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Pleasure: el camino al éxito | Crítica

Pleasure ninja thyberg 1

«Todo lo que sé hacer es quitarme la ropa», dice Jennifer North (Sharon Tate) en Valley of the Dolls (1967). Ella es una aspirante a actriz que debe olvidar su sueño para ganar dinero trabajando en películas francesas que rayan en lo pornográfico. La experiencia femenina en el mundo pornográfico puede ser capturada en esa frase, aunque pocas veces se ha explorado su significado, menos aún por una mujer.

Linnéa, protagonista de Pleasure, piensa igual que Jennifer sobre cuál es su mayor talento, y planea lograr su objetivo usándolo. Interpretada por una audaz Sofia Kappel —y renombrada como Bella Cherry— la protagonista llega a los Ángeles desde Suecia con su meta clara: ser la nueva estrella del porno, y aunque su camino es algo atropellado, conseguirá su fin por todos los medios.

La persona detrás de la película es Ninja Thyberg, una directora sueca que llamó la atención en el Festival de Cine Cannes de 2013 al ganar el premio Canal+ Award con un cortometraje enfocado en el rodaje de una escena que le daría las mieles del éxito a una debutante del cine pornográfico. Dicha escena implicaba cruzar tabúes raciales y sexuales.

La directora extendió esa historia para mostrar el detrás de cámaras de una industria millonaria. Pleasure, nombrada igual que el cortometraje, se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2021 y causó sensación desde entonces. Su guion, escrito por la directora junto con Peter Modestij, es un viaje por los distintos caminos del porno en la industria de Los Ángeles; desde la falsedad de la pornografía, pasando por los intentos de darle una profundidad artística, el gusto excesivo de la violencia hasta el papel que juegan las redes sociales. Y aunque esos caminos introducen a las personas en lugares oscuros donde se ven obligadas a desprenderse de sus ideales, su paz y sus relaciones, en Pleasure la protagonista asimila el mundo que pretende.

La primera escena nos muestra, en primer plano y durante breves segundos, una vagina depilada. Vemos su transformación en un producto monetario, idea que durante toda la historia girará sobre la mente de Bella y de quienes se encuentran en su camino. Este primer plano es suficiente para marcar el tono de la historia y de la cinematografía; las escenas sexuales no van en un sentido erótico o explícito, en cambio, buscan normalizar la desnudez tanto masculina como femenina.

Pleasure, más allá de enfocarse en mostrar escenas explicitas y violentas en su esplendor, prefiere jugar con la cámara desde el point of view de Bella, alejando toda intención erótica. Esto permite que en diversos momentos, los movimientos bruscos de la cámara (y hasta los negros totales) el público experimente la nubosidad sensorial que siente la protagonista en una escena que se percibe en demasía violenta, pero que no necesitamos ver, pues ya se nos ha descrito lo que sucederá, y en este caso la imaginación se mostrará más temible que lo explicito.

Pleasure crítica
Pleasure

La manera de retratar el mundo del porno como un trabajo cinematográfico que depende de romper la cuarta pared y permitir que el espectador entre en total comunión con lo filmado es un eje que se toca al inicio, sin embargo, la película no ahonda más en este interesante punto, pues se enfoca en lo que provoca la industria en sus trabajadores.

Aunque la directora ha sido señalada negativamente —incluso por elenco de la película perteneciente a la industria que retrata— por su postura crítica hacia el porno, más que dar vistazos abolicionistas, la historia de Pleasure enfrenta los malos manejos que existen detrás de la mayoría de las producciones. Un claro ejemplo es cuando Bella tiene la oportunidad de trabajar con una directora en una escena de BDSM, un momento violento, fetichista y gráfico. Sin embargo, dichas imágenes son creadas a partir de la configuración de un espacio de trabajo que necesita ser un lugar seguro, donde Bella es procurada por el staff, la directora y el coprotagonista, quienes la alientan a esclarecer sus límites e inconformidades. Esta experiencia contrasta por completo con otra escena de una violencia que alcanza niveles tremebundos, donde sin importar los ruegos de la mujer se continúa la filmación, con todo y una falsa contención por parte del director y de los dos hombres que actúan. Situación que saca a relucir la necesidad de límites ficcionales en este tipo de trabajos.

Ese énfasis en que una mirada y experiencia femenina podrían ser la solución a los problemas de la industria es puesta de manera textual en palabras de su compañera de cuarto, Joy (Revika Anne Reustle), quien hasta propone fundar su propia compañía, sin embargo, será una mujer con más experiencia quien las baje de dicha nube.

Pleasure de Ninja Thyberg MUBI

Hacia el final de la cinta, Bella será quien tenga un atisbo de poder en sus manos en una escena con una antigua rival, Ava Rhoades (interpretada por Evelyn Claire). En esta escena, donde Bella se configura por el poder masculino, se nos muestra su asimilación con la industria. La suerte que le espera es completa, pues deja claro que el poder reside en esas prácticas desiguales y no en el acto de filmar sexo real.

El camino de Bella puede verse reflejado en otras tantas películas sobre personajes que buscan la fama y el éxito aceptando que su cuerpo es lo único que pueden ofrecer. Ahí están Showgirls (1995), The Wrestler (2008), la ya mencionada Valley of the Dolls o Boogie Nights (1997). Esta última más a tono con el mundo que captura Pleasure. 

Otro trabajo que espejea Pleasure, pero en el sentido de criticar esta industria millonaria, es Hot Girls Wanted (2015), dirigido por Ronna Gradus y Jill Bauer. El documental, producido por Rashida Jones, sigue a Stella May —aspirante a actriz porno— muy en sintonía con la trama de Pleasure con todo y que su camino se detendría por su decisión frente a la ferocidad de la industria.

Pleasure no es una película que da glamour al trabajo sexual fílmico, pero tampoco es una denuncia contra la pornografía, aunque no esconde sus críticas contra el desequilibrio que existe en la industria. Es ante todo una historia de ascenso y transformación de una mujer y lo que está dispuesta sacrificar por el poder que busca.

Pleasure es un estreno exclusivo de MUBI, plataforma a la que puedes acceder 30 días de forma gratuita a través de mubi.com/zoomf7 

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rubynyu Ver todo

Mediadora de literatura y cine. Escribo para ZoomF7, coordino el Círculo de Tertulia y Cinefilia, soy la humana detrás de DogtorenLetras.
Twitter: @rubynyu

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