Guillermo antes del Toro

Captura de pantalla 2014-07-14 a las 21.10.07

Por Daniel Álvarez Tostado/ @Toust

El nombre llena de orgullo a México, puesto que Guillermo del Toro actualmente ya cuenta con una larga carrera cinematográfica. “Autoexiliado” del país por problemas de inseguridad ahora vive en California, donde plasma sus ideas, obsesiones y más íntimos deseos en películas que mayoritariamente (sino es que todas) han recibido una respuesta positiva por parte de la crítica.

Pero hablar de Guillermo y su actualidad ya todos lo sabemos. Últimamente produce más de lo que dirige y escribe. Con tantos proyectos en puerta, es complicado detenerse a uno solo. Y es que desde los últimos diez años no ha parado en deleitarnos con buen cine. Hell Boy, El Laberinto del Fauno y Pacific Rim son ejemplos claros de su gran desempeño como director y guionista. Y otros tantos como El Orfanato, Rudo y Cursi, Splice y la trilogía de The Hobbit  que tras bambalinas mete mano para mejorar el trabajo de una siguiente generación de cineastas.

Yo voy más atrás, a los 90, cuando era otra década, otra música, otras películas, que sin pantalla verde nos movía otro tipo de emociones y estimulaba la imaginación. Del Toro comenzó en Guadalajara, Jalisco (de donde es originario) y su afición a los comics y la fantasía germinó hasta darnos las primeras pruebas de su potencial.

51NtgyY-rqL._SX500_

Por un lado llegó la película de culto, mezclada de sangre, bichos, vampiros y mucho misticismo. Cronos (1993) fue el debut de Guillermo del Toro y contó con las actuaciones del argentino Federico Luppi y el americano Ron Perlman, ambos actores se hicieron muy amigos del director y trabajaron posteriormente en otros filmes.

Y luego se estrena la cinta por la que conocí a Del Toro,  y por la cual, a partir de ahí no lo perdí de vista: Mimic (1997). Tuvieron que pasar 4 años y una oportunidad por parte de Dimension Films para realizar un segundo largometraje. La historia es basada en un cuento corto del ya fallecido escritor de ciencia ficción Donald A. Wollheim e involucra elementos que a Guillermo del Toro le fascinan como insectos, mutaciones, oscuridad y horror.

Mimic es el filme catalogado como la oveja negra del director. Salió años después de Cronos y años antes de su siguiente éxito: El Espinazo del Diablo (2001). A pesar de las actuaciones de Mira Sorvino, Jeremy Northam y Giancarlo Giannini, la película pasó desapercibida por muchos. La crítica especializada le dio calificaciones divididas y Guillermo del Toro expresó su descontento por no obtener el resultado que él esperaba al terminar de rodar.

Aun así, Mimic es una historia interesante, que mantiene el suspenso a línea hasta la segunda mitad, cuando verdaderamente la situación se vuelve peligrosa. Yo le tengo mucho cariño a esta película, puesto que me presentó a quien ahora es un reconocido director.

Se presentaron dos secuelas, pero sé de antemano que son un fiasco. Me quedo con la original y si no la han visto, los invito a darle una checada. Conocerán la faceta de aprendizaje de Guillermo antes Del Toro, cuando los recursos cinematográficos son limitados a actuaciones e ingeniosas tomas de cámara para atrapar al espectador.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s