Todo lo que debes saber del 39 Foro de la Cineteca

Lo más reciente de cineastas vanguardistas como Bi Gan, Shinya Tsukamoto o Frederick Wiseman, y nuevos talentos como Phuttiphong Aroonpheng, Camille Vidal-Naquet y Cyril Schäublin, se exhibirá del 28 de junio al 15 de julio en la Cineteca Nacional, como parte de su 39 Foro Internacional.

Desde 1980 este encuentro se ha distinguido por reunir experimentos multidisciplinarios, los saltos al vacío en los cuales en muchas ocasiones el cine se encuentra en su estado más puro. Este año se presentarán películas de China, Tailandia, Chile, Francia, Portugal, Alemania, Rumania, Estados Unidos, Suiza, Japón e incluso los Balcanes.

A continuación te contamos los detalles de los 14 títulos que forman esta programación:

La caótica vida de Nada Kadić (Marta Hernaiz Pidal, 2018)

La directora mexicana explora la figura de la mujer del siglo XXI a partir de la historia de Nada Kadić, quien vive sus días como madre soltera en atolondrada autonomía hasta que descubre que su hija presenta síntomas de autismo, por lo que la lleva a un viaje por Bosnia y Herzegovina en búsqueda de ayuda a tan incipiente destino, pero encontrando a su paso reconciliaciones con el pasado. 

Esta ópera prima formó parte del Festival Internacional de Cine de Berlín y el Festival Internacional de Cine de Morelia.

Largo viaje hacia la noche (Bi Gan, 2018)

Presentada en el Festival de Cannes 2018, el segundo largometraje del también poeta, ahonda en la memoria y los sueños como un espacio libre de reglas y convenciones. Filmada con la técnica de tercera dimensión, fue acreedora a tres galardones en la 55 entrega de Premios Caballo de Oro de Cine de Taipéi, en su natal China.

El cine negro y el cine poético se dan cita en la historia de Luo Hongwu, quien luego de 12 años fuera, vuelve a su ciudad natal, Kaili, donde perdió el rastro de una hermosa mujer llamada Wan Qiwen. Situando a los personajes en el suroeste de China, igual que en su opera prima, Kaili Blues: Canción del recuerdo (2015), Bi Gan dirige una película sobre la memoria, los amores perdidos y la búsqueda de una mujer.

Manta Ray, Los espíritus ausentes (Phuttiphong Aroonpheng, 2018)

Relata el nacimiento de una amistad formada por un pescador y un hombre mudo, quienes forjan interesantes y conmovedores lazos a través de sus universos, tan específicos como misteriosos. La ópera prima del cineasta tailandés, premiada en Venecia y El Cairo, plantea ambientes que propician una sensación de constante intriga y descubrimiento.

Tarde para morir joven (Dominga Sotomayor, 2018)

Durante el verano de 1990 en Chile, una pequeña comunidad vive alejada de la ciudad justo debajo de los Andes, con la libertad emergente que siguió al final de la dictadura. Los adolescentes Sofía y Lucas y la pequeña Clara son vecinos en esta tierra seca y sin electricidad. La película ofrece una mirada intimista y nostálgica a las alegrías y angustias de sumergirse en un futuro desconocido.

Con su tercer largometraje, Dominga Sotomayor fue premiada como mejor directora en los festivales de Locarno, Gijón y FICUNAM.

Diamantino (Gabriel Abrantes, Daniel Schmidt, 2018)

Diamantino es una súper estrella del fútbol que repentinamente, durante el partido más importante de su carrera, pierde su destreza. Buscando un nuevo propósito en la vida, el jugador se embarca en una delirante odisea en la que confrontará al neofascismo, la crisis de refugiados, la modificación genética, etc.

Galardonada como mejor largometraje en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes 2018, el primer trabajo en conjunto de Abrantes y Schmidt, protagonizado por el actor francés y portugués Carloto Cotta, resulta una sorpresiva parodia con matices al más puro estilo de la ciencia.

Salvaje (Camille Vidal-Naquet, 2018)

En el primer largometraje de Camille Vidal-Naquet se elabora un retrato profundo del mundo de la prostitución masculina encarnado en Leo, un joven que, en palabras del propio Camile: “no tiene nada más, no sueña con un tiempo mejor: esa es su vida y lo asume”.

Apoyada en un estilo que privilegia el uso de cámara en mano y con escenas donde el sexo se aborda de manera frontal, la película capta el sentir de Leo frente a las circunstancias derivadas de su estado anímico y su andar cotidiano.

Adam (María Sólrún, 2018)

En Berlín, Adam, un joven con problemas de audición, enfrenta una decisión de vida o muerte cuando su madre alcohólica es hospitalizada y se le diagnostica un daño cerebral permanente.

El segundo largometraje de la directora alemana utiliza un estilo visual naturalista y de formalidad documental para adentrarse en la psique de un niño obligado a tomar responsabilidades adultas.

Limonada (Ioana Uricaru, 2018)

La directora rumana plantea las peripecias de los migrantes cuando se enfrentan a la burocracia norteamericana, luego de que ella misma migrara a Estados Unidos en 2001 para seguir su vocación cinematográfica. La película fue estrenada en el Festival de Cine de Berlín en 2018 y ganadora del premio a mejor director en el Festival de Cine de Sarajevo.

Con un estilo que conjuga las marcas del cine independiente estadounidense y la llamada nueva ola rumana, la ópera prima de Ioana Uricaru retrata la experiencia de una inmigrante que intenta establecerse en un país marcado por la xenofobia.  

Lxs chicxs salvajes (Bertrand Mandico, 2017)

El veterano artista visual Bertrand Mandico celebra veinte años de trayectoria con su primer largometraje, que es un viaje surrealista que cuestiona la sexualidad y el género.

Ambientados a principios del siglo XX en la Europa aristócrata, un grupo de adolescentes rebeldes se someten a una terapia que erradicará su violencia, pero poco a poco esto se transformará en un viaje surrealista a una isla de un siniestro encanto. Fue seleccionada como la mejor película de 2018 por Cahiers du cinéma.

La balsa (Marcus Lindeen, 2018)

Tras un experimento iniciado por el antropólogo mexicano Santiago Genovés, un grupo de personas se embarca en un viaje en balsa a través del océano atlántico para estudiar las dinámicas del ser humano cuando se le aleja de sus comodidades, desatando controversias mediáticas y decepciones científicas. 45 años después, el documentalista Marcus Lindeen junta a varias de las personas que se aventuraron a tal travesía.

El filme profundiza en los efectos de los medios informativos sobre toda una generación, así como en la responsabilidad y ética de la ciencia, que ve en el individuo a un mero conejillo de indias . 

Aquellos que están bien (Cyril Schäublin, 2017)

Desde Lenny, su cortometraje de 2009 en donde las vidas de dos adolescentes se vinculaban gracias a un vlog de YouTube, Cyril Schäublin ya filmaba la enajenación citadina de una forma que mezclaba la arquitectura, la tecnología y el destino de individuos solitarios. Esta vez continúa con los mismos temas, relacionando a una joven estafadora con el anonimato de sus conciudadanos.

Aquellos que están bien se desarrolla en una desolada región grisácea de Zúrich. Su relato gira en torno a una joven que estafa a diversas ancianas, usurpando la identidad de sus nietas para quedarse con grandes cantidades de dinero.

Masacre (Shinya Tsukamoto, 2018)

Al igual que Ven y mira (Elem Klímov, 1985) o Sin novedad en el frente (Lewis Milestone, 1930) representaron la desilusión de jóvenes que se enlistaron con entusiasmo para luego experimentar los horrores de la guerra, la nueva película de Shinya Tsukamoto destruye los ideales de un aprendiz de samurái al exponerlo a la brutalidad de las batallas y a las engañosas intenciones de su maestro.

La Casa Lobo (Joaquín Cociña y Cristóbal León, 2018)

La Colonia Dignidad fue un asentamiento de alemanes en Chile fundado por un exmilitar nazi, que se hizo célebre por ser un centro de detención y tortura durante la dictadura de Pinochet. Los artistas Joaquín Cociña y Cristóbal León se inspiraron en este hecho para crear una mirada desde la animación en stop motion. La película sigue a María, una joven que se refugia en una casa tras escapar de una secta religiosa.

Monrovia, Indiana (Frederick Wiseman, 2018)

Uno de los documentalistas más longevos de la actualidad, Frederick Wiseman, realiza un nuevo filme para comprender cómo son las actividades, rituales y valores en el pueblo rural de Monrovia, Indiana, y la manera como esto tiene influencia en toda la sociedad estadounidense.   

El pequeño pueblo de Monrovia se encuentra a 40 kilómetros de la ciudad de Indianápolis, en el noreste de los Estados Unidos. Se trata de una población que no llega a los dos mil habitantes, y donde la vida transcurre entre el trabajo rural y las dinámicas sociales y religiosas.

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