Zombiesnes

Por: Isaac Avila 

“Dead I am the one, exterminating son 
Slipping through the trees, strangling the breeze
Dead I am the sky, watching angels cry
While they slowly turn, conquering the worm”.

 Dragula, Rob Zombie.

¿Cómo el mercado se ha comido el cerebro de los espectadores?

Por ridículo que parezca golpear a un zombie con cualquier artefacto, con el objetivo de acabar con su no vida, tiene lógica. El zombie está en un proceso continuo de putrefacción y degradación, por eso, es vulnerable a cualquier cosa, a cualquier utensilio por suave que sea.

El cine, y las artes en general, se van vaciando conforme se llenan de dinero (ojo, no quiero decir que todas las súper producciones sean malas, ni que todas las independientes y de bajo presupuesto sean obras de arte), y a su vez, el espectador va diluyendo su capacidad analítica por unas bellas horas de entretenimiento y buenas prácticas visuales.

Juan of the dead pelicula zombies

Si bien, el cine contemplativo con formas rebuscadas y sobre ideologizadas para representar una meta representación del significado profundo de un instante en la vida (sí, así de ridículo suena cuando lo que se muestra es una historia en la que no pasa nada, los personajes no se desarrollan y los clichés se vuelven anti clichés para complacer a jueces, productores y un público que no exige más que se vea bien, suene bien o parezca más intelectual al verla) tampoco aporta mucho al arte, sí hace un uso de la técnica bastante aceptable, la sobre explota.

Pero no caigamos en la misma trampa. En cierto sentido, se dice que el cine holliwoodense y el contemplativo son opuestos, buscan llegar a distintos públicos y comunicar/significar distintas cosas, ¿pero realmente lo son? Si las analizamos, son producciones vacías, cargadas de técnica visual y con poco o nulo desarrollo de personajes y una historia intrascendente o minimamente explorada. Son en sí mismas, representantes de la decadencia de este arte (no en todos lados, siempre hay que tenerlo presente).

Si podemos simplificar un modo de entender las artes, son una combinación de técnica, contexto, simbolismo y referencias propias del arte y el sentimiento del autor. Cosa difícil de interpretar por un crítico a medias o un artista mediocre que tiene que cargar de conceptos vacíos sus “piezas” para que tengan sentido en su contexto. Un fenómeno muy parecido está pasando con el cine, no sólo el de zombies, pero ¿por qué es importante centrarse en este tipo en particular? Porque, como el cine de superhéroes, ha trascendido a la gran pantalla y lo encontramos en multiplataformas para el deleite de todos.

Dawn of the dead peliculaSi bien el cine se ha dedicado a crear fórmulas exitosas en taquilla, estas no son exclusivas al género que las vio nacer. Se han dado cuenta que las piezas son intercambiables y si hoy funcionó con vampiros y hombres lobo, mañana funciona con zombies, súper hombres, carreras en el desierto y ¿por qué no? Un hombre en busca de redención y venganza a través de un viaje espiritual/físico en un bosque del norte del continente.

En todas estas entregas, los protagonistas se enfrentan a fuertes dilemas morales que tienen que ver con la supervivencia, al autocontrol y el darse cuenta que el ser humano en pleno de sus capacidades es la mayor monstruosidad que ha pisado este planeta. ¿Les suena familiar?

Si nos regresamos al origen de los zombies en el cine, pueden leerse como una crítica al sistema, a la sociedad del consumo, a la cosificación de las vidas y a las vidas descarriadas que podrían tener una nueva oportunidad tras un suceso de esa magnitud, pero ¿No es muy cómodo tener la oportunidad de empezar de cero? ¿Qué sentido tiene vivir si se tiene una oportunidad así? Es un desperdicio de tiempo, espacio y celuloide.

Después comenzaron las parodias, las que parecían parodias y las ramificaciones. Infectados, ghouls, mutaciones y un sin fin de alteraciones al concepto del no vivo que si bien condimentaron en plataformas como Resident Evil, nos entregaron bodrios monumentales. La otra cara de la moneda, esa inagotable fuente de porquerías que es la saga del Huésped Maldito (en algunos países hispanohablantes). Un huésped incómodo en las salas de cine, que no sólo contradice su inspiración, sino el mundo y las reglas que planteó.

El deus ex machina es un elemento que bien utilizado puede hacer de una historia de fantasía algo memorable. Recuerdo a la gente aplaudiendo cuando los enviados del Señor de las Águilas rescatan a los valientes que fueron a enfrentar a Sauron y sus tropas en la Puerta Negra en la tercera entrega de El Señor de los Anillos. Pero esta serie ha abusado de este elemento al no tener un buen guion, vacíos argumentarles y aparentemente, creativos.

Resident-evil-pelicula

Estamos a punto de vivir (diosmediante) el final de la saga de Alice in Zombieland, una excelente representación del cine holliwoodense actual, sin argumento, propuesta, ni arte. Una puesta en escena llena de explosiones, sangre y una interminable secuencia de historias vacías que no llevan a ningún lado.

Las producciones de zombies no están sólo en la pantalla, sino (desafortunadamente) en las butacas, en las casas y en todos los espacios donde se consume toda esta baratija que nos han vendido como cine. En sus inicios tiene el beneficio de la innovación, del carácter crítico y lúdico, ahora sólo el de repetición, simplismo y vacío.

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