Perfectos desconocidos: ¿una versión innecesaria?

 Por: Leticia Arredondo (@leetyAV

Ana podría tornarse como la más vulnerable. En ella reside un sentimiento de lejanía hacia los amigos de su esposo; sin embargo, en una horas dejará de ser la única desconocida. Ella es uno de los personajes de Perfectos desconocidos (Manolo Caro, 2018), cuya trama expone a un grupo de amigos que en una cena deciden colocar sus teléfonos al centro de la mesa y compartir con todos los integrantes cada llamada y mensaje entrante; más que un juego, se trata de un desafío de voluntades.

Uno de los aciertos de la película es el equilibrio entre el tono cómico y un digno valor argumentativo sobre disputas internas como la inestabilidad anímica, las mentiras y los miedos, desvelados justo en el terreno donde los personajes se sienten más seguros: la apariencia.

Te puede interesar: Las mejores películas mexicanas del 2018 

Esta adaptación mexicana cuenta con ciertos méritos en el guion; al menos a diferencia de la versión española, las relaciones, los golpes de efecto y el porqué se inicia el juego, fluyen de una forma más natural. En los puntos álgidos de cada acto se va entrelazando una revelación que va más allá de los tópicos más obvios, como la infidelidad, y que incluso resulta más atrayente: la duda latente ante la amistad. 

Además cobra su valor por la forma en que toca las capas sociales y psicológicas, no cayendo de los maniqueísmos habituales de muchas comedias mexicanas. Con esto logra distanciarse del mero entretenimiento basado en el efectismo. Sin embargo, además de que no brinda nuevos aportes dramáticos respecto a la obra original, dichos elementos y el tratamiento de temáticas como la homosexualidad y la infidelidad ya habían sido explorados con un mejor resultado por el director en Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando y No se si cortarme las venas o dejarmelas largas.   

Aún con sus aciertos en el guion, en el último acto empieza a decaer. Hay cierto atropello en la resolución del conflicto de cada personaje, más allá de que se trate de un final abierto que se vale del elemento fantástico. Esa fluidez que vimos en el inicio y desarrollo de la discordia entre cada pareja, el grupo y de cada personaje, se disgrega hacia el cierre. 

Perfectos desconocidos está lejos de ser uno de los mejores trabajos del cineasta mexicano; también encontramos una amplia brecha ante el hecho de considerarla como una versión relevante y ejemplar por ofrecer nuevas convenciones en el contexto o en las dimensiones de los personajes. Este sexto largometraje de Manolo Caro se trata más de otro homenaje al guion de la película italiana Perfetti sconosciuti (Paolo Genovese, 2016), que fue claramente una oportunidad para que Manolo explotara los recursos visuales y temáticos que le han funcionado, principalmente los que giran en torno a los claroscuros de las apariencias.

Leticia Arredondo Editora web de Zoom f7. Escribo sobre cine y fotografía.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s