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“Quiero contar las historias de mi comunidad”: ganador de la Beca Jenkins Del Toro 

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Fotografía destacada: Nelson Yrraestro Orrin

Por: Karla León (@klls_luu)

La búsqueda de un lenguaje propio a través del arte ha sido una constante en la vida de Juan Ernesto Regalado Morales, también conocido como “Noba” Regalado, quien el pasado 30 de diciembre fue seleccionado como beneficiario de la Beca Jenkins – Del Toro 2020. Originario de Juchitán, Oaxaca, el joven realizador encontró su pasión por contar historias en el 2017, año en el que dirigió su ópera prima Nendok: Entre Lagunas, un documental que nace a raíz de su participación en el programa educativo Ambulante Más Allá.

“Antes de Ambulante, nunca tuve ningún tipo de acercamiento con el cine, sólo con la televisión de cada domingo, junto a mis abuelos, y que siempre disfruté desde que era niño. Veía las películas del Indio Fernández y la fotografía de Gabriel Figueroa y, en ese momento, no reconocía la magnitud y el peso que tenían estas figuras. Había un programa donde pasaban los mejores comerciales a nivel mundial, pensaba que estaría padre hacer ese tipo de trabajo creativo, pero nunca imaginé que ese acercamiento sería a través de los documentales. Me interesaba la fotografía; sabía que quería dedicarme a las artes, pero mi lenguaje aún no estaba tan definido”, relata Ernesto en entrevista para Zoom F.7.

Desde entonces, el cineasta inició una importante trayectoria dentro de diversas actividades urbanas, las cuales incentivaron su gusto por la creación artística, orientada al activismo social. “Comencé con el skate, el break dance y el graffiti. Simplemente buscábamos espacios para bailar, pintar algún mensaje sobre ecología o contaminación, incentivar la apertura de lugares para eventos culturales, e involucrar a la comunidad en estas acciones”. Años más tarde, “Noba” participó activamente en la creación de Tekonozco Radio, una emisora comunitaria por internet que fue como altavoz para los habitantes de Juchitán y como promotora de eventos musicales para los jóvenes. 

En ese momento, cuenta el cineasta, una crisis económica lo hizo migrar hacia Estados Unidos. “Por azares del destino, llego a trabajar a un call center y más tarde a un casino. Este cierra, regreso al Istmo en 2015, e inició otra vez esa búsqueda de mi lenguaje y me involucro nuevamente en la gestión social y en el activismo”. El Grupo de Mujeres 8 de Marzo le abrió las puertas. Junto a la organización, se encargó de impulsar actividades culturales para las mujeres, niñas y niños que sufrieron algún tipo de maltrato físico y psicológico dentro de la comunidad. “A este grupo, llegó la invitación de Ambulante para que las y los jóvenes de la costa chica de Guerrero y Oaxaca participaran en la convocatoria y pudieran obtener una beca. Mi primer acercamiento con el cine documental llega con esta oportunidad”. 

Entre raíces

Rayos que se disipan a mar abierto, fuego que cruje entre la oscuridad, olas, una balsa, largos caminos de arena, redes que se despliegan y habitantes que viven entre leyendas, un conflicto y la llegada de monstruos transnacionales que buscan mejorar la vida de las grandes urbes. Así es Nendok: Entre lagunas (2018), un corto documental que se narra de manera poética y meticulosa, casi como si la vista repasara las líneas de un libro ilustrado. 

Escucho una pequeña risa detrás del teléfono cuando menciono la palabra poético. Un miedo infundado por la mala interpretación de la obra me aborda, pero pronto, Ernesto aclara: “Que bien que lo hayas visto así, porque lo pensé cuando estaba editando el documental. Rememoré esa búsqueda que había tenido desde el baile o la creación literaria. En el documental se podía usar esta sensibilidad; quería generar algo a través de las imágenes, el sonido de la balsa, crear este ritmo lento que, en conjunto, diera esa sensación: la de una persona leyendo un poema”. 

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Nendok comenzó como una ilusión por visibilizar una problemática local y, más adelante, como una oportunidad para contar una historia diferente, bajo una visión sumamente personal. “Este proyecto comenzó en el 2017, junto con el diplomado de Ambulante. En el primer módulo nos dimos cuenta de la magnitud, la importancia y la seriedad que le teníamos que dar a esta beca, porque el producto final sería un documental que no nos iba a costar nada, únicamente esfuerzo, trabajo y meterle a la cuestión creativa”, señala, mientras recuerda los primeros pasos que vieron nacer la historia que contaría la vida de Wenceslao, su protagonista. 

“Nelson Yrraestro (fotógrafo del documental) y yo platicamos sobre los posibles temas que podíamos trabajar como equipo. Él me comentó que en San Mateo del Mar, su comunidad, había un conflicto territorial desde el 2009 y que podíamos aprovechar este apoyo y recursos para hablar sobre esto. Me pareció que era importante trabajar en un documental con un mensaje social y proponer una reflexión o, posiblemente, un cambio”, explica.

La filmación de Nendok trajo consigo muchas oportunidades. En el transcurso, encontraron la guía del director Roberto Olivares (Dios nunca muere) y el postproductor Pedro García (Hasta los dientes). Al respecto, Ernesto afirma que haber trabajado con ambos cineastas fue lo mejor que le pudo haber pasado al documental. “Cuando estábamos en las últimas asesorías tuve dificultades para mostrarle a mi equipo la historia que quería seguir; no comprendían cómo se iba a contar. Sabía que lo importante era mostrar el conflicto latente de la falta de pesca y darle ritmo con el misticismo que el mismo pueblo tiene, esto no estaba precisamente dentro de la narrativa o de la carpeta de producción”. 

“En una plática con Roberto, resultó que veíamos prácticamente el mismo documental; así como lo cuento. Él nos orientó para que no nos dejáramos influenciar por otros proyectos que tenían historias muy diferentes. Su respaldo nos dio fuerza para grabar el documental tal y como lo habíamos pensado. Con Pedro fue similar. Llegó al Istmo, estuvimos trabajando y no batalló con nosotros. Yo me adelantaba a sus posibles observaciones. Él dice que vino a vacacionar”, dice divertido. “Tuvimos la confianza de que ellos nos dieran el respaldo y fue lo mejor”. 

Más allá de Nendok 

Cuando Ernesto recibió una llamada por parte del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), pensó que era una broma. Minutos después, su memoria trajo a la luz la Beca Jenkins – Del Toro, una postulación que llegó como un reto y que hoy se traduce en una gran motivación por seguir aprendiendo sobre su más grande pasión: el cine. “Actualmente estoy cursando el sexto semestre de la carrera en Producción y Expresión Artística en la Ciudad de Ixtepec, Oaxaca. Mi primera opción es irme a estudiar a Cuba, pero también voy a aplicar a otras escuelas en España, Italia o Colombia. Aún tengo tiempo para analizar bien las cosas”, narra, mientras medita sobre la posibilidad de adentrarse en la dirección de una narrativa de ficción. 

“Lo he tomado en cuenta en estos últimos días, sobre todo, por el tipo de escuelas y si bien, yo tenía pensado Cuba porque tiene un programa especializado en cine documental, también estoy abierto a otras alternativas y a trabajar en un proyecto de ficción, pero siempre pensando en la comunidad. Si lograra escribir un guión o armar una carpeta de producción, la historia sería sobre mi comunidad y con actores locales”, puntualiza. 

¿El cine documental se está transformando?, le preguntó a Ernesto, quien no lo medita mucho, intuyo, porque él sabe que ha sido parte de este cambio. “Transformación, por decirlo así, sí”, suelta y prosigue. “O quizás, más auge, más foco y ha tenido más presencia en las comunidades. Afortunadamente, con estos proyectos de Ambulante, o de las mismas escuelas que se están especializando, nos están dando las herramientas para que contemos nuestras propias historias. Todos estos proyectos están bajo la misma dinámica de generar contenido desde la comunidad, desde su mirada, sus corazones y para ellas.”

“No contamos historias para competir en algún festival o ganar un premio, porque justo con esta forma de pensar es que hicimos este documental (Nendok). Lo hicimos usando las creencias locales y para que la comunidad comprendiera y se identificara con este conflicto; como segundo público, teníamos en mente a las personas cercanas a la zona en donde se grabó. No quiero ser arrogante, pero no nos interesaban las personas a nivel nacional o en el extranjero. Muchos pueblos originarios están haciendo cine documental o estos audiovisuales para nosotros mismos y si se puede mencionar como un cambio, lo es. Más personas se están involucrando y tratando de hacer proyectos con una mejor estética, calidad y los equipos son un poquito más accesibles para nosotros. La cuestión que tiene más peso es que somos de la comunidad y nos preocupamos porque el resultado sea lo más cercano posible a la realidad de las personas y el compromiso social es mayor porque estamos aquí”, reflexiona. 

Nuevas oportunidades

Después de Ambulante, Ernesto tomó más herramientas para continuar su labor como activista. Hoy, junto a Nelson, promueve talleres de cine documental y autodocumentación indígena en Juchitán, San Mateo del Mar, y dentro del Grupo Mujeres 8 de Marzo. Además, ya se encuentra en la preproducción y búsqueda de fondos para su próximo proyecto, Ser Muxe, documental que narra la historia de Elvis Guerra, un poeta originario de Juchitán que rompe con los esquemas y las creencias de cómo deben ser las y los muxes, y quien, al mismo tiempo, reivindica su esencia al contar historias de amor, desamor y discriminación, a través de un acto de protesta: sus poemas. 

Las oportunidades para Ernesto son un ejemplo de constancia, misma que, indica, puede ser motivo de inspiración para las futuras generaciones. “Hay muchas becas, muchas oportunidades y no queda más que buscarlas y seguir trabajando. Todo lo que podamos imaginar, pensar y soñar sí sucede, solo hay que esforzarnos y no desesperarnos. Si les sirve de aliento, esta oportunidad (la Beca Jenkins – Del Toro) está llegando a mis 34 años, así que no se rindan”, concluye “Noba” Regalado. 

Nendok: Entre Lagunas, documental completo:

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