de Jon Snow Y Daenerys Targaryen. Todo lleva su cause, y después de planear juntos el viaje al norte, bajo las miradas de todos sus demás aliados. Queda por fin la conclusión del origen del bastardo de Winterfell, todo con la mezcla de secuencias de la llegada de Sam al norte y su visita a Bran. Lo que en todos sospechábamos es cierto, gracias a las visiones del pequeño Stark y a las tediosas labores del joven Tarly en Old Town, descubrimos por fin la verdad, aquella que el viejo George ocultó casi dos décadas en sus libros. Jon es el fruto del amor entre Rhaegar, el primogénito del rey loco y Lyanna. La Rebelión de Robert y los sucesos provocados por ello, fueron consecuencia de un engaño.

El hijo de Aerys y la doncella Stark siempre se amaron, nunca hubo un rapto ni nada parecido, y va más allá, porque se casaron en secreto y eso concluye que Jon es el verdadero heredero del Trono de Hierro, muy por encima de Daenerys que irónicamente es su tía y de quien parece ser que está perdidamente enamorado, al igual que ella de él, algo que consuman en ese barco en los fríos mares rumbo a White Harbor, sin saber que son sangre y familia, mientras vemos la preocupante mirada de Tyrion al comprender que es lo que pasa.

Independientemente de que estemos de acuerdo en este giro o no, debemos aceptar que todos los caminos llevaban a eso. Ahora debemos esperar dos largos años para saber cómo lo cierran los guionista de HBO. Porque a pesar de que seguramente el libro de George se interponga en medio de esta larga espera, sabemos que el verdadero terror ha llegado, porque lo vemos volar lanzando esas temibles llamas azules que derriten el hielo, para dar paso al único gran problema; la muerte. Porque ha llegado y se desliza sin distinguir bondad y maldad sobre Eastwatch by The Sea.

Porque el muro ha caído, el verdadero enemigo viene por todos, la gran guerra está aquí.

Game Of Thrones: Jon Snow el rey unificador

Game Of Thrones ha cautivado a los espectadores del mundo, ya que la introducción del género fantástico en la pantalla chica lucía como una labor titánica, sin embargo es en el corazón de un bastardo Jon Snow en quien se encuentra una de las principales contribuciones de la trama.

 

 

Beyond the wall

Por: Carlos Zenil 

Mención especial se lleva la producción del penúltimo episodio de por su exquisito trabajo en las heladas tierras de Islandia. Siempre es de agradecer el uso de locaciones reales, acompañado de una gran trabajo de post producción con todo el CGI que vemos en Beyond The Wall. La cinematografía de Jonathan Freeman, otro enorme acierto que embona rayando en la perfección.

Jon y compañía han cruzado el Muro desde Eastwatch by The Sea para capturar a un muerto del ejercito del Rey de la Noche. Misión suicida a todas vistas, pero necesaria para lograr la más grande alianza que Westeros haya visto en miles de años. Mezcla de salvajes, caballeros, bastardos y forajidos, que sin duda en su larga caminata tienen mucho que contar entre sí.

Grandes líneas en este capítulo, sobre todo por Tormund, que no duda ni un segundo en hacer comentarios cargados de ironía con el mejor humor negro; a pesar de la socarronería del pelirrojo, hay personajes en esta larga caminata que no se sienten muy a gusto con la compañía que los rodea, es el caso de Renly, que no puede olvidar que Sir Beric Y Thoros lo vendieron a Mellisandre.

Bajo una poderosa tormenta de nieve, Jon y compañía ven a lo lejos un gigantesco oso de ojos azules, miembro sin duda del ejercito de los muertos. Aplausos tangibles al departamento de efectos especiales, porque el CGI es de gran calidad. Ataque sin cuartel del oso muerto que rodeado de fuego por las impresionantes espadas de Beric y Thoros, hiere gravemente a este ultimo. Sin duda están cerca de su objetivo.

En las tierras del eterno invierno, Jon y los otros han encontrado un pequeño destacamento de muertos liderados por un caminante blanco, gran oportunidad de lograr su objetivo y mientras lo llevan acabo, Jon se enfrenta nuevamente a un Caminante, ya que el es único que porta una espada de acero Valyrio, y justo cuando lo vence, casi todos los muertos caen sin más alrededor de Sir Jorah y los demás, algo que no debe pasar desapercibido para el futuro.

Mi única queja grave de esta temporada son sus líneas de tiempo sumamente aceleradas por la clara falta de espacio al tener solamente siete capítulos. 

Ya al final, más allá del muro uno a uno van despertando en la pequeña isla mientras siguen rodeados, la noche, las heridas y el ron se han llevado la vida de Thoros, mientras Sir Jorah y Jon comentan la caída de los muertos al momento de la destrucción de un caminante blanco, detalle que Sir Beric comprende en que todo pasa por destruir al Rey de la Noche, algo que por pura intuición sabemos que en ese momento es imposible.

Mientras la ociosidad y estupidez de El Perro nos causa una risa inevitable, nos damos cuenta que el lago ha vuelto a congelarse y el ejército de los muertos puede moverse a libertad, últimos movimientos en la lucha por sobrevivir donde la misión pasa a segundo plano, duras secuencias donde vemos a caer a varios salvajes y a Tormund a punto de morir si no es por Clegane, es ahí donde el Rey en el Norte les ordena retroceder, lo más que puedan, ya es imposible defenderse contra miles de muertos, comienza a respirarse resignación de parte de todos, cuando de repente en un movimiento evidente y claramente predecible pero sumamente espectacular, llega Daenerys con sus tres dragones, mientras estos comienzan a escupir fuego por todos lados, para ,poder abrir un perímetro sobre los sobrevivientes y rescatarlos lo más pronto posible, el poder de los tres dragones es incuestionable, peor a pesar de su majestuosidad, el Rey de la noche equilibra la batalla al herir mortalmente a Vyseris.

Así, sin más vemos morir por primera vez a un dragón y el rostro de la última Targaryen lo dice todo, ha perdido a uno de sus hijos, pero a pesar del espectacular shock no hay tiempo para relajarse, ya que el Gran Otro está a punto de cargar contra Drogon también, algo que Jon advierte a Daenerys mientras intenta correr hacia ella, un poco de más drama, por si no es suficiente, ya que El bastardo de Wonterfell, no logra subir al dragón y lo vemos perderse en la laguna justo igual que Viserys.

Ya en el barco Targaryen y mientras Sir Davos y Renly tumban a Jon, Daenerys contempla la escena y comprueba que el Rey en el Norte tiene profundas heridas que seguramente platicaran en un futuro. Jon despierta y encuentra a una Reina que busca consuelo, consuelo que éste le da, la química entre los dos es total, es hasta evidente que en las escenas que comparten, si somos atentos, ya hay un soundtrack especial.

El Rey en el norte por fin ha doblado la rodilla, argumentando que Dany es su reina, su aliada y si por el fuera todo lo demás, la hermosa Reina se ha ganado la lealtad del bastardo a cambio del evidente amor de ella, aunque haya perdido a uno de sus hijos en ese tortuoso camino. Su hijo dragón que descansa en la laguna de las tierras muertas y qué es arrastrado a la superficie por los muertos, mientras la personificación de la muerte lo despierta para unirse a el cómo la más poderosa arma.

 

Stormborn, el tiempo apremia porque los cuervos llegan

Por: Carlos Zenil

El segundo capítulo de esta séptima temporada llega con Stormborn, dirigido por Mark Mylod, a quien ya conocemos bien por la dirección de prácticamente todos los capítulos de la primera y segunda temporada de la saga de Westeros.

Y comenzamos con la tormenta, emulando aquella noche que precisamente en Rocadragón, fue testigo del nacimiento de Daenerys, justo después de la casi total aniquilación de su familia en la Rebelión de Robert, algo que la hizo tener que huir al  otro lado del mar Angosto. Después de toda una vida del otro lado del mar, rompiendo cadenas, como conquistando ciudades, regresa a casa y es ahí donde vemos a sus aliados de más confianza; Tyrion, Missandei y Gusano gris, guiándola en la titánica tarea de conquistar los siete reinos, pero es verdad que Daenerys solo tiene ojos para Lord Varys, porque necesita respuestas. Tengo que aplaudir el guión de Bryan Cogman, ya que, Varys y la Madre de dragones tienen uno de los mejores diálogos  en un buen tiempo. Son varias explicaciones las que Dany necesita de La Araña, ya que no se fía por completo de él, cosa que Varys como el gran estratega psicológico que es, no elude en ningún momento.

No tengo duda que para la dupla de David Benioff y D. B. Weiss ha sido todo un reto llenar la línea argumental que dejó vacía la ventaja de poder basarse en los diálogos de los libros de George R. Martín, pero ahora que la serie ha adelantado a la saga literaria, no puedo evitar notar que esta parte ha costado trabajo a HBO, ya que los protagonistas siempre han estado acompañados por grandes diálogos que alimentan el estilo auténtico de Game of Thrones. Sin embargo la temporada aún es joven.  Los avances en Stormborn parecen ir correctamente encaminados. Yo sé que a muchos fans tal vez no les guste hacia donde va Jon Snow con su justificada decisión de utilizar el  vidriagón, que gracias a Sam, ya sabe que podría encontrarlo en Dragonstone, además de las alianzas que el Rey en Norte sabe que necesita para poder afrontar la larga noche. Pero la idea está dirigida adecuadamente, ya que vemos a Mellisandre buscando a Daenerys para hablarle de la profecía del “príncipe que fue prometido” con el fin de convencerla de convocar a Jon, ya que ve innegables similitudes entre los dos. Ya  veremos si con la ayuda de Tyrion, ella obtiene la confianza del Rey norteño, porque será la primera vez que conoce a un verdadero líder que se ha ganado a su pueblo y que claramente no tiene ínfulas de poder, sino que comprende la verdadera amenaza a la que todos se enfrentarán ¿Daenerys verá más allá del trono de hierro?

Convencido de partir, Jon comprende que si quiere dejar el norte tranquilo tiene que confiar en la capacidad de Sansa para liderar, mientras él se embarca en su misión hacia Dragonstone, no sin antes de irse al sur, dejarle claro a Meñique que no confía en él y que de paso, lo aborrece. Algo que seguramente nuestro maquiavélico Peter Baelish, no esperaba. Mucho menos justo al lado de los restos del hombre que trágicamente sí confío en él, Ned Stark.  Todo se ha vuelto más directo en Game of Thrones, el tiempo apremia porque los cuervos llegan.

Ya en Kings Landing, podemos ver a Cersei y Jaime sumamente conscientes de hacer política para convencer a los Nobles indecisos,  que el intento de conquista de Daenerys sobre los Siete Reinos solo traerá sangre a Poniente. Aquí, aplaudo por completo las grandes menciones a la antigua historia de la saga de Canción de Hielo y Fuego, ya que Jaime, con la total convicción de ganar aleados, intenta convencer a Randylll Tarly de unirse a ellos, a sabiendas que los Tarly son abanderados de los nuevos aliados de Daenerys, los Tyrell.

Y hablando de los Tarly, el primogénito del Señor de Colina Cuerno, sigue en La Ciudadela intentando convertirse en Maestre, pero es innegable que la mente curiosa de Sam, así como las rigurosas normas de éstos, son un dolor de cabeza para el miembro de la guardia de la noche. La Ciudadela  nos enseña esa orden de sabios consejeros que sin duda se asemejan a los primeros vestigios de la ciencia al final de la época medieval y el comienzo del renacimiento, porque con todas sus letras, están demostrando ser bastante analíticos  en sus decisiones, algo que Sam no comparte. Sigo percibiendo torpe el desarrollo de esta trama, sobre todo cuando sabemos que el conocimiento al que Sam quiere llegar es tan fundamental para la gran guerra.

De regreso en Rocadragón, me llama mucho la atención el primer consejo de Guerra en Poniente al que Daenerys convoca, con sus aliados de Dorne, los hermanos Greyjoy así como la sedienta de venganza Olenna Tyrell. En la húmeda fortaleza de Aegon el Conquistador, hay viejas rencillas entre los presentes, sobre todo entre Tyrion y Ellaria Sand, porque a pesar de todo, Tyrion es un Lannister. Sin embargo el pequeño León capta la atención del  escéptico consejo, al proponer rodear a Cersei con los ejércitos de sus nuevos aliados , y muestra la fase maestra de su plan de conquista: ir por Casterly Rock el hogar ancestral de los Lannister, la cabeza del poder de la familia más rica de los Siete Reinos.  Gran plan, en el papel, por lo menos ahora. Ya veremos qué tanta paciencia tiene Daenerys  con la estrategia  de Tyrion, ya que como Olenna Tyrell le dice más tarde “Tú no eres un cordero, eres un dragón. Sé un dragón”

En Stormborn vemos poco de Arya, pero comprendemos hacia dónde va, que gracias al cruce con viejas amistades y noticias que notamos, le alegran y decide encaminarse hacia el norte para poder hallar a los miembros restantes de su familia, antes de completar su venganza en el sur. He escuchado varias críticas a la escena de reencuentro con Nymeria, pero la verdad es que me fascinó, porque podemos ver de todas las maneras posibles que los cambios son inevitables, que ni ella, ni su antigua loba huargo son las mismas de antes, los tiempos han cambiado porque difícilmente se parecerán a lo que Arya recuerda del pasado.

Ya muy al final nos encontramos con el plan de Tyrion en acción, la movilización de la armada Greyjoy hacia Sunspear,  para transportar a las tropas de Dorne a Kings Landing, pero así como el nombre de éste capitulo hace alusión a Daenerys, también realiza un guiño al nuevo pretendiente a unirse a Cersei, Euron Greyjoy.  Para mí, el personaje de la saga literaria es fantástico, por lo menos el mejor villano de los últimos libros y no dudo en que la interpretación de Pilou Asbæk para Euron es más que aceptable, solo espero que capitulo en capitulo no caiga en un precipicio, como sí sucedió con los Martell o  las serpientes de arena, la parte de la saga de Martin peor adaptada por HBO. Y son precisamente ellas, así como los pequeños Greyjoy, quienes desde un exceso de confianza ven llegar el silencio, ven llegar el miedo que los aplasta con el rostro de Euron, ya que como bien menciona el nuevo Rey de las islas de hierro “Él es la tormenta, la primera tormenta y la última”.

Dragonstone, el regreso de Game of Thrones

Por: Carlos Zenil

Después de una espera de poco más de un año, hace un par de días presenciamos el regreso de Game Of Thrones, y como bien nos tienen ya acostumbrados, tuvimos un capítulo en donde nos intentan recordar en qué partes del tablero se quedaron todas las piezas durante los meses de ausencia.

Con una duración de 59 minutos y bajo la dirección de Jeremy Podeswa, éste capítulo abre el telón con poderosos discursos y engañosos brindis. Nos pone bajo la lupa a una Arya Stark que definitivamente tiene muy claro el trayecto a seguir; su manera de actuar y un abanico de grandísimas habilidades resultarán letales para quienes desafortunadamente se crucen en su camino.

Pero si hay algo que definitivamente me gustó del ensamble del Señor Podeswa es que, con Arya,  nos muestran una senda distinguida por una contundente venganza, que también contiene matices, ya que el camino de quien alguna vez fue la pequeña Stark, no puede guiarse solamente por esa faceta de verdugo que Arya cumple con gran satisfacción; es inevitable ignorar los contrastes de la guerra reflejados en aquellos jóvenes soldados Lannister, quienes cantando alrededor de una fogata y tratando de poner buena cara al desolado futuro, son víctimas de las circunstancias. A pesar de que están atrapados en el imparable conflicto de Reyes y grandes señores, no pueden negar que son buenas personas y que añoran el regreso a casa.

De ahí, el director canadiense nos presenta las escalofriantes, para bien y para mal, visiones de Bran Stark; lo que viene del más allá del desolado muro, se asimila a una cuenta regresiva que comienza a mantener un ritmo peligrosamente rápido.

Dragonstone es un capítulo bastante directo y se demuestra en la asamblea en Winterfell, donde el ahora Rey en el Norte, Jon Snow, está enfocado en enfrentar a los caminantes blancos. Jon conoce su poder y sabe cómo quiere ejercerlo, repartiendo y desplegando sus diferentes fuerzas aliadas y pasando la hoja de los pasados conflictos. Sin embargo, no puedo negar que tuve una muy buena impresión de Sansa, de su consejo y de sus argumentos para defender sus ideas y diferir de Jon. Sansa no tiene dudas, cree en Jon, pero sabe de primera mano que su familia cometió terribles errores en el pasado, los cuales les hicieron perderlo prácticamente todo; ella está decidida a hacerse oír. Tal vez nada sepa de la amenaza del Rey de la Noche, pero tiene la certeza que Jon no puede subestimar a los enemigos del sur.

Y hablando del sur, entra Cersei, reafirmando que está plenamente informada de todos los enemigos que la rodean y dándonos esa sobrades siempre tan característica de ella, para justificar sus decisiones, aunque debo apuntar que la noto más sola que nunca, con un súper incómodo  Jaime Lannister, quien aun con los constantes reproches de su hermana, no se muerde la lengua en decirle que sin aliados, son débiles. No puedo evitar pensar en lo que ya le han dicho varias veces a la leona Lannister “No eres tan inteligente como crees que lo eres” pero en fin, ya sabemos que nunca es conveniente subestimarla. Si Cersei nos da tanto de qué hablar es por la exquisita interpretación de Lena  Headey.

De ahí nos pasamos a Sam y la crónica de su aprendizaje en La Ciudadela, aquí está el punto más bajo, no nada más de este capítulo, sino en varias líneas en la historia de Sam que no me terminan de convencer. Destaco  la novedosa  edición de sus escenas y la interpretación del gran Jim Broadbent como el Archimaestre Ebrose, dándonos grandes líneas, explicándole que la paciencia es una herramienta del conocimiento Aun así espero más de esta historia; ojalá que el encuentro entre el joven Tarly y un enfermo caballero recién regresado del exilio agilice esta parte de la trama.

¿Y el invierno? Pues sí, estamos de lleno en él. Viendo a la Hermandad sin Estandartes, cabalgando sobre caminos conocidos pero sumidos en nieve, con pasos de escepticismo entre sus filas, dudas personificadas en El Perro y respuestas muy al estilo de los seguidores de R’hllor, quien va abriendo caminos misteriosos, allá donde las visiones pueden llevar a este viejo grupo completamente renovado, con la incorporación del menor de los Clegane.

Daenerys nos da paso al final, desplazándose en silencio a las puertas de Dragonstone  y llegando finalmente al castillo que la vio nacer, mirando con melancolía la tierra donde inició el legado de su familia  y que ella se aferra a recuperar, aquella fortaleza que Stannis Baratheon dejó atrás para seguir sus ya pasadas desafortunadas aventuras y que ella sin duda, con la intención de dar un golpe sobre la mesa de Aegon el conquistador, hará oír su reclamo al trono de su padre, del que está convencida es suyo por derecho y que si su voz no tiene respuesta, tomará, con fuego y sangre.